martes, 3 de marzo de 2009

RECUERDOS... EL JABÓN

Hace poco tiempo una compañera me regaló un jabón, que había elaborado ella, con esencia de romero y que usaba diariamente en el ducha. Lo cierto es que me encantó cuando lo usé y me hizo recordar como desde siempre había visto en mi casa la elaboración de ese jabón. Recuerdo el fuego encendido en el corral, el bote metálico encima de él ,con todos los ingredientes dentro y a mi madre o mi abuela dándole vueltas a aquella mezcla humeante con un palo. De vez en cuando levantaban el palo para ver si “corría” bien, es decir si se iba ligando .Recuerdo la mezcla de un color blanquecino o acaramelado y con un olor que no me gustaba nada . El proceso duraba un buen rato y cuando ya parecía que estaba bien ligado se tenía que abocar en algún recipiente. En mi casa se usaba un antigua barcilla forrada con un plástico. Al día siguiente el jabón había cuajado y venia el momento de darle la vuelta a la barcilla y cortarlo dándole la típica forma de pastilla. Algunas veces el jabón tenia una parte líquida que no había cuajado bien y había que deshacerlo (volver a calentarlo) y empezar de nuevo el proceso.


Las pastillas se secaban durante un tiempo y se almacenaban para ir usando. También más tarde lo elaboraban en frío siguiendo el mismo proceso. Mi madre lo sigue haciendo y usando para “retocar” la ropa muy sucia antes de ponerla en la lavadora y cuando le comenté el que me había regalado mi compañera nos pusimos manos a la obra y lo hicimos con agua de romero para usarlo en la ducha. Tengo que decir que según mi madre tuvimos mucha suerte pues lo hicimos en julio, que parece ser que no es el mejor momento por el calor, y nos salió bien a la primera. Desde entonces lo usamos asiduamente.
Si os interesa elaborar vuestro propio jabón a continuación os paso la receta. Necesitaréis:
-6 litros de aceite. No os he dicho que habitualmente este aceite era el que sobraba de freír en la cocina. También podéis hacerlo con aceite limpio, eso si de oliva.
-7 litros de agua .Podéis hervirla con romero, lavanda, etc para darle el aroma que deseéis
-1 kilo de sosa
-4 cucharadas de harina .
El proceso a seguir es el siguiente:
Se disuelve la sosa con parte del agua calentándola un poco previamente. A continuación se van añadiendo el resto del aceite y del agua removiendo continuamente. Por último se le añade la harina disuelta en agua y previamente colada. Se debe remover durante tres cuartos de hora más o menos. A continuación lo abocáis en el recipiente que deseéis y a esperar al día siguiente para ver si cuaja bien. Suerte.


The Last Samurai.

6 comentarios:

PEÑA RAMIRO penyaramiro@hotmail.es dijo...

Desde Peña Ramiro queremos felicitar a The Last Samurai por su primera colaboración en el Blog.
Es un artículo entrañable y muy revelador. Ha sabido transmitir situaciones, olores...de antaño (aunque parezca de lejos, no hace tanto) en Alcublas. Hasta la próxima!

Anónimo dijo...

En estos tiempos que nos gastamos un chorro de dinero en jabón de avena,jabón con azufre, jabón con glicerina, etc, podríamos rescatar estas recetas.
Más económicas y seguro que más sanas para nuestra piel.
Me ha encantado este artículo sobre el jabón.

cambio climático dijo...

Buena entrada, Peña, que me ha recordado momentos de mi infancia.
En mi casa en ocasiones se le añadía azulete para darle una tonalidad más atractiva al jabón.
Este trabajo estaba reservado especialmente a las mujeres. En tiempos no se derrochaba aceite tan a menudo. Las muchachas iban a la cooperativa a buscar en el desaguador, quedando en suspensión en el agua una sustancia grasienta que se "pescaba" con cazos de mimbre. Esta sustancia se cocía, desechándose los posos y aprovechándose entonces la suspensión restante: precisamente el jabón obtenido de estas sustancias era el más apreciado por su calidad, por encima incluso de la del obtenido del aceite limpio.
Cuando escaseaba el aceite, como en el caso de la Guerra Civil, se volvía a usar la grasa animal para la confección del jabón, concretamente tocino de cerdo, a equivalencia en la receta. Esto yo no lo viví (soy mas jovencito), pero recuerdo los comentarios de mi bisabuela.

PEÑA RAMIRO penyaramiro@hotmail.es dijo...

Bienvenida tu aportación, Anónimo. Donde esté el producto natural...
Y Cambio Climático, has complementado perfectamente el artículo con tu reflexión. Espero que un día te animes y pases a ser colaborador de Peña Ramiro.

Saludos a ambos!

rafa dijo...

Hola El Último Servidor, bienvenido al club de los poetas muertos, perros verdes. etcétera.
Me ha gustado mucho tu trabajo, es bonito que poco a poco se vayan incorporando nuevas plumas a esta tarea de distraer instruyendo.
Nunca podía imaginar cuando el ACLA empezó el año pasado, que el fenómeno de Internet iba a convertir a nuestro pueblo en foco de atención de gran parte de La Serranía y cercanías. La Relación entre los blog de Peña Ramiro y ACLA, son fluidas cordiales y la mayoría de las veces complementarias. Por eso repito mi bienvenida a ti y a todos aquellos que nos ayuden a llevar adelante esta tarea, que no es fácil, de tener dos blog culturales en Alcublas.

The Last Samurai dijo...

Agradezco vuestros elogios por el artículo.Voy a intentar colaborar en la medida de lo que pueda en el blog.
También dar las gracias a Rafa por su comentario, yo también pertenezco al club de los poetas muertos, si en algo he de servido de ayuda, a los que lucháis por que el pueblo siga vivo, me alegro.

Siempre que mi tiempo libre me lo permita, escribiré algún artículo y si se considera oportuno me lo publicáis.