martes, 18 de mayo de 2010

VIVIERON EN ALCUBLAS...

RÓMULO NEGRÍN

(2ª PARTE)

UN TRISTE E INTERMINABLE EXILIO…

En una nueva colaboración para este blog PEÑA RAMIRO voy a continuar relatando trazos de la azarosa e intensa vida de Rómulo Negrín, que vivió en 1938 durante un tiempo en Alcublas. En concreto me centraré en profundizar en su trayectoria vital durante su exilio, mayoritariamente en México, compartido por otros muchos miles de españoles…

Al finalizar la Guerra Civil Rómulo Negrín se encontraba en la URSS realizando un curso de especialización como piloto de caza, por lo que ya no pudo regresar a España. Pasados unos meses, y tras mucho insistir, consiguió junto a otros militares de la República los permisos necesarios para viajar a México. Sin embargo, otro grupo de españoles en su misma situación no tuvo tanta suerte, ya que las autoridades soviéticas no les permitieron abandonar finalmente la URSS. Salida que, por razones de seguridad, se hizo en pequeños grupos. Primero en ferrocarril a Moscú y a Leningrado, y desde allí en barco, aunque no se conoce si con alguna escala o cambio de navío, hasta el puerto mexicano de Veracruz. En el caso de Rómulo Negrín comenzaba un exilio de 65 años, que duraría el resto de su vida.


Una vez en México, Rómulo viajará a Nueva York para reunirse con su madre y
hermanos, aunque no se tienen datos concretos sobre la fecha. Si se sabe, en cambio, que en junio de 1940 se encontraba en Nueva York, ciudad donde continuaría con sus estudios universitarios. Allí en la “New York University” (NYU) estudiará Ingeniería Aeronáutica, en concreto en la “Daniel Guggenheim School of Aeronautics” del “University Heights Campus”, en el Bronx, graduándose en 1944. Durante su etapa universitaria conoció a la estadounidense Jeanne Francis Fetter, pintora y licenciada en inglés, con la que contrae matrimonio en febrero de 1944 y con quién tiene dos hijos: Juan y Carmen.

En 1945 se traslada a vivir a México con su esposa, y es allí donde nacerá en septiembre su primer hijo, Juan. De regreso a los Estados Unidos, y a pesar de que su esposa era norteamericana, Rómulo Negrín tendrá problemas para lograr un permiso de residencia permanente, vistos sus antecedentes por haber estado en la URSS. En esas fechas, las actuaciones del Comité de Actividades Antiamericanas, y el inicio de la Guerra Fría, habían creado en los Estados Unidos un clima de sospecha y prevención anticomunista alimentados por la difamación y los rumores. La situación se hizo tan insostenible que, poco después de nacer su hija Carmen en julio de 1947, se verá forzado a abandonar definitivamente los Estados Unidos, instalándose en la ciudad de México con su mujer y sus dos hijos en febrero de 1948.

Y es en México donde Rómulo Negrín por fin podrá establecerse, igual que lo habían
hecho ya los cerca de 25.000 españoles llegados a dicho país entre 1937 y 1942 en barcos como el “Sinaia”, el “Ipanema”, el “Mexique” o el “Nyassa” huyendo de lo que hubiera sido una muerte casi segura en España y la falta de refugio en otros países. El Presidente mexicano Lázaro Cárdenas, llamado con razón “El Padre del Exilio Republicano Español en México”, fue el principal artífice de un acto de humanidad sin precedentes: permitió que los asilados españoles pudieran integrarse en México sin ningún tipo de limitación. Por esta generosidad, España tendrá siempre una deuda con el pueblo mexicano así como con el Presidente Lázaro Cárdenas y su digno sucesor, el Presidente Ávila Camacho.

No obstante, la vida en México para la mayor parte de los exiliados republicanos
españoles, en contra de los tópicos que al respecto siempre han circulado en España, no resultaría ni cómoda ni fácil. No hay que olvidar que muchos de estos expatriados sobrellevaron vidas marcadas por la ruptura definitiva con amigos y familia, lo que les produjo un hondo desgarro. Además, si bien es cierto que entre ellos hubo numerosos profesionales y un sinfín de intelectuales que lograron empleos acordes con su formación sin demasiados problemas, en cambio, la mayor parte de los refugiados, Rómulo Negrín entre ellos, para poder subsistir dignamente tendrían que ir aceptando a lo largo de los años los más variopintos trabajos, casi siempre precarios.

En 1949 a su mujer Jeanne Francis se le diagnosticaría una terrible enfermedad,
esclerosis múltiple.
Esta difícil situación familiar obligó a Rómulo, con gran pesar por tener que separse de sus hijos, a aceptar el ofrecimiento que le había hecho su padre, el Dr. Juan Negrín, de cuidar de sus nietos. Así, en el verano de 1950, llevó a sus hijos junto a su abuelo, el Dr. Juan Negrín y su compañera Feliciana López de Dom Pablo, que residían exiliados en París. Durante los siguientes años, el Dr. Negrín se ocupará con toda dedicación, y de forma admirable, de los estudios y de la educación de sus dos nietos, incluso llevándolos a México a ver a sus padres y a conocer a sus tíos (Juan y Miguel) y abuela paterna (María) que residían en los Estados Unidos.

Ante la petición de su padre, cuya salud comenzaba a ser preocupante, Rómulo se trasladará temporalmente a París en 1956. Durante esta estancia debió acompañarlo, vista su frágil salud, a los actos del 20 Aniversario de la creación de las Brigadas Internacionales, los días 27 y 28 de octubre en Belgrado (Yugoslavia). El Dr. Juan Negrín había aceptado la invitación personal del mariscal Tito para asistir a esta conmemoración, a pesar de que su estado lo desaconsejaba, dados sus especiales vínculos con las Brigadas Internacionales: las había despedido a su salida de España, en octubre de 1938. Fue el último viaje del Dr. Negrín, pues murió de un ataque cardiaco el 12 de noviembre, a las dos semanas de su regreso a París.

Rómulo se hizo cargo del entierro de su padre
en el parisino cementerio del “Père Lachaise”, al que sólo asistieron, además de él, dos amigos del Dr. Negrín, Jules Moch y Mariano Ansó. El propio Dr. Negrín, al sentirse muy enfermo, había dado instrucciones a su familia para que esperara 48 horas antes de comunicar su fallecimiento a fin de ser enterrado en la intimidad y dispuso que sobre su tumba se inscribieran únicamente sus iniciales: "J.N.L.".
Pero Rómulo todavía debió cumplir una última voluntad de su padre: la entrega a los representantes en Francia del Estado Español de un extenso dossier sobre uno de los asuntos de la historia de la Guerra Civil que más polémica ha generado, el conocido como “oro de Moscú
”.


Así, el 18 de diciembre compareció Rómulo Negrín ante Enrique Pérez-Hernández y
Moreno, cónsul adjunto de España en París quién levantará Acta Notarial de la entrega al abogado del Estado D. Antonio Melchor De Las Heras, asesor jurídico del Ministerio de Asuntos Exteriores, de toda la documentación que su padre, el Dr. Negrín, guardaba sobre el destino de las reservas de metales preciosos (sobre todo oro) del Banco de España que el Gobierno de la República Española había depositado en la Unión Soviética al inicio de la Guerra Civil, siendo el Dr. Juan Negrín López Ministro de Hacienda. Esta documentación, en la actualidad, se conserva íntegra en el Archivo Histórico del Banco de España.

El estudio en los últimos años de estos documentos por parte de expertos independientes ha permitido dar a conocer que las reservas de oro del Banco de España depositadas en Moscú,ni fueron dilapidadas por las autoridades de la República ni utilizadas por algunos dirigentes exiliados para vivir opulentamente en París o en México, como se ha insinuado maliciosamente durante décadas: fueron empleadas en su totalidad para financiar la compra de armas y otros pertrechos a fin de afrontar la guerra. Si dicho material fue comprado a precios excesivos, con la participación de intermediarios poco escrupulosos o si parte de él era obsoleto o de mala calidad, es otra cuestión a debatir que no invalida lo anterior.

La permanencia en Francia de Rómulo se prolongaría, dadas las circunstancias, bastante más de lo previsto. Sin embargo, a principios de 1957, después de llevar a cabo las gestiones necesarias para dejar solucionados los asuntos legales de su padre, tuvo finalmente que partir a México al no obtener el necesario permiso de residencia. Sus hijos, Juan y Carmen, se quedaron en París para así poder continuar con sus estudios, hasta finales de 1958 en que por fin abandonarían Francia para viajar a ciudad de México para reunirse con su padre. Allí vivirán con él durante los siguientes años estudiando en el Liceo Franco Mexicano hasta su ingreso en la Universidad: Juan en Yale (1963) y Carmen en Berkeley (1965).

Rómulo Negrín sostuvo siempre una relación próxima con el resto de exiliados republicanos en México, aunque sin significarse políticamente y evitando cualquier tipo de protagonismo o relevancia social. Algo que en ocasiones le resultaba difícil de conseguir, puesto que a fin de cuentas no dejaba de ser el hijo del Dr. Negrín, antiguo Presidente del Consejo de Ministros de la 2ª República. Sin embargo, logrará con el tiempo y desde la sincera sencillez característica de su personalidad convertirse en un miembro más, casi anónimo, de la amplia colonia de refugiados españoles en México entre los que contaba con algunos grandes amigos, en especial de su generación, ya hijos de exiliados ilustres.



Durante las tres primeras décadas del exilio los refugiados republicanos españoles,
afincados principalmente en el Distrito Federal, mantendrían un fuerte nexo de unión entre ellos, surgiendo lazos y relaciones personales fraternas de una gran solidaridad. Fue una de las asociaciones propias de estos mismos exiliados, el célebre Ateneo Español de México fundado en 1949, la que sin duda se mostrará más activa a la hora de celebrar todo tipo de actos,reuniones y conmemoraciones, convirtiéndose además en verdadero elemento aglutinador entre los mismos. Era una época en la cual los exiliados aun conservaban intactas sus esperanzas de retornar pronto a una España republicana, libre y democrática.



A principios de los años 70, y tras haber fallecido en 1969 su primera esposa Jeanne Francis Fetter, Rómulo Negrín decide dar un giro a su vida y deja la capital federal para trasladarse, en un primer momento a Monclova, al Norte de México, y más tarde a Guadalajara, la segunda ciudad más importante del país y donde situará su residencia definitiva. Poco después, en ella, contraería segundas nupcias con Hilda Ponce, ciudadana mexicana con la que tendrá una hija, llamada Hilda, y un hijo, de nombre Rómulo. Con el tiempo, el durísimo y amargo exilio se estaba convirtiendo en algo mucho menos penoso. En México había conseguido rehacer su vida como otros miles de compatriotas y formar una nueva familia, pero aun así no podía olvidar su deseo más profundo: volver a España.



Durante su largo exilio visitó España en tres ocasiones: Madrid, Barcelona y por último Las Palmas de Gran Canaria.
En uno de esos viajes, a finales de los años 70, Rómulo fue a Barcelona a ver a un amigo español que le prometió que cuando quisiera le daría trabajo en España pues, muerto Franco, estaba considerando seriamente la posibilidad de regresar a su patria. Una vez en Barcelona, su amigo había fallecido y lo recibió un hijo suyo con una frase lapidaria: "mi padre no era franquista, pero yo sí". Y claro, sin el trabajo prometido tuvo que retornar a México. Como escribió Antonio Machado: “Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón”.


Con la restauración de la Democracia en España se produjo el regreso de un gran número de exilados republicanos, sin embargo sólo unos pocos artistas, intelectuales y políticos disfrutaron de un cálido homenaje público. El resto de los repatriados, la inmensa mayoría, no tuvo esa misma bienvenida y no se sintieron bien aceptados, al ser tratados con frialdad y falta de afecto. El franquismo procuró durante cerca de 40 años silenciar e incluso denigrar a estos españoles del exilio y lo había logrado en parte: eran unos perfectos desconocidos para sus compatriotas. Algunos de ellos, ante tan ingrato recibimiento en su propio país, y ya sin familia ni amigos en España, optarían por retornar a los países de acogida.



De todos modos, el retorno a España era más una ilusión del propio Rómulo Negrín que algo real. En México tenía mujer y dos hijos, y su segunda esposa, Hilda Ponce, que le había acompañado en una ocasión a España, no se encontraba animada a vivir lejos de su familia y de su país. El drama íntimo del expatriado aparecía en toda su crudeza. Su corazón y su vida habían quedado ya irremisiblemente divididos, igual que el de otros muchos compatriotas exiliados, entre sus dos patrias, la de origen y la de adopción. No estaban a gusto en ninguna de las dos y en ambas se sentían unos extraños. A Rómulo no le quedó más remedio que continuar en México, eso sí, sin resignarse del todo a su condición de exiliado.


Este profundo sentimiento de desarraigo y frustración terminó por embargar a gran parte de los exiliados de la Guerra Civil, hubieran regresado o no a España. Durante sus últimos años de vida arrastrarían este triste estado de ánimo perfectamente reflejado en estas líneas anónimas de un refugiado español en México:
“El exilio es un desgarrón que no acaba de desgarrarse, una herida que no cicatriza, una puerta que parece abrirse y nunca se abre. El exiliado descubre con estupor, primero; con dolor, después; con cierta ironía más tarde; que el tiempo no ha pasado impunemente y que, tanto si vuelve como si no vuelve, jamás dejará de ser un exiliado”.



Aunque por su apellido y su excelente formación universitaria en los Estados Unidos, a Rómulo Negrín le habría sido relativamente fácil triunfar en los negocios y acumular un gran patrimonio, sobre todo en un país como México poco dado a la transparencia, su carácter honesto, honrado e integro, incluso bondadoso, consustancial por otra parte a la mayoría de los españoles en el exilio, se lo impidió. Por ello, su situación económica durante todos estos años, sin llegar a ser difícil, tampoco fue especialmente desahogada. Además trató de ser digno de su apellido, evitando cualquier tipo de privilegio frente al resto de sus compatriotas en el exilio. De hecho, no le fue fácil ser el hijo de una personalidad tan conocida, brillante y polémica como su padre, el Dr. Juan Negrín, al que por otro lado admiraba, respetaba y quería profundamente.


Algunos años más tarde, en concreto en 1995, el nombre de Rómulo Negrín, junto con el de sus hermanos (Juan y Miguel), cobró cierto protagonismo en los medios de información españoles. ¿La razón?. El acuerdo entre el Estado español y los hermanos Negrín Fidelman en calidad de herederos, para compensar una parte del valor real de los bienes (algunas casas y sobre todo numerosos terrenos en la costa) que injustamente le habían sido incautados tras finalizar la Guerra Civil a su abuelo paterno D. Juan Negrín Cabrera en Gran Canaria, a instancias de una denuncia presentada por un médico falangista. Con este convenio se cerraba un largo litigio iniciado en 1968 desde Estados Unidos por su hermano mayor Juan (“Junior”).

Esta herencia de su abuelo paterno, conseguida después de cerca de tres décadas de pleitos y reclamaciones, lo mismo que el reconocimiento de una pensión como coronel retirado del Ejército del Aire español, le proporcionaría una buena posición económica en la última etapa de su vida. Sin embargo, los años no transcurren en vano y la oportunidad de vivir en España había pasado de largo. Después de una existencia sobrellevada en el exilio, y próximo a los 80 años, el propio Rómulo Negrín ya no veía ningún futuro en su tierra natal. Además su estado de salud, y en especial el de su segunda esposa, Hilda Ponce, comenzó a ir a peor. Las fuerzas no le acompañaban y el tan anhelado regreso a España se había vuelto al fin imposible.


Rómulo Negrín a lo largo de toda su vida siempre fue muy reacio a comentar con su familia aspectos de la Guerra Civil, tanto que sus hijos Carmen y Juan nunca llegaron a conocer la razón por la que su padre no volvió a pilotar un avión después de la guerra. Únicamente en los últimos años rememoraría vivencias de la Guerra Civil, eso sí, sólo con otros exiliados españoles con los que se reunía semanalmente en animadas tertulias en la terraza de algún céntrico café. Vivió manteniendo intactos sus ideales de libertad, el sentimiento de sentirse español y una cierta tristeza por su condición de exiliado. Murió el día 30 de julio de 2004 en la ciudad de Guadalajara (México) a los 87 años de edad.


Valga este escrito como un humilde y pequeño homenaje a tantos y tantos miles de españoles que por sus ideas se vieron forzados a abandonar España, muriendo lejos de ella y a la que nunca olvidaron. ¡En su recuerdo y honor…!

"Yace tu tierra más alla del agua,
nunca tus ojos volverán a verla
Lo malo de morir en tierra ajena
Es que mueres en otro,
No en ti mismo,
Te morirás de prestado"
José Moreno Villa




¿Cuál fue la relación de Rómulo Negrín con Alcublas?. Estuvo en el año 1938 durante un tiempo en Alcublas, cuando parte de su escuadrilla de aviones de caza I-15 “Polikarpov” (“chatos”) se encontraba desplegada en el aeródromo de La Balsilla (Alcublas).
En una próxima entrada de este blog PEÑA RAMIRO espero poder aportar una información más completa sobre la destacada trayectoria de Rómulo Negrín en La Gloriosa Aviación de la República Española durante la Guerra Civil.


Agradecimientos: A Doña Carmen y Don Juan Negrín Fetter por sus amables comentarios e información acerca de su padre Rómulo Negrín y de su abuelo el Dr. Juan Negrín López.



Por Juan Antonio Fernández Peris,

del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO

18 comentarios:

un serrano dijo...

I M P R E S I O N A N T E

Yo también iré a Alcublas dijo...

Yo también iré a Alcublas a ver y a oir a Carmen Negrín.
Hoy os habéis pasado, Peña. Articulazzzoooo.

AMPA dijo...

VAMOS,VAMOS,VAMOS,SI AYER ALUCINE,HOY YA ME HE QUEDADO SIN PALABRAS,DESDE LUEGO PEÑA,LO VUESTRO NO TIENE NOMBRE,NO ES QUE SEA,COMO DICE EL COMPAÑERO SERRANO,I M P R E S I O N A N TE...................ES MUCHO MAS QUE ESO,ES,DE OVACION Y VUELTA AL RUEDO,,,,,,,,,,,,,VAMOS,QUE OS DOY,LAS DOS OREJAS Y EL RABO!!!!!!!!!!G E N I A L!!!!!!!!!!

y yo también dijo...

Mejor imposible. Todo conduce a que las actividades del sábado sean un éxito.

tribulete dijo...

Tan extenso como bueno el artículo de J. Antonio.
Es un calentamento perfecto a todo lo que nos viene este fín de semana.
Gracias por lo que hacéis.

posiblemente dijo...

¿Es posible que una AC Cultural de Alcublas ha publicitado (ayer) una actividad para el sábado 22?
No me lo puedo creer. ¡Viva la cooperación!
¿Contraprogramar? ¿Se dice así?

imposible dijo...

¿Una actividad para el mismo día 22?????
No puede ser, eso es imposible. ¿Cómo van a organizar algo sabiendo todo el montaje que previsto está desde tiempo atrás?

Emma dijo...

Superartículo. Otro acierto de J.A.
Sería ya la leche que tras el fin de semana de Carmen Negrín en Alcublas consiguierais algún documento o entrevista sobre sus recuerdos.
Ánimo.

Anónimo dijo...

Digno de ser editado.
Felicidades al autor por el gran trabajo.

Alberto Ramos
(Sot de Chera)

gallipato dijo...

Para posiblemente

El día 22 un grupo de 30 alumnos de la Universitat de Valencia van hacer prácticas del curso curricular de diseño y construcción de Senderos en Alcublas.

Este Curso se programo en Octubre de 2009 y ACLA solicito a la Universidad la colaboración de 30 alumnos para marcar gratuitamente varios tramos de senderos en el termino.

Ese día se iniciara entre otros el diseño y marcaje de una senda desde el pueblo hasta los refugios del antiguo campo de aviación.

Y posiblemente alguno de los asistentes acuda a la mesa redonda de la casa de la Cultura.

ACLA pienso q es una asociación seria q programa y organiza con tiempo actividades, en este caso en Febrero ya hablaron con el Ayuntamiento solicitando autorización y colaboración para estos diseños de sendas.

Lo importante es hacer actividades y si coinciden no pasa nada.

Por ello paisano, no veo mala fe de nadie al intentar hacer cosas para Alcublas, te recuerdo q en Alcublas sale el sol para todos y somos diversos en gustos y aficiones y cada uno elige donde y con quien quiere ir.

posiblemente dijo...

Posiblemente no me hayas entendido, gallipato.
Y seguramente es porque no me he explicado bien.
No tengo ninguna duda que ACLA es una organización seria y organizada. Pero dentro de todo existe la flexibilidad a la hora de llevar a cabo un planning predefinido. Ahora te voy a hablar de lo que haría una organización con un criterio de sensatez en su trabajo:

Si se medita o se organiza una acción, pero al proponer darle publicidad se da cuenta que se solapa con otras ya avisadas con anterioridad, lo que la sensatez manda es variar la fecha. Pero claro, ello conlleva buena voluntad...
Dices que en Alcublas sale el sol para todos y que cada uno elige dónde y con quién quiere ir: una muestra más de tu afán colaborador y coordinador.
Dejas entreveer que lo bonito es hacer la guerra cada uno por su lado, nada más lejos de lo que necesita Alcublas hoy en día.
Y más a más, la imagen que dejamos de cara al exterior es magnífica. Hay actos programados desde hace más de diez dias y a tres días de la cita se descuelgan con otro más a la misma hora y en el mismo lugar. ¡Qué coincidencia! ¡Qué organización! ¡Cuánto dialogo!
Pero claro, en Alcublas sale el sol para todos y cada uno elige dónde y con quién quiere ir.
Te felicito públicamente, gallipato. Nos has dado a TODOS una lección de trabajo en equipo. Enhorabuena.

PEÑA RAMIRO dijo...

Habíamos rechazado un comentario.
Lo vamos a publicar. El motivo del rechazo es porque se aleja de la temática de la entrada. Pero cierto es que también se aleja de la misma el
comentarista "Posiblemente".
Publicaremos el último comentario de "Gallipato" pero rogaríamos a ambos que se abstuvieran de polémicas y se dedicaran a comentar sobre la biografía de Rómulo Negrín, por respeto a Juan Antonio´, el autor del magnífico artículo.
Dejamos una intervención más por alusiones a "Posiblemente" y zanjamos el tema.

Gracias a todos por los comentarios.

Gallipato dijo...

Gallipato ha dejado un nuevo comentario en su entrada "VIVIERON EN ALCUBLAS...": 17,18 h.

Para Posiblemente.

Tengo la sensación q lees pero no entiendes.

Esa actividad la ha programado la Universidad de Valencia, como parte de una asignatura curricular de las muchas q ofrece a los alumnos, estos se matriculan en el mes de Enero para asistir en unas fechas aprobadas en su plan de estudios.

ACLA solicito q en los días programados ,hiciesen sus prácticas en Alcublas, la misión de ACLA, es indicar las sendas q desean sean estudiadas por lo alumnos,para q efectúen el trabajo q luego se evaluaran por los profesores del curso.

Quieres decir q el Vicerrector de Estudios cambie la programación anual de la Universidad, para q 30 alumnos matriculados en un curso de senderismo y actividades en la naturaleza, asistan a una charla en la casa de la Cultura de Alcublas.

Las fechas son inamovibles pues el Cuatrimestre Académico finaliza el 31 de Mayo.

¿Crees q se puede cambiar a un grupo de universitarios unas fecha, porque ese día se presenta un libro en el pueblo?

Espero q el responsable de Formación de la Universitat no lea este blog pues posiblemente el curso próximo nos manden a pasear a los molinos q hay con mucho viento.

Paisano baja a la tierra, el libro será la tercera vez q se presenta, y la mesa redonda iremos aquellos q voluntariamente nos apetezca.
Nadie habla de guerras y enfrentamientos , solo tu eres el guerrero

Sugieres q el día q se efectué un acto en la casa de la Cultura por el Ayuntamiento, hay q parar toda la actividad en el pueblo ( GAT, cazadores ,motorismo, ciclismo de montaña, misa, senderismo, partidas de mus, reunión de festeros ) y todos juntos al acto programado por el Ayuntamiento .

maclet dijo...

Quisiera hacer un par de aclaraciones para una mejor comprensión de este artículo sobre la vida en el exilio de Rómulo Negrín.

Primero. Una buena parte del artículo se basa en los recuerdos tanto de Carmen Negrín como de su hermano Juan. Hasta ahora inéditos y que me han estado proporcionando a lo largo de estos últimos meses. Generosidad por su parte que me gustaría resaltar y agradecer.

Segundo. El tono general del articulo transmite la tristeza inherente al exilio. Eso es inevitable, pero no hay que olvidar que Rómulo Negrín rehizo su vida en México. Y naturalmente pasó momentos felices y agradables. Incluso su nieta Diana me comenta que su abuelo Rómulo "supo gozar su vida mexicana a través de su gusto por el baile, las playas, su familia y sus amigos. Muchos exiliados efectivamente supieron insertarse muy bien a las culturas latinoamericanas y mi abuelo es un ejemplo de ello".

Queda abierta, por tanto, una más que probable ampliación de este artículo, dando a conocer mejor algunos aspectos de la vida en México de Rómulo Negrín.


Juan Antonio Fernández Peris

posiblemente dijo...

Gracias Peña por la deferencia.
S/C.
No hay más ciego que el que no quiere ver.

Gallipato, patinas bastante, ten cuidado marcando la ruta no te resbales también. El libro que tu dices no se cuantas veces se ha presentado, pero me parece que el sábado no se presenta. Son otras cosas, te recomiendas leas con atención.
Si por marcar una senda en una u otra fecha hay que cambiar la programación anual de la Universidad, mejor será que no se modifique nada, pues hasta en el carrer de La Nau se oirían murmullos en contra de Alcublas.
Otro resbalón es llamarme guerrero. Me dedico a la construcción.
La vida sigue y nada se para (ni misas, gallipatos, bicicletas, motos y demás) por lo que te voy a dar un consejo, sé un poco más humilde pues esta cualidad es bastante más positiva que la envidia, para la cual podrás vacunarte pronto.
Gracias Peña por dejarme responder, aunque ya se que se aparta del artículo.

LA MORENA DE LA COPLA dijo...

posiblemente estamos algo tontos y el porvenir lo tenemos algo NEGRIN.

sIGAMOS ASÍ, QUE ASÍ NOS LUCIRÁ EL PELO.

Umbrel dijo...

Posiblemente si cambiaramos el chip se haría todo de forma más fácil y sencilla.
Y al tema. Juan Antonio, me alegra que dejes la puerta abierta a una ampliación de la biografía. Es la mejor forma de conocer mejor al personaje.
Gracias Peña.

Anónimo dijo...

Fantástica historia de contenido agridulce y muy bueno el acompañamiento de fotos. Solo espero que en un futuro no tengamos que seguir contando sucesos como estos.

¡Pedazo de personajes en Alcublas¡¡¡