miércoles, 31 de marzo de 2010

UNA BUENA ESCAPADA PARA SEMANA SANTA...

EL COLLAO DE LA SECA
UN BALCÓN, EN ALCUBLAS, SOBRE VALENCIA


Restaurante – Alojamiento Rural

Desde la anterior visita del Centro Excursionista de Chelva del mes de noviembre a Alcublas teníamos una pequeña deuda que saldar: comer en el Restaurante El Collao de La Seca, muy bien valorado por la crítica especializada y del que teníamos magníficas referencias, sin ir más lejos a través de este blog PEÑA RAMIRO. Así pues, este pasado sábado 13 de marzo, aprovechando que realizábamos una pequeña excursión por la zona de los Altos de La Bellida (Sacañet) y sus ventisqueros, quedamos a comer en este local con nuestros buenos amigos de PEÑA RAMIRO. El cultivo de las amistades, y más ante una buena mesa, es una costumbre ancestral que no debería decaer…


Lo primero que sorprende es su ubicación. A poca distancia de Alcublas, en plena montaña, rodeado de vegetación mediterránea: fundamentalmente pinos y campos de almendros. Sus accesos, aceptables, aunque podrían mejorarse. En especial su señalización. Tampoco deja indiferente al viajero el edificio en sí. Una agradable construcción de nueva planta, aunque con un bien marcado y conseguido aire rural, y de cierta inspiración neomudéjar: puerta, pasillo de entrada, ventanas de las habitaciones, detalles de su decoración interior, etc. No desentona en el paisaje. Incluso el nombre es respetuoso con el lugar: El Collao de La Seca. Algo a valorar hoy en día…






Ya en su interior, se accede a su único y amplio salón principal, que destaca por su luminosidad, gracias a sus grandes ventanales. Y aquí es donde queda marcada la impronta del lugar: estamos en un verdadero balcón, en Alcublas, sobre toda la Plana de Valencia, que permite incluso ver en el horizonte el mar Mediterráneo. Lástima que el día no estuviera lo suficientemente claro, por lo que no pudimos contemplar y disfrutar con nitidez de sus espectaculares vistas. En otra visita será…


En mesa y una vez realizada la indispensable foto de grupo, nos dejamos aconsejar. Nuestros buenos amigos de PEÑA RAMIRO ya habían comentado a Salva que pretendíamos conocer sobre todo las especialidades de la casa y éste, con su natural amabilidad, nos explica que comenzará sirviéndonos cuatro entrantes, y luego deberemos elegir entre varios platos principales. Como vinos, los de la casa, valencianos: uno blanco, con un toque dulce muy aromático, para los entrantes; y otro tinto, de buen color y algo de cuerpo, ya para el plato principal. Excelentes, sin más.



En alguno de los entrantes se aprecia alguna pequeña concesión moderna, o cocina de fusión, eso sí, con productos de la tierra y de temporada por lo que la frescura y la calidad predominan. Todos con una más que correcta presentación:
1º. Pastelitos de espinaca con salmón ahumado, con una definición de las verduras impecable.
2º. Rodajas de morcilla de arroz con pimientos de padrón, muestra de pureza y eficacia.
3º. Plato de jamón ibérico en finas láminas, que merece la consideración de estupendo.
4º Ensalada valenciana con espárragos blancos, sencilla, pero infalible en su desarrollo.

Un delicioso y sencillo sorbete de limón nos preparó para pasar al plato principal, donde varios de nosotros nos inclinamos, como no podía ser menos, por pedir la especialidad de la casa: la olla de San Antón. Presentada en mesa en un típico recipiente de arcilla. He de confesar que repetí. Los platos de cuchara son mi debilidad. Otros comensales se decantaron por platos más de tenedor y cuchillo: codillo, chuletas de cordero o bacalao a la cazuela. Tampoco quedaron defraudados. En su punto…

La olla de San Antón, típica de Alcublas (aunque no hay que confundirla con la olla de Alcublas), es una peculiar olla con abundantes productos del cerdo y arroz. Se trata de una variante de la tradicional olla de La Serranía, llamada por ejemplo olla tuejana en Tuéjar o puchero espeso en Chelva, pero a la que en Alcublas incorporan como elemento diferenciador el arroz, que consigue ligar sus componentes y darle un punto característico. Y por último los postres, todos caseros y de gran calidad, también a elegir. Nos dejamos aconsejar. Finalmente creo recordar que entre los comensales nos decidimos por el delicioso helado con fresas, el exquisito “puding” de almendra y las sabrosas natillas.



Para completar la comida, Salva y Fina, siguiendo con su destacado trato personal y detallista, nos prepararon la terraza cubierta para tomar los cafés y la característica copita de mistela valenciana. Además, habían encendido la estufa de leña. Un acierto. El ambiente para la sobremesa insuperable…


Antes de despedirnos, Salva nos acompañó para enseñarnos el resto del edificio. En primer lugar bajamos a la bodega, donde pudimos apreciar su aceptable colección de vinos, con cerca de 100 variedades en carta. Una buena parte de ellos de denominaciones de origen valencianas, aunque también cuenta con vinos de otras regiones. La calidad que están adquiriendo nuestros vinos es muy alta, y es una pena que los restaurantes valencianos no los difundan y divulguen más en sus cartas.


Respecto al alojamiento rural, las 5 habitaciones de que dispone son muy acogedoras, con amplias terrazas desde las que contemplar las impresionantes vistas de la Plana de Valencia y el mar. Cada una de ellas, de evocadores nombres, está decorada de forma diferente: los amantes, la doctora, los molinos, la Solana y el Alto. Ideales para desconectar durante unos días.


Finalmente nos despedimos de Salva y Fina, no sin agradecerles sus múltiples atenciones y hospitalidad. Buena comida, trato esmerado en un entorno privilegiado y una agradable conversación con buenos amigos. ¿Qué se puede pedir más?. Difícil, la verdad. Para terminar, un único comentario, con toda seguridad

VOLVEREMOS…

Juan Antonio Fernández Peris del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO

5 comentarios:

Ramón dijo...

También Peña Ramiro, por lo que parece, es afín a La Seca.
Pues yo también lo soy, excelente comida, magnífico local y mejor trato.
Espero que llenéis estas Pascuas!!!!
Un abrazo.

Anónimo dijo...

¿También tenéis mano en La Seca?
Lo vuestro es pura mafia, peñistassss.

Trini y Luis dijo...

Estuvimos en octubre del año pasado. Nos encantó. Tenemos apuntado en nuestros deberes ir a pasar un fin de semana después de Pascua.
Es un sitio de lo más recomendable, tenéis toda la razón. Ah! Y conocimos La Seca a través vuestro.

Anónimo dijo...

No dejeis pasar la ocasión de pedir un codillo.
IM PRESIONANTE.

Yo si que soy el último Quechua dijo...

Me alegro un montón que a estos amigos Chelvanos les guste nuestro pueblo. Entre todos haremos grande la Serranía.
A ver, estos de Peña,cuando les devolveis la visita, y nos ponéis un artículo como el de Juan Antonio, explicándonos "platitos" de Chelva.