miércoles, 21 de enero de 2009

MAESTROS DE ANTAÑO

Hace muchos…muchos años, la España real fue ante todo la España rural, la que hoy en día ha quedado relegada a un plano más que secundario. Desde esos pequeños pueblos y grandes hombres, hay que contar y comprender nuestra historia, y también la más reciente. Año 1959 Alpuente. Maestro con sus alumnos en día de campo.


Decidían en Madrid o Barcelona quienes eran hijos de la burguesía y habían estudiado en el Liceo Francés, la Escuela Británica o el Colegio del Pilar. La imagen que ellos tenían de la España rural era común: la propia de la burguesía, la que mandaba siempre, con gobiernos de derechas o con gobiernos de izquierdas, utilizando la cultura y la religión al servicio de sus programas. Los pobres de la tierra, incluidos los maestros, estaban lejos. Eran citados con desprecio o compasión: “pasar más hambre que un maestro de escuela”…
Además del desprecio se cometieron innumerables barbaries, en las que podemos incluir también a más de un cura. Estas barbaries no correspondían a un juicio sobre sus personas o a la forma de ejercicio de su ministerio. Contra el precepto bíblico de no hacerse imagen de Dios ni del hombre, no se vio en estas personas rostros individuales, sino poderes enemigos: la República y revolución en los maestros; la Iglesia y la reacción en los sacerdotes.
Nuestra historia –y la de muchos niños de pueblo- se sustenta sólo merced al buen hacer de maestros como el de la foto, pues gracias a ellos hemos podido acceder a la cultura, y con ella a la libertad.
En mi caso, he podido acceder a muchísimas cosas más: desde la cercanía que me provoca esta reflexión, puedo asegurar que las enseñanzas de un maestro rural (el de la foto) van más allá del hecho cultural, y trascienden en poderme haber convertido en la persona que ahora soy.
Mi más querido homenaje a esos maestros anónimos (y otros no tanto) que todos llevamos dentro del corazón.
Y más si cabe en el mío, ya que el maestro que aparece en la fotografía es mi PADRE.

4 comentarios:

Paisajes de Alpuente dijo...

Emotivo artículo

Anónimo dijo...

Sí que tenemos una deuda con todos estos maestros...bueno, tú lo debes de saber bien.
Te felicito por la publicación de los maestros, destila calidad y emotividad.

cambio climático dijo...

Me ha encantado leer este magnífico artículo.

cambio climático dijo...

Me ha encantado leer este magnífico artículo.