domingo, 13 de diciembre de 2009

LA PRISA ES ENEMIGA DE LA PERFECCIÓN

Después de 150 años acelerados desde la revolución industrial hasta la tecnológica y de un ritmo de vida insostenible para la capacidad del planeta y nuestro corazón, llega la hora de “respirar” con el movimiento SLOW. Una filosofía de vida que defiende pisar el freno, el menos es más, priorizar el ser al tener, tomar conciencia y atención en cada una de nuestras acciones, saborear los instantes y la comida autóctona, y recuperar los valores de comunidad.


Aunque el slow es mundial e imparable, Laura Celina nos manda esta presentación sobre la vida en Suecia, país que con una población de tan sólo 2 millones de personas, han creado empresas de la talla de Volvo, Ericsson, Electrolux, ABB, Nokia, … y pueden darnos ejemplos de conciencia social con aspectos como su baja maternal de 64 semanas o el comportamiento que detalla una persona que ha vivido allí muchos años sobre la solidaridad al aparcar en el trabajo.

No sé si es verdad todo lo que aquí aparece o también hay parte de apología, pero sea como sea, merece la pena leerlo, reflexionar sobre ello y suspirar.

Ojalá la “slow attitude” y los beneficios sociales fuesen tan contagiosos como el virus de la gripe…




La "Vida Slow" es una cambio cultural hacia la desaceleración de nuestra forma de vida y hacia un mayor disfrute de la misma. Basándose en una vuelta hacia la revalorización de los afectos, la realización de actividades placenteras y en comer saludablemente (Slow Food, no Fast Food). Consiste en un cambio en nuestra actitud ante la vida, relacionado con la desaceleración en la forma de comer, de trabajar, un mayor espacio para el ocio, el relax, los hobbies y las relaciones afectivas.
El Movimiento Slow comenzó en 1986 como una protesta en Roma ante la apertura de un restaurante McDonald's en Piazza di Spagna.
Propone, asimismo, tomar en forma conciente el control de nuestro tiempo en lugar de vivir bajo la tiranía del mismo, encontrando un equilibrio entre nuestras obligaciones (laborales, académica) y la tranquilidad de gozar de estar en familia, de una caminata o de una comida saludable (con alto contenido de frutas y verduras).
En esta era tecnológica trabajamos y comemos más rápido y dormimos menos horas de las necesarias, sin embargo, las cosas más importantes de la vida deben ser tomadas con más calma.
Ya no existen más los Domingos de descanso, hoy el mundo funciona las 24 horas sin parar, todos los días del año.
La Vida Slow no significa pasividad, sino una redistribución de nuestra energía vital hacia valores y actitudes fundamentales con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida. El foco de nuestra atención, por lo tanto, estará en ser selectivo en el tiempo dedicado a nuestras actividades.



6 comentarios:

The Last Samurai. dijo...

Me parece perfecto el tema del slow, yo hace tiempo, por circunstancias personales, que me dedico a vivir el día a día.

He aprendido a disfrutar del lunes, martes, miercoles etc.

No más vivir deprisa entre semana, esperando el finde, para disfrutar.

Hay que disdrutar todos los días de tu vida, como si no tuvieramos otra.

Creo sinceramente que nos hace más felices.

montesa enduro dijo...

Todo esto esta muy bien,y es atractiva la idea,pero viendo la cola,de la cooperativa la gente pasando frio,viendo que no avanzas,y que viene mal tiempo y la oliva sin hacer ,ves hacer un sondeo y veras veras donde te envian,seguro que ascaparrar.Pero bueno no hay que ser pesimista,y hay que intentarlo.un saludo

desde Tuejar dijo...

Coincido con la forma de pensar del primer comentarista. Cuando aprendamos a disfrutar todos los dias de la semana tendremos mucho ganado.
Espero personalmente que consigáis el caracol para vuestro pueblo. Desde la lejanía os observaré con mucha envidia.

PEÑA RAMIRO dijo...

Gracias a los tres por dar vuestros puntos de vista.
Samurai, como bien dices, debemos vivir EL día y hacerlo siete veces a la semana.
Montesa, el slow no es incompatible con las colas en la cooperativa. Hay cosas inevitables por mucho slow que queramos ser. No seremos nosotros quienes digamos si esas colas son eficaces o están bien programadas (más que nada porque no tenemos ni idea del funcionamiento).
No confundamos la no prisa o el intento de hacer las cosas con espíritu calmado y perfeccionista con la pasividad.
Y por último, gracias por leernos desde Tuejar. Coincidimos plenamente con tu parecer sobre este tema.

Anónimo dijo...

Yo tampoco coincido con Montesa Enduro. Sinceramente pienso que en otros tiempos la agricultura permitía llevar otros ritmos, ahora el capitalismo desmedido hace que ocurran estas cosas: colas, estrés,etc. Queremos producir rápido y mucho, y eso precisamente en vez de hacer mejor el sector de la agricultura, cada vez lo aboca más al desastre. Precisamente la filosofía Slow debería hacernos reflexionar entorno a estas cuestiones de la vida cotidiana que no funcionan demasiado bien.
Todo cambio es posible con voluntad y si se explican bien las cosas y los beneficios positivos del movimiento Slow, seguro que nadie nos mandaba a ascaparrar.

Anónimo dijo...

Ser slow no es una moda, ni tan siquiera un movimiento sino una forma de entender la vida. Saber disfrutar de la vida con sus pequeños detalles es de lo que se trata. Slow en viajar sin prisas, tomar un tren en lugar de un avión. Tomarse varios días para conocer un lugar fuera de los catálogos de viaje tradicional. Empaparse de la cultura, interactuar con la gente. Simplificar en lo posible las cosas- dinero,bienes,etc- dandole su valor justo. revindicar las ciudades para las personas y no para los coches. las horas de trabajo justas para poder disfrutar del tiempo libre. Elegir la comida tradicional mucho más nutritiva que la comida basura, son algunas cosas del denominado movimiento slow.