lunes, 6 de abril de 2009

LA SERRANÍA...

La Serranía se despereza con mañanas de escarcha, y sobre su tierra bruñida, estaqueada de olivos, algarrobos y almendros conviven costumbre y oficio, con la reja que voltea barbechos. Sabinares y pinos perfuman su cara lavada con agua de lluvia y un reguero de montes, resiste cada día, y la viste de gala.
Las calles, adoquinadas de gallardía, ordenan un pueblo humilde que, a la fuerza y sin rubor, aprende a zurcir. Conquistas y derrotas se amontonan en los ribazos, y de sus entrañas de arcilla nace la dignidad que tapona las heridas.
La Serranía está viva porque su gente no afloja. Una ofensa continua amenaza su temple y viviendo en alerta se crece en coraje. El serrano madura con calma curtido en recelos; conoce su suerte y recarga sus fuerzas con la solana para encarar al futuro de cada presente.

http://calvario.wordpress.com/2009/02/25/la-serrania/

5 comentarios:

cambio climático dijo...

...la gatera...
Exinta ya, o en fase de ello.
¿Sabes Penya dónde están ahora la mayoría de gatos alcublanos? En los contenedores.
Adaptación al medio.

Y muy buenas letras.

Anónimo dijo...

Coincido con cambio climático, ¡qué recuerdos me trae la gatera!
Tiempos pasados, que no volverán. Por lo menos me los has recordado con la foto.
Gracias Penya.

uno + dijo...

Me he emocionado leyendo, Peña, y eso es difícil. ¡Qué buen texto!

Y la gatera por otro lado. Ese ojo que todo lo ve, mejor dicho, que todo lo vio. Esa memoria de La Serranía. Una entrada silenciosa a todos nuestro hogares.

uno de La Serranía dijo...

Peña, este artículo es tan bonito como utópico. Ójala fueramos los serranos como el texto indica:
"su gente no afloja"
"madura con calma"
"viviendo en alerta"
Sería estupendo que fuéramos así, pero la verdad está por encima de la literatura.
Enhorabuena por tu magnífico espacio.

Trini dijo...

No sé quien eres, pero sé que tenemos algo en común: La Serranía, con eso me basta.
Muchas gracias por compartir.
Un saludo.