jueves, 23 de abril de 2009

LA FÁBRICA DE CAJAS MUSI. ALCUBLAS

Fue una ilusión para el pueblo, y un fracaso para el pueblo. Aquellos hombres vinieron al pueblo, lo vieron…y alquilaron el garaje de Capa y el de los Teófilas, los dos para montar la fábrica. Vino Arturo, que era mecánico; un hombre que se llamaba Manolo, que era familia de los Canelas y vivían donde la Plaza los Olmos… y Pizarro, que su hermano era el boxeador ese famoso de Valencia. Pizarro jugaba a fútbol en Alcublas de portero, y se pegaba unos porrazos cuando se tiraba que pensábamos:
- Este se va a matar de un porrazo un día u otro...
Nos metimos en la fábrica y aquello empezó a funcionar y a funcionar; y de la noche a la mañana empezó a ir para bajo.
A cada uno le dieron un destino. A uno le dieron un aparato grande. A Amadeo Molín uno de ochenta (que se cortó un dedo en la sierra), a otro uno de sesenta, Andrés Caleto grapaba las cajas… y las mujeres en la máquina de clavar.
Hacíamos la caja musi, que era una caja que se inventó para el transporte de la naranja. Llevaba cinco alambres, dos cesteros y la tablilla. Y cuando cerraban, los alambres se unían, los doblaban, le ponían el plomo y ya no se podían abrir. Para poder sacar la naranja se tenía que cortar el alambre, sino no se podía abrir.
Al tío Manolo lo mandaron a comprar madera a Teruel; le presentaron tres o cuatro madereros, y avisaron que a partir de entonces iría ese chico a tratar con la madera. A partir de entonces la faena del tío Manolo fue esa: se bajaba a Valencia, cogía el tren y a Teruel. También alguna vez lo mandaban a Gandía para ver cajas que decían habían salido defectuosas.
Los trabajadores en ocasiones no son conscientes del devenir empresarial, y la fábrica empezó a no funcionar. Entonces se juntaron los tres o cuatro más mayores que trabajaban allí y fueron a Valencia a la oficina de los dueños. ¡Menuda oficina tenían aquellos tíos! La tenían en una avenida grande con palmeras que daba cerca del mar.
En aquella oficina estaba trabajando una sobrina de José María Castillo el abogado, que cuando vio llegar a los alcublanos se puso colorada…y éstos le dijeron que tranquila, que ellos no iban allí a pedir limosna. Es allí donde conocieron por primera vez al jefe de verdad: uno que se apedillaba Ortigüela.
Le argumentaron que llevaban tiempos ya sin cobrar y que lo único que hacían era trabajar. Hicieron cuarenta viajes…pero no hubo manera.

Fue entonces cuando se planteó el montar la fábrica por la gente del pueblo, se hizo una sociedad y trabajaron sobre veinte personas. Toda la maquinaria que había en la fábrica se la quedaron al no pagarles. Montaron todo con ganas, pero el desastre todavía fue mayor. Parece mentira que no funcionara, pues se hacían cajas... Las bajaba el Royomon con el camión. Se quedaron todos sin cobrar, tanto los que pusieron los cuatro duros para empezar como los que no pusieron nada. Y las máquinas se las llevaron para la chatarra, pues ya nadie las quería.


10 comentarios:

uno + dijo...

Peña, lo vuestro es un escándalo. No tiene fín. Lo de la fábrica está muy bien, y lo de las cajas musi...sin palabras.
A seguir!!!!

The Last Samurai. dijo...

Ay...si me hubieran llamado entonces, otro gallo les hubiera cantado.

El Blanco dijo...

Peña... No sé de donde sacas estas cosas, pero yo personalmente estoy anonadado. En la vida imaginé que en Alcublas hubiera una fábrica de cajas musi. La parte triste es que para una vez salen verdaderos emprendedores, poco premio se llevaron por su trabajo.
Te reto a que sigas sorprendiendome...

cacao con corfa dijo...

Buena entrada peña,pero creo que deberías de haberla extendido un poco más. Ah¡ el hermano de Pizárro no era boxeador era luchador de " lucha libre ", Nino Pizárro.
P.D. Lo siento por la corrección.

cambio climático dijo...

En tu línea Penya, investigador total.
Como en otras ocasiones hemos dicho algunos, estira más la historia, pues dará mucho de sí: testimonios, incluso facturas antíguas, restos de materiales...
(Desde el cariño).

rafa dijo...

Por desgracia hubo algunos alcublanos, que esa aventura, tuvieron que hipotecar sus tierras y haciendas. Quedando muy mal parados, muchos viajes a Valencia para que no les embargaran.
Siento no compartir lo que dices The Last Samurai, hoy en día las causas del fracaso se dan igual.
Que más me gustaria que en el pueblo hubiese una fábrica, aunque fuese de mistos de tric y traque.
Saludos y seguir en la brecha.

Anónimo dijo...

Contigo o sin tí, Ultimo Samurai. la fábrica estaba condenada.

The Last Samurai. dijo...

En lo único que hubiera cambiado, es que me hubiera dedicado a cortar cabezas de caziques, seguramente habría algún amiguito de Franco, que se quedaría con la exclusiva de las cajas para las naranjas, y así hundiría, la fábrica de Alcublas y alguna más que no conocemos.

Pajarito Lindo dijo...

Hooola¡¡¡¡. Buenas tardes a todos, perdonad por mi ausencia toda la semana pero con tanto trabajo atrasado me a ocupado todo el tiempo, es lo que tiene tener una empresa de 1500 trabjadores, bueno al loro, primero felicitar a penya como siempre por su excelente articulo, aunque se queda algo corto,segundo veo que por fin hay royito con el acla eso me gusta, mas hermanamiento y menos discrepancias, tercero ya llegan los torpedeadores a los blog,solucion dadle mano libre al tio la vara y ya vereis como en un plis,plas se acaba, y cuarto para mi cacauhito que siempre esta demasiado crispado y a cierta edades se tiene que tener mas calma,(todo ese exceso guardelo para nuestro encuentro primaveral jejeje).

Uff!! me duelen los dedos pero como tenia que explallarme.
HAAAAA y mi amigo samurai, tu y yo hubieramos hecho una buena pareja en tiempo.
P.D.Perdon por mis faltas de ortografia es lo que tiene no haber acabado el E.G.B(pero la empresa tiene 1500 trabajaores).MUUUUUUAK

El tio la vara. dijo...

Peña, me pongo a tu disposición, para lo que necesites.