viernes, 30 de octubre de 2009

RINCÓN DE ADEMUZ: ALMENDRA Y SABOR

Valencia tiene rincones, tiene sabores. Su provincia completa tiene lugares, secretos y sonidos que se esparcen por el cielo, y vuelan con los aires contagiando la tierra de España toda. Pero tiene además los silencios de sus lugares alejados, y los misterios de los que viajan de una punta a otra no pudiendo describir con palabras lo que se llevan de recuerdo sus ojos.
Algo así, pasa con Ademuz. La Capital de Rincón de Ademuz, tiene entre sus colores y sus aromas el verdadero sabor de los almendros colándose por todos los sentidos. Campos y terrenos, flores y gustos, deleitan con su perfume, sus esencias…


A tan sólo 136km de la capital valenciana Ademuz, abre su corazón y sus paisajes para que el viajero se encuentre como en el hogar de todos los días, con la cordialidad y un cielo azul destinado al disfrute. Tranquilidad y armonía en contacto con lo natural, le dan a este municipio sus características principales.
Su territorio, concentra una amplia ración de toda la población de Rincón, y es por eso su importancia en varios aspectos. Calles largas y estrechas se han ido conformando por su figura geográfica y le dan a la localidad un estilo único, que presenta casas en distintos niveles de ubicación, enmarcadas en montañas de verdes profundos.
Vall de la Sabina, Mas del Olmo y Sesga, son tres poblados que pertenecen a Ademuz, que si bien son muy pequeños, su gente es muy cálida, mayormente con los viajeros que muchas veces en busca de más emoción se animan a extensas recorridos por los caminos.
Las aguas del Río Turia, salpican el poblado, lo que sin dudas, le da a su paisaje encantador un movimiento que nadie deja de lado en sus caminatas. Son sus aguas las que muchos fotografían, junto a grandes extensiones de flores silvestres y que se han convertido en paraje obligado para los viajeros que van hasta su orilla buscando un sonido amigo.
Un poco más arriba, subiendo entre las dimensiones desconocidas que el paisaje depara, llegamos hasta uno de los miradores más altos de la zona: el pico Castro. Allí la vista del pueblo se magnifica y lo que desde abajo tiene color, cobra en lo alto del pico brillo y sus grandes dimensiones de plantaciones y verdes, dan cuenta de que Ademuz es un verdadero pulmón verde del país. A lo lejos, se ve bajando desde los cerros los primeros excursionistas que corriendo a los últimos rayos de sol, comienzan su descenso. Más tarde, a la distancia, los grupos de viajeros deportistas que llegan en busca de los deportes de altura, bajarán como hormiguillas del pico del hormiguero.


Escrito por Max el 23/10/2009 08:27


1 comentario:

uno del rincón dijo...

Buen artículo sobre Ademuz. Es una tierra muy recomendable, y sobre todo en estas fechas.
El autor habla de los almendros, aunque echo de menos algún comentario sobre sus característicos manzanos, verdadero patrimonio nuestro.