Alcublas, 4 de agosto de 1822. Mucho calor, la gente se recogía pronto en las casas. Eran días de madrugar para ir a las tierras y no volver tarde. La tranquilidad de esos días no se traducía igual al contexto nacional. Estamos hablando del Trienio Liberal.
Cuando
Fernando VII regresa a España en 1814 anula toda la labor política y legislativa de las
Cortes de Cádiz al abolir la Constitución de 1812 y restablecer todas las instituciones del Antiguo Régimen por el decreto dado en Valencia el 4 de Mayo de 1814. Tras ésto la minoría liberal reformista de las Cortes de Cádiz huyó a Inglaterra, originándose un importante exilio, o se refugió en la oposición de formas diversas: como sociedades secretas como la masonería.
Comienza entonces una tarea de gobierno arbitraria, sin programa concreto, salvo la permanencia del poder absoluto del monarca.
Al comenzar 1820, concretamente el 1 de Enero, el militar español
Rafael del Riego, se niega a pasar a América y subleva a la guarnición militar que esperaba en las Cabezas de San Juan (Sevilla) a ser embarcada. Al generalizarse el levantamiento y no poderlo reprimir el rey, éste acepta de nuevo la reimplantación de la Constitución de 1812.
Los gobiernos del
trienio constitucional fueron cada vez más exaltados hasta que, Fernando VII pidió ayuda contra los liberales que en 1820 le habían obligado a jurar la constitución. Los monarcas absolutistas europeos (Austria, Prusia, Rusia, Francia), después del Congreso de Viena, habían formado un pacto, “La Santa Alianza”, para defenderse del liberalismo. Por ello enviaron en 1823 un ejercito a España a las órdenes de Fernando VII. Eran
“Los 100.000 hijos de San Luis” que en nombre de Europa y con el apoyo los realistas puros, consuma su caída.
La economía, lógicamente, sería sensible a todos estos acontecimientos:

Los liberales ya en Cádiz emprendieron lo que se ha venido en denominar el
"arreglo de la deuda", empresa compleja, para la que se requirió un largo período y la creación de diversas instituciones que se fueron sucediendo en el tiempo, con un único objetivo: pagar regularmente los intereses y amortizar las deudas pendientes.
Para atender el servicio de la deuda se creó la Junta de Crédito Público, organismo al que se encargó la liquidación y clasificación de las deudas, así como la administración y recaudación del capital destinado a estos objetivos. Institución que heredaron las Cortes del Trienio.
El organismo
dependía directamente de las Cortes y, por tanto, la Dirección del Crédito Público estaba obligada, lo mismo que los Secretarios de Despacho, a informar anualmente al Congreso del estado de sus cuentas. Motivo por el cual
fueron abundantes las discusiones en torno a las memorias, proyectos, reglamentos, reformas, etc., presentadas por el Crédito o la Comisión pertinente.


Alcublas no fue ajena a todo ello, y salieron a subasta las fincas alcublanas "procedentes del heremitorio suprimido de nuestra señora de los Angeles que ocupaban los monges de Paul, en término y jurisdicción de Sot de Chera, cuyo remate se ha de celebrar en la villa de Liria".
- Una casa horno de pan de cocer en el poblado de la villa de Alcublas, calle del hospital.
- Otro horno de id. con su habitacion en id., calle mayor.
- Una casa masía, titulada las dueñas de arriba, con 2 corrales de encerrar ganado, hera y pajar, en término de Alcublas, con varias anegadas de sembradura y tierra matorral.
- Otra casa masía titulada las Dueñas de abajo con dos corrales de encerrar ganado, pajar y era en dicho término de Alcublas, con setenta y siete jornales de tierra de sembradura.
- Un sitio de recoger nieve en la partida de Silla.
- Otro id. partida de Sta. Bárbara.
- Otro id. partida de la Balsilla.
¿Se lograron solucionar las penurias económicas con estas amorizaciones de la deuda?
Ésto lo dejamos ya para otra ocasión.