domingo, 18 de octubre de 2009

...SUS KILÓMETROS HAN COSTADO

Madrugar, hacer bastantes kilómetros (aunque no muchos según para quien), disfrutar del monte, llevar buena compañía... ... y esta es la recompensa!!

1 comentario:

Anónimo dijo...

El rebollón, ese oscuro objeto de deseo.
Lamentablemente muchísima gente se adentra en el monte sin idea y sin respeto hacia lo desconocido para ellos. Consecuencias: espacios arrasados, fauna estresada y muy pocos rebollones cogidos.
Por lo que parece no fue vuestro caso, pues ¡menuda cajita!
Saludos a Peña R.