domingo, 15 de marzo de 2009

ALCUNEWS (1885)




Siguiendo con nuestras entradas habituales de ALCUNEWS, en esta ocasión hemos encontrado en el periódico EL IMPARCIAL (Diario Liberal), la siguiente noticia publicada el martes 21 de Julio de 1885 en referencia a la epidemia de cólera que afectaba a gran parte el país y que textualmente dice:
"Al hace notar una vez más el abandono en que están las pequeñas poblaciones y los distritos rurales, por lo que se refiere a los servicios públicos, no hemos dirigido cargos a nadie. Nos lamentamos de un mal antiguo, de que son culpables todos los gobiernos, y que se patentiza al sobrevenir una calamidad pública. Pero vemos con asombro que el celo de algunos ministeriales llega hasta negar los hechos más sabidos y suponer que la previsión gubernamental ha rodeado de cariñosa vigilancia y paterna solicitud la desgracia de todas las pequeñas poblaciones invadidas por el cólera.
Dos son los periódicos ministeriales que publican sueltos, tal vez inspirados en regiones oficiales, en que se combate nuestro artículo del domingo sobre esta materia: esos dos periódicos son LA EPOCA y LA CORRESPONDENCIA.
Mucho es el afán de LA EPOCA en personalizar los cargos que hacemos sobre los procedimientos generales de nuestra organización política y administrativa.
Hemos dicho, y preciso es cerrar los ojos para no verlo, que los pueblos pequeños y los distritos rurales que constituyen la base de las mayorías del gobierno, y los que tributando religiosamente no crean nunca serios conflictos son los más desamparados en toda terrible tribulación.
Y contesta LA EPOCA que cuantos conocen el celo exquisito del Sr. Villaverde y del Sr. Romero Robledo han visto con sorpresa lo inusto de nuestra observación, y enseguida da cuenta de cantidades enviadas a 16 pueblos, cuando ya era 220 el número de los invadidos por el contagio.
Nosotros no dudamos del celo de nadie, y antes bien, propondemos más al aplauso cuando hay ocasión o mérito que aplaudir.
Sobre lo que insistimos es que todos esos pueblos, sin cuya aquiescencia más o menos pasiva no viviría el gobierno, carezca de servicio de incendios, de recursos contra toda calamidad, de auxilios de beneficiencia y de sanidad; de todo, en fin, absolutamente de todo.
Y si no, remitámonos a los pueblos: que ellos hablen.
En cuanto a LA CORRESPONDECIA ocurre algo más peregrino y estrambótico. Para demostrar que no han estado en el abandono de que se lamentan la multitud de pueblos y villas diezmados por la epidemia, pone el ejemplo de tres poblaciones.
La primera es ALCUBLAS de la proviencia de Valencia, pueblo al cual una errata de LA GACETA, que reprodujimos, designó en el parte oficial con el nombre de Atemblas; sobre lo cual dice LA CORRESPONDENCIA que no hay tal pueblo de Atemblas en toda la provincia y sí Alcublas.
Por consiguiente, existiendo esa errata en LA GACETA y en los periódicos que la copiaron, no es tanta la desgracia de aquel pueblo infeliz, donde el viernes último hubo 35 invasiones y 15 defunciones, y el domingo 19 ocurrieron 60 invasiones y 30 defunciones.
Si se hubiera llamado Atemblas, ya el caso habría parecido más grave a LA CORRESPONDENCIA, y tal vez habría ganado mayores socorros del gobierno."
Como en otras noticias del siglo XIX (vease el resumen de ANTIGUAS ALCUNEWS), es asombroso como cualquier reseña o acontecimiento ocurrido en una población tan pequeña como Alcublas, sea utilizada por la prensa del momento como "arma política".
En este caso, la epidemia de cólera sirve de pretexto para provocar un enfrentamiento dialéctico y mediático entre el periódico LA CORRESPONDENCIA y el Diario Liberal EL IMPARCIAL.
Está claro que para ambas publicaciones lo que menos importaba eran los estragos que provocaba la epidemia en Alcublas.

1 comentario:

enólogo dijo...

Tras leer el artículo, Peña, tu última frase es muy significativa y lamentablemente está a la orden del día en temas políticos: cualquier excusa es buena para que unos se lancen los trastos a los otros,cuando lo importante es el bien ciudadano.
Recuerdo cosas de ya hace tiempo: las discusiones por la franja azul de la bandera, cuando lo importante era el estatuto; las discusiones por llamar de un nombre u otro a una comunidad, cuando lo importante son sus integrantes, etc.
La vida misma.
Enhorabuena por tu blog, Peña.