jueves, 5 de noviembre de 2009

ALCUBLANOS POR EL MUNDO: ISABEL ROMERO MARTÍNEZ

Estuve en Centroamérica: primero estuve en Guatemala, me fuí en noviembre de 1972. Marché como cooperante, aunque en aquella época la presencia de España era muy poca, pues aún era país receptor. Cuando llegué había un grupo de cooperantes vinculados a la Embajada. Nos dieron allí un destino y el primero que tuve fue un centro social en la ciudad de Guatemala, la capital. Se llamaba Don Bosco, pues pertenecía a los Salesianos. Allí nos encargábamos del comedor, de los niños de la calle, de atender las necesidades del barrio, que era marginal dentro de la capital.
Así estuve seis meses. Fue mi primer contacto con el país, difícil pero con las ventajas de estar en la capital. Más tarde solicitamos que nos mandasen a una zona rural y de las cuatro chicas que fuimos marchamos dos, a la zona del Petén, la selva de Guatemala frontera con Méjico. Allí estuve ya tres años, en los que sólamente vine una vez a España, un sólo viaje...
Tuve varios motivos para marchar a Guatemala. No se pueden resumir en uno sólo; no se... parte de aventura, parte de altruismo, la cosa misionera... En Petén estuve con misioneros, aunque yo nunca me vinculé a ninguna institución religiosa, siempre fui por libre. Lo que sí tengo clarísimo es que fue una experiencia muy buena.

Habían cooperantes de varios países europeos que llevaban tiempo trabajando allí; los curas llevaban tambien varios años... no me costó mucho integrarme. Los problemas no los tenía yo, los tenían los de allí. Sus condiciones de vida eran pésimas; el maíz, junto al arroz y la fruta era su única alimentación.
Hablando de alimentación, poco a poco me fui haciendo con los sabores de allí: la piña, que en españa apenas se conocía, era magnífica. Vine muy delgada, perdí más de diez kilos aunque no tuve problemas de salud, me adapté bien.

Guatemala es un país que tiene mucha población indígena aunque en el Petén, al ser zona de inmigrantes agrícolas, había mucha gente llegada de otras partes del país, por lo que habñian indígenas, mestizos, gentes de El Salvador... Todo ello hacía que existieran unas diferencias culturales amplísimas con respecto a España. Las misas no tenían nada que ver con las que yo conocía, aquello era otro mundo... Otro tipo de concepción de la pareja, de las relaciones personales, etc.
En las comidas es donde más aprecias ese tipo de diferencias. Ibas a comerte un huevo frito y tenía que ser con una tortita de maíz, no podías mojar pan. En muy pocos sitios vendían pan de harina de trigo. Había que acostumbrarse a las tortitas de maíz... ¡y para una alcublana no poder comer pan...! Cuando volví todos los míos preparaban jamón, embutidos, vino, etc.
¿Qué eché más de menos estando allí?
Pues que te voy a contar... la familia, las amistades. Y por otro lado la comida y la falta de seguridad: en aquella época la guerrilla estaba activa y había persecución de personas, secuestros... Yo fui muy prudente siempre al no establecer relaciones con personas desconocidas, pues era muy peligroso.
Me traje un montón de anécdotas.
En el Petén está el centro arqueológico más importante de la cultura maya, que se llama Tikal. Yo había oído hablar de los mayas, pero sin mucho conocimiento, no era como ahora. A los pocos días de llegar nos dijeron que debíamos conocer el centro maya. Un día fuimos de excursión y llegamos a la plaza, que tiene dos grandes templos uno frente a otro, y son muy verticales. Yo la verlos pensé:
- ¡Ahí yo no subo!
Y cada vez que no me salía algo bien me recriminaban:
- Tu ves, como no subiste al templo mayor... pues ahora los dioses no te acompañan.
He vuelto varias veces a Centramérica, y de hecho estuve más tarde en Chiapas, Méjico, mucho tiempo en un campo de refugiados. Eran gentes que pretendían cruzar a Estados Unidos.
Estuve dos años con beca de cooperante del Ministerio de Trabajo y al terminar el plazo regresé a España. Lo que ocurre es que yo me comprometí con la gente de Guatemala y volví por mi cuenta. Todos esos años sin beca no me constan como trabajo alguno, pero el seguir ayudando vale más que todo eso.
Del equipo en el que estuve hemos mantenido todos la amistad: ¡hasta hace unos días me llamaron de Guatemala! El equipo de trabajo estaba muy bien organizado. El Petén es la tercera parte del país y nos distribuíamos por zonas: trabajadora social, cooperante, técnico agrícola era un equipo que iba a la comunidad que le tocaba. Íbamos andando o con mula por la selva. ¡En más de una ocasión he tenido algún percance con la mula!

Mi misión allí era de instructora rural. Había una campaña de alfabetización en marcha y colaborábamos en la misma. También había mucho conflicto en cuanto al nombre de la propiedad de las tierras y les asesorábamos también.
Conmigo había gente de la Universidad: agrónomos, médicos que venían de prácticas... mucha gente pero con muy pocos recursos. Algo sin resolver a fecha de hoy ese tema de falta de recursos.
Estuve también bastante tiempo en Chiapas y en Méjico Distrito Federal. Aquí era distinto que en Guatemala pues no estábamos tan integrados. La época de Guatemala fue muy bonita. Recuerdo cuando venía el Secretario de la Embajada, una persona excelente, que nos apoyó muchísimo en todo. Fueron los años de 1972 a 1975.
Mi último viaje fue con motivo de una invitación para ayudar en el retorno de los refugiados de Chiapas a su lugar de origen, a San Marcos en Guatemala.
A mi vuelta definitiva montamos una ONG entre las personas que habíamos estado allí. Estuvimos unos años manteniéndola desde distintos lugares hasta que al final fue Valencia desde donde más hemos trabajado. Hemos recibido muchas ayudas de estamentos oficiales valencianos.
Recapitulando todas mis experiencias vividas allí, volvería a repetirlo... aunque estoy convencida que nunca sería como lo fue entonces.






6 comentarios:

Lourdes dijo...

Ayer vimos a los Vicentones en China por la tele y hoy te despachas con Guatemala. Los alcublanos somos exportadores del buen hacer. Lo único que espero es que ese buen hacer también se nos quede dentro, en el pueblo.

Anónimo dijo...

Hola Enrique, como va todo.
Te escribo para comunicarte que el miercoles 4 se emite el programa de valencianos por el mundo, donde salimos la familia esta de Alcublanos, como valencianos aquí en Shanghai.
La entrevista de Alcublanos por el mundo, nos ha servido como entrenamiento para esta entrevista, pero con imagenes.
Espero que os guste, y ya me contaras como hemos estado.

SALUDOS RAFA, AURO, Y LOS NANOS.

¡palante! dijo...

Anoche se me puso la carne de gallina de ver a una familia de alcublanos por el mundo, solos, lejos de los suyos y con unas ganas infinitas de tirar palante. Animados y siempre con el nombre de nuestro pueblo por delante.
En la vida podemos hacer dos cosas: lo que hacen estos alcublanos por el mundo, que no es más que rentabilizar sus oportunidades, mirar hacia adelante y ver el futuro con optimismo. O meter la cabeza bajo el ala, quejarnos de como va todo y no intentar nada para mejorar esta situación.
Yo voto por hacer lo que han hecho estos alcublanos: Vicentones, Trini la Molina, Valeriano, Rafael Civera y Josefina la valenciana.

Maru dijo...

Yo también ví anoche en la tele a Rafa, Aurora y a sus hijos. Nada de decir somos de Valencia, sino que somos de Alcublas.
Un abrazo para vosotros, FAMILIA.

montesa enduro dijo...

Isabel Romero Martinez,es admirable tu trayectoria de tu vida ,has dado lo mas precioso de una vida por hacer el bien.No has tenido que emigrar por buscarte las abichuelas, si no para ayudar a personas que les hacian falta,eso tiene su merito ,para mi tu eres la "ALCUBLANA EJEMPLAR"luego estan los que por circunstancias laborables han salido al mundo.Se lo han jugado todo a una carta ,(vamos a probar si sale bien,adelante y si no .....siempre queda ALCUBLAS,VALENCIA ,ESPAÑA)Es muy diferente el motivo de salir de nuestro pueblo. De turista o por lo laboral o dar parte de tu vida en ayudar a los demas ¿quien tiene mas merito?.
Para mi todos estos ALCUBLANOS tienen su merito el caso es que todos lleven sus raices y que se energullezcan de ser ALCUBLANOS

neutral dijo...

Enhorabuena por esta serie de artículos, nos dan otra visión del pueblo y sus gentes.
Isabel ha querido dedicar su vida o parte de ella a los demás, y es para alabar.
Críticas siempre oiremos, en muchas ocasiones son simplemente envidias reconvertidas.
Todas las personas que utilizan su vida para hacer algo diferente a la norma (como es el caso de estos alcublanos por el mundo) siempre generan opiniones para todos los gustos, y conociendo a la gente, muchas son negativas.
La vida es así.
Gracias Peña.