lunes, 25 de enero de 2010

EL MAQUIS EN LA SERRANÍA

El sábado 23 de enero, en el marco de las Fiestas de las Hogueras de Sot de Chera, se celebró una charla sobre "El maquis en la Serranía", por Salvador Fernández Cava.


Nos desplazamos a la misma pues es un tema que nos interesa mucho debido a nuestras investigaciones abiertas en torno a Ojos Azules. La presencia de los maquis en Alcublas no fue tan relevante como en otras zonas del interior, sin embargo la Agrupación Guerrillera del Levante ( AGLA ) mantuvo presencia activa por nuestra comarca.

Salvador F. Cava apoyó su charla con una serie de diapositivas (incluyendo fotos inéditas que ha ido recopilando durante los años de investigación), explicando el origen del movimiento guerrillero, su progresiva implantación y desarrollo, la relevancia de determinados personajes, el relato de algunos hechos puntuales (como los sucesos de Losa) y la implicación de las mujeres en el maquis (aspecto que destacó ya que el papel de la mujer en la guerra civil y en la guerrilla ha sido y es uno de los grandes temas olvidados y asignatura pendiente para trabajos futuros). Otro punto interesante de su charla fue la explicación del funcionamiento de las "contrapartidas" (cuadrillas organizadas de guardias civiles que, haciéndose pasar por maquis, se echaban al monte para recabar información, dar con ellos y abatirlos aplicando la famosa "ley de fugas").


Al finalizar la exposición, el Cronista Oficial de Sot de Chera, Paco Gregorio, aportó su testimonio basado en recuerdos personales y en la recopilación de la memoria oral, pues él vivió en primera persona algún encuentro con los guerrilleros. Sus palabras promovieron la participación del público asistente ya que aludió a personas de Sot, del Villar y de Losa.
Se destacó la importancia de estos núcleos guerrilleros como últimos reductos de la lucha por las libertades y el poco reconocimiento que han tenido estos hombres y mujeres comprometidos con sus ideas, que combatieron la dictadura de Franco con la esperanza de recuperar una sociedad plural, libre, justa y democrática.



Estuvimos hablando con Salvador sobre la leyenda de Ojos Azules. Le comentamos nuestras averiguaciones y él compartió con nosotros las suyas. Coincidimos en que era una persona a estudiar y nos dijo que en su ponencia tenía preparadas varias diapositivas sobre Ojos Azules. Nos dijo que el pensaba en un principio que se apedillaba Pérez y que más tarde comprobó que su verdadero apellido era Peris.
"Entre las vertientes del Turia y la Calderona sobrevivió otro huido sobre el que se ha construido toda una leyenda, el llamado Ojos Azules, al parecer natural de Alcublas, hijo del tío Camilo, nacido en 1912, con domicilio en la calle Hospital. De él, con esa dosis de oralidad, trata Carlos Llorens en su libro de memorias La primera década, (Valencia, Fernando Torres Editor, 1983), e igualmente Alfons Cervera lo hace protagonista de su novela Maquis (Barcelona, Montesinos, 1997)."

"Los Guerrilleros de Levante y Aragón", de Salvador F. Cava, en pie de página 26.


ADJUNTAMOS EL EXPEDIENTE GENERAL DE LAS OPERACIONES DEL RECLUTAMIENTO Y REEMPLAZO DEL EJÉRCITO DEL AÑO 1923 DE ALCUBLAS. APARECE EL NOMBRE DE LUIS PERIS MARTÍNEZ (OJOS AZULES) QUE NO ALEGA NADA PARA SU INCORPORACIÓN A FILAS.








Salvador Fernández Cava analizó la historia de un alcublano que, sin ser guerrillero, se vio abocado a huir al monte. No se afilió nunca a ningún partido ni tampoco se integró en la Agrupación Guerrillera de Levante (AGLA). Si se hubiera significado y amparado bajo esas siglas, hablaríamos hoy no de una leyenda, sino de un personaje histórico.

Salvador Fernández Cava es historiador y profesor de Secundaria en Valencia. Tras su paso y labor relacionados con la literatura, como escritor y animador del mundo de las letras, con libros de poesía, ensayos histórico (sobre el Postismo (Chicharro, Ory y Sernesi), Erasmismo e Inquisición (en el tiempo y la obra del Doctor Constantino) o el teatro barroco (del judío errante Enrique Gómez), cofundador de la Asociación de Escritores del País Valenciano, colaborador de la editorial El Toro de Barro, premio de poesía Vicente Gaos (Cerezas, cerezas, cerezas, 1986) y editor de las revistas de poesía Zarza Rosa y La Factoría Valenciana, lleva años volcado en la recuperación de la memoria oral, especialmente relacionada con el maquis en las Sierras de Cuenca, de Valencia y Teruel, hermanadas con el espacio de frontera de los ríos Turia, Cabriel y Júcar.


15 comentarios:

The Last Samurai. dijo...

Estáis en todos los frentes, Peña.

Me parece interesante el tema.

Espero más artículos sobre temas como este.

el penúltimo serrano dijo...

Me ha gustado el apunte que haces sobre el papel de la mujer en el maquis. He hecho búsquedas bibliográficas y es un tema poco trabajado.

Anónimo dijo...

El tema maquis me interesa muchísimo. Lo habéis tocado en varias ocasiones y me ha gustado leeros. Es más, sobre Ojos Azules estaría muy bien que hiciérais algo más (conociendo las dificultades que entraña investigar a estas alturas) sobre este enigmático personaje.
Ánimo y os agradeceré que continuéis con todo lo relativo a ello.

Anónimo dijo...

Como ya se comenta, el papel de la mujer en el maquis sería un tema de mucho interés.
Hay muy poco sobre este tema porque también los guerrilleros y la izquierda practicaban la discriminación de género. Ellos decían: "el monte no es lugar para mujeres". Muy pocas se incorporaron a las partidas. Sin embargo la importancia de las mujeres fue decisiva sobre todo en los enlaces: viudas de republicanos, hijas o mujeres de ejecutados y mujeres políticamente comprometidas. Esas mujeres llegaron a vertebrar la lucha política en el mundo rural.

la resistencia dijo...

Bien Penya, bien, viendo que se cuece por la Serranía. Yo hubiera ido, pues es un tema apasionante.

Anónimo dijo...

Estáis en todos los frentes como dice el samurai.
Os van a hacer de AGLA: Asociación de Guerrilleros de Las Alcublas.
¿Habéis pensado alguna vez buscar o recorrer rutas de maquis cercanas a Alcublas?
A pesar del abandono de estas tierras, todavía quedan en pie, tal vez por poco tiempo, casas y corrales que sirvieron de escondite o de punto de apoyo. Entre la espesura del monte, unas piedras amontonadas, unas escaleras o los restos apenas reconocibles de unas casetas, son el testimonio arqueológico de los campamentos de aquel ejército poco pertrechado que mantuvo viva la llama de la República.
Recorrer los paisajes donde se desarrollaron los diferentes episodios guerrilleros, donde hombres y mujeres dejaron su piel, como dice la frase hecha —y bien hecha—, es encontrar retazos de aquellas vidas pegadas en piedras y troncos. Recomponer para la memoria el escenario rural que sirvió de telón de fondo a las intensas y desgarradoras historias de guerrilla, puede convertirse en algo muy interesante para tod@s.

la mena dijo...

Vaya nivel de comentarios, Peña! Me sabe mal dar mi opinión.
Seguí con mucho interés vuestros artículos sobre Ojos Azules, e incluso os puse algún comentario.
Es un tema tan interesante que sería una caña el que pudiérais sacar más cosas sobre ello. Ánimo y al toro.

Anónimo dijo...

“Ignorad a los que sostienen que el historiador está obligado por su profesión a convertirse en un eunuco moral para el que la libertad es tan indiferente como la tiranía y es incapaz de emitir juicios cualitativos”.
Lawrence Stone.

+ faena dijo...

Algún lector -y vosotros mismos- en el artículo, comentáis de la necesidad de incidir en el papel de la mujer dentro de los maquis. Poco hay al respecto, es verdad, pero, ¿no sería interesante el ahondar en ese tema?

cambio climático dijo...

Por todo lo que indica Peña Ramiro en ya varios artículos, Ojos Azules no fue maqui sino huído.
La figura de los huídos ha sido para la literatura y para la historia menos atractiva que la de los maquis. Ésta última es más llamativa y dada a la literatura y al romanticismo. Los huídos eran no siempre por temas políticos. Daría gusto ver el monte con maquis, huídos, guardias, contrapartidas... todo un laberinto humano.
Como dice Fernández Cava en el vídeo, los propios maquis querían fusilar a Ojos Azules, pues les entorpecía en sus actividades.

Un buen artículo, Penya.

R.G.M. dijo...

Bandoleros, para algunos, los del monte, emboscados, huidos, fugados, escondidos, los de la sierra, guerrilleros antifranquistas, maquis, resistentes... para otros.

En definitiva, personas que tras la Guerra Civil Española se vieron obligadas a echarse al monte, para salvar sus vidas o reconquistar las libertades perdidas.
¿Tú que hubieras hecho?

un republicano dijo...

Y lo peor de todo fue la traición que el propio PCE llevó a cabo con la guerrilla antifranquista.
Estos pobres maquis se vieron abocados a su propia suerte pues el partido que en su día les apoyó más tarde les dio la espalda.

danger dijo...

La ley de fugas se dejó de aplicar. Hoy en día no vendría mal a más de uno. Hay peligros@@@ss que se ocultan entre el pueblo. Hay que tener cuidado y mil ojos, aunque no sean azules.

Anónimo dijo...

Danger hay que vigilar siempre con 4 ojos.

Anónimo dijo...

Tema más que interesante este de los maquis y de Ojoz Azules particularemente.
¡¡Qué marcha lleváis,Peña!!