
Walpurgis es uno de los tantos exquisitos remanentes medievales que quedaron transformados en el tiempo. Como bien sabemos, por aquellas turbias épocas las presuntas brujas no la pasaban muy bien, siendo normalmente quemadas en la hoguera con total impunidad.
La fiesta sueca de Walpurgis (o como se la conoce allí, Valborgskvällen) recoge ese espíritu de prender fuego lo que tenemos a nuestro alcance, esta vez no precisamente brujas.
Estos puntos críticos de la vida o la naturaleza siempre han sido asociados por la mente humana con esos momentos en que todo es posible. Por lo tanto ¿por qué no sería posible una conexión con lo sobrenatural o ultratumba en esta fecha?
En los países nórdicos europeos, lugares donde se celebra con mayor entusiasmo la fiesta, se recuerda principalmente la mitología de las Eddas. En ellas se cuenta que en la fecha de Walpurgis muere Odín. Por consiguiente se desata el caos en el mundo y las barreras que separan las dimensiones de los vivos y los muertos son fáciles de eludir.
En consecuencia los antiguos europeos encendían grandes fogatas (la simbología de la luz) para enfrentar las tinieblas del mundo sobrenatural. Todo esto servía para prevenir la llegada de los fantasmas o muertos que se sentían especialmente animados en visitar el mundo de los vivos para esta fecha.
El ambiente tenso de la celebración servía para preparar la explosión de la alegría que venía con la llegada de la primavera. Con el cambio de estación se celebraba el triunfo de la luz. Una celebración que se complementaba con la otra.
2 comentarios:
Esta fiesta se celebra en algún pueblo de la serranía?
La Serranía tiene sus particulares noches de walpurgis, todas ellas emparentadas con el fuego.
San Antón, Fiestas de Verano...
Todo tiene sus paralelismos.
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