miércoles, 27 de enero de 2010

ESCRIBIERON SOBRE ALCUBLAS...

SIMÓN DE ROJAS CLEMENTE Y RUBIO

1ª PARTE

ILUSTRE BOTANICO Y AGRÓNOMO
NACIDO EN LA SERRANÍA

En esta ocasión, trataré en este blog Peña Ramiro sobre un eminente personaje nacido en La Serranía, en concreto en Titaguas, que escribió sobre Alcublas. Me refiero a D. Simón de Rojas Clemente y Rubio, brillante botánico y agrónomo, muy reconocido y respetado por la comunidad científica, cuyo recuerdo ha quedado eclipsado para el gran público por el de otros botánicos de su época más célebres como, por ejemplo, su maestro Antonio José Cavanilles.



Nació Simón de Rojas en Titaguas el 27 de septiembre de 1777, en el seno de una familia numerosa (tuvo quince hermanos). Era hijo de la segunda mujer de su padre, Juliana Rubio, y el cuarto en la línea de sucesión, sin ninguna posibilidad, por tanto, de heredar un día la escribanía del juzgado de Titaguas que ostentaba su familia. Por ello, sus padres decidieron que siguiera la carrera eclesiástica. A los diez años ingresó en el Seminario de Segorbe. Tras estudiar cuatro años de Humanidades, fue enviado a Valencia para los estudios superiores, donde finalmente se doctoró en Filosofía y Teología.

Muy pronto empieza a dar muestras de su escasa vocación sacerdotal, pues se sentía más atraído por las ciencias de la naturaleza. Sus aficiones por la Historia Natural y la Botánica se incrementaron cuando en 1800, ya en Madrid al ser nombrado profesor suplente en el Real Seminario de Nobles de Madrid, aprovecha durante los años 1800 y 1801 para asistir como alumno a las clases del Real Jardín Botánico. Allí fue discípulo de Gómez Ortega y de Cavanilles, trabando amistad con su compañero de estudios Mariano Lagasca, con quien publicaría en agosto de 1802 una Introducción a la Criptogamia española.

En 1802 fue nombrado profesor de la cátedra de árabe, en la que conoce al famoso viajero y espía catalán Domingo Badía y Leblich (apodado Alí Bey). Con éste viajará el resto del año 1802 y 1803 por Francia e Inglaterra para perfeccionar sus conocimientos de árabe, además de estudiar las especies botánicas de ambos países, en apariencia con el objeto de preparar una supuesta (se trataba más bien de un misión de espionaje) expedición científica a Marruecos por encargo de Godoy. Clemente tomó el nombre árabe de Mohamed Ben Alí, más conocido por su apodo de El Moro Sabio.

Finalmente Badía continúa el viaje en solitario, quedándose Simón de Rojas Clemente en Andalucía, donde por encargo del ministro Godoy inicia en 1804 el estudio sobre las producciones y la historia natural del Reino de Granada, de forma parecida a lo que Cavanilles había hecho en sus Observaciones sobre el Reyno de Valencia (1795-97). En su estancia por tierras andaluzas emprende asimismo sus estudios sobre las viñas, que lo convirtieron en uno de los mayores expertos mundiales en ampelografía. Regresó a Madrid en 1805 al ser nombrado bibliotecario del Real Jardín Botánico.


En 1807, publica su famoso Ensayo sobre las variedades de la vid común que vegetan en Andalucía, con un índice etimológico y tres listas de plantas donde se caracterizan varias especies nuevas, traducido al francés, obra que le dio un gran reconocimiento internacional. En ese mismo 1807 vuelve a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) como profesor de Agricultura del “Jardín Experimental y de Aclimatación de La Paz”, creado por Godoy y destruido en la Guerra de Independencia. Ya en 1809, en plena guerra, retoma su “Historia natural del Reino de Granada” con el estudio de la Hoya de Málaga y la Serranía de Ronda.

En el periodo de 1812 a 1814, y a consecuencia de la invasión francesa, se instala en Titaguas y comienza a escribir una Historia civil, natural y eclesiástica de Titaguas, además de otras muchas actividades: un plano topográfico del término; la genealogía de los apellidos locales; propuso dar nombres populares a las calles (calle de la Tajadera, del Lobero, del Colmenero...); enseñó a los niños y adultos a clasificar las diferentes especies de pájaros y plantas; incluso creó una compañía de teatro en la que él mismo hizo papeles de protagonista, como en El médico a palos y en El alcalde de Zalamea.


Finalizada la guerra, en 1814, y tras superar un “tribunal de depuración”, ocupa de nuevo su plaza de bibliotecario en el Real Jardín Botánico de Madrid, a cuyo frente volvía a estar su amigo Mariano Lagasca. Entre ambos catalogan las colecciones de plantas americanas formadas por José Celesrtino Mutis en Bogotá, que fueron remitidas a Madrid en 1817. Y, junto a otros especialistas, colaboran en una edición actualizada de la Agricultura General de Alonso de Herrera, publicada en cuatro tomos entre 1818 y 1819. En 1818 fue elegido censor para las oposiciones a la Cátedra de Zoología en el Real Museo.

Al restablecer Riego en 1820 la Constitución de Cádiz, buena parte de los hombres de ciencia de ideas liberales apoyaron el nuevo tiempo político. D. Simón de Rojas Clemente fue propuesto para encabezar la lista de doce diputados que correspondían al antiguo reino de Valencia, cosa que aceptó, pasando luego a formar parte de las comisiones de Agricultura, de Salud y de Instrucción Pública. No obstante, debido a problemas de salud por haber pasado la fiebre amarilla años atrás, en septiembre de 1821 regresó a Titaguas, donde vivió los siguientes cinco años.

En su localidad natal continua con su infatigable labor de compilar datos para su Historia natural de Titaguas, así como con sus colecciones de plantas, insectos y animales disecados. Incluso inició estudios sobre apicultura. Regresó de nuevo a Madrid, al ser reclamado en 1826 para ordenar y terminar algunos de sus muchos trabajos inacabados sin publicar, en especial su manuscrito sobre las gramíneas (Ceres Hispánica). Allí murió el 27 de febrero de 1827, con tan sólo 49 años, siendo enterrado en una fosa común del cementerio, hoy desaparecido, que se situaba cerca de la Puerta de Toledo



D. Simón de Rojas Clemente y Rubio, un sabio en toda la extensión de la palabra, a pesar de la época histórica que le tocó vivir, entre la ilustración y el absolutismo y en medio de una guerra, nunca dejó de investigar. ¿Qué relación tuvo con Alcublas?. Aunque no existen datos que confirmen que la visitara personalmente, sí que escribió sobre su agricultura, lo que es muy poco conocido.

En una próxima entrada en este blog PEÑA RAMIRO espero comentar lo escrito en 1818 por este gran botánico y agrónomo, nacido en La Serranía, sobre la agricultura de Alcublas, en concreto sobre su viticultura…

Por


Juan Antonio Fernández Peris,

del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑARAMIRO.

18 comentarios:

Salva dijo...

Sabía que Simón de Rojas Clemente era nacido en Titaguas. Pero de ahí a que escribiera sobre Alcublas...

la mena dijo...

Peña , el nivel es espectacularrr.
Un 10 al chelvano, que no para.

Guadalupe dijo...

Os llueven las aportaciones, Peña. Y no abráis el paraguas, que con cosas así es mejor mojarse.
Yo también me mojo, con artículos así (y otros muchos que publicáis) sois ya el referente cultural de la Serranía. Poquito a poco y sin hacer ruido lo habéis conseguido.
Enhorabuena por el blog.

un penysta dijo...

lo unico bueno y de calidad lo de los colaboradores.
O espabilamos o nos cierran la paraeta, por mucho lavon de cara que nos demos.
y por favor no matemos al mensajero, con ello no solucionamos nada

PEÑA RAMIRO dijo...

A/A del penysta de las 16:06.
Amiguete, ayer ya nos sorprendiste diciendo que había pucherazo en la encuesta sobre Alcublas slow.
Hoy nos sueltas otra perla.
Lo que queremos es tranquilizarte: no nos van a cerrar la paraeta, haría falta una orden judicial.

Dedícate a poner en orden tu gallinero, que bastante revuelto lo tienes. Ayer te pedimos que colaboraras con más sentido, pero por lo visto no lo tienes.

Por lo visto el mal rollo existente en otros lares cercanos nos lo quieren trasladar aquí.
Siguen retratándose...

Anónimo dijo...

Juan Antonio tiene razón, Simón de Rojas Clemente fue toda una institución serrana.
Una muestra más de todo ello es que el antíguo camino que unía Benageber con Titaguas y hoy PRV-41 lleva el nombre del insigne botánico de Titaguas.
Una buena idea.
Y no quería despedirme sin indicar que cultura y comarca están unidas gracias a Peña Ramiro.

Vicente Escribano.
Titaguas.

Vicente Escribano dijo...

Simón de Rojas Cosme Damián Clemente i Ros,
éste era su nombre completo.

Anónimo dijo...

Tengo ganas de leer lo que Rojas Clemente pensaba de la viticultura alcublana. Lamentablemente hoy en día casi brilla por su ausencia. Aún recuerdo lo que ha sido el vino blanco de Alcublas. De lo mejor.

enólogo dijo...

La uva meseguera, que es la existente en Alcublas y con la que hacemos el Balcón de Valencia tiene ya sus orígenes allá para el s. XVIII. En el XIX apenas se incentivo su cultivo, pues en el pueblo se inició el cultivo de las cepas tintas, aunque parece que su rusticidad favoreció su reaparición comienzos del siglo XX.
A fecha de hoy, como indica el anterior comentarista, está en verdadero peligro de extinción en nuestro término.

¡¡¡¡He vuelto, Peña!!!!

Anónimo dijo...

Insisto en que un anónimo es masculino singular , pasarlo a plural es una generalización poco exacta.
Es la segunda vez que envio éste comentario , educadamente y con respeto y de la misma forma que en otras ocasiones, que se habla de los comentarios propios de PEÑA no se publica.
PRO-BANDO
luego jurais en otros medios q si publicais, pero no lo haceis.

PEÑA RAMIRO dijo...

Rogamos a anónimo de las 18:26 o pro-bando cuyo comentario no habíamos publicado y reproducimos a continuación que los comentarios deben ajustarse al contenido de la entrada.

Pro-Bando ha dejado un nuevo comentario en su entrada "ESCRIBIERON SOBRE ALCUBLAS...":

En general decir que me parece que si un anonimo es masculino singular, traspasarlo a plural es un generalización poco exacta.
Atentamente


Las discusiones de género y número son muy interesantes, pero no es el caso aquí. Para dirigirnos a anónimo-pro-bando-penysta no sabemos si hacerlo en singular/plural/masculino/femenino.

Por favor, céntrate (o centraros...)

Gracias por las aportaciones!!

historiador diago. dijo...

Cavanilles, Ponz, Rojas Clemente, ilustrados personajes que marcaron toda una época.
Este Juan Antonio Fernández Peris va a marcar otra época aquí en Alcublas con todas sus recopilaciones.

PRO-BANDO dijo...

Querido Peña agradezco que publiques el articulo , que no habias publicado,lo que intentaba decirte es que si mi comentario no se ajustaba a la entrada era por que se ajustaba a las declaraciones plurales y insinuaciones que haces TU COMO ASOCIACIÓN como haces de nuevo ahora q ninguneas las aportaciones que no te interesan , generalizas a mi que no tengo en absoluto que ver con el otro anónimo, pero que nos utilizas para menoscabar a otro colectivo.Poco digno.
Por favor centrate-Peña
Dudo q lo publiques.
Atentamente.

otro de la penya dijo...

Hola Peña.
Te lo dije tiempo atrás. No entremos en rollos de esos que quieren entrar. Que probando pruebe en otro sitio a meter la pua.
Y perfecto en vuestra apreciación que los comentarios se acerquen al motivo del tema en cuestión.
Simplemente por respeto a la persona que lo ha escrito.
¿Por qué no nos dejarán tranquilos?

Pere dijo...

Rojas Clemente, excelent cientific,botanic ilustre, coneixedor dediversos idiomes orientals que parlava correctament com l'arap i l'hebreu, ames del llati i el grec, va deixardarrere d'ell una ampla bibliografia.

Felicitar-vos per aquest excel·lent espai en internet de Les Acubles.

Jaime Sotos dijo...

Menos mal que por aquí funciona la cordura y los comentarios constructivos. Me gustaría hacerle una propuesta a este ilustrado chelvano:
En ocasiones has hablado, y me consta como miembro del Centro Excursionista de Chelva, de riqueza botánica. En Alcublas, a pesar de incendios pasados, esta riqueza se conserva en mayor o menor grado. ¿Para cuando nos deleitas con algún artículo sobre botánica autóctona de Alcublas y su comarca? Me gustaría saber algo más sobre ello.
Gracias de forma anticipada.

PEÑA RAMIRO dijo...

Agradecemos todos los comentarios y damos las gracias a Juan Antonio por su dedicación.
Ya estamos deseando leer la continuación de su artículo "Escribieron sobre Alcublas..."

maclet dijo...

En contestación a Jaime Sotos decir que para el próximo curso tengo pensado en dedicar algunas colaboraciones al magnífico medio natural (botánica, montañas, geografía, paisaje...) de Alcublas y de La Serranía en general.
Tiempo al tiempo...

Un saludo,

Juan Antonio Fernández Peris