lunes, 7 de septiembre de 2009

FESTIVIDADES ALCUBLANAS: LAS MAYORALESAS DE SAN JOAQUÍN

Iniciamos hoy en Peña Ramiro un repaso a las festividades religiosas y paganas de la historia reciente de Alcublas. Iremos periódicamente haciendo mención de las mismas. Esperamos que os guste. En esta primera ocasión, nos retrotraemos a una que ya se celebraba a mediados del s. XIX.MAYORALESAS DE SAN JOAQUÍN.-


San Joaquín, padre de la Virgen María fue descendiente del rey David. La fiesta de San Joaquín se celebraba el domingo siguiente de la Virgen de Agosto y se conocía como la "Fiesta de las Mayoralesas".



Para ser mayoralesa de San Joaquín se entraba en un sorteo. Había que tener los veinte años cumplidos y después aprender a bailar muy bien la jota:


"Has caído Mayoralesa
del glorioso San Joaquín,
al primer mozo que venga
ya le puedes dar el sí".




Las mayoralesas de San Joaquín llevaban un traje parecido al de las valencianas: falda y cuerpo de seda con flores y dibujos muy vistosos. Algunas telas llevaban incluso ramos de oro. Además se ponían un pañuelo, y atado a la cintura un delantal de tul o de tela muy fina, bordado con hilo de oro y lentejuelas y una cinta de seda, también bordada, que se colocaba en el escote del cuello sobre el pañuelo.


Las joyas de la mayoralesa eran preciosas: juego de pendientes, agujas para el pelo y broche, todo igual con piedras verdes y perlas finas. A los pendientes se les llamaba "barquillos". Llevaban mucas alhajas, todas ellas muy antiguas: el corazón de la Mayoralesa, la cadena de cuatro caras, colgantes de diferentes modelos y la cruz colgante en forma de mariposa (ajustada al cuello con un galón dorado).

Se peinaban con raya al medio, ondas y caracoles a los lados. Detrás un topo como el de churra. En cada caracol se clavaban dos ganchitos cruzados y una peineta pequeña, mientras que en el moño de atrás, se clavaban las agujas y el peine.
Los zapatos eran blancos o forrados con la misma tela que el traje. Llevaban medias blancas caladas.

Los chicos se vestían de churro con pantalón de saragüells, camisa blanca de hilo bordada, chalecho de seda o de terciopelo con las vueltas de la solapa de telas muy vistosas y los botones dorados o plateados. La faja ajustada a la cintura, mayoritariamente roja aunque tambíen las habían negras; pañuelo de seda de colores, doblado y anudado a la cabeza, y las alpargatas de cáñamo.






Para ir a Misa el día de la fiesta, las chicas llevaban un manto redondo blanco con adornos de terciopelo y puntillas. También había manto negro, pero el de la mayoralesa era blanco.


A esta fiesta acudían todos los mozos de los alrededores para bailar con las Mayoralesas. La jota que se bailaba ese día no era como las del resto del año. Las cuatro Mayoralesas se ponían frente a los cuatro que hacían de sus parejas y después de la primera jota se cambiaban de sitio. Así sucesivamente.
Hace años se hicieron bastantes esfuerzos en conservar esta fiesta, pero entre que ya son pocas las mozas que sepan bailar y al carecer de religiosidad, todo lo profano se fue prohibiendo o abandonando en épocas anteriores.

Para San Joaquín, además de las celebraciones religiosas los bailes tenían gran importancia. La fiesta empezaba ya la víspera. Las chicas tenían unas macetas con albahacas, muy cuidadas, con macetas de cerámica verde, y los chicos llevaban las albahacas al hombro desde las casas de las chicas hasta la Iglesia. Se hacía mucha fiesta con la música de pasacalle y toda la gente detrás. Al día siguiente, se hacía la fiesta al santo.

La jota se bailaba el día de San Joaquín después de la procesión. La primera jota en la puerta de la Iglesia, la siguiente en la puerta del señor cura y después se bailaba en la puerta de cada una de las chicas, según la edad, empezando por la más mayor y terminando por la más joven.

Las mismas Mayoralesas se vestían para la procesión de San Agustín, el 28 de agosto, pero con otro traje: el de casarse sus madres o sus abuelas. Era un traje de seda negro, falda larga y cuerpo de la misma de tela, adornos de azabache, puntillas y bordados. Algunas también tenían un segundo traje de novia, que no era negro sino en colores azules y grises, de telas muy brillantes y de un solo color. Con este traje se llevaba siempre el mantón de manila, las alhajas del aderezo de casarse y distintos tipos de mantillas, de seda o blancas.

El Baile de la Mayoralesa era distinto al Baile de la Rueda, del que otro día hablaremos. Las chicas aprendían el baile de las más mayores. A cada chico lo llevaba una chica y cuando bailaban siempre era con el mismo, cada chica con su bailador. Todas las parejas, las cuatro chicas y los cuatro chicos bailaban moviendo los pies a la vez y de frente y luego, cuando empezaban a cantar la jota daban la vuelta y hacían la pasada. Y sin cambiar de lugar se hacían diferentes pasos de jota y fandango. En este baile no había seguidillas.

El mismo día de la fiesta eran elegidas por sorteo cuatro chicas que serían las clavariesas para el año siguiente.


* Las cuatro mayoralesas de las imágenes son: Amparo Domingo Lázaro, Teresa Gimeno Domingo, Trinidad Romero Martínez y Dolores Alcaide Civera.

13 comentarios:

Me siento seguro dijo...

Buen artículo Peña....algo tenía yo sabido del tema de las Mayoralesas de San Joaquín, bien explicado. Veo que te informas o te informan bien. Yo tengo que decirte que según me han contado a mi, el último año, o uno de los últimos años que se celebraba esta fiesta se montó un poco de lió con el cura porque hicieron el baile en la puerta de la iglesia y según me cuentan quería el cura incluso excomulgar a algunos, teniendo bronca gorda con algún padre de las Mayoralesas.
(Que tiempos aquellos, seguramente era poco bailador)

Anónimo dijo...

¿Y quien era el cura? ¿Recuerdas su nombre?

maribel dijo...

Gracias Peña por recuperar trozos de nuestra historia. Me ha encantado leer todo lo que ponéis.

paraules dijo...

¿Otra novedad?
Cuento los artículos por novedades, Peña. Habéis abierto septiembre por todo lo alto. Esto de las festividades está muy bien pero os quiero apretar un poco.
Mucho publicar artículos en el blog pero no recopiláis nada. Un librito con alguna de vuestras series no estaría de más.
Espero que me hagáis caso.
Un beso a todos los ramiros.

Anónimo dijo...

Magnifico articulo. Esperemos que tenga una larga continuidad esta nueva serie. Puede ser muy bonito.

gente del rincon dijo...

Al leer el articulo me ha recordado una fiesta muy parecida en mi pueblo. No era para San Joaquin, pero tal y lo que cuentas deberian haber sido identicas.
Ya preguntare y os dire algo.
muy buen articulo.

Me siento seguro dijo...

Para anónimo de las 20:26, si que se que cura fue, prefiero no decirlo, por si las moscas.(Anónimo con la iglesia hemos topado).

Albercoque dijo...

La verdad es que es un buen artículo: la tía Molina escribió uno muy parecido en el libro de fiestas del año 2000... Era una mujer muy discreta y amante de su pueblo.

PEÑA RAMIRO dijo...

¡Qué razón tienes albercoque! Familiares suyos han colaborado en la elaboración tanto de este artículo como de otros venideros.
Sigue atento...

Anónimo dijo...

Desconocía que esta fiesta se celebrara en Alcublas. La descripción ha sido muy buena. Si tuvieráis fotos sería...

Anónimo dijo...

Ojala pudieran recuperarse fiestas como esta de las mayoralesas, pues es una pena su desaparición. Pero es lo de siempre: ¿quien se encarga?

Placeta dijo...

¿Mayoralesas vestidas de fallera?
un poquito de seriedad.

PEÑA RAMIRO dijo...

Haces bien pidiendo seriedad, Placeta. A nosotros también nos gusta disfrutar de ella en los comentarios.
Supongo que habrás leído la entrada, pues en la misma se indica que es un traje parecido al de valenciana. Lógicamente tiene sus diferencias...