lunes, 6 de septiembre de 2010

LA MOLINERÍA EN LA SERRANÍA

Foto Llatas
Siempre se ha dicho que debemos aprovechar nuestras oportunidades. La tradicional falta de agua en Alcublas se tradujo en la construcción de dos molinos diferentes a todo lo habido en la Comarca…


A diferencia de Alcublas, son muchos los testimonios históricos sobre la utilización del agua como fuerza motriz de artefactos para moler harina o aceite. En La Serranía, la mayor o menor presencia de molinos ha estado condicionada por varios factores: cantidad de agua disponible u oposición de los dueños territoriales a nuevas concesiones. En los lugares de señorío (la mayor parte de la comarca excepto la villa real de Alpuente, que comprendía además, Aras, Titaguas y La Yesa), gracias a las cartas de repoblación otorgadas a los nuevos pobladores tras la expulsión de los moriscos, los señores se aseguraron el monopolio sobre la concesión de todo tipo de establecimientos, incluidos molinos u almazaras.

Por esta razón los señores territoriales se opusieron sistemáticamente a la construcción de nuevos molinos que pudieran competir con los suyos.

A partir de mediados del siglo XVIII aumentan las peticiones para construir nuevos artefactos, sobre todo en aquellos lugares donde no había todavía ningún molino y tenían que desplazarse a otras poblaciones para moler. Ese es el caso de Aras, independiente de Alpuente desde 1728, que en 1748 solicita el permiso para construir un molino de una muela con cubo y balsa, aprovechando las aguas de una fuente cercana. El 18 de marzo de 1748 se concedió la licencia. Lo mismo ocurrió en Chera, aldea de Sot de Chera hasta 1841, donde se concedió la autorización en 1798 para la construcción de un molino harinero en el barranco de la Hoya del Pino.

Esta tendencia continuó en el siglo XIX tanto por el aumento de la población como por la liberalización del uso del agua. El Real Decreto de 19 de noviembre de 1835 dispuso la exención del pago de derechos por el uso del agua y la libertad para su utilización. Entonces surgieron los conflictos entre regantes y molineros. En general, los regantes tenían preferencia al agua, y los molinos podían utilizarla tras regar la huerta. La mayoría de los molinos eran de balsa para aprovechar mejor el agua. En algunos municipios donde los caudales no eran abundantes, aun existiendo molinos, a menudo se desplazaban a moler a otro lugar. Era el caso de Andilla.

Ya en el siglo XX fueron numerosas las peticiones para reconvertir algunos molinos en centrales de luz. Generalmente recibían el visto bueno de las autoridades al considerarlo positivo para el fomento de la industria comarcal. Ocurrió en Bugarra, Tuéjar y Chulilla.



A mediados de siglo, la competencia de las cuatro fábricas de harina de la comarca, impulsadas por energía eléctrica, y su mayor productividad, contribuyeron a acabar con los molinos hidráulicos. A pesar de ello, hoy en día La Serranía está salpicada por estos antiguos artefactos, que poco a poco, os los iremos presentando en Peña Ramiro.

 
Palomares, E. Historia de Benageber.
Rodrigo, C. La Serranía: análisis geográfico comarcal.
A.R.V. Bailía General Procesos de Intendencia
Hermosilla Pla, J. Los Regadíos Históricos del Turia Medio.

6 comentarios:

Arenales dijo...

Fenomenal artículo. Y muy didáctico.

Ramón dijo...

“No fíes en makila de molinero ni en rrazión de despensero"

Esa fama arrastraban los molineros, pues siempre se decía que se quedaban más grano del que debían por su trabajo.
A pesar de ella, esperemos que la casa del molinero de más de sí en Alcublas.

R. Meseguer dijo...

Los molinos de Alcublas los tenemos ya bastante sabidos. Lo que falta es que su restauración se termine de una vez.
Considero muy buena la idea de airear los demás molinos, pues el agua y la Serranía siempre han ido de la mano.
Todo un acierto, Peña.

Desde ARAS dijo...

Perfecta esta nueva serie. Con ella seguía en la línea de abriros más a la COMARCA y ser menos locales.
La seguiré con atención.

Anónimo dijo...

Me he jartao de leerlo. Otra nota de vuestro buen hacer.
Pronto os copiarán, sois buenos.

Anónimo dijo...

Apunta maneras.
Con la de molinos que tenemos da para una buena serie. Así podremos ver los que no son alcublanos.