viernes, 11 de septiembre de 2009

GIN TONIC PERFECT

Los orígenes del Gin Tonic, se sitúan en la India colonial, dominada por los ingleses del siglo XIX, cuando la Compañía de las Indias Orientales dominaba con bota de hierro el país, las tropas inglesas necesitaban tomar mucha quinina para combatir las enfermedades tropicales como la malaria o el paludismo, la quinina era mucho más agradable si se tomaba en forma de limonada, que era la bebida de moda en aquella época.
En 1783, Johann Jacob Schweppe, joyero de origen alemán residente en Ginebra (curiosa coincidencia), inventa la forma de introducir burbujas de anhídrido carbónico en el agua.


Casi un siglo más tarde, la compañía fundada por nuestro joyero, J.Schweppe & Co., tuvo la genial idea de añadir quinina en la soda carbonatada, e inventaron sin pretenderlo el agua tónica; una bebida que además de refrescante era un medicamento eficaz contra el paludismo y la malaria, las tropas británicas de la India hicieron el resto del trabajo añadiendo un chorrito de ginebra (a veces más) y una rodaja o piel de limón al agua tónica:

“Convendréis conmigo en que no hay ningún remedio más placentero y eficaz contra las enfermedades tropicales que el Gin Tonic”.
Gin Tonic Perfect:


“Cuando se trata en detalle, no hay nada más complicado que estos trabajos sencillos”
Émile Peynaud



Aunque seguramente el bueno del profesor Peynaud dijo esta frase sin pensar en el Gin Tonic, es muy apropiada, pues este cocktail de aparentemente fácil preparación, está lleno de recónditas sutilezas, siempre ajenas a la cultura popular.



Ingredientes:

-La mejor ginebra que podamos comprar, en mi opinión Martin Miller´s Westbourne.
-Limones verdes ecológicos sin encerar (no es necesario que sean del caribe ni de FA).
-Hielo muy frío (no es una perogrullada) y transparente. Agua osmótica servirá.
-Un botellín de agua tónica de la marca Q Tonic.
-Una copa grande
de cristal fino. Senso Agua o Senso Chardonnay son las mejores.
-Algo de buen gusto y sensibilidad.
-Y un amigo/a o vari@s para compartir la experiencia.
Elaboración:

Se ponen en una copa lo suficientemente grande (tipo burdeos, borgoña o Shiraz) y de cristal fino, seis o siete cubitos de hielo elaborados con agua pura osmótica (de los transparentes que venden en las gasolineras), se remolinean dentro de la copa, (no es necesario hacerlo con una cuchara) con la finalidad de enfriarla, posteriormente, se escurre el agua que hayan soltado.
Se corta una piel de limón verde y finísima, (Citrus Limonum Risso), (llamada por los pedantófilos “Twisse” o “Twist”) con mucho cuidado que no quede nada del albedo (la parte blanca) que hay debajo de la piel puesto que es muy amarga, y con dos pinzas -si es para nosotros, en vez de las engorrosas pinzas, podemos hacerlo con las manos bien limpias-, se gira la piel hacia los cubitos, se dobla y se exprime sobre los hielos, estos quedarán impregnados con los aromáticos ácidos y terpenos que contiene la piel del limón.

Con otra monda de piel se aromatiza levemente el reborde de la copa (optativo).
Después añadimos dejando caer sobre el hielo, de 3 a 5 centilitros –no más- de ginebra Martin Miller´s*, remolineamos levemente el liquido (sin cucharilla) para mantener muy fría la copa, y deslizamos sobre sus paredes –con el objeto de no perder el valioso gas carbónico- un agua tónica de la marca Q-Tonic (en mi opinión la mejor que existe, puesto que no lleva edulcorantes, aromatizantes ni conservantes artificiales, sólo quinina natural, agave azul y agua pura, además de ácido cítrico natural.
Después sólo tendremos que contemplar extasiados la formidable transparencia de nuestro Gin Tonic y beberlo con delectación e incluso reverencia.
¡Ojo!, no remover nunca el cocktail una vez elaborado.



Observaciones:
La tónica, no se debe mezclar con zumo de limón, pues el ácido cítrico presente en esta fruta, destruye rápidamente el gas carbónico de la Tónica, dejando a esta sin sus características burbujas y haciendo que el Gin tonic pierda su fuerza y frescura en muy poco tiempo.


Más observaciones:

Este digestivo cocktail, contiene apenas 53 calorías, es decir algo más que un sobre de azúcar, es decir: ¡NO ENGORDA!, además nos ayudará a digerir más rápidamente los alimentos ingeridos, lo que le hace ideal para una sobremesa ilustrada entre personas de bien.
Su perfecta combinación de sabores ácidos y amargos es legendaria y con toda seguridad nos reconciliará con la vida.


Última observación:
A diferencia de mi querido amigo “Pacha”, a mí me gusta más acompañar los Gin-Tonics con esa música triste y dinámica, impregnada de saudade que popularizó aquel gitano genial (parezco Emmet Ray) llamado Django Reinhardt, por supuesto acompañado del no menos genial Stéphane Grappelli.
Minor Swing sería una de las composiciones más adecuadas.
Curiosamente coincidimos en que la “vida útil” del gin-Tonic es breve, es decir, algo más de cuatro minutos.



*La mayoría de ginebras están destiladas en alambiques continuos, que extraen un alcohol neutro y poco aromático, estos alambiques se utilizan con profusión debido a que abaratan mucho los costes de producción; la ginebra Martin Miller´s está destilada con el Rolls Royce de los alambiques, dos soberbias piezas de cobre macizo, fabricadas en 1.903 por el mejor artesano de la época: John Dore and Co.

Sólo se aprovecha el corazón de la segunda destilación, que previamente ha sido aromatizada con componentes naturales tales como las bayas de enebro, coriandro, raíz de angélica, cáscara de naranjas y limones, candamo, canela, nuez moscada, anís estrellado de la India y algunos otros ingredientes mantenidos en riguroso secreto.

Finalmente, y por sorprendente que pueda parecer, el destilado puro (sin diluir) se lleva a Islandia, donde se le añade agua desmineralizada de glaciar islandés (el agua más pura del mundo), y allí se le añade el “ingrediente X”, que según la destilería es el que le da a esta peculiar ginebra una agradable frescura y frutosidad en el posgusto

Esta ginebra ha obtenido la mejor puntuación mundial en el “Review of Spirits Award”: Nada menos que 97 puntos sobre 100 le otorgaron los agradecidos jueces.



http://www.enopata.com/index.php?option=prensa&task=view&id=45

6 comentarios:

Pajarito Lindo dijo...

´Peña buen articulo, pero se me dejas dar mi humilde opinion en unos de mis largos viajes alrededor de este mundo un buen amigo me aconsejo despues de todo el preparativo de la ginebra, añadir la tonica de la siguente manera:Sin abrir la tonica se le efectuan tres pequeños agujeros en la tapa y se sirve a presion,segun los entendidos es la mejor forma de "escanciar"la tonica sobre la gin.

Un besito mmmmuuuuuuuuuuuuuuaaakkkkk.
P.D.Ya lo probaremos jejejejejejeje

Anónimo dijo...

Mariconaditas del pajarito. Lo que dice queda muy aparatoso y bonito pero lo único que conseguimos es desventar el combinado.
Mejor echar la tónica poco a poco, como si fuera una cerveza.

El lago azul dijo...

mariconadas y tonterías, hay que promocionar el chato de vino y si me apuris el calimocho. con cacao y tramusos.
Os pasais con la propaganda de bebidas alcolicaas que no tienen ningún interes cultural, social ni moral.
Mas verduras y zumos y cosas con fundamento

bosque verde dijo...

Escucha lago azulón,
Dices que si es propaganda una cosa y tú apuestas por el calimocho. ¡Ya te vale figura! Menudo interés cultural, social y moral predicas.
Jejejejejeje.

María Asunción dijo...

Ese bosque verde me suena a Domingón, con coche azulón.Menos mariconadas y hay que hacerle caso al pajarito, ese; que es el que más mundo ha recorrido y tendrá más idea que los cuatro "sabiondos" que escribís.

consum dijo...

...pues para mí que ese bosque verde es de mercadona.