martes, 30 de diciembre de 2008

REFLEXIONES DE FÍN DE AÑO

LO QUE EL DINERO NO DA.

Aquellas personas con más ingresos que la media están relativamente satisfechas con sus vidas, pero apenas son más felices que los demás en cada momento; tienden a estar más tensas; y no dedican más tiempo a actividades especialmente divertidas. Es más,”el efecto de los ingresos en la satisfacción vital parece ser transitorio”, escriben en Science (junio 2006) Daniel Kahneman y otros economistas y psicólogos.
No es el único trabajo que explora el efecto del dinero en quien lo posee. También en la revista Science, en noviembre 2006, psicólogos y expertos en marketing estadounidenses concluyen que el dinero hace sentirse a la gente más autosuficiente, y comportarse en consecuencia. “Los resultados de nueve experimentos sugieren que el dinero hace que la gente prefiera sentirse libre de las dependencias y de los dependientes”, escriben los investigadores. Cuando se estimulan los pensamientos relacionados con el dinero la gente “pide menos ayuda y está menos dispuesta a ayudar a los demás”.
Esto explicaría, según estas fuentes, “por qué el dinero es visto a la vez como el mayor de los bienes y de los males. A medida que los países y las culturas se desarrollaron, el dinero habría permitido adquirir bienes y servicios (…) a la vez que disminuían los lazos con amigos y familia. De esta forma, el dinero fomentó el individualismo pero redujo las motivaciones comunes, un efecto aún aparente en la respuesta que hoy da la gente al dinero”
Y mientras tanto. Nos encontramos en el paréntesis entre el Gordo de Navidad y la loteria del Niño…
Y ya para terminar…Leo una encuesta que dice que en los países ricos se es más feliz que en los pobres. Bien. Pero superado un nivel mínimo de riqueza, dinero y felicidad se desacoplan: aunque la capacidad adquisitiva se multiplique, el sentimiento de bienestar apenas varía. Y como oía decir ayer a un amigo:
“Mis hijos tiene todas las videoconsolas y no son más felices de lo que era mi padre, que jugaba con una cuerda y una caja de cartón en la calle: tenían menos medios, pero los niveles de felicidad eran parecidos”.

5 comentarios:

cambio climático dijo...

No valoramos lo que tenemos. Tal vez sea porque nos ha venido todo muy fácil. Es incomprensible que medio mundo pase hambre y el otro medio tenga colesterol.

rafa dijo...

Buena reflexión, que nos invita a una actividad casi comercial, EL BALANCE.
En estas fechas siempre es interesante un poco de recogimiento espiritual, no confundir con los ejercicios espirituales, para de alguna manera repasar el año y un poco valorar cual ha sido nuestra actitud hacia nosotros y hacia nuestro entorno.
Lo vengo haciendo desde hace tiempo y me viene muy bien.
FELIZ 2009 A TODOS.

un chelvano dijo...

Buen artículo, Penya. Debería hacernos reflexionar algo más de lo que estamos acostumbrados.

Anónimo dijo...

...si, si, todo lo que tú quieras! Pero a mí concédeme un deseo: más $$$ para el 2009.
Ya te díré si soy más feliz o no...
Felices fiestas, Peña Ramiro.
Y a todos los lectores.

Anónimo dijo...

En algún sitio leí que al 60% de la gente que le ha tocado un premio gordo en loterias, se ha arruinado a la vuelta de cinco años.
Será verdad.