lunes, 14 de junio de 2010

DEJARON HUELLA EN ALCUBLAS...

ANTONIO GALLEGO y VALCARCEL
MILITAR, MINISTRO Y SENADOR

(2ª PARTE)

AL SERVICIO DE LA CORONA: DE FERNANDO VII A ISABEL II


A continuación completaré la anterior entrada en este blog PEÑA RAMIRO sobre la biografía de D. Antonio Gallego y Valcárcel, destacado militar, ministro y senador de la primera mitad del siglo XIX, vinculado directamente con Alcublas puesto que en 1823 fue el primer propietario de la masía de las Dueñas, tras su desamortización. En esta ocasión retomaremos su trayectoria vital al término de la Guerra de la Independencia, una vez las últimas tropas francesas inician el 22 de mayo de 1814 la evacuación del castillo de Sagunto y su marcha de España de vuelta a Francia.


Ese mismo mes de mayo de 1814 quedará destinado de nuevo a su antiguo Regimiento
de Chinchilla, con su graduación de capitán, destino en el que permanecerá hasta abril de 1815.
En ese año, y a consecuencia de la fuga de Napoleón el 26 de febrero desde su exilio en la isla de Elba y su posterior desembarco el 1 de marzo cerca de Antibes (Francia), comienza el periodo conocido como “los 100 días” (en francés “Cent-Jours”), que comprende desde el 20 de marzo, fecha del regreso de Napoleón a París, hasta la segunda restauración de Luis XVIII
como rey de Francia el 28 de junio. El término de este importante episodio histórico pone fin definitivo a las Guerras Napoleónicas y al imperio francés de Napoleón Bonaparte.



Ante la amenaza que supone esta vuelta de Napoleón al poder, Fernando VII decide enviar tropas españolas al sur de Francia. Antonio Gallego será nombrado por segunda vez ayudante de campo del general D. Felipe Roche, al mando de la segunda división del Ejército de Aragón, denominada también de la derecha, cuyos movimientos y operaciones siguió en su incursión en territorio francés durante los siguientes meses. Una vez derrotado Napoleón el 18 de junio de 1815 en Waterloo (Bélgica), y confinado por los británicos en la isla de Santa Elena (Atlántico Sur) desde el 17 de octubre, Antonio Gallego regresa a España reintegrándose a su Regimiento el 13 de noviembre. En octubre le había sido concedida la cruz del 2º Ejército (Ejército de Aragón).


Por su preparación y hoja de servicios, pasa el 4 de febrero de 1816, en su clase de
capitán, al regimiento de zapadores, minadores y pontoneros, de nueva creación, siendo elegido el 2 de setiembre por el director e inspector general de este cuerpo para organizar y mandar la compañía de cadetes del mismo. Como recompensa por su labor se le concediera el grado de teniente coronel el 14 de octubre, además de ser nombrado en marzo de 1817 Director Militar de la Real Casa de Caballeros Pajes de Fernando VII. Pocos años después, la tensa situación política terminaría por desencadenar el pronunciamiento liberal del teniente coronel Riego en Cabezas de San Juan (Sevilla) a favor de la Constitución de 1812, y la jura de la misma por parte de Fernando VII el 9 de marzo de 1820, iniciándose el conocido como “Trienio Liberal”.


Fernando VII, convencido absolutista y haciendo gala de su apelativo de “rey felón”, no dejará de conspirar desde un principio contra el gobierno liberal, alentando los de protesta que se concretarían en la aparición de partidas armadas absolutistas, germen del futuro movimiento carlista. Al mismo tiempo, las potencias absolutistas (Prusia, Austria, Rusia y laFrancia de Luis XVIII), coaligadas en la “Santa Alianza” para luchar contra cualquier amenaza liberal que surgiera en Europa, reunidas en 1822 en el Congreso en Verona, decidieron la intervención en España. Esta se concretará el 7 de abril de 1823, cuando al frente del duque de Angulema un ejército expedicionario francés, conocido como los “Cien Mil Hijos de San
Luis”, cruza el río Bidasoa y comienza a invadir España sin encontrar resistencia destacable.


En cuanto a la trayectoria de D.Antonio Gallego y Valcárcel durante el “Trienio Liberal”, en 1822 fue promocionado al Estado Mayor delEjército. Destacado en Valencia, se le nombrará el 25 de marzo de 1823 ayudante de campo del comandante general D. Diego Clarke, demostrando un gran valor en la defensa de Valencia durante los dos asedios llevados a cabo por las partidas absolutistas comandadas por Rafael Sempere, en especial en el segundo que duró 33 días (desde el 6 de abril al 9 de mayo). Sin embargo, este arrojo de los defensores no pudo evitar que el 13 de junio entrara finalmente en Valencia el conde de Molitor al mando del segundo cuerpo del ejército expedicionario francés junto con los grupos de Rafael Sempere.
Poco después, el 1 de octubre de 1823, el mismo día en que dejó de encontrarse en manos del gobierno liberal, Fernando VII decreta la abolición del régimen constitucional, implantando de nuevo el absolutismo, con lo que se inicia la Década Ominosa. En esta nueva situación política, a Antonio Gallego, defensor de la Constitución de 1812, y después de un fugaz nombramiento en noviembre de 1823 como secretario interino de la capitanía general de las Islas Baleares, le fue expedida la licencia definitiva el 14 de febrero de 1824, siendo confinado en su localidad natal de Tobarra. Tras un proceso de depuración, por fallo de 14 de agosto de 1826 de la Junta de Valencia, será declarado “impurificado” y expulsado del Ejército.

No obstante, por informe favorable del Consejo Supremo de la Guerra quedó rehabilitado el 5 de marzo de 1831 y nombrado en marzo del año siguiente auxiliar de la fiscalía militar del Supremo Consejo de Guerra. Asimismo el 12 de diciembre de 1832 se le concede el grado de coronel de infantería. Muerto Fernando VII en septiembre de 1833, sería proclamada reina su hija con el nombre de Isabel II, puesto que en 1830 el rey había aprobado la Pragmática Sanción por la que se abolía la Ley Sálica de 1713 que excluía del trono a las mujeres. Al contar Isabel con tan solo 3 años de edad, se hará cargo de la regencia su madre, María Cristina de Borbón y Dos-Sicilias, cuarta esposa de Fernando VII.


Carlos Mª Isidro, hermano del rey fallecido y hasta ese momento su sucesor, vio cerrado su camino al trono, no aceptando los derechos al trono de su sobrina, lo que desencadena el estallido de la 1ª Guerra Carlista. Este conflicto sucesorio, que iba a durar siete años, escondía un enfrentamiento que dividió política y socialmente al país. Antonio Gallego, junto al resto de militares liberales, apoyará a Isabel II y a su madre María Cristina frente a las pretensiones del infante Carlos María Isidro. Por el contrario, en el bando carlista se agruparon todos los que se oponían a las ideas liberales y se identificaban con el absolutismo y el inmovilismo: pequeños nobles rurales, parte del bajo clero y muchos campesinos.





El carlismo tuvo una gran implantación en Navarra, País Vasco, amplias zonas del interior de Aragón y Cataluña, el Maestrazgo, en las provincias de Castellón y Teruel, y buena parte de los municipios de La Serranía, en la provincia de Valencia. Tras unos primeros años de incierto resultado, a partir de 1837, las derrotas carlistas fueron continuas. Con la firma en 1839 del denominado Convenio de Vergara, acuerdo firmado por Espartero y Maroto principal líder carlista tras la muerte de Zumalacárregui, la paz se establece en la zona Norte de España.
La guerra no concluirá definitivamente hasta 1840, con la huida a Francia del líder carlista Ramón Cabrera, llamado el “tigre del Maestrazgo”.


Durante esta 1ª Guerra Carlista Antonio Gallego ejercerá diversos cargos como oficial de la secretaría de Estado y del despacho de la Guerra: primero en el negociado de quintas los años 1834 y 1835; y en 1836 en una comisión de inspección de las columnas del Ejército desplegadas en el frente de Aragón. El 12 de diciembre 1837 es nombrado secretario de la junta auxiliar de Guerra, hasta el año siguiente en que queda en situación de expectativa de destino en Madrid. Mientras había sido ascendido a Brigadier de infantería en febrero de 1838 y, finalizada la guerra, se le nombrará el 9 de diciembre de 1840 vocal de la junta de gobierno del Monte Pío Militar, destino que continuó desempeñando durante los años 1841 y 1842.

El 23 de agosto de 1843 asciende a Mariscal de Campo, siendo nombrado el 12 de septiembre Subsecretario del ministerio de la Guerra y más tarde, entre el 1 y el 14 de diciembre en que le fue admitida su dimisión, Ministro de la Guerra, dentro del gabinete presidido por el progresista D. Salustiano de Olózaga, de corta duración por fuertes disputas políticas. Asimismo, fue elegido senador electo por la provincia de Albacete en las legislaturas de 1843- 44 y de 1844-45. Desde 1844 a 1846 desempeñará el cargo de vocal de la junta consultiva de Guerra y en marzo de 1847 se le destina a pasar revista de inspección a las tropas de infantería y caballería existentes en las capitanías generales de Castilla la Vieja y Galicia.


Senador vitalicio desde la legislatura de 1847-48 por Real Decreto de 21 de abril de
1847, el 17 de mayo fue nombrado Gentilhombre de Cámara de S.M. Isabel II y por Real Decreto de 14 de junio recibió la Gran Cruz de la Real orden de Isabel la Católica. En octubre obtuvo el nombramiento como miembro del Tribunal Supremo de Guerra y Marina hasta que en diciembre de 1849 pasó a ser director del Colegio general militar, cargo que desempeñaría durante un año. Murió a los 70 años de edad, el 21 de abril de 1857, en Madrid, siendo enterrado allí por sus hijos, pese a que en su testamento dejó dispuesto que deseaba ser sepultado en la Iglesia del Santuario de la Virgen de la Encarnación de Tobarra (Albacete).



Una vez visto un somero perfil biográfico de D. Antonio Gallego y Valcárcel, en una próxima entrada de este blog PEÑA RAMIRO espero poder aportar información sobre la accidentada y compleja compra por su parte de la masía de las Dueñas (Alcublas) en 1823, tras su desamortización del patrimonio de la Cartuja de Vall de Cristo.



Por. Juan Antonio Fernández Peris del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog
PEÑA RAMIRO



5 comentarios:

Lector de blogs dijo...

Como no pares, la huella será también tuya, J.A.
Agradecerte todo lo que haces por nuestro pueblo. Se nota que es algo que te gusta.

Anónimo dijo...

Estoy intrigado en daber por qué este señor compró las Dueñas.
Buen artículo.

q pasada! dijo...

Nivelón, Peña, como de costumbre.
Poco a poco la nómina de personajes ligados a Alcublas crece.

Maribel dijo...

Leo y aprendo. ¿Hay algo más importante? Considero que no.

Artículos de interés, por calidad y cercanía. Y las polémicas, se las dejáis a otros Peña, que disfrutan como enanos con ellas.

CALIMERA GUAY dijo...

Si señor,esto son articulos como dios manda y lo demas son cuentos.
Menudos colaboradores teneis Peña,entre ellos,y vosotros menudo nivelazo de blog.
Yo como bien dice Maribel,leo y aprendo y si tengo que opinar,pues opino...........y sin faltar,ehhhhhh.
pero cuantos personajes,famosos pasaron por Alcublas,madre mia y si no es por vosotros,ni enterarnos.En fin,como siempre,no tengo palabras para calificar lo que haceis¿o si?realmente!!!!FANTASTICO!!!!Mis mas sinceras Felicitaciones,seguir asi.