jueves, 12 de febrero de 2009

SAN VALENTÍN - ¿FIESTA DEL AMOR?

Existen diversas teorías que otorgan a esta fecha el origen del Día de los Enamorados. En los países nórdicos es durante estas fechas cuando se emparejan y aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor y de creación.
Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.

Otras fuentes centran el origen de la historia de San Valentín en la Roma del siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido. En este periodo también se prohibía el matrimonio entre los soldados ya que se creía que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias.
Es en estas circunstancias cuando surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos.
Valentín adquiere por proteger a los enamorados y auspiciar bodas secretas gran prestigio en toda la ciudad y es llamado por el emperador Claudio II para conocerle. El sacerdote aprovecha aquella visita para hacer propaganda de la religión cristiana y convencer al emperador para que siga los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio Gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano cambió de opinión y ordenó al gobernador de Roma que procesara al sacerdote.

La misión de condenar al sacerdote la tuvo que llevar acabo el lugarteniente, Asterius. Éste, cuando estuvo delante del sacerdote, se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y en nombre del Señor obró el milagro. El lugarteniente y toda su familia se convirtieron al cristianismo pero no pudieron librar a Valentín de su martirio. San Valentín fue ejecutado un 14 de febrero.
Mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, a base de lecciones y horas juntos, Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras "de tu Valentín", de ahí el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados en la actualidad y de la expresión de despedida "From Your Valentine"; conocida en todo el mundo adjunta en miles de postales de San Valentín.
La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.
El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente.

5 comentarios:

un penyista dijo...

San Valentín visto desed mi ángulo:

Ante todo, para el que se crea que San Valentín es como una versión cristiana del gilipollas ese de Cupido (algunos incluso se creen que es el mismo), le diré que se trata de un santo con una vida bastante penosa y triste, aunque muy sacrificada y meritoria, para los tiempos que corrían.
El bueno de Valentín se dedicaba junto con San Mario a cuidar y proteger a los mártires que eran perseguidos por un malvado emperador romano que se llamaba Claudio II. Al final los romanos, que por aquellos entonces eran peor que la Gestapo, lo trincaron y se lo llevaron a su capital para torturarlo con métodos rústicos y que renunciara a su fe de cristiano convencido al 100%. Por lo visto la tortura consistía en que lo golpeaban con unas mazas gordísimas, y ante la negativa al final recurrieron a cortarle la cabeza para ver si renunciaba, entonces ahí se acabó la conversación y ya no hubo manera de hacerle cambiar de parecer. La fecha de la decapitación fue el 14 de febrero de 270 (este año suena casi a modelo de Volvo). Y así se resume esta biografía. La mayor parte de las reliquias de San Valentín, es decir, algunos huesos y poco más, están en la iglesia de Santa Praxedes, que no tengo ni idea de ande es; creo que en Italia.

San Valentín fue elegido santo de los enamorados por algún escritor apócrifo y con delirios oligofrénicos, seguramente en los tiempos de Chaucer, cuya creencia popular viene a decirnos que los pájaros empiezan a arrejuntarse a partir del 14 de febrero, y que mozos y mozas tienen excusa para arrejuntarse también como animales.

El día de los enamorados siempre ha sido criticado por muchos. Hace dos años, sin ir más lejos en el café del tiempo ni en el espacio sideral, cuando vivía en Nueva Delhi, en una tertulia de culturetas y artistillas, oí a un tío todo encendido y con las venas del cuello como un rotulador Carioca Jumbo, asegurar que al igual que los fasfud, era otro invento yanki para lavarnos las mentes y comprimirnos la expresión libre de pensamiento. Después, vino una lluvia de argumentos soporíferos y finalizó la exposición pidiéndonos que por favor, no confundiéramos la expansión del yankismo con la yankización. Ahí vi la luz (gracias también a las cervezas que llevaba acumulando hacía varias horas).

Saludos Penyaaa!!!

PEÑA RAMIRO penyaramiro@hotmail.es dijo...

Aleccionador comentario, Penyista!

Me gustaría que te convirtieras en colaborador habitual nuestro, pues tu punto de vista de las cosas me parece muy aclarador a la vez que alternativo.
Bienvenido al club!!

Anónimo dijo...

Flipante el penyista éste. Espero que lo leamos+. Nos vais a volver crazys entre los 2.
Excelente tema el de G.B.: Crazy, con el que se abre el blog.
Pienso igual que el enólogo.
Saludos,

rafa dijo...

No soy una persona muy platónica, quizás sea deformación profesional, creo que nunca he celebrado San Valentín y no por creencias religiosas.
Si no por que me ha parecido siempre; desde aquella película, grabada en parte en Galerías Preciados, que el santo se iba al cielo en una escalera mecánica, una fiesta mercantilista como la copa de un pino.
Me quedo con San Dioniso (Sant Donis), me viene más cercano.

Anónimo dijo...

Después de leer el comentario del penyista me he llevado una desilusión. Pensaba que San Calentín era otro tipo de individuo.
SI ES QUE YA NADA ES LO QUE ERA.