lunes, 5 de enero de 2009

QUE NO NOS TOQUE LA LOTERÍA...

“Los seres humanos estamos más cerca de las hormigas que de las mariposas. Pocas personas son capaces de resistir un ocio prolongado” (Gerarld Brenan).

No nos tocó la Lotería de Navidad, y aún nos queda la del Niño.
Los que sueñan con un golpe de suerte que les libere de las obligaciones, desconocen lo difícil que resulta gestionar el ocio. Los millonarios llenan las consultas de los psicoterapeutas porque se ahogan en una libertad que ha acabado mutando en aburrimiento y trastornos diversos. Tienen demasiado tiempo para pensar.
Prueba de esto son los estudiosos que analizan la conducta de los trabajadores que han obtenido un premio importante en un juego de azar. Más de la mitad pasan por las siguientes fases:
1.- Abandono de la actividad laboral.
2.- Período de euforia y elaboración de proyectos de futuro.
3.- Empiezan las fricciones con los familiares y la propia pareja.
4.- Los gastos aumentan exponencialmente y se realizan inversiones arriesgadas para mantener el tren de vida.
5.- Venta precipitada de propiedades adquiridas a alto precio para sufragar deudas y rebajar gastos.
6.- Inversión de los últimos fondos en negocios dudosos o juegos de azar.
7.- Retorno a la actividad laboral en el mejor de los casos.

Una vez que se ha gozado de determinado nivel de vida, resulta muy traumático volver atrás. Dicho de otro modo: a lo bueno nos acostumbramos en seguida, pero volver a lo malo…
Y para terminar, os dejo con frases para pensar:
DESACTIVAR LA NEGATIVIDAD:
“Cuando una puerta se cierra, otra se abre. Pero a menudo miramos la puerta cerrada tanto tiempo y con tanto resentimiento que somos incapaces de ver la que se abre” (Graham Bell).
UN TIEMPO DE DESCOMPRESIÓN:
“Tómate un respiro; el campo que ha reposado da una cosecha más abundante” (Ovidio).
UN EJERCICIO DE AUTOMOTIVACIÓN:
“Si no eres feliz cada mañana cuando te levantas, sales a trabajar o empiezas tu tarea en casa; si no lo haces con pasión y voluntad, jamás conocerás el éxito” (D.M. Kendall).
¿Y SI CADA MÉS FUERA EL DE VACACIONES?
“La vida es un 10 % lo que haces…y un 90 % cómo te lo tomas” (Charles Swindoll).

Y por último, el ilusionista Robert Orben decía: “Cada día, cuando me levanto, miro en la revista Forbes quiénes son los más ricos de América. Si no estoy en la lista, voy a trabajar”.

En fin, esperemos tener suerte y que no nos toque la lotería

3 comentarios:

PEÑA RAMIRO penyaramiro@hotmail.es dijo...

Prueba de que la infelicidad laboral y vital no es fruto exclusivo de nuestro tiempo, hace dos siglos el literato y funcionario de la corte Johann Wolfgang von Goethe ya había establecido estos ocho requisitos para vivir satisfecho:
1.- Salud suficiente para trabajar con placer.
2.- Fuerza para batallar contra las dificultades y superarlas.
3.- Capacidad para confesar tus pecados y perdonarlos.
4.- Paciencia para perseverar hasta conseguir el objetivo.
5.- Caridad para ver algo bueno en tu vecino.
6.- Amor para ser útil a los demás.
7.- Fe para hacer realidad las cosas divinas.
8.- Esperanza para aplacar los temores sobre el futuro.

PEÑA RAMIRO penyaramiro@hotmail.es dijo...

Una historia popular cuenta que un rey salió a cazar con todos sus súbditos, pero no tuvieron un buen día. Abatidos y enfadados por la falta de puntería, decidieron regresar al castillo.
Y fue entonces cuando el rey vio que en muchos árboles había un círculo blanco con una fecha justo en el medio. Sorprendido, pidió que buscaran a aquel hombre que tenía tan buena puntería. Los soldados encontraron al responsable de aquellos certeros flechazos, que resultó ser un chico de 13 años.
- Felicidades muchacho. Realmente es increíble que logres clavar la flecha en los pequeños círculos. Dime, ¿quién te ha enseñado a disparar con arco?
El chico respondió que su padre. Pero que él no tenía puntería y no se le daba muy bien el tiro con arco.
- No seas humilde, muchacho – dijo el rey. Nadie que no tenga puntería puede hacer esto que tú haces.
- Majestad, es que yo primero tiro la flecha y después dibujo el círculo alrededor.

Trasladando esta fábula al mundo laboral, la flecha es el empleo donde hemos caído en este momento de nuestra vida. Para positivarlo podemos responder a las siguientes preguntas: ¿He dado en la diana con este mi empleo? ¿Cómo puedo hacer de este puesto un puente hacia una actividad que me motive más? ¿Existen maneras más agradables de realizar las tareas que efectúo con desidia?

Si buscamos a la par la efectividad o excelencia y el placer en el trabajo, dibujaremos un círculo positivo alrededor del mismo que equivale a hacer diana

un chelvano dijo...

En mi pueblo se dice:
A mal tiempo, buena cara.
Y es una verdad simple pero más cierta que la vida misma.
Gracias Peña Ramiro por este exelnte blog.