lunes, 14 de diciembre de 2009

VIERNES MALDITO: EL DÍA QUE ARDIÓ LA IGLESIA

Hace 92 años, un viernes 6 de abril de 1917, ocurrió un hecho importante en la historia de Alcublas; se trata del incendio que destruyó la Iglesia Parroquial.



Aunque el hecho de lo ocurrido solamente se nombra en algunos libros de la historia de Alcublas, vamos a intentar expandir un poco más la tragedia ocurrida aquel Viernes Santo de 1917…..

Quizá muchos alcublanos que vivieron este terrible momento podrían contarlo mejor. Todo el dramatismo que pudiera poner en la narración no reflejaría ni pálidamente el sentimiento de general consternación que invadió a estos alcublanos cuando vieron que era pasto de las llamas la iglesia que con tanto sacrificio les habían legado sus antepasados. Ocurrió tan triste suceso alrededor de las 10 de la noche del 6 de abril de 1917. Hacía poco más de una hora que habían finalizado los oficios del Santo Entierro, cuando se declaró un pavoroso incendio dentro del templo. Los alcublanos realizaron titánicos esfuerzos para sofocarlo, sin conseguirlo. Algunos, con riesgo de sus vidas, penetraron en la iglesia con la finalidad de rescatar de las llamas imágenes, cruces, ornamentos, banderas y todo lo que pudieran, que depositaban apresuradamente en las casas contiguas.
El Santísimo Sacramento pudo ser rescatado gracias al arrojo y valentía de Marcial Alegre, hijo del que fue secretario de Alcublas, D. José Alegre Ortiz (uno de los recopiladores de notas históricas de Alcublas más importante y autor de “Alcublas, datos interesantes, curiosidades y costumbres”). Los daños fueron cuantiosos, quemándose la techumbre, el retablo del altar mayor, el órgano, el coro y varios altares laterales. El templo quedó prácticamente destruido. Solo quedó en pie la torre, aunque muy seriamente dañada.
Los oficios del Sábado de Gloria no pudieron celebrarse por carecer de lugar apropiado para ello. La mañana de Pascua, en lugar de la procesión del Encuentro, que siempre era motivo de alegría, se celebró el traslado del Santísimo desde la casa abadía, donde había sido depositado, al lugar que, con el permiso del señor obispo de Segorbe, se había habilitado como iglesia (la escuela de niños de la antigua ermita de la Santa Cruz). En dicha procesión participó todo el pueblo.



Y aún no se había apagado el rescoldo de la inmensa hoguera cuando los alcublanos, con la tristeza pintada en el rostro, pero fieles a su manera de ser valientes y animosa, el mismo día de Pascua, respondieron a la convocatoria hecha por el señor cura y el señor alcalde, y al efecto se reunieron en el Ayuntamiento con dichas autoridades el señor vicario, concejales, juez, maestros, médico, farmacéutico, veterinario, así como gran numero de vecinos, y decidieron constituir una Junta Permanente para la Reconstrucción del Templo.
El segundo día de Pascua se reunieron de nuevo en el mismo lugar, asistiendo además dos sacerdotes naturales de la Villa; D. Joaquín Izquierdo y D. Luis Martínez, y en este mismo acto se inició la suscripción para la reconstrucción, encabezada por el señor cura y seguida por todos los miembros de la junta. Una comisión de dicha junta se trasladó a Segorbe a visitar al señor obispo, el cual prometió ayudarles con todas sus fuerzas. Las obras de reconstrucción del templo comenzaron el 20 de julio del mismo año 1917.
El encargado de llevarlas a cabo fue el arquitecto de Valencia D. Carlos Carbonell y se hizo sin los altares. La dirección de obra por concurso se le concedió a Agustín Hurtado, constructor y vecino de Valencia por la cantidad de 20.000 Pts.


PALLAMIN

(Texto transcrito de “Notas Históricas sobre Alcublas” de D.ª Dolores Domingo Comeche, Cronista Oficial de Alcublas)

5 comentarios:

la mena dijo...

El incendio de la Iglesia era algo sabido por mí pero por comentarios confusos.
Pallamin, te estás convirtiendo en la memoria historiaca alcublana, pues indagar como tú haces en la historia alcublana es digno de apaluso. Y lo mejor de todo, con humildad.

Anónimo dijo...

¿Cuál fue el origen del incendio?
Hay varias teorías, incluso una persona, Alfredo Domingo Sanz, dice que fue su padre acusado:
"Otro acontecimiento que recuerdo, sin ser popularmente conocido, pero que estoy seguro que en circunstancias similares han vivido otras muchas personas, se desarrolla en el ambiente familiar. El aspecto de la vida que más recrimino el haber sido desconocido, y que me ha sido ocultado en mí infancia y juventud ha sido todo lo relacionado con la República y con la guerra civil. Mi propio padre fue acusado de quemar la iglesia de su pueblo (Alcublas). No tengo constancia de que tal hecho fuese real, lo cierto es que según las informaciones que me llegaron en esa edad infantil por lo que yo podía escuchar a los “mayores” es que la úlcera de estómago era a causa del tiempo que estuvo en prisión tanto en El Monasterio del Puig, como en San Miguel de los Reyes."

el bombero dijo...

Desconozco el motivo, pero ¿no podría haber sido el exceso de velas dado que era viernes santo?
Este tipo de incendios era algo habitual en fechas pasadas...

El Blanco dijo...

Tengo que decir que mi abuelo Blanco también fue injustamente acusado no de causar el incendio, pues sería muy joven, pero sí de profanar y destruir imágenes de la iglesia. Injustamente encarcelado en el Monasterio del Puig, sentenciado a muerte y escuchando todas las noches como se llevaban a sus compañeros de celda para fusilarlos. Yo, personalmente, espero y deseo que esas atrocidades no vuelvan a ocurrir jamás, y que las viejas rencillas que por desgracia aún existen(¡después de más de 70 años!)en el pueblo queden borradas por el paso inexorable de los años y que las personas sean respetadas sea cual sea su ideología política, religión y manera de ser, lo cual ya está ocurriendo hoy en día con el crisol de Asociaciones y Blogs que florecen gracias a un grupo de personas, que, dejando a un lado el agrio recuerdo de nuestros abuelos, quieren aunar esfuerzos para que Alcublas, con su pasado y su historia, que no es poca, no sea mancillada por algunas cabezas cuadradas y duras de mollera que solo recuerdan los añiles agravios que sufrieron sus familiares de hombres y mujeres que ya no están entre nosotros. Sobre el incendio de la Iglesia, tengo que confesar que desconocía este suceso, pues siempre he creído que la iglesia tal y como la conocemos hoy es la casi la misma que la del S.XVII, pero si no he notado la diferencia, significa que las personas que la restauraron hicieron un sublime trabajo.

Anónimo dijo...

El incendio de la iglesia fue bastante antes de la guerra. Que tuviera relación con un acto revolucionario o fuera un simple accidente es algo que nadie aclara.