jueves, 4 de febrero de 2010

INTELIGENCIA E INFELICIDAD, LA EXTRAÑA PAREJA


En el capítulo de House del martes sale un superdotado -hoy llamado de altas capacidades- que es infeliz debido a su alta inteligencia. Incluso se toma a escondidas un jarabe que, al interaccionar con el alcohol, produce un descenso en la capacidad cognitiva. Da que pensar...


Los índices de suicidio, de encarcelamiento y de problemas emocionales es mucho mas alto entre las personas de gran inteligencia que entre los que se engloban dentro de la media. Muchos son social, laboral y emocionalmente un completo desastre.

("Inteligencia Emocional", de Daniel Goleman).


“Personas inteligentes, y a la vez felices, es la cosa mas rara que he visto.”
Ernest Hemingway, escritor y Premio Nobel de Literatura (1899-1961)

Hemingway, que se arrebató la vida en 1961, sabía bien de ambas cosas: de inteligencia… y de infelicidad. A pesar de sobrevivir a dos guerras mundiales y a la Gran Depresión, a pesar de haber tenido 4 esposas y un incontable número de fallidas relaciones amorosas, ni todo eso ni su gran cerebro le ayudó a descubrir como ser feliz.

Nuestra sociedad no está preparada para albergar (ni dar alas) a niños y adultos inteligentes, de la misma manera que lo hace sobre atletas o figuras del deporte (especialmente en los galácticos). Si bien es cierto que algunas figuras excepcionalmente brillantes como Albert Einstein si han sido reconocidas, también lo es que tenemos a muchísima gente extremadamente inteligente trabajando en ocupaciones que están consideradas entre las peores, y muchas más en las que su vida personal es un completo desastre.
Los sistemas de educación en países cuyo interés principal es la acumulación de riqueza promueven la imagen de héroes de película, de guerra y del deporte, pero no del desarrollo intelectual. Las personas super inteligentes tienen los conocimientos, pero muy pocos alcanzan lo mas alto de la escala social y profesional.




A nuestros hijos se les educa a través de cuatro pilares: el intelectual, el físico, el emocional (psicológico) y el social. En las aulas (y en la calle con los amigos), los chicos más listos tienden a ser excluidos por otros niños de muchas actividades: sencillamente no se cuenta con ellos. Son “los raros”, “los geeks”, los inadaptados sociales. Dicho de otra forma: no se pueden desarrollar socialmente tan bien como lo hacen intelectual o incluso físicamente, porque no tienen la oportunidad de hacerlo.

Su desarrollo emocional también se queda atrás con respecto al de una “persona normal”, al no enfrentarse en su vida con una serie de situaciones y vivencias con las que si se suelen topar el resto de personas (el trato con los amigos, las primeras relaciones de pareja, discusiones, problemas, alegrías, etc…)

Por si esto fuera poco además los adultos (sus propios padres y educadores) tienden a creer que los chicos inteligentes pueden hacer frente a cualquier cosa o problema porque son superiores intelectualmente. Esto incluye, inevitablemente, situaciones donde los chicos inteligentes no tienen ni conocimientos ni habilidades en las que apoyarse. No les queda otra que pasar solos los tiempos difíciles. Los adultos no entienden que necesitan ayuda, y el resto de niños no quieren juntarse con ellos, porque los “líderes sociales” (los “populares”) ya los han marcado con la etiqueta de “a evitar”.

Como resultado tenemos a un buen número de personas de gran inteligencia, pero cuyo desarrollo social ha progresado mucho más despacio que el del resto de personas, y que por ende tienen serios problemas al intentar hacer frente a algunas situaciones estresantes de la vida, sobre los que el resto si saben lidiar de mejor manera. No debería ser, por lo tanto, una sorpresa que la inmensa mayoría de los reclusos de las cárceles sean personas social y emocionalmente subdesarrolladas o “analfabetas”, y que además un gran porcentaje de ellos estén intelectualmente por encima de lo normal.


Y finalmente otro de los problemas para alcanzar la felicidad que tienen las personas inteligentes es que suelen percibir y reflexionar con mayor intensidad sobre las tragedias y tristezas del mundo en el que viven. Son mas consciente de las desgracias que les rodean, de las injusticias, de la tragedia del Ser Humano, y de sus propias miserias y carencias.


[ Traducido -con ciertas licencias- de: Bill Allin ‘Turning It Around: Causes and Cures for Today’s Epidemic Social Problems’ ]

Pero... ¿Qué es para vosotros ser inteligente? Para mi no es cuan listo eres, cuantas carreras has acabado, cuantos idiomas hablas, ni nada de eso. Para mi ser inteligente significa saber ser feliz con lo que la vida te ofrece, tal y como se te presente.

Ya me contaréis...

17 comentarios:

Consuelo dijo...

Para mi la felicidad es poder contemplar a mis tres hijos comiendo en mi casa los domingos.

Anónimo dijo...

Buena apologia de la felicidad.
El problema no es ser inteligente o no.
Es que hemos vivido en la era de lo racional, donde solo lo científicamente probado era real.
Ahora con Goleman y otros autores, el corazon y las emociones tienen ya un paradigma científico y por tanto aceptable en la comunidad.
A pertir de aqui las emociones tienen un lugar serio, en el dia a dia, como no solo no se han educado sino que se han abortado queda un gran trabajo a hacer.

enanito dijo...

Ser inteligente es no presuponer que lo eres. La soberbia es del no inteligente. Yo siempre he ligado la inteligencia con el saber estar en cada momento como toca.

Pietrus dijo...

Coincido con el anónimo de las nueve menos cuarto. Llega la hora de lo emocional; inteligencia sin emoción es un melón hueco.
Cuando más componente emocional tenga el pensamiento, éste será más inteligente. Es la forma de acercarnos a la felicidad.
Complicado.

cambio climático dijo...

Buen título, Peña, pues muchas veces si son una extraña pareja. Más bien diría yo que la extraña pareja es la felicidad y la inteligencia. Siempre se ha dicho que esas mentes atormentadas han correspondido a personas muy inteligentes.
En el término medio está la virtud.

Anónimo dijo...

Sin emocion existe una inteligencia práctica, y lejana a la naturaleza humana por ello ahora es necesario despues de tan racionalidad, empezar ha hablar de empatia,asertividad y mejorar la comunicación y relaciones humanas.
La comunicación esta en llegar al otro no en hacer discursos estilo púlpito.

Anónimo dijo...

House esta de vicio, no tengo claro si esta afirmación es emocional o visceral

El Blanco dijo...

Ya decía que yo no era muy feliz...
Fuera bromas, yo ví el capítulo del martes y me pareció un crimen que un hombre sacrificara su inteligencia solo por ser feliz con su mujer, pero luego descubres la parábola que se nos plantea.
El amor, proporciona más satisfacción que la inteligencia y esta a su vez hace que los demás nos vean como unos bichos raros, evitando una interacción más que necesaria con la sociedad.
Si a mí me dieran a elegir, no lo dudaría:
Preferería ser feliz toda mi vida que ser inteligente la mitad de mi vida.
Por no tener estudios uno no es que sea idiota. Hasta el cabrero que se va al monte de sol a sol seguro que es más inteligente que muchos catedráticos, pues la inteligencia no es acumular conocimientos, sino elegir el camino que más felicidad nos va a proporcionar para el resto de nuestra vida.

Anónimo dijo...

Blanco que filosofico estas

Anónimo dijo...

Inteligente es quien no necesita artimañas para demostrarlo. No necesita decir que si soy esto o soy lo otro. No necesita decir si ha estudiado y qué ha estudiado.
En definitiva, es una persona humilde y entera.

Cameron dijo...

House valoró al paciente, meditó y le volvió a dar la botella de jarabe para que fuera feliz. Su equipo no lo entendió.

housemaniatica dijo...

Por favor un anlisis diferencial, uno a casa del paciente a registrar........vosotros iros peleando a ver a quien voy a despachar, y yo mientrar tanto con los pies en la mesa a dormitar.
ESTO ES UN JEFE iINTELIGENT

Anónimo dijo...

Acostumbramos a medir la inteligencia con los resultados académicos y la inteligencia no sólo es eso o más bien no sólo es esa. Existe también una inteligencia creativa y una inteligencia emocional que se valoran y desarrollan muy poco en nuestra sociedad. Una persona puede acumular muchos conocimientos y ser un autentico analfabeto emocional incapaz de resolver cualquier conflicto social que se le presente. Las personas tenemos múltiples ámbitos donde desarrollar nuestra inteligencia. No nos quedemos sólo con lo académico porque como bien nos cuenta el articulo no es suficiente para alcanzar la felicidad completa.

Maestro Yoda consejo os da... dijo...

Inteligencia:

- Facultad intelectiva, o de conocer y entender.

El que sólo esta definición se aplique, en un error está.

La inteligencia en saber ser feliz, buscar debes.

En acumular valores materiales, sólo la felicidad el necio busca.

¡Cuántos necios el mundo tiene!

Felicidad, conocimiento, justicia, igualdad, libertad...en estos valores la inteligencia está.

Cabo primero (chusquero) dijo...

Difiero del artículo. Vale que hay gente inteligente e infeliz. Pero también hay mucho infeliz entre los menos inteligentes.
Yo no cruzaría inteligencia e infelicidad, sí lo haría hablando de inteligencia e integridad.
La persona íntegra no destaca por su apariencia (no sabrás qué estudios tiene) sino por sus hechos. Por eso es inteligente.
Huyamos de:
- los que dicen (que no se consideran) ser no inteligentes. Lagarto, lagarto...
- los que llevan su titulación universitaria en la boca (sabes antes su título que su nombre). Lagarto, lagarto...
- los que están por encima del bien y del mal. Lagarto, lagarto...

Inteligente es quien no se preocupa de demostrarlo.
Muy buen artículo, Peña, por lo menos pensamos un poco.

Fernando Arrabal dijo...

Hablemos de mineralismo........

El mineralismo ha llegado...

Y dejémonos de chorradas...

Juan Campana dijo...

La tonteria se coloca siempre en primera fila para ser vista;la inteligencia detrás para ver.

Todo el mundo se queja de su memoria, pero nadie de su inteligencia.