jueves, 22 de enero de 2009

HACIA UNA AGRICULTURA ECOLÓGICA

¿Qué es la agricultura ecológica?
La agricultura ecológica parece algo más, aparte de la aplicación de unas normas de cultivo. Busca recuperar una agricultura ambientalmente sana y socialmente justa. Para ello, dispone de unas bases agronómicas fundamentadas. UNA DEUDA HISTÓRICA.
La agricultura ecológica reconoce como una de sus fuentes de conocimiento a la agricultura tradicional, que ha sabido crear y mantener agroecosistemas productivos y sostenibles a lo largo del tiempo. Los sistemas agrarios tienen sentido a escala local, responden a los recursos locales disponibles y a la forma en que la sociedad rural se apropia de ellos. Así las tradiciones, las costumbres agrícolas, las técnicas y las épocas de trabajo tienen una lógica interna que responde a la coevolución entre las personas y su entorno, y que da como resultado el mantenimiento de una sociedad humana integrada en su agroecosistema.
AGROECOSISTEMA: CONCEPTO FUNDAMENTAL.
El agroecosistema describe las actividades agrarias realizadas por grupos de personas en el medio físico. Posee características particulares, ya que son el resultado de variaciones geográficas, junto al clima y el suelo propio, las relaciones económicas y la estructura social-cultura, fruto de la historia.

EL PAPEL DEL AGRICULTOR.
La agricultura introduce una gran simplificación de la diversidad biológica presente y por tanto de los mecanismos de regulación con los que contaba el sistema natural. El agricultor pasa a ser el responsable de la sostenibilidad del agroecosistema, es por tanto el gestor de los sistemas agrarios.


UNA DEFINICIÓN ACEPTADA.
La Agricultura Ecológica:
Es un sistema agrario que tiene como objetivos la producción de alimentos de la máxima calidad, siguiendo los ciclos naturales, excluyendo la aplicación de productos químicos de síntesis y basándose en el conocimiento tradicional, junto a los nuevos conocimientos científicos y socioeconómicos.
Obtiene una cantidad de alimentos suficientes y naturales que no incorporan sustancias o residuos que disminuyan su capacidad alimentaria o perjudiquen la salud.


-Mantiene y aumenta la fertilidad natural de la tierra, con buenas prácticas de cultivo y fertilización orgánica.
-Intenta utilizar recursos renovables en sistemas agrarios organizados localmente, tanto para las fuentes energéticas como para los fertilizantes y otras necesidades, así como disminuye la dependencia del agricultor.


-Fomenta e intensifica los ciclos biológicos del agroecosistema, los microorganismos, las plantas y los animales. El ecosistema agrario se considera como un organismo, como un conjunto, no como partes separadas, controlando de forma natural las plagas y enfermedades.
Reclama el uso de las variedades tradicionales y razas autóctonas como un patrimonio genético y cultural, que pertenece a todos los que trabajan en el campo, y que aseguran la biodiversidad agraria y mantienen la gastronomía propia.


-Conserva la naturaleza: mantiene el aire y el agua limpios, la tierra viva. No solo evita toda la contaminación posible, fundamentalmente la de los productos fitosanitarios y los fertilizantes de síntesis, si no que filtra las aguas y suelos contaminados, saneándolos. Por tanto, su presencia mejora las condiciones ambientales de nuestros paisajes.
-Es el único sistema de producción de alimentos donde está prohibido el uso de organismos modificados genéticamente (OGMs), por tanto supone la máxima garantía para aquellos consumidores que rechacen estos productos industriales.


-Potencia la vida de todos los ecosistemas. Por ello, al aumentar la biodiversidad de los sistemas agrarios, se protegen los hábitats y animales silvestres, por el efecto protector de los sistemas naturales en su entorno.

- Aporta al ganado las condiciones vitales adecuadas a sus funciones básicas y su conducta innata, con el fin de que vivan de la forma más parecida a sus condiciones naturales, a la vez que aumenta la calidad del producto obtenido, pues no utiliza sustancias sintéticas en su cría.

-Intenta revalorizar y mejorar las condiciones de vida del agricultor, evitándole el contacto con productos tóxicos de síntesis, y considerando la vida rural como parte integrante de una cultura rica y propia.

-Contempla también, como insustituible, la relación consumidor-agricultor, recuperando los mercados y productos locales, con nuevas relaciones, donde nace el entendimiento mutuo y la confianza, frente a la especulación, los fraudes o los costos añadidos a los productos agrarios convencionales (comisiones, abusos). Por este motivo, demanda precios justos a los productos de calidad que ofrece.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me suena a ciencia ficción, cuando por aquí lo único que se mira es la cantidad, y no la calidad de nuestros productos.
Cuando digo por aquí digo en Alcublas.
Una pena.

Anónimo dijo...

No sé cómo accedí por primera vez a vuestro blog, pero lo leo con asiduidad.
Soy de Guadalajara, y el tema de la agricultura ecológica me interesa y además trabjamos en ello.
Os paso la siguiente información:

La agricultura ecológica u orgánica y el turismo rural son dos actividades que han tenido un rápido desarrollo y que ofrecen nuevos potenciales a los agricultores.

La evolución del ámbito rural hace necesaria la formación continua de estos profesionales, para que afronten con éxito los nuevos retos que plantea el sector.



Sin embargo, los agricultores rara vez están interesados en la formación y la capacitación debido, en parte, a la carencia de información de estos temas y de material adecuado. Para solventar estos inconvenientes y ofrecer formación a los agricultores, nace "E- Agrinet", cuyo objetivo es crear una Red Electrónica Rural que cubra estas necesidades. La Universidad Politécnica de Madrid, a través del Departamento de Economía y Ciencias Sociales y Agrarias de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos, coordina el proyecto que está financiado por el Programa Sócrates Grundtvig.

"E-Agrinet" tendrá dos aspectos innovadores, promover la formación continua sobre agricultura ecológica y turismo rural y la creación de una Comunidad Educacional dinámica y pionera.

Saludos lejanos.

Paisajes de Alpuente dijo...

Hace unos meses asistí a una charla al respecto en Sot de Chera. No recuerdo el nombre del ponente, solo que era agricultor dedicado a este modo de cultivar.

Me gustó la manera de presentarse:
"Me alegro de estar de nuevo por aquí, porque hace muchos años yo estuve por aquí, como ecologista... Ahora vengo en calidad de agricultor ecológico. Y como agricultor ante todo, debo preocuparme de la rentabilidad de mi profesión, de producir en cantidad suficiente y dar salida a mis productos". (Mas o menos).

Una bonita manera de desmitificar alguna creencia de que esto va de utopías,

PEÑA RAMIRO penyaramiro@hotmail.es dijo...

Creo que los tres tenéis gran parte de razón.
La búsqueda de la calidad a medio plazo siempre sresulta más rentable que la cantidad.

La formación y capacitación no es patrimonio exclusivo del mundo urbano. Son interesantísimos todos aquellos programas que propicien la formación adecuada para estar prpeparados ante los nuevos retos que plantea el sector.

y, por último, las utopías pueden desmitificarse hablando de rentabilidad. Y si ésta se da, ¿por qué no intentarlo?

Gracias a los tres por vuestras aportaciones.