jueves, 4 de noviembre de 2010

HOY COMEMOS EN...

LA ALDEA (CALLES)



CUIDADA COCINA DE AUTOR EN LA SERRANIA

Siguiendo con las colaboraciones para este blog PEÑA RAMIRO donde doy a conocer mis pequeñas excursiones gastronómicas por la Serranía, hoy voy a comentar uno de los más sorprendentes restaurantes de la comarca: La Aldea.


El restaurante La Aldea se encuentra ubicado en un pequeño edifico tipo chalet, de una sola planta, destacando su aspecto, de clara arquitectura vanguardista, que contrasta con el resto de chalets de la zona. El edificio se sitúa en un punto estratégico, en la zona más elevada de la pequeña población de Calles, y está rodeado de un pequeño jardín mediterráneo, del que hacen buen uso como fuente de materias primas para alguno de sus platos.



Una vez en su interior, nos encontramos con el comedor, del que nos sorprende a primera vista dos aspectos: sus gigantescos ventanales y su aspecto diáfano, sin columnas. Resulta muy funcional. No obstante, dadas sus pequeñas dimensiones resulta muy acogedor y agradable. Nada frío.



Desde sus ventanales podemos contemplar unas magníficas vistas sobre el entorno del valle del río Tuéjar/Chelva y El Pico de Chelva al fondo. Ante nuestros ojos se nos muestra un paisaje típicamente de la Serranía, marcado por la conjunción de campos de cultivo (olivos, almendros, viñedos) junto con zonas de vegetación natural (pinos, arbustos…).



Para abrir boca, nos ofrecen un pequeño entrante individual obsequio de la casa: queso fresco de cabra con un trozo de filete de boquerón marinado, recubierto con huevas de lumpo y de capelán con gelatina de vermut (rosado y blanco). Presentación muy vistosa, a la par que sabrosa, debida al juego de colores y sabores…


Su carta, no muy larga pero interesante y que va renovándose periódicamente, se divide en un primer bloque de platos para compartir, y un segundo con segundos platos, ya individuales.

Como primeros platos para compartir (éramos cuatro comensales), pedimos primero una ensalada de hojas (rúcula, canónigos, y diferentes tipos de lechugas –iceberg, hoja de roble-), con tomatitos cherry y trozos de fresón, además de láminas de aguacate, manzana y queso. El contraste de texturas y sabores estaba muy logrado.

Y luego pinchos de morcilla de Burgos, con queso Cabrales y champiñón. Su apetitoso aspecto lo dice todo…


Para beber agua y vino. En este caso Viña Bárbara, un curioso y poco conocido semillón blanco de denominación de origen Valencia.





En Valencia el semillón es un tipo de uva muy poco cultivada, pero no así en Francia (de donde es originaria), Argentina, Chile, California y más recientemente en Nueva Zelanda. A la vista el vino obtenido de uva semillón presenta un color amarillo tenue, con bonitos reflejos dorados. De aspecto podría asemejarse en cierta manera a un vino de merseguera, pero su sabor es completamente diferente, menos afrutado y más contundente.



Para segundo plato (individual) pedimos:

Lasaña vegetal (fina lámina de pasta conteniendo trozos vegetales –calabacín, pimiento, cebolla- y gambas sobre un fondo de bechamel).



Codorniz al toque de ajoaceite (codorniz asada con acompañamiento de finas tiras de patatas fritas).



Olla de verano (templada) con bacalao y huevo, además de patata, acelgas y judías, aderezada con abundante hierba buena.



Pluma de ibérico con jamón de Guijuelo (trozos de solomillo de cerdo con finas lonchas de jamón ibérico de Guijuelo).


Platos con unos productos de primerísima calidad, muy bien elaborados. Por los comentarios de los comensales, todos riquísimos y en su punto…

Y ya para terminar los postres, por cierto, resultó bastante difícil decidirse por uno solo, puedo dar fe de ello:

Mantecado helado de vainilla con canela.



Helado de café con cuadrados de gelatina de tofi



Brownie bañado con chocolate blanco y negro



Lo dicho ya en alguna otra ocasión. En la Serranía tenemos la inmensa suerte de contar con algunos restaurantes que se dedican a realizar una cocina muy personal, de altísima calidad y que nada tienen que envidiar a los más afamados a nivel nacional. Disfrutémoslos…

Por Juan Antonio Fernández Peris


del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO

15 comentarios:

Ruth dijo...

Nosotros no te haremos caso en lo de "hoy comemos en...".
Vistas fotos y texto iremos no hoy, sino el domingo a comer allí.
Muchas gracias por la información.

PFM dijo...

En estos tiempos en que la crisis no respeta a nadie, es de agradecer encontrar lugares así.
Sitios como éste, como La Seca, como muchos otros que, estando en nuestra zona, aguantan el tirón con estoicidad.
Es triste como encima en ocasiones se les critica, y valoramos más lo lejano a nosotros que lo cercano. Nos gastamos 25€ en valencia y no pasa nada. Nos cobran 15€ de un vino en valencia y no pasa nada. Y cuando estamos en La Serranía, pensamos que las cosas nos las deben medio-regalar.
Quiero felicitar a los hosteleros serranos, pues son uno de los puntales del turismo comarcal. Y encima muy poco ayudados.

Anónimo dijo...

Estoy en lo de siempre. Falta promoción de lo nuestro.
Mismamente yo no conocía este restaurante. Iré.

dia BETICO dijo...

Y yo a régimen.
¡¡¡Eso no se hace!!!

Vicen dijo...

El Restaurante La Aldea es de lo mejor de la coamrca. Modernidad con tradicíón, juega con ese difícil equilibrio.
Estamos acostumbrados a subir al pueblo y comer cantidades exageradas de lo de siempre. ¿Por qué no probar cosas nuevas en nuestro entorno cercano?
La apuesta es a caballo ganador, pues yo he estado y no tiene ningún pero. Todo lo contrario.

Anónimo dijo...

A pesar de la crisis lo bueno a la larga triunfa. Hay que atravesar la travesía del desierto, aguantar y a la larga los resultados llegan.
Fácil decirlo, difícil estar ahí.

José Angel dijo...

Pedazo magazine el vuestro en internet.
Me ha dicho un colega q entrara para leer lo de La Aldea y ya me he quedado un rato olisqueandolo todo.
Felicitaros por el enorme trabajo. Habéis ganado un lector.

MATAJAMBRE dijo...

Si ,si todo muuu apetecible pero a como sale el escote.

Anónimo dijo...

Matajambre, en menos de 30 euros te haces un homenaje allí.

Anónimo dijo...

Este restaurante es un claro ejemplo a seguir para que exista un crecimiento serrano: INNOVACIÓN.
Está más que demostrado que las ideas y formas de actuación pasadas están obsoletas. La única forma de encarar el futuro de otra manera es así, reinventándonos.
Necesitamos establecimientos novedosos, aceites de calidad, vinos que llamen la atención, etc.

O vamos por ahí o se nos muere La Serranía.

Garitero, no Gaitero dijo...

Os falta a todos probar el restaurante "El mantel verde a cuadros". Cheee, puturrú de foa.

RESTAURANTE LA ALDEA dijo...

Hola, el equipo de La Aldea os estamos muy agradecidos porque estas palabras de aliento hace que en los momentos difíciles como los actuales, sea más fácil seguir adelante y da alegría que gente de nuestra comarca reconozca nuestro esfuerzo.
Saludos Inma, Dori y Juanvi.


La Aldea

Anónimo dijo...

Pienso hacer una ruta por la Serranía y no cabe duda que visitaré ese restaurante. Por si lo leen los dueños, que sepan que estos artículos no quedarán en balde a la vista de las fotos. Gracias.

un penyista dijo...

Para el Garitero,
la semana que viene creo que nos llega algo Sobre el tapete verde.
Me lo ha dicho un pajarito.
(lindo??)

victoria dijo...

Cuando estuve parando en uno de los mejores hoteles en Venecia, justo hubo un concurso de chefs! Fue algo increíble. Desde ese momento, en el que probé esos platos, no pude parar de comer este tipo de platos,preparados así!!! Quisiera ir a este lugar!! Voy a decirle a mi esposo a ver cuando vamos!!!