martes, 25 de enero de 2011

DEJARON HUELLA EN ALCUBLAS...

“El tío Moya: conductor de primera”

Vicente Moya Cabanes “El tio Moya”, nace en Alcublas el 4 de abril de 1905, en el seno de una familia humilde. Como muchos alcublanos, siendo adolescente, baja a Valencia para ponerse a servir en la horchatería “El Siglo”.
Tras realizar su servicio militar en el cuerpo de artillería en Paterna, ingresa en la Compañía de Ferrocarriles Central de Aragón, también llamada “La Churra” que estaba situada en lo que actualmente es la Avenida de Aragón en Valencia. En el año 1934 es destinado a Calatayud como maquinista de la recién inaugurada (año 1933) línea Caminreal-Zaragoza . En aquella época inicial, esta línea de ferrocarril estaba dotada con locomotoras “tipo Garratt", para arrastrar las de mercancías hasta 500 toneladas por pronunciadas rampas y hasta 300 las de viajeros en las mismas pendientes- son por su tamaño, las mayores de Europa, habiendo sido construidas en Bilbao”.

Locomotora tipo Garrat

Cuando estalla la Guerra Civil en 1936, es destinado a la Central de Aragón en Valencia, donde al ser de los pocos que por aquella época poseían el permiso de conducir, es designado chofer del Comité de Empresa de dicha compañía y desempeñando tal función pasa la Guerra.


Tren blindado en la Estación Central de Aragón durante la Guerra

Al terminar la contienda, como muchos de los que pertenecieron o trabajaron para organizaciones sindicales, fue despedido como represalia de los ferrocarriles, y decide volver a Alcublas. Al poco tiempo es cuando empieza a trabajar para la Hispano-Chelvana, como cobrador, cubriendo la línea Lliria-Alcublas, pasando en un corto espacio de tiempo a ser conductor de la línea.
Por esta época, la compañía Hispano-Chelvana disponía de varios modelos de autobuses como “ el GMC”, “ el Dodge” y “el Henschel-Diesel”, aunque el que realizaba la ruta Lliria-Alcublas era un Hispano-Suiza y al que todos llamaban “La carraca”, que desarrollaba muy poca potencia (190 CV). El nombre de los autobuses era asignado en función del motor que llevaban, pero en numerosas ocasiones la carrocería era fabricada por otro constructor, como ocurría con los Hispano-Suiza, con carrocería de Juan Reig de Alcoy.


“La Carraca”, pues, desarrollaba muy poca potencia, el viaje era “eterno” pero aun así llegaba a Alcublas , pero no sin ayuda. En este sentido, era bastante frecuente, que subiendo “las rochas” de la carretera vieja de Alcublas y sobretodo en fines de semana, donde subían los “ordinarios” como el tío Ramón “el Royo” y el tío Andrés “Abelardo”, el tío Moya les pidiese por favor, que caminaran un ratico junto al autobús, para que este pudiera superar las cuestas.

Foto con "La Carraca". El tío Moya es el de la derecha junto a la rueda

“La Chelvana”, además de transportar viajeros, traía el correo diario, los diarios (deportivos sobre todo), para bares y peluquerías, así como las películas que se proyectaban en el “Cine Ideal” de Alcublas.



Tras 28 años de servicio en la Hispano-Chelvana, mi abuelo se despidió de la compañía y se compró un Seat 1400, para ejercer como taxista en Alcublas donde realizó servicios a particulares hasta su jubilación. Durante este periodo, realizó servicios para algunos constructores inmobiliarios, como “ Don Victor” , al que llevó en algunas ocasiones a pescar salmones en Asturias.



El tío Moya mantuvo su carnet de primera (el requerido para el transporte de viajeros) hasta los 75 años?. Nunca tuvo ningún accidente de tráfico. Sirvan estas líneas como recuerdo en el 25 aniversario de su muerte.


Javier Moya

6 comentarios:

uno ya muy mayor dijo...

¡¡Qué recuerdos del taxi del tío Moya!! Felicito a su nieto por la magnífica idea que le honra. Un diez.

Anónimo dijo...

Si no me falla la memoria recuerdo que el 1400 del tío Moya no era normal, era de 7 plazas. También había un 1500 en mi barrio de Valencia de 7 plazas. Esas eran nuestras limusinas.

PEÑA RAMIRO dijo...

Hace unos días recibimos un correo de Javier Moya indicándonos que le gustaría que su abuelo pasara a formar parte de la nómina de los que "Dejaron huella en Alcublas..."

Nada más bonito para nosotros que recibir este tipo de noticias, pues tan importantes para Alcublas han sido las celebridades que, por cualquier razón, tuvieron relación con nuestro pueblo, como estas grandes historias de personas mucho más cercanas.

La unión de todas ellas es la que nos hace crecer como pueblo.

Gracias Javi por tu colaboración y recordaros que estamos ABIERTOS a publicar muchas más huellas.

Roser dijo...

Me ha llamado la atención la pesca de salmones por parte de don Víctor.
Todo un retrato robot de aquellos momentos.

Lector de blogs dijo...

Me alegra leer artículos como el del tío Moya. Como bien dice Peña, tan importantes son las grandes como las pequeñas historias. Mejor dicho, las lejanas como las cercanas.
El tío Moya tuvo una vida ligada al volante, y creo que su nieto podría ampliar e incluso contar más de una anécdota que le ocurriera a su abuelo al volante.
Ánimo.

Anónimo dijo...

¿Cuántos alcublanos/as pasaron por El Siglo? Ni se sabe.
¿Que hubiera sido del futuro de muchos de ellos sin las horchaterías?