lunes, 5 de julio de 2010

LA SERRANÍA... UNA PURA CURVA


Una carretera o una vía terrestre, en general, implica siempre una posibilidad de crecimiento y desarrollo económico, tanto por lo que supone de salida de bienes producidos, como por la recepción de otros productos del exterior.
En nuestro caso, no sabemos si la falta de actividades industriales es lo que ha motivado una carencia de comunicaciones terrestres, o si la falta de buenas carreteras es lo que ha ocasionado la nula existencia de industrias.
En todo caso, sólo podemos apreciar tanto la falta absoluta de industrias como la de adecuadas carreteras.
El problema de la deficiencia en carreteras que padece La Serranía ofrece dos aspectos muy relacionados. Por una parte, hay que observar en general la mala comunicación de los pueblos serranos entre sí, manifestada por la inexistencia de enlaces, su pésimo trazado y el mal estado del firme, y por otra, el aislamiento que presenta toda la Comarca respecto a importantes vías terrestres muy próximas, pero que no la atraviesan.
La gran mayoría de carreteras que unen nuestros pueblos son, como se ha dicho alguna vez, una pura curva. Hermosa y preciosa metáfora para describir una situación lamentable.


En algunos casos, el desplazamiento de un pueblo a otro vecino de la comarca supone un rodeo de muchos kilómetros (Alcublas-Villar, Gestalgar-Chulilla, Higueruelas-Alcublas, Gestalgar-Villar, etc.).

Junto a esta necesidad apremiante de mejorar la red terrestre dentro de la Comarca está la de facilitar desde cada pueblo un acceso a las importantes arterias que rodean a La Serranía.

Nuestras principales relaciones hacia el exterior han de dirigirse hacia la ciudad de Valencia y núcleos próximos, como centro metropolitano más importante de nuestra comunidad autónoma y más cercano, y hacia las vías de comunicación más próximas y vitales económicamente. Para ello habría que apoyarse en la comarcal-234 de Valencia a Ademuz como eje fundamental (una vez mejorado su trazado desde Losa del Obispo hacia arriba), y a partir de ahí trazar ramales que tejan una red de comunicación entre la nacional-III y la N-234. A través de la comarcal-224 se uniría Requena con Segorbe atravesando La Serranía de suroeste a noroeste, si no estuviera cortado este importante trayecto desde Villar hasta Alcublas, y además se mejorará sustancialmente el trazado, la anchura y el firme.

Sería necesario también abrir en buenas condiciones otro ramal de la carretra a Madrid, desde Utiel hasta Tuéjar, lo que implicaría la apertura al tráfico nacional de la parte alta de la comarca. Al igual que la zona baja de La Serranía se vería muy favorecida con la creación de una carretera comarcal que enlazará en Chiva con la nacional-III.

También esta zona precisa de acondiconar debidamente otra salida hacia Valencia capital, como es la carretera de Quart a Domeño, lo que descongestionaría en gran parte el tráfico por la carretera de Ademuz hasta Liria. Con estas soluciones, u otras más que pueden proponerse, se vería notablemente mejorada nuestra actual carencia de comunicaciones terrestres.



La necesaria solidaridad entre los serranos ha de demostrarse una vez más en este problema, y todo hemos de pensar que tan importante es solicitar ayudas oficiales para eliminar las curvas de la carretera que pasa por nuestro término municipal como unir criterios y esfuerzos que permitan a nuestra comarca superar las dificultades técnicas y presupuestarias que presenta nuestro secular aislamiento.

Hemos querido reproducir la Editorial de la Revista La Serranía (Revista Comarcal de Información y Cultura) nº 4; 4º trimestre 1984. A pesar del paso de los años... sigue estando en constante actualidad.



Noticias relacionadas:
http://www.levante-emv.com/comarcas/2010/07/04/comarcas-fracaso-peaje-sombra-crisis-eterniza-futura-autovia-cv50/720117.html

7 comentarios:

vaya tela dijo...

Un texto de hace mas de 25 años y todavía sigue en vigor.

Anónimo dijo...

Q gran título: una gran curva.

ya laran dijo...

...y x muchos años, xq no se le ven trazas de cambiar

Anónimo dijo...

ayer oí en la radio que las víctimas del metro decían que se había invertido menos dinero en la seguridad del metro que en la Fórmula 1. Sin acritud y sin ánimo de ofender a ningún votante del PP, pero las cifras son las que son. Con estos datos ¿cómo vamos a esperar que nuestro gobierno valenciano del PP invierta en una carretera comarcal de un pueblo de interior?

Laran-larito dijo...

Podriamos pensar, que en estos momentos hay un movimiento participativo en marcha, que se estan recogiendo firmas, que blogs como este, se implican en denunciar situaciones discriminatorias, y eso es un cambio,a lo mejor los politicos cambiarian si los ciudadanos exigieran más y entre otras cosas estar en mesas de discusión y pq no de decisión.

a firmar dijo...

Con firmas o sin ella, la cosa irá lenta, lentiiiiisimaaaaa.
Pero eso no quita que firmemos todos.

Piedad dijo...

Magnífico artículo que parece escrito de la semana pasada. No ha pasado de moda.
Espero que dentro de poco artículos así solo nos recuerden al pasado.