martes, 31 de marzo de 2009

PALABRAS...


Tupper
La entrada de EE.UU. en la guerra (1941) brindó a miles de mujeres oportunidades laborales jamás soñadas. Acabada la contienda, los hombres recuperaron sus trabajos, se casaron y compraron casas en suburbios en los que las mujeres fueron relegadas a la cocina y a las tareas de maternidad propias del baby boom. Muchas se sentían atrapadas: sólo había trabajo para secretarias, canareras o enfermeras. Earl Tupper patentó sus fiambreras de plástico en 1945, pero pasaron sin pena ni gloria hasta que, tres años después, contrató a Brownie Wise, inventora de las home parties (fiestas con amigas en las que vendían productos de tupperware), que, además de ingresos, daban a las amas de casa la ocasión de organizarse y, llegada la hora, exigir su puesto en el mercado laboral. No hay que subestimar la importancia del invento de Tupper en esta lucha inacabada.

3 comentarios:

cambio climático dijo...

Hola Penya, la sección esta tuya de palabras tiene su rollo, pues tras la exposición que haces, siempre terminas con una frase con bastante sentido y moraleja. Las he estado repasando y todas tienen su punto.
Le pegas a todo (o le pegáis). Felicidades.

PEÑA RAMIRO penyaramiro@hotmail.es dijo...

Le pegamos, Cambio Climático, tú incluído!

The Last Samurai. dijo...

También a los independizados que su madre les pone la comida en el tupper, les ha venido a las mil maravillas.

Si es que todo son ventajas.