miércoles, 31 de diciembre de 2008

UN DISCO PARA ESTOS DÍAS

Nada mejor que oir a Pavarotti como conclusión (e inicio)del año. Un disco para escuchar en pequeños momentos, en minutos de soledad, en compañía de alguien sensible...
A mí me gusta escucharlo siendo generoso con el volumen del emisor musical.
Es una nueva edición con nuevo diseño de "Pavarotti greatest hits", que se editó en 1997. Es el merecido homenaje a uno de los más grandes tenores de nuestro siglo. Este doble CD a precio de uno es una amplia compilación de arias de ópera, duetos, música sacra y napolitanas, elegidas entre las mejores grabaciones del tenor. Destacan duetos con Andrea Bocelli, Cecila Bartoli y Frank Sinatra.
Y si algo destaca en especial, es lo que viene a continuación:
Disfrutadlo!!!

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Coincido contigo Peña RamiroNessun Dorna es lo MASSSSS.
Feliz año nuevo a todos los internautas.

toni dijo...

Lo acabo de ver por enésima vez y como siempre, me emociona.
Gracias

toni (ACLA) dijo...

Voy a poner el mismo tema en nuestro Blog, por los tres grandes.
Espero que no te moleste, el unico objetivo que compartir ese arte y esa emoción y que sirva de unión entre los Blogs de Alcublas.
Para que escuchandolos todos, reflexionemos por todo lo que nos une y valoremos lo poco que nos separa.
Hasta pronto.

PEÑA RAMIRO penyaramiro@hotmail.es dijo...

Molestar? Todo lo contrario.
Como puse en un comentario a otra noticia: Lo bueno debe estar en más de un medio.
Y la Marcha Radetzky que suena en ACLA en estos momentos), la tengo preparada para mañana...
Saludos!

toni (ACLA) dijo...

La marcha Radetzky, aparte de su calidad musical y la alegría que contagia al público con sus palmas es un simbolo de la resistencia del pueblo austriaco en los años 30 contra la ocupación nazi, de hecho estaba prohibiday su interpretación se castigaba con la muerte.
Por eso me gusta por partida doble.

melómano dijo...

Para mi gusto, Pavarotti pasa muy por encima de Plácido Domingo y de Carreras.
Se los come, vamos. Nunca habrá otro igual.

Anónimo dijo...

Los últimos segundos de la grabación, si miramos a los ojos de Pavarotti, vemos como éstos destilan emoción, música y amor a lo que hace.
Öjala hubiera más gente así.