miércoles, 30 de septiembre de 2009

ALCUBLANOS POR EL MUNDO: RAFAEL CIVERA NAVARRETE

Nací en Alcublas. Soy profesor de Tecnología y Matemáticas. He estado viviendo seis años en Colombia y concretamente en Bogotá, la capital. Yo buscaba una nueva experiencia, conocer otras partes del mundo y ya no sólo Colombia, sino toda Sudamérica. La integración en un país sudamericano es muy fácil porque primero coincide la lengua, las costumbres son muy parecidas. Además de todo ésto, como en mi trabajo coincidía con muchos españoles, la integración es más rápida.

¿Diferencias con España o con Alcublas?

Pues oye, culturalmente somos de la misma raiz, aunque la diferencia principal es el nivel de expresión que es mucho más ciudadoso allí. A nivel cultural, el tema de las relaciones personales es un poco diferente al nuestro pero la forma de entender la vida es más o menos similar. La diferencia principal es el trato: mucho más educado pero a la vez distante.



Hablemos de la comida.

En la gastronomía sí hay mucha diferencia: al ser un país gran productor de carne, la calidad de ella es inmejorable. Es superior a la nuestra pues no trabajan con productos químicos, es todo más natural. Pero lo que yo echaba de menos es la fruta, pues la nuestra es mejor. Colombia tiene muy poca variación de temperatura y eso se nota. Mejor su carne pero peor su fruta.

¡Todavía recuerdo el primer pollo que comí al llegar a Bogotá! Me recordó los pollos que comía yo hace más de 20 años en Alcublas. Pensé: ¡este pollo es de cuando yo era pequeñito!


¿Añoranza de España?

Yo durante estos seis años en Colombia he estado viajando dos veces al año a España, entonces no he llegado a tener añoranza pues nunca he perdido el contacto. He vivido allí con personas que todos los domingos hacían paellas queriendo así trasladar allí su patria, aunque yo soy una persona que me adpato bien allí donde voy y no llego a tener esa añoranza.

A Colombia llegué como persona soltera y ahora soy padre de 3 hijos. Ese país me ha cambiado completamente mi vida, para bien. Yo vivía sólo en España y allí nos hemos convertido en una familia de cinco personas.



¿Sabes lo que añoro yo ahora de Bogotá?

Durante seis años haces grandes amigos, un grupo de 7 u 8 amigos colombianos muy allegados y el saber que me he ido y no saber si voveré... me produce la tristeza de romper con todo lo que he hecho en 6 años.

El barrio en que vivía en Bogotá era bastante parecido a lo que te puedes encontrar en España. En todo: en los coches, en la forma de vida... Algo que me costará olvidar son los restaurantes de Bogotá... ¡magníficos!


El volver a España es algo programado ya desde el primer día. Fuí con un contrato de 6 años y me volví cuando se acabó. Y si puedo sí pienso volver allí, pues la experiencia ha sido muy satisfactoria. He dejado allí muchos amigos...





martes, 29 de septiembre de 2009

ESTAMOS (estuvimos) DE APERTURA

El 29 de septiembre de 2008, una tarde-noche de un incipiente Otoño, empezamos con una gran ilusión esta aventura que nos ha traído tantas satisfacciones durante todo este tiempo.Un año después, ésta es la entrada 618 y los números dicen que han entrado más de 115.000 visitas de gentes de 65 países nada más y nada menos...y un número ingente de comentarios de todos vosotros. Las estadísticas son maravillosas...

Siempre se ha dicho que es de bien nacido el ser agradecido, y por ello nuestra intención es seguir devolviendo a todos vosotros el cariño recibido por vuestra parte. ¿Y cual es la mejor forma de hacerlo? Pues seguir con lo que nos gusta: intentar llenar diariamente las páginas de Peña Ramiro.
Y por último, nuestros excepcionales colaboradores requieren de una mención especial. Gracias a
tod@s!!


Así empezábamos hace ahora un añito:


Hola a tod@s!
Abrimos este blog cuando ya hemos pasado el período veraniego. El pueblo huele a vid, a almendra.
Dentro de poco intentaremos comer rebollones. Creo que es la época en la que los encantos de Alcublas salen más a relucir.
Lo más importante es daros la bienvenida a este nuevo espacio. Ojala transcurra con relajación, buen rollo y sin aspavientos, que es lo que ocurre por algunos lares.
Pues lo dicho, BIENVENIDOS.



¿No os había dicho que otoño es lo más en Alcublas?

lunes, 28 de septiembre de 2009

JALBEGANDO

Este artículo quise escribirlo antes del verano, que es realmente cuando se jalbegaba, pero no pudo ser, pero yo creo que la fecha nos da igual.
Hacía tiempo que quería hablar con alguna de aquellas personas que se dedicaban a estos menesteres, y me puse en contacto con una de ellas, en concreto con la tía María “la Gonzala”; y como siempre encantadísima de responder a lo que yo le preguntaba, como ya lo hizo cuando hablé con ella sobre Martín “el Alguacil”.
Lo primero que se hacía era limpiar la calera que estaba todo el año sin usar y se llenaba de matorrales. Me cuenta que para recoger la cal (las piedras), se juntaban un grupo de hombres que se dedicaban a recoger las que ellos creían mejores piedras y entre todos iban apilándolas en la calera, hasta que creían que ya estaba bastante llena. Le hacían la bóveda como si fuera un horno de carbón y a continuación entre todos recogían toda la leña baja posible (romeros, aliagas, etc.) esto lo hacían con unos ganchos en forma de “U”,hasta que comprendían que ya tenían bastante para los dos días que duraba más o menos la cocción( todo esto se hacía con la leña enganchada en estos ganchos y sobre el hombro).
A continuación se encendía el fuego, que estaba unas veinticuatro horas sin que se apagase (todo esto se hacía relevándose los siete u ocho hombres que estaban en la labor) cuando se pasaba el tiempo tapaban la boca del horno y lo dejaban cerrado unos cuatro o cinco días hasta que creían que ya estaban bastante frías para poder cogerlas y cargarlas. Al principio las cargaban en los machos y los burros en los serones, porque no había carros, luego ya vinieron los carros y se bajaba la carga en ellos. La zona donde más caleras había era desde la carretera de las Dueñas hasta la balsa Silvestre (éstas, están recuperándose gracias a la labor que está realizando la A.C.L.A. ).
La cal la descargaban normalmente en alguna plaza y la gente iba a comprarla allí por “barchillas” y cuando la gente ya no iba a comprar, daban vueltas por el pueblo pregonando que se vende cal.
Todas las “calás” que se hacían pagaban una especie de tributo al Ayuntamiento dando dos o tres “barchillas”, las cuales se tiraban en un pozo que había en el huerto de los Alguaciles (donde hoy se guardan los toros) y allí se mataba la cal para usos municipales (matadero, lavaderos, fuentes, etc.).
Las mujeres hacían lo propio en sus casas, la cal era tan buena que de una “barchilla” salía un cántaro y aunque te arrimases no te manchabas de blanco ni te la llevabas detrás y si a veces les salía alguna piedra se ponían como un “basilisco”, que me has “engañao”; y eso que la “barchilla” valía de tres a cinco pesetas.

Luego hablamos de jalbegar y me dice que en verano no paraban y que madrugaban mucho. Le pregunto lo que se cobraba y me dijo que si se pintaba una “cambra” a lo mejor te daban cinco o seis pesetas y una frontera unas diez pesetas y parecía que les cobrabas , yo que se. Había gente más “pobrecica” que por jalbegar una frontera les pagaban con una jarra de grasa de la” fridura”.
Yo iba a jalbegar con la tía María la “Baltasara” que fue la que más tiempo dedicó a este oficio en Alcublas y con Vicenta la Carpintera. Anteriormente, aunque no fui con ellas, estaban la tía Dolores “la Requeté” y Nati “la Boquea” y más tarde la tía Pilar.
La tía María me demostró que tiene un arte especial para atar los pinceles a la caña, cosa que hacía a todas sus compañeras de fatigas, porque los dejaba más fuertes que ninguna. (como se aprecia en el video).
Luego hable con Vicenta “la Carpintera” y también me contó que los techos de las cocinas los jalbegaban con “algez” porque no se hacían amarillos con el humo y como el “algez” a veces le salía oscuro lo mezclaba con alabastro para que fuese más blanco. También iban a jalbegar fuera de Alcublas, a Villar, a la masía de Cucalón, a la masía de Uñoz, etc.
Bueno creo que ya he metido bastante rollo y aquí lo dejo, no sin antes recalcar que me dijeron un montón de veces que no se decía vamos a “pintar” la frontera si no que vamos a JALBEGAR la frontera.

PD. Quiero dar las gracias a la tía María y a Vicenta.


Pallamin.


domingo, 27 de septiembre de 2009

NUEVA ACTUACIÓN EN LOS MOLINOS DE ALCUBLAS... Y UNA VISITA INESPERADA

La otra tarde subimos a los Molinos a merendar y nos llevamos una grata sorpresa: al llegar a los pinos vimos que están arreglando el camino de subida, lo que eran trozos de la antigua senda y alguna parte nueva, bordeandolo con la piedra que retiran de su limpieza. Por la noche, comentamos la noticia y nos dijeron que era una de las labores de los alumnos del Taller de Empleo en Mampostería. Los ocho alumnos inscritos en Alcublas ya nos van dando muestras de su buen hacer.



En el Molino norte aparecen unas inscripciones grabadas en la piedra. Son del año 1944 y también parece verse el escudo de Valencia.

Por otra parte, han aparecido en el alto restos de cimentación de la que se supone ser la casa del molinero. Dada la importancia de estos restos se encuentran en fase de investigación.
Los programas articulados a través de la Mancomunidad de la Serranía ya van dando sus frutos. Desde Peña Ramiro felicitamos a los ocho alumnos por su excelente labor en el manejo de la piedra.

Pero ahí no quedó todo... este domingo hemos tenido una visita extraña e inesperada a Alcublas...
y hablaban en griego!!!

Los olivos monumentales están protegidos por la ley autonómica , que los considera patrimonio arbóreo. Además, la ley valenciana, en su artículo 1, establece como objetivo primordial el "garantizar la protección, conservación, difusión, fomento, investigación y acrecentamiento del patrimonio arbóreo monumental".Este mismo domingo recibimos en Alcublas a un grupo de productores de televisión griegos que venían a interesarse por lo que comentamos anteriormente. Están recopilando información para un posterior libro y documental europeo sobre los olivos milenarios.

Estuvimos con los propietarios del olivo milenario de la imágen. Fueron entrevistados por los reporteros. Contaron que sus antepasados separaban el aceite de esta olivera del resto y que cuando llenaban la orza o jarra siempre dejaban más de un palmo sin llenar pues en verano, al calor, aumentaba. Era este aceite, de todos los que hacían, que más aumentaba en la sartén.
Estos olivos son considerados como patrimonio, pero no están protegidos, de ahí que dependan casi únicamente del buen hacer de sus propietarios. Éstos últimos dicen que creen que lo plantaron los iberos. Y hablando de este tema ya más histórico, se animaron a ir al Castellet de Bernabé... pero con prisa porque la tarde amenazaba tormenta.
Los trabajos de estos reporteros griegos puede contemplarse en:
Y un enlace cercano sobre el tema es:

SERRANEWS


'Entierro' de los cultivos clave como protesta a la situación agraria.

La concentración frente a la Subdelegación del Gobierno se enmarca en las movilizaciones que ASAJA promueve en toda España y que concluirán con una gran manifestación en Madrid.
AVA-ASAJA escenificará el ‘entierro’ de los cultivos claves de cada una de las comarcas de nues­­tra provincia en el transcurso de una protesta con­­­vocada para el 2 de octubre fren­te a la Subdelegación del Gobierno en Va­len­cia. Con tal acción, la organización agraria quie­re poner de manifiesto la pasividad del Eje­cu­­tivo central ante la ruina que están su­frien­do todos los productores.
Bajo el eslógan ‘Sin precio, del campo al cementerio’, AVA-ASAJA espera congregar el 2 de oc­tu­bre a los agri­culto­res y ganaderos valencianos. El responsable de cada sec­to­rial de esta organización de­rra­ma­rá y enterrará bajo una cruz simulada para cada una de las 15 co­­mar­cas valencianas unos cuantos kilos de los cultivos en situación más crí­ti­ca. “Los produc­to­res de fruta de hueso de La Vall d’Al­bai­da, de arroz de la Ri­be­ra Bai­­xa, de vid de Utiel-Re­que­na, de a­l­­mend­ras de Los Serranos, de hortalizas de L’Hor­ta, los citricultores del litoral y los ganaderos de las co­mar­cas de interior tienen un de­no­mi­nador común: ya no tienen ni pa­ra pagar los gastos. O se actúa ya o todos pagaremos las con­secuencias del mayor proceso de aban­dono ma­si­vo de campos de la historia”, de­nuncia Aguado.
Agroinformacion.com

viernes, 25 de septiembre de 2009

PASEN Y VEAN...

Pasen y Vean... Este es el nombre de los próximos responsables de las fiestas de verano Alcublas 2010. Y este sábado 26 de septiembre se presentan. La presentación será por todo lo alto. En la Discoteca Sefos de Alcublas: Proyecciones, rifas, decoración especial... ¡¡y mucha fiesta!!

¿Te lo vas a perder?

Ven a Alcublas mañana sábado con la Comisión de Fiestas Alcublas 2010:
PASEN Y VEAN...


jueves, 24 de septiembre de 2009

ALCUBLAS EN LA RED

¡Más Madera! De nuevo Alcublas en la prensa.
Esta vez el Diario El Mundo, en su edición de la Comunidad Valenciana, se hace eco del Paraje Natural Municipal Monte Solana y Barranco Lucía.

(pulsar sobre las imágenes para agrandar)
El artículo hace todo un repaso a los valores vegetales, faunísticos y etnológicos del Paraje Natural alcublano. Balsas, especies animales y vegetales protegidas, anfibios catalogados como vulnerables, yacimientos arqueológicos, antíguos ventisqueros...


¿Todo ésto está en Alcublas?



Artículo relacionado:

miércoles, 23 de septiembre de 2009

HAN TRABAJADO EN ALCUBLAS... D. LEÓN PIQUERAS MORTE

HAN TRABAJADO EN ALCUBLAS…

D.LEON PIQUERAS MORTE
UNA CELEBRIDAD MÉDICA DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX
(1ª PARTE)

Con esta entrada en el blog PEÑA RAMIRO inicio una serie de colaboraciones donde los protagonistas principales serán personas reconocidas bien por su profesión, por su cargo o por sus actividades, y cuya trayectoria se haya visto vinculada de algún modo a Alcublas: por visitarla, por residir en ella, etc.
Y que mejor comienzo que redescubrir la figura del médico D.León Piqueras Morte que tanto hizo por la salud pública de Alcublas y que hoy en día, por falta de memoria histórica, es un perfecto desconocido para los alcublanos. Espero con estas modestas líneas reparar en parte este injusto olvido…

Pero comencemos por el principio. Hace unos meses, cuando buceaba en números antiguos de la Gaceta de Madrid a la búsqueda de noticias relacionadas con Alcublas, descubrí en la página 104 del número de 8 de enero de 1902 el texto siguiente (que resumo en sus párrafos más interesantes):

Real Academia de Medicina
Examinados por la Academia los trabajos científicos y expedientes presentados en opción á los premios y socorros correspondientes al año 1901, ha acordado:
1º Adjudicar (…) el premio del Excmo. Sr.D.José Calvo, á D.León Piqueras Morte, Médico titular de Alcublas, provincia de Valencia (…)
(…) Lo que se anuncia para conocimiento de los interesados, que podrán recibir las recompensas por sí ó por persona debidamente autorizada, el día 26 del corriente, á las catorce horas, en que celebrará la Academia la solemne sesión inaugural del presente año; y de no concurrir á dicho acto se le entregará desde el siguiente en esta Secretaría a mi cargo, á las horas de oficina.
Madrid 7 de enero de 1902. El secretario perpetuo, Doctor Manuel Iglesias y Díaz.


Idéntica nota se publicó en La Gaceta de Instrucción Pública, nº542, de 18 de enero de 1902, en sus págs.23 y 24, así como en diversos periódicos publicados en Madrid, como por ejemplo El Imparcial, del martes 21 de enero de 1902, en su página 3.

Esta información fue una completa sorpresa para mí, puesto que desconocía que un médico titular de Alcublas hubiera obtenido un premio de medicina, y además por un trabajo científico. El tema parecía prometedor, por lo que decidí realizar diversas indagaciones a fin de profundizar en él.

Mi primer paso fue documentarme sobre la institución que había concedido el premio, y de esta manera poder disponer de datos objetivos sobre la posible importancia real de dicho galardón dentro del estamento médico español de la época (inicios del siglo XX).

La Real Academia Nacional de Medicina fue fundada con ese nombre por Real Decreto de 28 de abril de 1861 «para fomentar el progreso de la medicina española, publicar su historia bibliográfica, formar la geografía médica del país y un diccionario tecnológico de la Medicina», aunque era continuadora directa de la llamada Tertulia Literaria Médica Matritense (1732), renombrada Academia Médica Matritense por Real Decreto de Felipe V (1734) y con la consideración de «Real» desde 1738.



La Academia, desde su creación, se ha distinguido por otorgar prestigiosos premios de varias clases mediante concursos y certámenes públicos. Desde 1879 publica la revista Anales de la Real Academia Nacional de Medicina, ya un clásico de la literatura médica, y dispone de la mayor y más completa biblioteca histórica de España sobre temas médicos y de salud. En la actualidad su presidente es D. Manuel Díaz-Rubio García y cuenta con 47 académicos numerarios, además de otros académicos honorarios, tanto españoles como extranjeros. Su sede se encuentra situada en la calle Arrieta de Madrid, en un magnífico edificio de principios del siglo XX.

Continué rastreando la prensa de la época y no tardé en descubrir nueva información que ratificaba, sin lugar a dudas, que La Real Academia de Medicina contaba con un gran prestigio. Lo prueba el hecho de que la práctica totalidad de los diarios editados en Madrid (El Imparcial; El Liberal; El País; El Globo; La Correspondencia de España…) publicaron el lunes 27 de enero de 1902 de manera destacada, algunos en primera página, crónicas muy similares en texto y extensión informando de la sesión inaugural del curso 1902 de La Real Academia de Medicina.

Este solemne acto se celebró el día anterior, domingo 26, y durante el mismo tuvo lugar la protocolaria entrega de los premios correspondientes al año 1901. Reproduzco resumida la reseña aparecida en el periódico El Liberal:


ACADEMIA DE MEDICINA
Sesión inaugural
Presidida por el señor marqués de Guadalerzas, celebró ayer tarde la sesión inaugural del presente año académico La real Academia de Medicina.
El Secretario perpetuo, doctor D. Manuel Iglesias leyó una bien escrita Memoria refiriendo los trabajos de la corporación en el año anterior.
Después el doctor D. Alejandro San Martín leyó un notable discurso referente á la <>.
Y á continuación fueron repartidos los premios y socorros correspondientes al curso 1901.
Han sido adjudicados (…) los premios (…) el del excelentísimo Sr. D.José Calvo, á D. León Piqueras Morte, médico titular de Alcublas, provincia de Valencia (…)

Así pues, UN MEDICO TITULAR DE ALCUBLAS FUE EN SU TIEMPO (PRINCIPIOS DEL SIGLO XX) UNA VERDADERA CELEBRIDAD MEDICA, obteniendo un reputado premio otorgado por una de las instituciones más emblemáticas de la medicina en España. Me quedé perplejo ante estas evidencias, más si cabe sabiendo que en Alcublas nada ni nadie recuerda a D.León Piqueras Morte…





Visto lo anterior, aun quedan muchas incógnitas por resolver. Sin ir más lejos, ¿quién fue D.León Piqueras Morte?, ¿qué trabajo científico presentó?, ¿cómo el médico titular de una pequeña localidad como Alcublas pudo obtener uno de los galardones médicos de más prestigio en España?, ¿qué relación tenía el estudio médico premiado con Alcublas?.
Cuestiones no fáciles de responder, puesto que la documentación disponible al respecto es escasa y muy fragmentaria. No obstante, si mis pesquisas dan los resultados esperados, espero poder contestar a todas estas preguntas en una próxima entrada de este blog PEÑA RAMIRO.


Por JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO.

martes, 22 de septiembre de 2009

TURISMO... RURAL? MOTIVO DE REFLEXIÓN



El baile de los datos de ocupación en turismo rural
Por Luis A. García
http://www.iberiarural.es
Los datos de ocupación en turismo rural, al igual que en los demás sectores turísticos, bombardean desde los medios de comunicación sobre todo en tiempos de recesión. Una leve ojeada por todos ellos puede volver loco a más de uno: la misma cifra que para una institución oficial es un excelente resultado, para una asociación puede ser la confirmación del desastre más absoluto. Pero esto no es lo importante.
Es posible que la tarea fundamental de muchos funcionarios relacionados con el turismo resida precisamente en el análisis de porcentajes y resultados turísticos de todo tipo. Sin embargo, de poco le sirve al propietario de una casa rural que le machaquen día sí día también con la idea de que su región ha superado en el último mes los datos de ocupación del año anterior, cuando sus habitaciones están decoradas con telarañas.
Los hechos importantes en turismo rural también son, por ejemplo, los que inciden sobre la necesidad de ofrecer productos diferenciados y originales al turista rural, los que apuntan a las nuevas tecnologías como herramienta imprescindible, aquellos que no sólo recurren a la bajada de precios para capear el temporal sino que buscan otros caminos por la senda de la calidad.
Y si esto puede ser crucial a la hora de sobrevivir, los responsables de alojamientos rurales y los de instituciones oficiales que continúan subvencionando su aparición deberían igualmente escuchar con extrema atención las voces que avisan de un exceso de oferta en el turismo rural.
Ya se sabe en este país, cuando algo funciona, carbón a la caldera hasta que reviente.
Más información en:
Podemos leer un artículo que publicamos el año pasado al respecto. La perspectiva del tiempo le da otro valor:

lunes, 21 de septiembre de 2009

FESTIVIDADES ALCUBLANAS: EL BAILE DE LA RUEDA

Al hablar la semana pasada de Las Mayoralesas de San Joaquín citamos el Baile de la Rueda, y es por ello por lo que procedemos a hablar de él.

El Baile de la Rueda se bailaba rondando la plaza. Comenzaba con unas cuantas parejas que se colocaban formando un círculo que se iba ampliando a medida que llegaba más gente. Todo el que quería participaba. Cuando el grupo era muy numeroso se hacían varias ruedas. Era organizado por los quintos durante todo el año.


El baile comenzaba la tarde del domingo con un recorrido por las calles del pueblo en que los musicos tocaban como anunciando su inicio. Cada domingo se paraban en una plaza diferente: San Agustín, el Mesón, la Cruz, los Olmos, la plaza de la Iglesia... en todas, cada vez en una.

En este Baile de la Rueda se bailaba todo: jota, fandango y seguidilla, pero se comenzaba siempre por la jota. Cada vez que terminaban de cantar una estrofa y empezaban la siguiente, entonces se daba vuelta y las parejas se cambiaban. Algunas se retiraban y era también el momento en el que se incorporaban los que iban llegando. La rueda giraba dando vuelta a la plaza a medida que seguían bailando, no se paraba.

Cada pareja seguía el paso que comenzaba la bailadora que, a veces, haciendo ver que empezaba una pasada comenzaba otra distinta y el hombre tenía que estar listo para seguirla: ésto se llamaba "engañar al bailador". En todo el baile se tenía muy en cuenta la variación y adornos en las pasadas y expresaban con los movimientos de los brazos y las manos la gracia y estilo de cada pareja.

Los instrumentos eran fundamentalmente guitarra y guitarrón pero también, en ocasiones, habían otros instrumentos de cuerda como la bandurria, el laud y violín y algunos de percusión como la pandereta. Los cantadores conocían canciones muy antíguas aprendidas de los mayores pero también habían versadores que, cuando la situación lo requería, improvisaban la copla en el momento del baile. La temática era muy variada: desde la exaltación del amor, el trabajo del campo, las creencias, los problemas de la vida diaria y situaciones como la expresada en esta jota:


Ya se van los quintos madre

ya se va mi corazón,

ya no tendré quien me tire

cantitos a mi balcón.



Y los despropósitos en el canto de las seguidillas:



una pulga saltando

rompió un lebrillo

y si no la detienen

mata un chiquillo.



También había coplas para hacer un descanso y tomar un trago:



La despedida les doy

al estilo de Teruel

tanto rato, tanto rato,

tanto rato y sin beber.



Para finalizar este Baile de la Rueda las parejas tenían que darse un abrazo, pero ese momento también lo anunciaba el cantador:



A la harina a la harina

y al trigo al trigo

aquel que no se abrace

pierde un cuartillo.



Este final del baile, con un abrazo, se sustituyó posteriormente por otras coplas de despedida:



La despedida les doy

la que dan los labradores

adiós luna, adiós sol

adiós ramito de flores.



La despedida les doy

y despedirme no puedo

por eso no pido adiós

sino que digo hasta luego.

Seguiremos...


sábado, 19 de septiembre de 2009

HAN DEJADO HUELLA... EN ALCUBLAS


Otra nueva propuesta.
Nos llega desde Chelva. Juan Antonio Fernández Peris, del Centro Excursionista de Chelva y colaborador de Peña Ramiro ha ideado esta nueva entrega:
Estará conformada por una serie de artículos respecto a personajes vinculados de alguna manera con Alcublas: por profesión "HAN TRABAJADO EN ALCUBLAS"; por viajes "VIAJEROS ILUSTRES EN ALCUBLAS"; por estancia "HAN PASADO POR ALCUBLAS"; por nacimiento "HAN NACIDO EN ALCUBLAS".
Esta nueva serie promete... Y empezaremos la semana que viene con una verdadera celebridad que trabajó en Alcublas a principios del s. XX.
Todo un descubrimiento para muchos...

viernes, 18 de septiembre de 2009

ENTRADA DE TOROS EN SEGORBE

El año que viene vuelvo.
Fiesta declarada de interés turistico nacional, por su belleza, colorido e intensidad, que en los momentos previos a las 14 H, se vive en todo el recorrido de la entrada de toros; recorrido de apenas quinientos metros, que como pestañees dos veces... ni ves.
Pero en esos instantes del disparo de la carcasa, la gente, en multitud, se agolpa por las calles, y digo se agolpa porque lo sufrí en propia carne ( experiencia bonita y agradable), buscando el mejor lugar para ver el espectaculo. Éste como tal es pefecto en ejecución y organización, donde 10 o 12 jinetes con sus caballos luciendo sus mejores galas esperan a los astados en la plaza de los Mesones, lugar de encuentro o reunion con las reses, envolviendo a éstas para su recorrido. Tal vez sea este momento el mas peligroso de la entrada. Es allí donde el arte de los jinetes entra en acción, para seguir por la calle de Colón pasando por la tribuna de autoridades y llegar hasta la plaza de la Cueva Santa , donde finaliza el recorrido.
Cuando este termina, los jinetes vuelven por sus pasos recogiendo las muestra de afecto y cariño del publico y amigos, así como el reconocimiento de las autoridades y festeras situados en la tribuna. Los aplausos mas intensos se los llevó un jinete que al explosionar la carcasa el caballo se asusto y terminó encima de la gente, sin ocurrir nada afortunadamente, y no pudo participar en la entrada.
Por cierto: este año, el domingo dia 13 en la tribuna de autoridades se encontraban parte de los actores de l´Alqueria Blanca.
Lo dicho... el año que viene vuelvo.
Aserrin-Aserran

miércoles, 16 de septiembre de 2009

ALCUBLANOS POR EL MUNDO: JOSEFINA ALCAIDE RUIZ

"El Alcublas del año 60 nada tenía que ver con Inglaterra: lo mires por donde lo mires, sin ir más lejos en cosas tan simples como las cocinas..."
Estuvimos hablando un buen rato con Josefina. Recordó un montón de cosas, de Alcublas y de Londres. Se emocionó en alguna ocasión, sonrió otras muchas... pasamos un rato muy agradable con ella.

Me marché a Londres porque si mis padres hubieran estado en Valencia no me hubiera marchado. Pero como ellos estaban en Alcublas y yo en Valencia...
Tenía un buen trabajo en Valencia, era tejedora oficiala, con un buen sueldo. Pero era muy difícil estar 10 o 12 horas en un espacio tan pequeño... y empezaron a dolerme las piernas. El médico me dijo que si seguía así tendría varices y me recomendó trabajar en un sitio más amplio.
Una amiga mía que estaba en Inglaterra vino aquí de vacaciones y me contó cómo era allí la vida. Pensé:
Voy a probar, pues aquí tampoco tengo a mis padres... y me fui.
Fui a trabajar a un hospital; habían allí muchos españoles e italianos trabajando, pero yo enseguida me puse a aprender inglés. Las lecciones me las daba una chica española (eran dos hermanas y una de ellas nos daba las clases), que luego se vino a España. Si tienes unos buenos principios, el estar más tiempo fuera de tu país no te resulta tan pesado.
En el hospital había muy buen ambiente... y como dice una amiga mía: Esto es como estar en un hotel.
Teníamos allí mismo las habitaciones en el ático. A la hora de comer no tenías más que ir al comedor y servirte. En aquel tiempo te pagaban un sueldo y la comida y el dormir tenían un buen descuento.

Para que os hagáis una idea, hablamos de 1960.
El Alcublas del año 60 nada tenía que ver con Inglaterra. Cosas tan simples como el cocinar, en el pueblo se tenía un fuego, un hornillo. Allí tenían ya cocinas económicas la mayoría de gente. Me llamaron la atención las cocinas de carbón, con el que también calentaban las casas. De ahí esas nieblas tan grandes de Londres. Más adelante fueron cambiando al gas y a la electricidad y el ambiente mejoró mucho, una barbaridad.

¿Y la comida?
Pues como aquí se dice: una comida sin sal.
Y la típica flema inglesa no la ví por ningún lado. ¡Claro! es que yo viví en la capital y aquí pasa lo mismo: la gente en las ciudades no habla. Aunque una vez conoces a alguien y hablas, pues igual que aquí. Lo que si noté es que en Alcublas si no entiendes a una persona, tratas de entenderla. Allí se esfuerzan menos. Pero en el fondo son muy amables.
Pensándolo bien, no eché mucho de menos mi tierra, pues allí estaba muy bien. Cuando más cambió mi vida fue cuando tuve novio y me casé. Nos vinimos mi novio inglés y yo y nos casamos aquí en Alcublas.
Actualmente vivimos en Londres, no en el mismo centro pero sí en la ciudad. Muy cerca andando del Wembley stadium.
Lo que sí noté es que los ingleses tienen menos prejuicios que los de aquí, podías hablar de lo que quisieras con la gente sin que te lo tuvieran en cuenta. No dejas de ser amigo de quien sea porque tengas una discusión o hables de política...
Al ser joven creo que te adaptas mejor en otros sitios, por eso no guardo ninguna anécdota que recuerde sobre algo que me chocara de mi vida en Londres. Y hablando de los jóvenes y de la política, allí pasa como en todas partes: la gente joven no le interesa mucho la política. La gente más mayor es más fiel a la Corona, pero los jóvenes están más divididos. También es verdad que tienen casi lo que quieren, tienen muchas cosas: por poner un ejemplo, cuando uno se queda sin empleo, el subsidio de desempleo es indefinido hasta que encuentras trabajo.
¿Sabes lo que más me cuesta en Alcublas? El conducir por la derecha (se ríe). Me cuesta conducir porque tengo que pensar más, tengo que estar más atenta incluso para cambiar de marcha, pues tengo que utilizar la otra mano. Allí no tuve problema para conducir pues aprendí en Londres. Por eso lo de ir por la izquierda me es tan natural.

No creo que venga a quedarme definitivamente en Alcublas. Mi marido se siente mucho más cómodo en su tierra, en Londres, lo tiene allí todo más a mano: médicos, idioma...
Seguiremos viniendo a temporadas... porque como Alcublas no hay nada.

martes, 15 de septiembre de 2009

PRIMER CENTENARIO DE LA PLAZA DE TOROS DE CHELVA

El 22 de septiembre de 1909 tuvo lugar en Chelva un hecho de gran trascendencia para la villa y toda la comarca de la Serranía, la inauguración de una plaza de toros de fábrica. Hasta entonces, sólo existían en la provincia de Valencia las plazas de toros de Bocairente (1843), Utiel (1858), Valencia (1859) y Requena (1901). Por Vicente Vallet Puerta.
Cronista Oficial del Vizcondado de Chelva.


El 22 de septiembre de 1909 tuvo lugar en Chelva un hecho de gran trascendencia para la villa y toda la comarca de la Serranía, la inauguración de una plaza de toros de fábrica. Hasta entonces, sólo existían en la provincia de Valencia las plazas de toros de Bocairente (1843), Utiel (1858), Valencia (1859) y Requena (1901).

Para que tal evento pudiera celebrarse, fue necesaria la existencia de una previa vocación taurina que en Chelva existía desde hacía décadas, se tienen noticias de que en 1890 se celebraron corridas de toros en la Plaza Mayor, y que un grupo de emprendedores, en el plazo de menos de un año, dieran los pasos oportunos para cumplir su objetivo soslayando los problemas que paulatinamente se les fueron presentando, como la localización y compra de un terreno, la constitución de una junta administradora y constructora, la búsqueda de financiación y la obtención de los pertinentes permisos oficiales.

Los principios del siglo XX fueron para Chelva uno de sus últimos momentos de esplendor. Con 5.000 habitantes, una fuerte y floreciente agricultura, una extensa ganadería e industrias harineras, eléctricas y madereras -lo que no impidió el inicio de una paulatina e imparable emigración que, entre otras, afectó a parte de mi familia materna-, Chelva contaba con grandes políticos como Gil Roger Duval y su hijo Gil Roger Vázquez, José Manteca Oria y su hijo José Manteca Roger, y con prohombres como Jerónimo Torralba Solaz, Ángel Valero, Gil Manteca, Vicente Cervera, Juan Torralba López, Ramón Pujol Esteve y Recaredo Agulló, que eran diputados provinciales, senadores, pensadores, médicos, docentes y comerciantes.

Estas personas, entre otras que el paso del tiempo ha difuminado, consideraron necesario potenciar la Feria Agrícola y de Ganado de Chelva, que daba sus primeros pasos por aquellos años y se celebraba a principios de septiembre, para impulsar la economía chelvana atrayendo a la localidad a los vecinos de los pueblos y comarcas más próximas para, a cambio de ofrecerles actividades sociales, musicales, religiosas y culturales, incrementar las transacciones agropecuarias, las ventas en los comercios y en los bares, y la ocupación del mayor número posible de las camas disponibles en las distintas posadas. Un paso más, en ese ofrecimiento, fue la construcción de la plaza de toros para deleite y disfrute de los aficionados a la tauromaquia, aumentando así el número de visitantes.

Don José Roger Solaz, alcalde de la villa en aquellos tiempos, fue el impulsor del proyecto. El 11 de octubre de 1908, en el salón de reuniones de la escuela de niños, fue donde propuso la construcción del coso taurino. En la propia acta se recoge que: “era para tratar de acordar los medios de procurar la prosperidad de esta región…que a su juicio convenía la celebración de una anual…y que había de excitarse considerablemente la afluencia de forasteros, siendo el espectáculo de corridas de toros uno de ellos, por lo que proponía el levantamiento de un circo taurino”.

Secundado por los presentes, se constituyó una junta administradora y constructora formada por Jerónimo Torralba Solaz, como presidente, Mariano Roger López, como vicepresidente, Gil Roger Vázquez, como secretario, y el propio José Roger Solaz, como vocal depositario. La asociación se inscribió el 17 de octubre de 1908 en el libro de asociaciones de la Gobernación Civil de Valencia. Se suscribieron 500 acciones por valor de 25 ptas. cada una, es decir, 12.500’- ptas., que se cubrieron en su totalidad y que permitieron iniciar las obras de la plaza.
La plaza de toros de Chelva es una emblemática edificación de 25 metros de diámetro que cabe toda ella en el coso de la plaza de Valencia, que tiene 50 metros de diámetro y una circunferencia de 298 metros. Es un edificio singular al que desde 1909 han acudido la mayoría de chelvanos y chelvanas, aficionados o no a los toros, ya que en la misma, además de la “fiesta nacional”, también se han ofrecido exhibiciones de caballos y recortadores, conciertos de música, varietés, boxeo, representaciones de teatro y un largo etcétera.

La primera corrida de toros tuvo lugar el 22 de septiembre de 1909 dentro de la denominada Feria de Ganados en honor a sus augustas patronas Ntra. Sra. del Remedio y Ntra. Sra. de los Ángeles, que se celebró entre los días 19 a 26 de septiembre. Los precios oscilaron entre 1,25 ptas., la Entrada General de Sol, y 3 ptas., la 1ª Grada de Sombra. El tiempo no lo debió impedir, y a las tres y media en punto de la tarde se inició el paseíllo por los espadas Agustín Dauder “el Colibrí” y Francisco Vila Rubio, ambos novilleros valencianos, y sus cuadrillas: Garrocha, Chicorro, Dauderito, Cerrajillas, Chatillo y Pescadero. Como sobresaliente de espada Francisco Piquer, el “Algareño”, la ganadería, seis hermosos toros de Don Rufo Serrano de Cuenca, divisa celeste y blanca. Actuó la banda de música “La Sayense” dirigida por Don Benjamín Sayas Lloria, en la siguiente corrida, la del día 24, actuaría su contrincante, la de Santa Cecilia o “vieja”.

Muchas tardes de gloria y alguna que otra de sinsabores se han vivido sobre el albero chelvano. Anécdotas muchas, como la leyenda urbana de aquel torero gitano que al llegar a la plaza se negó a torear al comprobar que estaba situada justo al lado del Cementerio del Partidor, casi pared con pared, demasiado “mal fairo” para el torero calé. O como la que cuentan los lugareños más longevos del Villar del Arzobispo, pues según dicen algunos de ellos fueron a ayudar a levantar la plaza de toros de Chelva a condición que cuando ellos necesitaran mano de obra para edificar la suya, los chelvanos les ayudarían. Ocurrió que la de Chelva se terminó. Años más tarde, cuando el Villar quiso tener su plaza de toros los chelvanos no se acordaron del pacto. Y así Chelva tiene plaza y el Villar no.

Más serias son las anécdotas que nos contó Enrique Amat, crítico taurino y autor del libro “La Plaza de Toros de Chelva”, que nos cuentan la feria de la Virgen del Remedio del año 1991. En la misma, se verificó la primera y hasta el momento única alternativa que ha tenido lugar en nuestra entrañable plaza de toros, la del portugués Paco Duarte, y en la que tuvo lugar uno de los escasos percances de gravedad que ha acaecido en su ruedo. Este fue el sufrido por el espada francés Michel Lagravere, padre del niño torero Michelito.

Lo cierto es, que Paco Duarte apenas se puso delante del astado de la ceremonia con el capote. Y una vez recibió los trastos de manos del citado Michel Lagravere en presencia de Gregorio de Jesús, a la postre triunfador del festejo, el flamante nuevo matador se dirigió a la presidencia a pedir el preceptivo permiso. Luego brindó la muerte del toro a su apoderado, Fernando Segarra, con el que, tras un largo parlamento, se fundió en un prolongado abrazo y se dirigió escasamente convencido al animal. Una vez frente a él, le dio un muletazo por alto al abrigo de tablas y, de manera tan sorprendente como inopinada, se metió en el burladero dejando, con toda la flema del mundo, que transcurriera el tiempo y sonaran los tres avisos, mientras el toro se emplazaba tranquilamente en los medios. El público chelvano tuvo un comportamiento ejemplar y aceptó aquello con franciscana resignación. Fue una desconcertante alternativa, un toro al corral, una cogida y una salida a hombros por la puerta grande. Con ese ingrediente, pese a las tres horas que duró el festejo, el público se divirtió.


No era la primera vez que un toro no era muerto por el torero en la plaza de Chelva, unos años antes, en 1975, el matador de toros granadino José Julio Granada, se negó a matar el toro. Desalojado el público asistente, entre los que me encontraba, la guardia civil tuvo que dar cuenta del astado a tiro limpio, ninguno de ellos se atrevió tampoco a terminar la faena espada en mano.

No soy ni he sido aficionado a los toros, para gran deshonra de mi progenitor, a pesar de lo cual, no solía perderme ningún festejo taurino durante mis años mozos. Por qué iba? Por los amigos, por los dulces que nos daban nuestras madres o abuelas como los “rollitos de anís”, “los coquicos” o “las mariquitas” junto con tortas de “panceta”, de “jamón” o de “sardina”, la bota vieja de vino, mitad vino normal y mitad añejo, o la bota con mistela y, sobre todo, por el mismo motivo que muchos de los jóvenes de la época: por las chicas, mis queridas y entonces muy jóvenes amigas.

Desde la revista La Fénix Troyana de Chelva, de la que soy miembro de su Consejo de Redacción, hemos prestado un humilde homenaje a la plaza de toros de nuestros mayores al cumplir sus primeros cien años de existencia, editando junto con la revista trimestral del mes de julio de 2009 un suplemento de 32 páginas bajo la dirección de nuestro subdirector Baltasar Torralba Rull, bisnieto del primer Presidente de la junta administradora y constructora, Don Jerónimo Torralba Solaz.

Hemos publicado fotos inéditas, como la de la portada, que fue realizada en la década de 1920 por el notario Don Luis Navarro y pertenece al archivo fotográfico de la Fénix Troyana, y rescatadas antiguas estrofas, como las escritas por Campanita, crítico taurino, para La Fénix Troyana en abril de 1917:

Espléndido el cielo y el sol amoroso
animan la fiesta de Toros y Pan,
y lápiz en ristre me enfilo hacia el coso
a ver los fenómenos que tarde nos dan.
La plaza rebosa de gracia y salero
de niñas bonitas y de hombres de pró.
Agita el alcalde el blanco moquero.
El clarín resuena y…ahora empiezo yo.

Y en enero de 1919:

Prensado y molido
en alas del auto
sudando el menúo
de tanto calor,
por ver a los monstruos
del arte de Montes,
al fin a la plaza
llegó un servidor.

¡El gran chelvanito!
¡Silveti segundo!
(también paisanico,
¡loado sea Dios!)
Son los que esta tarde
van a quitar moños,
a quitar peinetas
y a quitarlo toó.

Por eso volando,
de tierras lejanas
a mi pueblo llego
más fiel que un reló,
y vengo dispuesto
a contarle al mundo
lo que hagan en Chelva
estos dos gachós.

En la misma hemos contado con la colaboración de los presidentes de las sucesivas peñas taurinas, Vicente Sevilla, Cristóbal Torralba y José Martínez Llopart; la del torero chelvano Vicente García; la de Mónica Morales Martínez, presidenta de su Peña Taurina; la de Enrique Amat, crítico taurino; la del recortador Javier González “Viza”; la de Paco Amado y Emilio Burgos, que nos hablaron, respectivamente, de los conciertos en las plazas de toros y de la música y los toros; con ilustraciones taurinas de Lynda Haldane, pintora inglesa asentada en la aldea de Ahillas; con un reportaje fotográfico de Manolo Portolés, nuestro director; y, por último, con los saludos y fotografías de toreros de la altura de Alejandro Talavantes, Julián López “el Juli”, Pablo Lechuga, Vicente Barrera, Enrique Ponce, Ruiz Manuel, Guillermo Albán Maldonado, Miguel Ángel Perera y felicitaciones de la Casa Real y del Conseller de Sanidad.

No quiero acabar estas líneas sin rendir un homenaje a aquellas personas que con su esfuerzo, trabajo y sudor contribuyeron en la construcción de la plaza de toros, nombres y apellidos que hemos entresacado de recibos y facturas, apellidos tales como: Ferrer, Roger, Chapa, Aguilar, Banacloche, Bolón, Fombuena, Estevan, Zapater, Mares, Solaz, y, junto a ellos, el del maestro de obras de la entonces flamante plaza, Javier Mares. Todos ellos, y muchos más que han quedado en el olvido, fueron los primeros que se beneficiaron de la construcción de la plaza de toros, ya que gracias a la iniciativa de los prohombres de la época pudieron llevar a sus casas nuevos jornales.

La construcción de la plaza de toros de Chelva, también conocida como Plaza de Toros del Partidor, fue posible gracias a la iniciativa privada. Ideada por unos y construida por otros, en su gran mayoría todos ellos chelvanos, tuvo como objetivo procurar la prosperidad de la comarca y, principalmente, de Chelva. Ojalá, pudiéramos recuperar hoy en nuestras tierras las iniciativas de principios del siglo XX, y que toda la Serranía, unida como se unieron aquellos hombres en sus proyectos, olvidándonos de partidismos, haga oír su voz reclamando mejoras en infraestructuras, enseñanza y sanidad, y ante la casi nula iniciativa privada, puestos de trabajo a la Generalitat, porque, señoras y señores, después de un siglo de sangría la Serranía está en coma y no resiste más, se nos muere poco a poco.

Desde Chelva para “Peña Ramiro”. ¡Va por Ustedes!

lunes, 14 de septiembre de 2009

ANDRÉS PEÑARROCHA GARCÍA, TODA UNA PERSONALIDAD ALCUBLANA

Fue el primer carretero de Alcublas que transportaba la nieve desde los ventisqueros de las montañas de Alcublas a Valencia.



Viniendo un día por un camino -que no era la carretera- se encontró con otro hombre que era transportista al igual que él, pero de aceite. Tenía el carro cargado y se le partió el eje en mitad de la montaña. El hombre estaba todo acalorado... - Tranquilo, no pasa nada. Ahora voy a Alcublas, comen las caballerías y en hora y media estoy de vuelta.
Y bajó, cambiaron la carga a su carro y se bajaron a Valencia. Entonces el hombre del aceite le pregunta:
- Y ésto, ¿qué cuesta?
- Ésto no vale nada.
- ¿Cómo que no vale nada? Ha empleado usted su tiempo...
- Eso es igual (le contestó). Los hombres que vamos por la carretera hemos de saber perder y ganar.
Y a la vuelta de unos años, cuando su hijo ya era mayor, iba el chaval con el carro por Valencia y al doblar una esquina rompió un escaparate. Es que los carros de entonces, para frenar llevaban una galga que salía más que el carro. Enseguida detuvieron a su hijo para tomar las notas de quien era el que había hecho el destrozo y en eso que salió un señor bien trajeado que no sabían quien era y dijo:
- Tomás Peñarrocha, ¿es usted el hijo de Andrés Peñarrocha?
- Si señor.
- Pues de esa multa me encargo yo.
Era el hijo del transportista de aceite.
También os quería contar que antes de ser carretero fue arriero, de los que traían el género de Aragón a Valencia. No existían aún los carros. Los arrieros llevaban jornaleros, a veces hasta cuatro o cinco, pues igual hacían falta siete u ocho caballerías para la carga. Me acuerdo que en uno de sus viajes, en una posada del camino le dijo a la dueña:
- Quiero que me haga un pollo en arroz.
- ¿Qué cuantos van a ser?
- Vamos seis, le contestó.
Y la mujer empezó a hacer la paella y cuando llegó el momento de echar el arroz le dice:
- ¿Qué sus compañeros cuando vienen?
- ¿Por qué lo dice?
- Pues por echar el arroz.
- Usted échelo, ¡ya vendrán!
Y llegó el momento de servir la comida:
- ¿Pero esos hombres vienen o no vienen? Es que la paella está hecha (me dice la posadera).
- Pues si está hecha, ¡a la mesa! Y se sentaron el jornalero que iba con él y él, y la paella cayó entera.

Una talega de trigo pesaría 80 o 90 kilos... ¡como para echarle dos a una caballería!...
Me acuerdo que en uno de los viajes, el mozo de la posada, que como le daban propinas se ponía de parte del que mejor le pagaba; y le dijo al tío Peñarrocha:
- Tío Andrés, que ahí han estado diciendo sus compañeros que tan valiente que es para comer veremos esta noche para cargar, que creen que tendrán que ayudarle...
Colocó la albarda con las dos talegas bien cargadas, puestas. Sacó una caballería, le puso las mantas y luego cogió la albarda con las dos talegas, que es menester fuerza y hacía así: ¡pum! y las ponía. Y cuando cargó la quinta caballería les dijo:
- Señores, ahí se quedan que me voy. No digan que no he dicho adiós.


¿Y cuando volcó en las rochas con el carro de la nieve?
En uno de los viajes, se retrasó de los otros carreteros, cargó más tarde y bajando, que ya era de noche, iba el último. Los otros no se enteraron cuando volcó en las rochas, en el atajo. Dando vueltas los machos se fueron desenganchando y gracias a Dios nos les pasó nada, pero el carro llegó al barranco. No podía sacar el carro de allí.
Así que le tocó descargar el carro con el macho que iba en las barras y deshaciendo la pared pudo sacar el carro hasta el camino para que después le tocara sacar todas las sarrias al hombro, ¡los 3000 kilos! Como iba el último ni se enteraron. A la que llegaron le dicen:
- ¿Qué te ha pasado que vienes tan tarde?
- ¡Na! Que me he enredado un poco.
Al final se enteraron que había volcado.


Suyo fue el primer carro grande que hubo en Alcublas. Eran tres los carreteros de Alcublas que se encargaban a finales del siglo XIX de transportar toda la nieve almacenada en el término. Llegaron a ir a otras zonas, incluso a la Sierra de Mariola.
Era el encargado de pagar a los hombres que llevaban las cargas de nieve cuando éstos la recogían durante el invierno. La llevaban en caballerías pues los carros solo se utilizaban para transportarla a Valencia. Se aprovechaban los días de mucho frío y que no tenían que ir al campo, para ocuparse de la nieve. Cobraban a perrica la carga.
En los neveros había una escalera para bajar pues si no, era imposible dada su profundidad. El de las Dueñas tiene una profundidad de casi seis metros. Desconocemos si alguno de ellos tuvo cubierta pues hasta hoy no ha quedado ninguna.
Para sacar la nieve del ventisquero utilizaban el mismo sistema que cuando el llenado pero a la inversa. La sacaban en placas y para transportarlas las metían en sarrias de esparto, cargando los carros por la noche y saliendo entonces para Valencia. Iban al Grao a un señor que le llamaban el "nevater del Grao" que se la compraba y luego la distribuía. La más limpia la guardaban para los helados y la que estaba con más impurezas la dejaban para el pescado.

Estas pequeñas historias configuran la vida de un gran hombre: Andrés Peñarrocha García (Alcublas, 1840-1930). Un gran hombre en todos los aspectos:
Medía casi dos metros de alto, todo músculo y hueso, noventa kilos de peso. Tenía más fuerza que un caballo y cuando no podían los machos se enganchaba él, cogía una cuerda al hombro, la enganchaba al carro y todos estirando hacia delante.
Era un hombre fuera de lo normal. Igual le daba comer un día la comida de tres días que estar tres días sin comer. No tenía ninguna preocupación en ese tema.
Bajar de Canales con un carro de 3000 kilos a Valencia sería duro, pero no le importaba....
Fortaleza, resistencia, experiencia, su carácter... su honradez. Son términos todos ellos que definen perfectamente al tío Peñarrocha.


* Relato basado en anotaciones recopiladas por Isabel y Trini Romero. Agradecemos su colaboración y su contribución a la conservación de los valores etnológicos alcublanos.



sábado, 12 de septiembre de 2009

ALCUBLAS EN CANAL 9

Os adjuntamos la grabación aparecida el invierno pasado al respecto del Triops Cancriformis.



Las fotos aparecidas tanto en el blog como en Levante-EMV fueron hechas en Alcublas la tarde del 6 de agosto pasado.

http://penyaramiro.blogspot.com/2009/08/un-pequeno-invertebrado-el-triops.html

Por otra parte, estamos recopilando nuestra hemeroteca particular sobre artículos de prensa y Alcublas. Tarea esta lenta y laboriosa pues hablamos de artículos de los años 1800 hasta los últimos de Míriam Civera.

En breve...



viernes, 11 de septiembre de 2009

GIN TONIC PERFECT

Los orígenes del Gin Tonic, se sitúan en la India colonial, dominada por los ingleses del siglo XIX, cuando la Compañía de las Indias Orientales dominaba con bota de hierro el país, las tropas inglesas necesitaban tomar mucha quinina para combatir las enfermedades tropicales como la malaria o el paludismo, la quinina era mucho más agradable si se tomaba en forma de limonada, que era la bebida de moda en aquella época.
En 1783, Johann Jacob Schweppe, joyero de origen alemán residente en Ginebra (curiosa coincidencia), inventa la forma de introducir burbujas de anhídrido carbónico en el agua.


Casi un siglo más tarde, la compañía fundada por nuestro joyero, J.Schweppe & Co., tuvo la genial idea de añadir quinina en la soda carbonatada, e inventaron sin pretenderlo el agua tónica; una bebida que además de refrescante era un medicamento eficaz contra el paludismo y la malaria, las tropas británicas de la India hicieron el resto del trabajo añadiendo un chorrito de ginebra (a veces más) y una rodaja o piel de limón al agua tónica:

“Convendréis conmigo en que no hay ningún remedio más placentero y eficaz contra las enfermedades tropicales que el Gin Tonic”.
Gin Tonic Perfect:


“Cuando se trata en detalle, no hay nada más complicado que estos trabajos sencillos”
Émile Peynaud



Aunque seguramente el bueno del profesor Peynaud dijo esta frase sin pensar en el Gin Tonic, es muy apropiada, pues este cocktail de aparentemente fácil preparación, está lleno de recónditas sutilezas, siempre ajenas a la cultura popular.



Ingredientes:

-La mejor ginebra que podamos comprar, en mi opinión Martin Miller´s Westbourne.
-Limones verdes ecológicos sin encerar (no es necesario que sean del caribe ni de FA).
-Hielo muy frío (no es una perogrullada) y transparente. Agua osmótica servirá.
-Un botellín de agua tónica de la marca Q Tonic.
-Una copa grande
de cristal fino. Senso Agua o Senso Chardonnay son las mejores.
-Algo de buen gusto y sensibilidad.
-Y un amigo/a o vari@s para compartir la experiencia.
Elaboración:

Se ponen en una copa lo suficientemente grande (tipo burdeos, borgoña o Shiraz) y de cristal fino, seis o siete cubitos de hielo elaborados con agua pura osmótica (de los transparentes que venden en las gasolineras), se remolinean dentro de la copa, (no es necesario hacerlo con una cuchara) con la finalidad de enfriarla, posteriormente, se escurre el agua que hayan soltado.
Se corta una piel de limón verde y finísima, (Citrus Limonum Risso), (llamada por los pedantófilos “Twisse” o “Twist”) con mucho cuidado que no quede nada del albedo (la parte blanca) que hay debajo de la piel puesto que es muy amarga, y con dos pinzas -si es para nosotros, en vez de las engorrosas pinzas, podemos hacerlo con las manos bien limpias-, se gira la piel hacia los cubitos, se dobla y se exprime sobre los hielos, estos quedarán impregnados con los aromáticos ácidos y terpenos que contiene la piel del limón.

Con otra monda de piel se aromatiza levemente el reborde de la copa (optativo).
Después añadimos dejando caer sobre el hielo, de 3 a 5 centilitros –no más- de ginebra Martin Miller´s*, remolineamos levemente el liquido (sin cucharilla) para mantener muy fría la copa, y deslizamos sobre sus paredes –con el objeto de no perder el valioso gas carbónico- un agua tónica de la marca Q-Tonic (en mi opinión la mejor que existe, puesto que no lleva edulcorantes, aromatizantes ni conservantes artificiales, sólo quinina natural, agave azul y agua pura, además de ácido cítrico natural.
Después sólo tendremos que contemplar extasiados la formidable transparencia de nuestro Gin Tonic y beberlo con delectación e incluso reverencia.
¡Ojo!, no remover nunca el cocktail una vez elaborado.



Observaciones:
La tónica, no se debe mezclar con zumo de limón, pues el ácido cítrico presente en esta fruta, destruye rápidamente el gas carbónico de la Tónica, dejando a esta sin sus características burbujas y haciendo que el Gin tonic pierda su fuerza y frescura en muy poco tiempo.


Más observaciones:

Este digestivo cocktail, contiene apenas 53 calorías, es decir algo más que un sobre de azúcar, es decir: ¡NO ENGORDA!, además nos ayudará a digerir más rápidamente los alimentos ingeridos, lo que le hace ideal para una sobremesa ilustrada entre personas de bien.
Su perfecta combinación de sabores ácidos y amargos es legendaria y con toda seguridad nos reconciliará con la vida.


Última observación:
A diferencia de mi querido amigo “Pacha”, a mí me gusta más acompañar los Gin-Tonics con esa música triste y dinámica, impregnada de saudade que popularizó aquel gitano genial (parezco Emmet Ray) llamado Django Reinhardt, por supuesto acompañado del no menos genial Stéphane Grappelli.
Minor Swing sería una de las composiciones más adecuadas.
Curiosamente coincidimos en que la “vida útil” del gin-Tonic es breve, es decir, algo más de cuatro minutos.



*La mayoría de ginebras están destiladas en alambiques continuos, que extraen un alcohol neutro y poco aromático, estos alambiques se utilizan con profusión debido a que abaratan mucho los costes de producción; la ginebra Martin Miller´s está destilada con el Rolls Royce de los alambiques, dos soberbias piezas de cobre macizo, fabricadas en 1.903 por el mejor artesano de la época: John Dore and Co.

Sólo se aprovecha el corazón de la segunda destilación, que previamente ha sido aromatizada con componentes naturales tales como las bayas de enebro, coriandro, raíz de angélica, cáscara de naranjas y limones, candamo, canela, nuez moscada, anís estrellado de la India y algunos otros ingredientes mantenidos en riguroso secreto.

Finalmente, y por sorprendente que pueda parecer, el destilado puro (sin diluir) se lleva a Islandia, donde se le añade agua desmineralizada de glaciar islandés (el agua más pura del mundo), y allí se le añade el “ingrediente X”, que según la destilería es el que le da a esta peculiar ginebra una agradable frescura y frutosidad en el posgusto

Esta ginebra ha obtenido la mejor puntuación mundial en el “Review of Spirits Award”: Nada menos que 97 puntos sobre 100 le otorgaron los agradecidos jueces.



http://www.enopata.com/index.php?option=prensa&task=view&id=45