jueves, 22 de diciembre de 2011

NAVIDAD

Hoy, día de la lotería, consideramos que es el mejor momento para felicitaros a tod@s la NAVIDAD.


"La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad"
(Calvin Coolidge)

Aunque alguno/a/os/as se empeñe en que así no sea, debemos recordar todos los días que LA VIDA ES DULCE... Y BELLA.






FELIZ NAVIDAD!!!

miércoles, 21 de diciembre de 2011

VII TREKKING INTERNACIONAL CIUDAD DE ALCOY

El día 15 de diciembre se abrirá el plazo de inscripción para esta prueba de carácter no competitivo donde los participantes deberán recorrer, caminando y/o corriendo, una distancia de casi 80 kilómetros en un tiempo máximo de 18 horas.


El trekking está previsto para el día 3 de marzo de 2012 y el plazo de inscripción se abre a partir del día 15 de diciembre y se cerrará al llegar a los doscientos participantes, ya que está limitada la participación al pasar la prueba por los parques naturales de la Font Roja y de la Sierra Mariola y un paraje municipal.

El colectivo de la Asociación Cultural y Deportiva Caminos de Herradura son los organizadores de esta prueba, que cuenta con la colaboración para el buen desarrollo logístico de la misma con Amigos Radio Aficionados, Cruz Roja, voluntarios ambientales y deportivos.

El trekking internacional Ciudad de Alcoi carece de espíritu competitivo, ya que la única competición que está prevista es la del mejor deportista comprometido con la defensa del medio ambiente, al que le daremos un gran trofeo haciendo referencia a este tema. Además, parte del ingreso de cada participante irá destinado al proyecto LINCHA 2012…


Leer más: http://blogs.comunitatvalenciana.com/senderismo/2011/12/14/vii-trekking-internacional-ciudad-de-alcoy/

martes, 20 de diciembre de 2011

PLAN DIRECTOR DE TURISMO DE INTERIOR

“El territorio no le pertenece a la gente si no la gente le pertenece al territorio”.

Con estas históricas palabras del jefe indio Noah Sealth, pronunciadas en diciembre de 1854, ha comenzado su intervención el presidente de la Diputación de Castellón, Javier Moliner, en la presentación del Plan Director de Turismo de Interior de la Comunitat Valenciana. Un acto que ha tenido lugar en Montanejos y al que ha asistido la consellera de Turismo, Lola Johnson.


El Plan Director nace con la finalidad de establecer las pautas para el desarrollo turístico sostenible y competitivo de las comarcas de interior de la Comunitat Valenciana. El documento prima los productos especializados en cultura, salud, gastronomia y golf, entre otros, adaptándose así a los nuevos hábitos del turistas y con el fin de consolidar los destinos de interior. Además, no se ha olvidado de un segmento turístico emergente, el turismo de negocios e incentivos.

Actualmente, la Comunitat Valenciana cuenta con más de 10.000 plazas de alojamiento rural y más de 1.000 establecimientos, sexta comunidad autónoma española con mayor oferta en turismo de interior. La provincia de Castellón lidera ese apartado, con aproximadamente un 15 % del total, un porcentaje que representa, 750.000 pernoctaciones en viviendas de turismo rural, campamentos y hoteles de interior.

El Patronato Provincial de Turismo esta elaborando en estos momentos el Plan de Marketing Turístico 2012, que se presentará durante el mes de febrero. Para su elaboración se han llevado a cabo reuniones con empresarios, que nos van a dar una visión objetiva y actualizada de la situación real del turismo de interior en la provincia de Castellón.

De estas reuniones se concluye que el principal mercado emisor son la propia Comunidad Valenciana, el sur de Cataluña y Aragón. Las acciones especificas, se realizarán principalmente en estos mercados, con especial atención a la ciudad de Valencia.

Las líneas estratégicas para la potenciación del turismo de interior, irán dirigidas al desarrollo de aplicaciones tecnológicas para promocionar la oferta turística on-line, un Plan de Medios especifico de difusión en la ciudad de Valencia, y diferentes acciones que intentarán captar al turista establecido en la costa de Castellón para que realice excursiones al interior de la provincia e incluso que elija nuestros municipios de interior como siguiente destino.“

El presidente provincial ha afirmado “que es necesario lanzar un reto, es fundamental que este plan venga acompañado por un trabajo conjunto del gobierno valenciano, para que nuestros recursos puedan ser aprovechados. Siempre desde el respeto y la sostenibilidad, con tal de que se puedan realizar actividades en nuestros paisajes, ya que sirven de aliciente para atraer visitantes a esta provincia. Que nadie compita con nadie sino que se complemente con el pueblo de al lado. Este plan viene a daros más oportunidades y el interior de castellon puede creer en la mayor fuente de ingresos que tiene esta provincia: el turismo”.

Javier Moliner ha destacado “que nuestra provincia necesitaba un plan como el que hoy hemos presentado, que tiene que ser una hoja de ruta que exige compromiso y puesta en marcha inmediatamente. Por eso es importante que se haya presentado en Montanejos, un lugar con fuerza del interior de la Comunitat Valenciana, una tierra que siempre ha creído en su potencial y que ha sabido valorar la tierra, el paisaje, las tradiciones. Es momento de gestionar. Es necesario ejecutar estas medidas que nos permiten poner en valor nuestros productos turísticos, aunar la oferta”.


http://www.laplanaaldia.com/alt-maestrat/noticias/59146/el-consell-presenta-el-plan-director-de-turismo-interior

domingo, 18 de diciembre de 2011

ESTUVIMOS EN...

LA JORNADA SOBRE CONSUMO RESPONSABLE EN ALCUBLAS.


El día 10 de diciembre se celebró en Alcublas la Jornada sobre producción, comercialización y consumo agroalimentario responsable. En ella, al final de la mañana hubo una cata de queso, pan y mermeladas artesanas para introducir a los asistentes en las características de los productos y  probarlos para reconocerlos. Los productores expusieron los factores determinantes para la elaboración con criterios de calidad y los elementos a considerar para poder apreciarlos en su integridad.

Los productos utilizados para la cata, todos ellos elaborados a mano, fueron pan cocido en horno de leña, de diferentes cereales y formatos; queso de leche de cabra y de oveja de distintas modalidades así como mermeladas y dulces elaboradas entre otros a partir de distintas frutas y hortalizas. Para ello estuvieron con nosotros dos de los productores, quienes además son profundos conocedores de la elaboración de estos productos y expertos comunicadores.
Os dejamos con uno de ellos. En una ocasión posterior, incluiremos en Peña Ramiro la exposición del otro productor.

Vale la pena verlo en su totalidad.

jueves, 15 de diciembre de 2011

VIAJEROS ILUSTRES EN ALCUBLAS...

RICHARD FORD
(2ª PARTE)


Ruta por Alcublas

A continuación completaré la anterior entrada en este blog PEÑA RAMIRO sobre la biografía de Richard Ford, destacado viajero, erudito, escritor e hispanista inglés. En esta ocasión retomo su trayectoria vital comentando su fugaz paso por Alcublas durante 1831 y lo que escribió al respecto en uno de sus libros, “A Hand-Book for Travellers in Spain and Readers at Home” (Manual para Viajeros por España y Lectores en Casa), publicado en julio de 1845. Veámoslo…
Como recordará el lector, el aristócrata inglés Richard Ford llegó con su familia a España en el otoño de 1830 en busca de un clima más favorable para la delicada salud de su esposa, instalándose en la ciudad de Sevilla, aunque residiendo en Granada durante los calurosos veranos. En los tres años que pasa en España, Richard Ford aprovecha para realizar una serie de viajes por gran parte del país recorriendo miles de kilómetros en diligencia, a caballo o en una jaca cordobesa de su propiedad. Estos viajes le permitieron familiarizarse con la geografía, los monumentos y las costumbres españolas, y durante ellos se dedicó a dibujar y a tomar notas de sus vivencias. Todo lo que veía era anotado en los cuadernos de los que nunca se separaba.


Durante su estancia en España, Richard Ford llegó a aprender bien nuestra lengua y a conocer nuestra historia y cultura: algunos aspectos con gran erudición y profundidad, y otros superficialmente, bastante influenciado por sus prejuicios de clase social y de religión. Existen autores que sostienen que sus largos viajes «turísticos» por gran parte de la geografía española estuvieron motivados, además de por su espíritu inquieto y siempre ávido de conocimiento, por un objetivo inconfesado, al menos en parte: la búsqueda de lienzos, otros objetos de arte y libros valiosos (la «grande chasse»). Muy probablemente portando como guía de consulta los seis volúmenes del Diccionario de las Bellas Artes (Madrid, 1800) de Juan Agustín Ceán Bermúdez.

Su buena amistad con el cónsul británico en Sevilla, Julian Benjamin Williams, gran coleccionista y mecenas, y su visita a John MacPherson Brackenbury, cónsul británico en Cádiz y también destacado coleccionista de arte, parecen indicar el gran interés y los contactos que Richard Ford tenía en relación al mercado del arte en España. Además, el lienzo de Francisco de Ribalta que Richard Ford adquirió en su visita a Valencia en 1831, Visión del padre Francisco Jerónimo Simón, firmado y fechado en 1612, y que se conserva actualmente en la National Gallery de Londres, muestra a las claras esta vertiente artístico-coleccionista de sus viajes.

Desde su regreso a Inglaterra en 1833, Richard Ford se plantea la posibilidad de escribir sobre sus vivencias en España, aunque no iniciará seriamente su faceta de escritor hasta abril de 1837 con la aparición de un primer artículo en la Quartely Review. En los años siguientes continúa con la publicación de artículos y reseñas de libros, en especial sobre temas españoles, lo que asienta su creciente prestigio como experto conocedor de España. Esta reputación llevó al conocido editor John Murray II, en el otoño de 1839, a pedir consejo a Richard Ford sobre el autor más idóneo para escribir la correspondiente a España, en la colección de guías de viajes que su editorial acababa de lanzar con el nombre de “Murray´s Hand-Book for Travellers”.

Richard Ford se ofrece, medio en broma, a escribirla él mismo, pero el asunto no fue a más hasta que a la vuelta de un viaje por varios países de Europa, en septiembre de 1840, acepta finalmente el encargo en firme de la casa editora Murray para escribir un Hand-Book for Spain, como le confirmaba en eses fechas por carta a su amigo Mr.Henry Unwin Addington. Y no sería hasta noviembre, instalado de nuevo en su residencia de Heavitree, cuando por fin inicia el trabajo de redacción del libro aunque de forma más bien esporádica. Las interrupciones eran frecuentes y por muy diversas causas. Entre ellas por las visitas de amigos, como por ejemplo las de Pascual de Gayangos, “hispanista y arabista de primera fila”, afincado en esas fechas en Londres, con quien Richard Ford tuvo trato durante muchos años.
Aunque Richard Ford había estimado que sólo le tomaría seis meses completar el Hand-Book, al que inicialmente llama the little book , el manuscrito conforme pasa el tiempo aumenta de modo alarmante de volumen lo que le exigirá a la postre mucho más tiempo. Un laborioso proceso que se convirtió en el “goce y la pesadilla de su vida” y se dilataría cerca de cinco largos e interminables años, repletos de altibajos, y con algunos periodos de descanso. Uno de éstos se produjo en 1841 para reseñar, a petición de su editor John Murray, el libro de George Borrow “The Zincali; or, An Account of the Gypsies of Spain” (“Los gitanos en España”), peculiar personaje conocido por difundir en España biblias protestantes entre 1836 y 1840.


Ya a finales de 1841 Richard Ford volvió de nuevo a retomar su trabajo, aunque el progreso durante el siguiente año resultaría lento y en algunos momentos hasta agónico. Gracias a su intensa correspondencia con Henry Addington, donde le informaba del progreso de la obra, conocemos que en febrero de 1843 prácticamente había concluido lo que llamaba su “pasatiempo personal”. Sin embargo, el manuscrito seguía siendo excesivamente largo y todavía le quedaba muchísima tarea por delante para recortarlo. A lo largo de los siguientes meses Richard Ford siguió con su labor de acortar y retocar su texto, hasta que en octubre manifiesta a Addington que había “dividido en secciones y rutas, y paginado” el Hand-Book, y que confiaba que la impresión empezaría en cuanto entregara el original al editor Murray.



Por fin, en enero de 1844 Richard Ford anuncia en carta a Addington que: «La Guia está en prensa». No obstante el proyecto quedó paralizado por un tiempo pues en opinión de Henry Addington, como asesor, y de John Murray III, que sustituía a su fallecido padre al frente de la editorial, el texto contenía críticas demasiado hirientes para franceses y españoles. Tras largas discusiones, Richard Ford acabó aceptando que se destruyera prácticamente toda la tirada, que sufragó de su bolsillo. El propio Richard Ford terminó por reconocer que hubo que suprimirla porque “ciertas verdades se decían con excesiva crudeza”. En el British Museum existe una copia de esta edición “cancelada” con una nota autógrafa de Richard Ford: «De esta edición sólo existen veinte ejemplares, y yo sólo he dado cinco, uno de ellos éste. Octubre de 1846».


Tras este fiasco, Richard Ford se puso a la ardua y enorme tarea de reescribir cientos de páginas. Como informó a su amigo Addington en febrero de 1845 en una de sus frecuentes cartas: «Estoy decidido a rehacer por completo la Guia, sin hacer mención de nada desagradable». Finalmente, el 18 de julio de 1845 se puso a la venta la primera edición pública de “A Handbook for Travellers in Spain and Readers at Home” (Manual para Viajeros por España y Lectores en Casa). La obra, con 1.064 páginas en dos gruesos volúmenes a doble columna en letra pequeñísima, causó de inmediato sensación entre el grandísimo público lector de libros de viajes, además de proporcionarle una gran reputación en el mundo literario.


A pesar de su extensión y de su alto precio, que limitaban sus posibilidades de venta general, “A Hand-book for Travellers in Spain and Readers at Home” tuvo un gran éxito editorial. El mismo día de su presentación se vendieron seiscientos ejemplares, y 1.389 a los tres meses. A finales de año en el almacén de la editorial Murray quedaban poco más de doscientas unidades de las dos mil de la tirada inicial. Richard Ford preparó personalmente dos ediciones más de esta obra. Una segunda en 1847, considerablemente reducida, en un solo volumen de 645 páginas; y una tercera en julio de 1855, de nuevo en dos tomos como la inicial.


Desde el mismo momento de su publicación, el monumental “A Handbook for Travellers in Spain and Readers at Home” se convirtió en uno de los libros más influyentes escritos en inglés sobre España, ya que era mucho más que una guía para viajeros. En él, Richard Ford recogía sus propias vivencias durante su etapa en España (1830-1833), además de datos de su magnífica biblioteca, todo ello actualizado con informaciones más recientes recibidas de amigos y corresponsales españoles. Estableció de forma definitiva en el mundo anglófono una nueva visión de España para el viajero culto de clase media que había sustituido a los aristócratas del Grand Tour, a mitad de camino entre la valoración excesiva de los elementos más exóticos y la realidad más crítica, muy distinta al pobre estereotipo romántico existente hasta entonces.


En su Hand-Book, Richard Ford supo transmitir con una inigualable combinación de rigor, humor y espíritu polémico su fascinación por la cultura y el pueblo español, espontáneo y vital, en especial en sus aspectos más diferenciales respecto al resto de Europa, y por el contrario su total desprecio por su atraso y sus malas clases dirigentes. A pesar de su visión subjetiva y sus evidentes prejuicios que le llevaron a realizar abundantes críticas y comentarios mordaces fuera de lugar, pocos viajeros extranjeros como Richard Ford han descrito la realidad española con tanta precisión y agudeza, haciendo de su “A Handbook for Travellers in Spain and Readers at Home” un completo retrato de la psicología hispana, así como de sus usos y costumbres.


Y a finales de 1846 Richard Ford publicaba un nuevo libro sobre España, “Gatherings from Spain” (Cosas de España), que también cosechó un gran éxito. Como apunta el propio Richard Ford en el prefacio “su principal objeto ha sido proporcionar un rato de entretenimiento y de instrucción a los que permanecen en su hogar”. De estilo vivo y pintoresco, fue redactado en apenas dos meses, en parte con textos no utilizados en “A Hand-Book for Travellers in Spain and…” y de algunos de sus artículos de revistas, además de la adición de material nuevo. Sus capítulos, que constituyen ensayos independientes, tratan sobre aspectos muy diversos de la vida española: geografía, maneras de viajar, los criados, comidas, vinos de Jeréz, la fiesta de los toros, el teatro español, fabricación de cigarros…


Pero pasemos a comentar la relación entre Richard Ford y Alcublas. El 9 de septiembre de 1831 Richard Ford inicia, en compañía de su mujer Harriet, su segundo viaje de exploración por España junto a su criado Pascual. Su esposa montada en una burra, él en su jaca cordobesa y su criado conduciendo una tartana. En esta ocasión su ruta les lleva por el Este de España, desde Granada a Murcia, Elche, Alicante y pasando por Xàtiva hasta Valencia, donde llegarán el viernes 23 de septiembre. En esta ciudad permanecen durante una semana, hasta el 30 de septiembre que se desplazaron a Murviedro (el actual Sagunto) para visitar sus ruinas. Y desde allí, el sábado 1 de octubre proseguirían viaje, ya en diligencia, hacia Tarragona y Barcelona.


Y es durante esa última semana de septiembre de 1831 cuando Richard Ford, acompañado sólo con su criado, realiza algunas pequeñas excursiones por los alrededores de Valencia. Entre ellas una que le llevaría por algunas poblaciones de La Serranía del Turia y que le hizo pasar por Alcublas. Richard Ford publicó un resumen escrito de esta ruta una década después, en la primera edición (Londres, 1845) de su obra “A Hand-Book for Travellers in Spain and Readers at Home”. Por nuestra parte, reproducimos el texto (en traducción libre) que aparece en la tercera edición, (Londres, 1855), en concreto en el Tomo I (Andalucia, Ronda and Granada, Murcia, Valencia, and Catalonia):


Esta RUTA 41 queda descrita en detalle en las páginas 383 a la 386, aunque sólo se habla de La Serranía en la página 384 (en negrita las palabras en castellano en el original): De Liria a Chelva el camino directo es a través de La Llosa. Es mejor desviarse y visitar Chestalgar, cerca del Turia, donde quedan algunos restos de un acueducto de los Moros. Todo este distrito, hasta 1609, fue habitado por laboriosos Moriscos. En Chulilla, famosa por sus albaricoques, está el extraordinario Salto, o salto: el Turia se ha abierto camino a través de las paredes perpendiculares de las montañas (véase en particular la península rocosa La Punta) (…)

Y en la pág.384 se continúa describiendo la ruta por La Serranía: Campo, y siguiendo el Turia una legua, está Chelva, un pueblo rico; de 4.500 habitantes. En la Rambla de los Arcos hay un bello acueducto Romano: los arcos que abarcan el desfiladero son fragmentos poco comunes para el artista. Una parte está dañada, la otra casi perfecta. El Campo de Chelva es muy fértil; el monte "Pico", distante 1 legua, es singular. Desde Chelva, es mejor rehacer el camino hasta La Llosa, y de allí a El Villar del Arzobispo, puesto que la ruta por Alpuente y Yesa es tediosa; después se penetra en los montes Lacobas, famosos por sus ricos mármoles: un camino que cruza 5 leguas de montaña conduce a Segorbe."


"Desde Alcublas, a 2 ½ leguas, que se encuentra en el corazón del accidentado territorio, un ramal del camino lleva por el Oeste a través de Oset a Andilla, distante unas 3 leguas; esta aldea de 700 almas, hundida en medio de montañas, tiene una iglesia parroquial muy bella y algunas sublimes pinturas de Ribalta. El Retablo es clásico y Corintio, enriquecido con estatuas y basso relievos; en su parte interior las contraventanas están pintadas con los siguientes temas -- la Visitación de la Virgen, su Presentación, Santa Ana y San Joaquín y la Circuncisión; por el exterior con -- la Disputa con los Doctores, un Riposo, el Nacimiento y Matrimonio de la Virgen. Estas fueron ejecutadas en el mejor periodo de Ribalta. (El abate) Ponz (iv. 194) da a conocer algunos detalles curiosos de la construcción y precios de este hermoso Retablo, oculto en estas solitarias regiones."


Y Richard Ford termina describiendo la excursión que realizó en septiembre de 1831 por La Serranía (pág. 384 de su Hand- Book, 3ª edición) de este modo: Bellida. Retornando a Alcublas, aproximadamente a mitad de camino en las montañas está La Cueva Santa, que es una cueva profunda, en el que hay un santuario de la Virgen. La capilla está bajo, la roca formando el techo y se desciende por una escalera. Esta gruta sagrada es visitada el 8 de septiembre por el campesinado desde lejos y cerca."

Para concluir, señalar que si bien Richard Ford fue uno de los más fervorosos hispanistas, también es cierto que algunos de sus comentarios sobre las costumbres y la forma de ser de los españoles son bastante hirientes, y muestran a las claras los típicos y arrogantes prejuicios clasistas de la más rancia aristocracia británica. A pesar de ello, nadie duda de que Richard Ford quedó cautivado por nuestro país y fue uno de los autores en lengua inglesa que más contribuyó con sus numerosos artículos y libros a promover un mejor y mayor conocimiento de España. De los escritos de Richard Ford llegó a decir en 1974 el hispanista afincado en Andalucía Gerald Brenan: “no sólo mostraban que conocía bien España sino que transmitían su pasión por ella”.


Por Juan Antonio Fernández Peris,


del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog Peña Ramiro

"A una legua de Andilla está Canales; los aldeanos subsisten suministrando la nieve, de la que tanto se utiliza en Valencia, desde el monte
"Reentrando en el
SECTION V. VALENCIA. ROUTE 41.- VALENCIA TO MURVIEDRO… Chelva; Portacoeli; Segorbe; Murviedro

miércoles, 14 de diciembre de 2011

EXCURSIONES GRABADAS EN NUESTRA COMUNIDAD

Nuestras excursiones en vídeo


Una nueva iniciativa del Centro Excursionista de Valencia: caminar acompañados de una cámara que recoge todos los momentos de la excursión y las explicaciones de los guías.


A través de sus socios Manuel Olmos (Nelo) y Luís Manuel Pinazo (Luisma), por fin nos llegan imágenes y sonido en directo de nuestros senderos.

Nelo, un profesional de la imagen con el que podéis contar para vuestros trabajos, y Luisma que tiene un magnífico restaurante en el barrio del Carmen: Shiraz, que os aconsejo que probéis, han cargado con su cámara y han rodado una media de 40 minutos de cada ruta de los que han seleccionado unos 8 minutos para montar los vídeos.

Las primeras rutas seleccionadas son La senda de Cavanilles en Cortes de Pallás con Rafael Cebrián como guía y la Serra de Bernia acompañados por Pepe Alfonso. Esta iniciativa se irá completando con nuevas rutas y senderos de los que os mantendremos informados puntualmente…



Leer más: http://blogs.comunitatvalenciana.com/senderismo/2011/12/01/nuestras-excursiones-en-video/

domingo, 11 de diciembre de 2011

ALCUBLAS CIERRA ESTA NOCHE EL TELEDIARIO DE TVE

El telediario de la 1 de TVE de esta noche de domingo ha cerrado con la noticia del Alcublues:
"Un pequeño pueblo de Valencia enamorado de la música".

Actuaciones desinteresadas, presupuestos reducidos y una gran ilusión por hacer las cosas bien. El sábado noche asistimos a un mágico concierto de Sole Giménez e Iván Melon Lewis en una Casa de la Cultura de Alcublas abarrotada. Fue algo más de una hora con un recorrido musical por varios paises a través de versiones de temas emblemáticos interpretados por estos dos grandes artistas.

Os dejamos con unas perlas de lo que fue la noche...



miércoles, 7 de diciembre de 2011

VI ALCUBLUES

Una de las actividades culturales que está consiguiendo cada año mayor arraigo y enorme participación en Alcublas es la celebración en la primera quincena de diciembre de un encuentro de músicos valencianos, todos ellos de gran proyección y valor profesional, organizando seminarios musicales y conciertos en un FESTIVAL DE MÚSICA  MODERNA EN ALCUBLAS, que este 2011 será el VI ALCUBLUES.

Esta nueva edición comenzará el próximo viernes 9 de diciembre. Os dejamos con su programación:

VIERNES 9 DE DICIEMBRE



SALÓN DE ACTOS DEL AYUNTAMIENTO

19:00 h. PRESENTACIÓN DEL VI FESTIVAL "ALCUBLUES".

APERTURA DE EXPOSICIONES. CHARLA CONFERENCIA SOBRE PROYECTO AGRO2 *


CASA DE LA CULTURA

22.30 h. CONCIERTO DIDÁTICO A CARGO DE LOS PROFESORES DEL SEMINARIO JUNTO A LA BANDA UNIÓN MUSICAL ALCUBLANA, BAJO LA DIRECCIÓN DE D. ALBERTO RAMIREZ

23:00 h. CONCIERTO GRUPO PROFESORES U.M.ALCUBLANA



SÁBADO 10 DE DICIEMBRE


SALÓN DE ACTOS DE LA COOPERATIVA SAN ANTONIO DE ALCUBLAS

De 9:00 h. a 19:00 h. JORNADA AGROALIMENTARIA AGRO2


CASA DE LA CULTURA

19:30 h. SOLE GIMENEZ + IVÁN MELÓN LEWIS (PIANO)

20:15 h. CORO 21, GRUPO VALENCIANO DE MUSICA GOSPEL

De 22:00 a 23:30 DESCANSO (CENAS)

23:30 h. CONCIERTOS Y JAM SESIÓN A CARGO DE “BLUES MESTIZO” Y DON POLO + DOCTOR SWING.

* Jornada sobre producción, comercialización y consumo agroalimentario responsable y de proximidad.

jueves, 1 de diciembre de 2011

ALCUBLAS CULTURAL

Os pasamos la propuesta de exposición colectiva de artistas, esencialmente de pintura, que estará durante el mes de diciembre en la cambra del ayuntamiento de Alcublas. Rafa Simó es un arquitecto que sufrió una embolea cerebral y, con una parálisis muy fuerte, ha vuelto a aprender a leer y a escribir ... y a pintar.

Coincide con la exposición en la sede de las Amas de Casa "Atenea", también de pintura, de las reclusas de Picassent.



Ello, como decimos anteriormente, va ligado a otra exposición de pintura en Alcublas:
Exposición de pintura "Guerras en tiempos de paz" realizada por la asociación Arcoiris Rie.


A partir del día 6 de diciembre en la sede de las Amas de Casa ATENEA.

La exposición "Guerreras en tiempo de Paz" (coordinada por Cari Roig) es un muestra colectiva de las obras realizadas por las mujeres del Módulo 2 del Centro Penitenciario de Picasent (también colaboran los internos del Módulo 1) y una selección de pinturas realizadas por los niños participantes en el Taller Arco Irís Ríe del Hospital General de Valencia."

Y en el puente de diciembre también contaremos con el VI ENCUENTRO DE BLUES ALCUBLUES 2011.
También tendremos el 10 de diciembre una jornada sobre la producción, distribución y consumo responsable de la producción agroalimentaria y los días 10 y 11 de diciembre un mercado de proximidad de productos de esta naturaleza de carácter artesanal.

Pero ésto ya lo explicaremos más adelante...

lunes, 28 de noviembre de 2011

INAUGURACIÓN DEL ECOPARQUE DE ALCUBLAS

El Ayuntamiento de Alcublas, en colaboración con el Consorcio Valencia Interior, ha construido un Ecoparque donde se recogerán diferentes tipos de residuos generados en la población.


En esta instalación, se dispondrá de un recinto cerrado y vigilado donde se dispondrán contenedores para proceder a la recogida selectiva y facilitar su posterior valorización.


La instalación se ha llevado a cabo a cabo en una parcela ubicada a unos 400 metros al noroeste del casco urbano, en el paraje de Redonda, y su acceso puede realizarse a través del camino del cementerio hacia la Ermita de San Agustín que se encuentra perfectamente pavimentado.
Los residuos que podrá recoger el Ecoparque podrán ser de dos tipos, peligrosos y no peligrosos, disponiendo de un medio específico de recogida selectiva perfectamente señalizado en función de la cantidad y el volumen de los mismos, su composición y su peligrosidad.
Como se ha podido constatar en estas líneas, la gestión adecuada de los residuos que cada día generamos en nuestros hogares tiene una incidencia muy elevada sobre el medio ambiente.


Por este motivo, el esfuerzo de la sociedad y de las administraciones públicas que la representan para minimizar los efectos negativos que la mala gestión puede producir está siendo muy elevado.
Este esfuerzo tiene un coste que todos debemos asumir, ya que es la única vía posible para garantizar un futuro mínimamente sostenible, donde las generaciones futuras puedan disfrutar de un Mundo tal y como nosotros lo hemos vivido.

Por ello queremos animar a todas las personas, vecinas o visitantes de Alcublas, a que hagan uso de todos los medios disponibles para el reciclaje de los residuos, de forma que nuestro esfuerzo se vea recompensado permitiéndonos disfrutar del medio ambiente de nuestro pueblo y del conjunto de valores que lo constituyen.

sábado, 26 de noviembre de 2011

CHARLA COLOQUIO SOBRE EL AERÓDROMO DE ALCUBLAS


PRESENTE Y FUTURO DE LA AVIACIÓN GENERAL Y DEPORTIVA EN LA COMUNIDAD VALENCIANA.



El Aeródromo de Alcublas


-Carlos ARNAL COLL, (presidente del Real Aeroclub de Valencia);


-Rafael JIMÉNEZ GÓMEZ, (presidente de la Fundación Aérea de la Comunitat Valenciana);


-Luis Manuel MORENO MARINAS, (presidente de la Federación de Deportes Aéreos de la Comunitat Valenciana);


-Julio LACOMBA BOIX, (arquitecto redactor del Plan Especial Aeródromo de Alcublas);


-Manuel CIVERA SALVADOR (Alcalde de Alcublas).

 
MIÉRCOLES, 23 DE NOVIEMBRE, EL AYUNTAMIENTO DE ALCUBLAS PROPUSO EN PLENO ORDINARIO MUNICIPAL, TRAS UN MES DE EXPOSICIÓN PÚBLICA DE LOS CORRESPONDIENTES DOCUMENTOS URBANÍSTICOS, ACORDAR LA APROBACIÓN PROVISIONAL DEL PLAN ESPECIAL DE RESERVA DE SUELO PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN AERÓDROMO DEPORTIVO Y DE FORMACIÓN. Y. A SU VEZ, LA APROBACIÓN DEL DOCUMENTO DE COMPATIBILIDAD DE ESPACIO AÉREO PARA SU FUNCIONAMIENTO EN COORDINACIÓN CON LA JEFATURA REGIONAL DE NAVEGACIÓN AÉREA DE AENA.



El Ayuntamiento de Alcublas está trabajando decidida e intensamente en el proyecto de construcción de un aeródromo deportivo y de formación con la participación de la Federación de Deportes Aéreos de la Comunidad Valenciana, la Fundación Aérea de la Comunidad Valenciana y el Real Aeroclub de Valencia. Al proyecto se suman acuerdos de colaboración de la Universitat de Valencia y de la Universidad Politécnica de Valencia.

Durante la Guerra de España, entre Noviembre de 1937 y Junio de 1938, el aeródromo de Alcublas fue una de las bases principales de las Fuerzas Aéreas de la República Española.

En 2007, el Ayuntamiento de Alcublas, en constante actividad de recuperación y conservación de su patrimonio histórico, procedió a restaurar algunos de los restos materiales que quedaban visibles de aquel aeródromo: el refugio antiaéreo y otras instalaciones con posibilidad de ser visitadas debidamente señalizadas con paneles informativos. Pero, al mismo tiempo, se vio la posibilidad de recuperar la actividad aeronáutica que históricamente la había identificado.

En 2009, tras la publicación del libro "Estelas en el cielo, Alcublas 1938", se entró en contacto con la Fundación Aérea de la Comunidad Valenciana para estudiar la situación sobre el terreno y se elaboró un informe que cabe resumir en los siguientes puntos:

- No considerar posible la rehabilitación del antiguo aeródromo por no ser aplicables a su emplazamiento los requerimientos de seguridad exigidos por la normativa actual.

- La propuesta de construir un centro de aviación deportiva en una zona cercana por la idoneidad del entorno, ya que la saturación de Manises con un creciente tráfico comercial imposibilita su utilización por la aviación general y deportiva.

Con tres años de trabajo muy intensos, el proyecto de iniciativa y vocación pública, ha realizado los trámites consultivos de evaluación ambiental y el proceso de participación pública del estudio de integración paisajística que urbanísticamente se enmarca dentro de un Plan Especial de Reserva de Suelo, disponible en la web http://www.alcublas.es/ , y que se procede a la tramitación final con la aprobación provisional por el Pleno de la Corporación Municipal de dicho documento, paralelamente a los correspondientes de autorización aeronáutica y de compatibilidad de espacio aéreo.

El proyecto contempla las siguientes facetas para resolver algunos problemas existentes en esta materia en la Comunidad Valenciana:

Área social: Toda la infraestructura aeroportuaria será ofrecida a aquellas entidades gubernamentales para su utilización en la forma y tiempo que estimen oportunas. De esta manera puede ser un punto de apoyo en los servicios de extinción de incendios y evacuaciones de emergencia. Por otro lado, el proyectado Aeródromo de Alcublas pretende ser un elemento dinamizador socioeconómico, no sólo del municipio sino de toda la comarca en su conjunto. Y será un indudable generador de puestos de trabajo directos, en los servicios del propio Aeródromo, e indirectos, en las industrias que junto a él se establezcan; y en los servicios derivados (hostelería, alojamientos, comercio local, etc.) en el ámbito de los municipios de La Serranía y del Alto Palancia.

Área cultural/histórica: La creación de un Centro de Cultura Aeronáutica con un museo que incluya entre otras colecciones, una flota de aviones antiguos en vuelo que pueda realizar exhibiciones periódicas, un centro de restauración y reconstrucción de aviones, así como un archivo y centro de documentación.

Área docente: En el complejo se alojarán entidades cuyo fin será impartir docencia aeronáutica a todos los niveles. En este sentido el Real Aeroclub de Valencia planea incorporar en estas instalaciones una Escuela de Vuelo para pilotos, y la Federación de Deportes Aéreos de la Comunidad Valenciana implantará en este enclave sus cursos de tecnificación y formación deportiva. Por otro lado se han firmado convenios de colaboración con la Universidad de Valencia y la Universidad Politécnica de Valencia con el fin de servir de apoyo en proyectos y estudios universitarios.

Área deportiva/aérea: El Centro de Aviación Deportiva de Alcublas pretende ser un referente en esta materia, incluso a nivel internacional. Su elemento central es el aeródromo, con una pista en duro de 1.800 metros de longitud, con orientación 14/32 y una pista de hierba, paralela a la anterior, de igual longitud, destinada al aterrizaje de planeadores y veleros. En su extremo NW habrá otra pista paralela a las dos anteriores, de 300 metros de longitud, destinada a ultraligeros y paramotores. En las inmediaciones de esta pista y en su lado Nordeste se situará una zona de lanzamiento de paracaidistas y un poco más lejos, respetando las distancias de seguridad que la regulación legal exige, una caja de 1.000 x 1.000 x 1.000 metros para la práctica del vuelo acrobático.

Esta misma caja de acrobacia es a la vez una zona multiuso, que cuando no tengan lugar ejercicios acrobáticos, podrán realizarse otras actividades deportivas como aeromodelismo, etc. Siendo por tanto un marco geográfico excepcional para la práctica de todos los deportes aeronáuticos.

viernes, 25 de noviembre de 2011

PROPUESTA DE LA AGENCIA VALENCIANA DE TURISMO

El Pi del Salt en Nàquera


El recorrido que os propongo, en plena Sierra Calderona, recorre el PR-CV 329 y nos conduce a alguno de los lugares más interesantes del término de Nàquera como son las canteras, El Salt del Pi y el pino monumental del mismo nombre.


Nàquera es una población de montaña del Camp de Turia enclavada en la Sierra Calderona, un espacio natural próximo al área metropolitana de Valencia. Es uno de los puntos de entrada que nos permite recorrer los parajes y rincones del parque natural. Dista solo 25 Km de la ciudad de Valencia. Está situada a 212m sobre el nivel del mar, rodeada de pinares, montañas y barrancos que son un atractivo para los amantes de la naturaleza y del deporte al aire libre.
La Sierra Calderona forma parte del Sistema Ibérico, que sin interrupción se encamina de oeste a este hasta la costa mediterránea: es sin duda una sierra apta para la práctica del excursionismo, disponiendo de instalaciones recreativas e incluso zonas de acampada. Los antiguos caminos nos invitan a conocer sus fuentes, montañas, y otros puntos de interés cultural y natural…

Leer más: http://blogs.comunitatvalenciana.com/senderismo/2011/10/26/el-pi-del-salt-en-naquera/

Acerca de Salvador Blanco


Técnico de Senderos de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) y miembro del Comité Técnico de Senderos de la Federació d’Esports de Muntanya i Escalada de la Comunitat Valenciana (FEMECV). Desde hace varios años pertenece a la sección de senderos del Centre Excursionista de València del que forma parte de su Junta Directiva y es delegado de senderos además de miembro de la Escuela de Montaña y guía de actividades. Es experto en cartografía y Sistemas de Información Geográfica aplicada al senderismo y forma parte de la Escuela Española de Alta Montaña (EEAM) y de la Escuela Valenciana de Alta Montaña (EVAM). Entre sus publicaciones destaca la guía de senderos valencianos editada por la Diputación de Valenciana así como varias colaboraciones en diversos libros.

domingo, 20 de noviembre de 2011

SÍ QUIERO


Este pasado verano recreamos en Alcublas los momentos, los recuerdos, los trajes de muchas pareja de enamorados en el día más feliz de su vida: el día de la boda.


Nada o poco tiene que ver lo que vivieron nuestros mayores con lo que hoy en día se planifica. El fotógrafo,amigos y familiares, acompañan desde primera hora de la mañana a la novia y al novio en todos los preparativos, desde el momento de vestirse a la llegada al altar, el "si quiero" y el banquete. ¿Qué ocurría antaño?
Amigos y familiares también estaban presentes. pero no siempre hubo reportaje gráfico. Los horarios en nada se parecían a los actuales. Los banquetes sí eran banquetes, aunque no contaran con los menús que ahora se diseñan.
¿Y el viaje de novios? Un viaje tentador siempre es a lo desconocido. Por entonces, lo deconocido estaba más cerca de todos de lo que nos podemos imaginar...
Pero os dejamos con unos testimonios orales de algunos que celebraron ese fantástico día hace ya muchos años. Que lo disfrutéis!!

martes, 15 de noviembre de 2011

VIAJEROS ILUSTRES EN ALCUBLAS...

RICHARD FORD



(1ª PARTE)


Rerum Hispaniae indagator acerrimus

En una nueva colaboración para este blog PEÑA RAMIRO, y siguiendo con la serie de personajes ilustres con algún tipo de relación con Alcublas, repasaré la vida y obra de uno de los principales viajeros que recorrieron España en siglos pasados, en concreto en el primer tercio del siglo XIX, y que pasó por Alcublas: el erudito, escritor e hispanista inglés Richard Ford.


Richard Ford nació en Chelsea, elegante barrio de Londres, el 21 de abril de 1796 en el seno de una familia acomodada. Era el primogénito de Sir Richard Ford, subsecretario del Ministerio del Interior, y de Mariana Booth, artista aficionada cuyo padre fue un experto en arte y administrador de la East India Company. Tuvo una esmerada educación en Winchester y en el Trinity College de Oxford, donde se formó como abogado aunque nunca ejerció. Pronto mostró interés por el arte y la literatura. Entre 1815 y 1822 realiza cuatro giras por Europa, conociendo Viena y Nápoles, viajes durante los que comienza a coleccionar grabados y otras obras de arte. En 1824 se casa con Harriet, hija del quinto Conde de Essex, George Capel, amigo de su padre.


En 1830, la delicada salud de su esposa, a la cual los médicos le habían recomendado una temporada de reposo en clima templado, les hace dirigirse hacia España. Los Ford parten de Inglaterra hacia Gibraltar por ruta marítima junto a sus tres hijos, acompañados además por una sirvienta y una enfermera. El 29 de Octubre de 1830 desembarcan en la Roca, siendo huéspedes del Gobernador de la Plaza, el General Sir George Don. Tras varias semanas de estancia en Gibraltar, los Ford embarcan de nuevo, esta vez hacia Cádiz, desde donde en carruaje llegarían a Sevilla el 27 de Noviembre. Su estancia en España, que inicialmente tenían prevista para uno o dos inviernos, finalmente se prolongaría por espacio de tres años hasta el otoño de 1833.



En un principio alquilan una casa en pleno Barrio de Santa Cruz, en concreto en el número 10 de la plazuela de San Isidoro. Según los estudiosos, la elección por parte de Richard Ford de la ciudad de Sevilla como principal residencia de su familia en España se debió a su cercanía a Gibraltar, posible refugio ante un empeoramiento de la inestable situación política española. Sin embargo, hay otros autores que consideran que eligió Sevilla, además de por su proximidad a Gibraltar, por ser la ciudad más importante del sur de la Península y, por tanto, con una vida social muy intensa. Ello debió de facilitarle, asimismo, sus labores de información (se llega a hablar incluso de posibles actividades de espionaje) para su amigo Mr. Henry Unwin Addington, embajador plenipotenciario británico en Madrid entre 1829 y 1833.


Richard Ford, de buena familia y elevada posición social, viajaba precavido y llegó a España con el respaldo de varias cartas de recomendación del Duque de Wellington. Entre ellas una para el marqués de las Amarillas, exministro de la guerra y residente entonces en Sevilla, lo que le facilitó la pronta relación con la mayor parte de las autoridades y personas influyentes de la ciudad, así como con muchos de los aristócratas locales. Sin embargo, en los primeros momentos, las costumbres sociales de esta buena sociedad sevillana aparecen a los ojos de Richard Ford, un verdadero gentleman inglés, algo extrañas y desfasadas, y de las que se burla mordazmente en sus cartas al embajador Addington.



Una vez en Sevilla, Richard aprende rápidamente el castellano, aunque poseía algunas nociones previas a su llegada a España, y se aficiona a El Quijote, del que lee cada día un capítulo en voz alta a su familia. Los Ford pronto se acomodan a vivir en Sevilla que para su grata sorpresa era mucho más barata que Londres, lo que les permite llevar una vida suntuosa y de verdadero lujo. Se convierten en asiduos a un palco del teatro y a las corridas de toros de la Maestranza, aficionándose asimismo al baile andaluz, hasta el extremo de que Harriet, muy dotada para la pintura y la música, aprende a tocar la guitarra. Incluso llegan a adoptar ciertas costumbres españolas, como en el vestir.


Durante los siguientes meses, Richard Ford (conocido en Sevilla como «Don Ricardo») dedica gran parte de su tiempo a dar constantes paseos, cuaderno en mano, deambulando por las calles y plazas de la ciudad. Con buenas dotes artísticas, dejó plasmados en un sinfín de dibujos muchos de los rincones de la ciudad de Sevilla. En sus dibujos, que para buena parte de los expertos tienen una de calidad más que aceptable, priman las vistas urbanas, siendo mucho menos numerosas las imágenes de figuras humanas. Muestran de manera precisa la Sevilla de finales del reinado de Fernando VII y, por ello, son de un gran interés: constituyen un importante legado tanto histórico como artístico.


De espíritu inquieto, Richard Ford inicia en abril de 1831 su primer viaje por España, comenzando por Madrid, invitado por su buen amigo Henry Unwin Addington. La capital española no le resultaría especialmente agradable, exceptuando las colecciones de la Armería Real y del Museo del Prado (que para él era «la mejor galería de pinturas del mundo»), donde pasa días y días admirando sus cuadros, sobre todo los de Velázquez. Tras tres semanas de estancia en la capital, deja Madrid para visitar Toledo, Alcalá de Henares, Guadalajara, La Granja de San Ildefonso y Segovia. El regreso a Sevilla lo realiza dando un rodeo por Talavera de la Reina, Mérida, Badajoz y Zafra.


En mayo de 1831, la familia Ford se traslada a Granada donde se alojan en la Alhambra, siguiendo las recomendaciones de su amigo Washington Irving. Allí, gracias a las gestiones del general irlandés O’Lawlor («don José»), afincado en Granada y administrador de las propiedades españolas del Duque de Wellington, pueden disponer durante los calurosos veranos andaluces de los aposentos de la Casa del Gobernador en la Alhambra. Esta privilegiada residencia ya la había disfrutado años antes, durante su estancia granadina a finales de la década de los veinte, el diplomático y escritor norteamericano Washington Irving. Las construcciones arquitectónicas y el clima les maravillan. Y en este ambiente propicio, tanto Richard como Harriet se dedican al dibujo y a la acuarela, sus aficiones favoritas.


Del paso de Richard Ford por la Alhambra perduran, además de una buena cantidad de dibujos y acuarelas, varias inscripciones con su nombre en el mirador de Lindaraja, en la torre de Comares y en el borde de la taza de la Fuente de los Leones. Este tipo de inscripciones (precursoras de los actuales grafitis) eran práctica habitual entre los viajeros del Romanticismo. La Alhambra cautiva a Richard Ford, que no entiende la indiferencia que muestran por ella los granadinos: “Pocos van nunca a visitarla ni comprenden siquiera el interés total, la devoción concentrada que despierta en el forastero. La familiaridad en ellos ha dado lugar al menosprecio con que el beduino contempla las ruinas de Palmira, insensible a su presente belleza tanto como a su pasada poesía y aventura”.



En agosto de 1831 Richard Ford inicia su segundo viaje por España, en esta ocasión en compañía de su esposa, dejando a sus hijos al cuidado de O´Lawlor en Granada. Su ruta les lleva primero a Murcia, Elche y Alicante. Después se dirigen al Norte pasando por Játiva hasta Valencia y, bordeando la costa mediterránea, a Barcelona. Ya en el viaje de vuelta, antes de tomar la diligencia hacia Zaragoza y Madrid, realizan una pequeña escapada a caballo hasta Monserrat y Cardona. En su breve estancia en Madrid, donde serían atendidos por Addington, realizan varias excursiones, incluyendo una a El Escorial. Finalmente, tras diez semanas, llegan a Granada. Y ya con sus hijos, retornarán a Sevilla en la primera semana de diciembre.


Una vez en Sevilla, los Ford cambian de domicilio al alquilar a don Tulio O´Neill, Marqués de la Granja el palacio de los Monsalves, mucho más acorde con su posición social. En su nueva residencia reciben frecuentes visitas, tanto de algunos compatriotas ilustres afincados en Andalucía, así en febrero de 1832 la del cónsul británico en Málaga William Mark, como de todo tipo de personajes notables españoles, e incluso organizan bailes de sociedad. Si bien es cierto que Richard Ford tenía todos los prejuicios religiosos y sociales de un inglés de buena familia, nunca los dejó traslucir en sus relaciones con los españoles, que quedaban encantados con sus amables y elegantes modales y su constante cortesía.


Richard Ford, siempre ávido de nuevas sensaciones, emprende en marzo de 1832 un nuevo viaje, esta vez a lomos de su “jaca cordobesa” y en compañía de su criado, montado en un burro. Primero visita en Cádiz a John MacPherson Brackenbury, cónsul británico y destacado coleccionista de arte. Desde allí se dirige a San Fernando, donde atraviesa el que fuera campo de batalla de Barrosa para por la costa llegar a Tarifa y de allí a Gibraltar. Continuaría su ruta, ya por el interior de la provincia de Cádiz, hasta Gaucín. Poco después llegaba a Ronda desde donde se dirige hacia el oeste, pasando Grazalema, camino hacia Arcos y Jerez, desde donde emprendería el regreso a Sevilla.


En mayo de 1832 Richard Ford inicia su viaje más largo, del que no regresará a Sevilla hasta el 21 de julio. A caballo se dirige hacia el norte, vía Río Tinto y Mérida, para ver el puente romano de Alcántara. Y desde Plasencia, después de desviarse para conocer el monasterio de Yuste, su ruta continúa por Ciudad Rodrigo, Salamanca, Zamora, Astorga y Lugo hasta Santiago de Compostela. Desde Santiago se dirige a Asturias y de allí a León y Valladolid. Ante ello, no puede sorprender que dijera que una expedición a caballo por España resultaba, para un civil, “casi el equivalente a servir en una campaña (militar)”. A continuación desde Valladolid continúa viaje, ya en diligencia, a Bilbao, por Burgos y Vitoria, y de vuelta a Sevilla, vía Madrid.


Richard Ford siempre viajaba con un bloc de notas y otro de dibujo, de los que nunca se separaba, anotando en los cuadernos sus impresiones y comentarios, muchos de ellos de gran ironía y mordacidad. En tres años en España llegó a llenar cientos de cuadernos con sus anotaciones, realizando asimismo alrededor de 500 dibujos y acuarelas, la mayor parte mientras residía en Granada y Sevilla. Esta actividad de dibujar todo lo que ve, era especialmente peligrosa para un extranjero en la España del siglo XIX, como el mismo recoge: “Nada suscita mayor desconfianza que el forastero que anda dibujando o tomando notas en un cuaderno; a quien quiera que sea visto sacando planos o mapas del país, se le toma por un ingeniero o un espía, y en cualquier caso individuo de quien nada bien cabe esperar”.


A finales del año 1832 llegó a Sevilla el joven pintor inglés John Frederick Lewis, al que Richard Ford introdujo en los medios artísticos sevillanos y que se convirtió en un buen amigo de la familia. Con él asistirá a algunas cacerías por las cercanías de Sevilla. Durante 1833 los viajes de Richard Ford se hacen más esporádicos por precaución ante los brotes de cólera que comenzaban a producirse en España. En abril de 1833 la familia Ford se dirige nuevamente hacia Granada. Desde allí, llevado por la curiosidad, Richard Ford organiza una breve excursión a Tánger y Tetuán cruzando el Estrecho de Gibraltar. Al volver a las costas españolas se encaminan a Málaga, y de allí Richard Ford se dirigirá en solitario a Madrid para recabar noticias de primera mano sobre la preocupante situación política, mientras Harriet regresaba con sus hijos a Granada.


A finales de septiembre de 1833 los Ford emprenden desde Granada el largo viaje de retorno a su patria, esta vez por tierra, vía Madrid, ciudad a la que llegan en plenos funerales de Fernando VII, fallecido el día 29. Richard Ford tuvo tiempo para visitar la capilla ardiente instalada en el Salón de Embajadores del Palacio Real. Y el 4 de octubre la familia Ford parte definitivamente de España en diligencia camino de Burgos, y desde allí hasta la frontera francesa para continuar hasta Bayona y París, huyendo del cólera y del inicio de los primeros enfrentamientos entre carlistas e isabelinos. Durante el viaje de vuelta falleció su hijo pequeño, y a primeros de diciembre los Ford se encontraban por fin de vuelta en Londres.


Richard Ford no se fue de España de vacío. Entre sus pertenencias se llevó varios cuadros de autores afamados como Alonso Cano (2), Zurbarán (3), Murillo (9), Ribalta (1), El Greco (1), Velázquez (2), así como otros lienzos de Herrera el Viejo (maestro de Velázquez), Herrera el Mozo, Juan Carreño de Miranda, Luis de Morales, Ignacio Iriarte, Pedro de Moya, Fernando Gallegos, José Gutiérrez de la Vega, etc. Además, numerosos libros españoles de considerable valor, una extensa colección de monedas antiguas y una gran cantidad de fragmentos de azulejos originales de la Alhambra, y también otras piezas no identificadas como cuadros y joyas. En comparación con otros viajeros extranjeros, rivales en la adquisición de obras de arte españolas, sus compras fueron más modestas pero no pueden considerarse nada desdeñables.


Una vez en Inglaterra, el matrimonio Ford decide separarse amistosamente. En la primavera de 1834 Richard Ford se fue a vivir con a sus dos hijas a Southernhav, en Devonshire, cerca de la ciudad de Exeter donde residía su hermano, el reverendo anglicano James Ford. Más tarde compra una casa de campo en Heavitree, en las afueras de Exeter, en la que se instala definitivamente junto a su valiosa colección de pinturas y libros adquiridos en España. Como curiosidad Ford rubricaba con su nombre escrito a mano cada uno de sus ex libris. Su admiración por España quedó patente en su jardín que plantó con arrayanes, macetas, fuentes y cipreses, y en el que construye un pabellón de verano, en estilo neomudéjar a imitación de La Alhambra, a la que da el nombre de La Madriguera, donde se encerraba a escribir.


Tras la muerte de Harriet, en mayo de 1837, Richard Ford contraería segundas nupcias en febrero de 1838 con Elizabeth Cranstoun, con la que tuvo una hija en 1840. De carácter algo excéntrico, solía vestir con la zamarra hecha con piel y lana de oveja merina que había utilizado durante sus viajes por España, obsequia a sus vecinos botellas de vino que importaba directamente de sus amigos bodegueros de Jerez y lechugas de su propia cosecha. En las casas aristocráticas de la comarca se hizo famosa su elaboración de la ensalada, plato que consideraba una de las «glorias» de España. Richard Ford, buen conocedor del refranero español, decía que se requerían cuatro personas para elaborarla: «Un derrochador para el aceite, un tacaño para el vinagre, un asesor para la sal y un loco para revolverlo todo».


Afincado en Heavitree House inicia su faceta de escritor con la publicación en abril de 1837 de un artículo en la Quartely Review, el primero de una cincuentena de artículos y reseñas de libros, referidos esencialmente a temas españoles, que escribirá a lo largo de las siguientes dos décadas y que le proporcionaron la fama, entre los círculos intelectuales y artísticos, de ser el hombre más versado de Inglaterra sobre “las cosas de España”. En septiembre de 1840, a la vuelta de un largo viaje por Francia, Alemania e Italia, Richard Ford acepta finalmente la propuesta de la famosa casa editora John Murray para escribir la guía correspondiente a España de su serie de guías turísticas sobre los distintos países de Europa tituladas “Handbook”. Proyecto al que, con numerosos altibajos, Richard Ford dedicó los siguientes años.


En julio de 1845, después de años de trabajo se publicaba su voluminosa obra de 1.064 páginas en dos gruesos tomos: “Hand-book for Travellers in Spain and Readers at Home” (Manual para Viajeros por España y Lectores en Casa). Con un éxito fulminante, se reimprimió varias veces y difundió su prestigio entre el gran público. A finales de 1846, en parte con material no utilizado en el “Hand-book for Travellers in Spain and Readers at Home”, redactó una serie de ensayos que se publicarán bajo el título de “Gatherings from Spain” (Cosas de España). En 1852 publicó su último libro: “The Spanish bull fights” (Las corridas de toros).


Richard Ford, que volvería a casarse por tercera vez en junio de 1851 tras la muerte de su segunda esposa en 1849, pasó los siguientes años ocupado en la redacción de la tercera edición de su “Hand-book for Travellers in Spain…”, que apareció en julio de 1855. Tres años más tarde, el 31 de Agosto de 1858, y sin haber vuelto nunca a España, moría Richard Ford. Sobre su tumba en el cementerio de la iglesia de San Miguel, en Heavitree, figura la inscripción: ”Rerum Hispaniae indagator acerrimus” (acérrimo investigador de las cosas de España). Acertado epitafio para el que fue uno de los más apasionados divulgadores de “las cosas de España”.


Richard Ford fue uno de los llamados "curiosos impertinentes", viajeros ingleses de la primera mitad del siglo XIX, cultos y refinados, cuyos escritos sobre sus vivencias en España crearon una singular imagen romántica acerca de lo hispano, repleta de evidentísimos prejuicios y fobias, que a grandes rasgos aun hoy en día sigue en pie. Richard Ford visitó Alcublas en 1831, dejando constancia de ello en uno de sus libros, “The Hand-Book for Travellers in Spain and Readers at Home” (El Manual para Viajeros en España y Lectores en Casa), publicado en julio de 1845. Espero en una próxima entrada en este blog PEÑA RAMIRO dar a conocer lo que escribió este gran viajero, erudito y primer hispanista inglés sobre Alcublas.

Por Juan Antonio Fernández Peris,


del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog Peña Ramiro