viernes, 25 de febrero de 2011

SE PRESENTÓ SERRALTUR 2011

Esta tarde de viernes hemos asistido a la presentación de la Feria SERRALTUR 2011 en el recinto de Feria Valencia, dentro de la 7ª edición de la Feria Internacional de Turismo de la Comunidad Valenciana.


A las 17,30 horas comenzó la presentación. Tomaron la palabra los dos presidentes de las Mancomunidades de la Serranía y Alto Turia así como Manuel Civera, alcalde de Alcublas. Hicieron un breve recorrido por las ediciones anteriores poniendo en relieve la evolución positiva de la muestra con el paso de los años, estando convencidos que esta edición del 2011 en Alcublas promete ser la más interesante de todas.


Al finalizar el acto, el público asistente -que llenaba la sala- pudo degustar vino de la Cooperativa de Alcublas acompañado de tostadas con aceite. De allí nos trasladamos al stand de la Cooperativa donde charlamos amigablemente todos los presentes.

Cada uno de nuestros pueblos respeta y potencia su propia identidad y personalidad. La suma de todos los municipios serranos  hacen de esta oferta una nueva manera de entender el ocio en pleno contacto con la naturaleza, con la cultura o con aquello que sus habitantes entienden como propio y desean compartir. El concepto turístico aplicado a nuestra Comarca se basa fundamentalmente en la revalorización de aquello que se supone propio, singular y autóctono. Asimismo, cada uno de los establecimientos u ofertas incluidas han cuidado de manera particular no sólo la puesta a punto de sus instalaciones rehabilitando y respetando las construcciones y material propios de su entorno, sino que además supone el reflejo y fruto de una formación que sin duda redundará en el excelente servicio que en cada uno de ellos se preste. En definitiva, la presente edición de SERRALTUR-ALCUBLAS 2011 esperamos se convierta en la invitación más atractiva y hermosa para visitar nuestra comarca plena de belleza, naturaleza y cultura.




Nuestra Comarca tiene mucho que decir, y estamos convencidos que SERRALTUR-ALCUBLAS 2011 será un buen sitio para ello.
 
En Alcublas, los días 9 y 10 de abril de 2011.



jueves, 24 de febrero de 2011

SERRALTUR-ALCUBLAS SE PONE EN MARCHA

Este Viernes día 25 de febrero de 2011 a las 17:00 en FERIA DE TURISMO DE VALENCIA tendremos la PRESENTACIÓN DE SERRALTUR 2011, que  tendrá a ALCUBLAS como sede organizadora.

Desde el Ayuntamiento de Alcublas nos ha llegado la siguiente nota informativa sobre SERRALTUR:

Desde el Ayuntamiento de Alcublas, tenemos la suerte de poder ser este año representación de la comarca La Serranía, hacia el exterior, con la designación de la celebración de Serraltur 2011 en Alcublas.


SÁBADO 9 Y DOMINGO 10 ABRIL DE 2011.

Nuestro deseo, y seguro que el de ustedes es llevar a Alcublas lo mas alto, y que quien nos visite además de llevarse un importante sabor de la Feria, tenga una impresión como pueblo inolvidable.

Esta tarea es de todos y rogamos que el que quiera colaborar se dirija a la Concejala de Cultura para poder coordinar las tareas. Muy importante, el comercio, que pueda instalarse en algún stand en la Feria será una labor de difusión de nuestros productos. Las Asociaciones que lo deseen pueden colaborar de voluntarios.

Estamos todos invitados. Para asistir a la presentación del viernes es necesario imprimir la invitación, que es la fotografía que incluímos en este artículo.

lunes, 21 de febrero de 2011

TRABAJARON PARA ALCUBLAS...

OCTAVIO VICENT CORTINA
(3ª PARTE)


OBRAS RELIGIOSAS

A continuación completaré las dos anteriores colaboraciones para este blog PEÑA RAMIRO, dando por finalizado los trazos biográficos sobre el célebre escultor valenciano Octavio Vicent Cortina. En esta ocasión repasaré su trayectoria profesional en una faceta artística en la que destacó sobremanera: como escultor de imágenes religiosas. Y al mismo tiempo comentaré qué relación profesional tuvo con la parroquia de San Antonio Abad de Alcublas…


Así, un aspecto muy importante de la trayectoria de Octavio Vicent como escultor fue su numerosa producción religiosa que mantuvo a lo largo de toda su carrera y que abarca una amplísima gama de temas y formas. Resuelta en madera en su gran mayoría, también podemos admirar algunas piezas en bronce que se alejan un tanto del concepto de “imaginería” y que por supuesto vuelven a poner de manifiesto la altísima calidad artística y el genio de Octavio Vicent. Emplea también la piedra natural o incluso, de forma más excepcional, otros materiales como en la obra titulada “El Mártir”, inspirada en el martirio de San Sebastián, realizada en yeso y con la que obtuvo en 1945 la Tercera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes.


No es menos cierto que una parte de la obra de Octavio Vicent de carácter religioso fue fruto del asfixiante y exacerbado ultracatolicismo en que se vio envuelta la sociedad española durante las primeras décadas de posguerra, así como de la continuación de la trayectoria comenzada por su padre, Carmelo Vicent, con el que durante algunos años compartió taller. Son esculturas que hablan un claro lenguaje popular, muy del gusto de quién realiza el encargo, siendo su principal clientela las órdenes religiosas, parroquias y cofradías de Semana Santa de toda España. Como ejemplo, puede citarse su primera obra religiosa: una imagen de 1,30 m. de altura, en madera policromada, de la “Inmaculada” creada en 1941para la iglesia parroquial de San Jaime Apóstol de Montcada (Valencia).


Octavio Vicent, durante el resto de los años 40 continuaría realizando imágenes religiosas para diversas iglesias y órdenes religiosas a lo largo de toda la geografía valenciana. Gracias al renombre de su padre, Carmelo Vicent, iba logrando nuevos encargos que afianzaban su creciente reputación. Así, ejecutó otra talla en madera policromada, ésta del “Corazón de Jesús”, para la ya mencionada iglesia de San Jaime Apóstol de Montcada. Otra imagen del “Sagrado Corazón de Jesús” para la capilla del colegio de Sagrado Corazón de Jesús de las Hermanas Carmelitas de la Caridad de Valencia. Una figura de “San José” para la iglesia arciprestal de San Juan Bautista de Callosa d´En Sarrià (Alicante). Y dos esculturas del “Cristo en la cruz”, una para la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Planes (Alicante) y otra, en madera de caoba, para la iglesia parroquial del Salvador y Santa Mónica de Valencia.


Y fue a mediados de la década de los 40 del pasado siglo XX cuando Octavio Vicent recibiría el encargo de una imagen de San Rafael Arcángel para un altar de la iglesia de San Antonio Abad de Alcublas. Después de la destrucción casi completa de todos los elementos muebles de la iglesia durante la Guerra Civil, don Alejandro Aucejo, el nuevo párroco, puso todo su empeño en conseguir que las nuevas imágenes y ornamentos fuesen en lo posible, dadas las penurias económicas de la época, confeccionados por artistas de cierto renombre. Y que además mantuvieran un estilo acorde con la decoración del siglo XVIII del templo. Los altares renovados continuaron en su lugar primitivo, variándose tan sólo la imagen en aquellos que ya no contaban con una clara tradición entre los alcublanos.
Lo más probable es que este nuevo altar dedicado al Arcángel San Rafael en la iglesia de San Antonio Abad de Alcublas sustituyera a otro dedicado a San Miguel Arcángel, con una imagen mucho más antigua de 1649 y cuya advocación, arraigada históricamente en Alcublas, se había ido perdiendo con el tiempo. A San Rafael, uno de los cuatro arcángeles de la corte celestial junto a Miguel, Gabriel y Uriel, se le considera intercesor de las enfermedades de los ojos, al haber curado la ceguera al anciano Patriarca Tobías con la hiel de un pez, además de protector de los viajeros por guiar al joven Tobías en sus peligrosos viajes por tierra y por mar. Su historia la encontramos en el libro de Tobías del Antiguo Testamento.


Este altar de San Rafael Arcángel se compone de un sencillo retablo en escayola de estilo neoclásico, además de la hornacina para la imagen, cerrado por un cristal. En su interior se encuentra la escultura que representa al Arcángel San Rafael, acompañando al joven Tobias. Una hermosa talla en madera policromada, de factura y ejecución correctas, obra primeriza de Octavio Vicent Cortina. Su componente iconográfico no se aparta de los principales atributos con los que habitualmente se presenta, en virtud de la gran carga simbólica de su culto. Así, el Arcángel San Rafael está representado con atuendo de peregrino, vistiendo esclavina y concha, además de llevar un bastón de peregrino con la calabaza para el agua, mientras que el joven Tobías porta un gran pez entre sus manos.



En la siguiente década Octavio Vicent continuaría recibiendo numerosos encargos de iglesias valencianas. Así, otra de las obras en madera de Octavio Vicent decora el templo parroquial de San Juan Bautista de Manises. Se sitúa en el monumental retablo en madera tallada del Altar Mayor del que, para sustituir al anterior destruido durante el incendio del templo en agosto del año 1936, fue encargado por el párroco José Granell Cardo en 1951 al taller del afamado orfebre de Valencia F. Hurtado. Es la imagen en madera policromada de la Virgen de Gracia, inspirada en la Virgen de Portaceli de la catedral de Valencia, y se encuentra en la hornacina superior del retablo. Cierra esta hornacina una tabla labrada también por Octavio Vicent, que representa el calvario.


Asimismo participó activamente en la restauración interior de la iglesia de San Jaime Apóstol de Alfarp original del Siglo XVIII, cuyas esculturas religiosas habían desaparecido o fueron destruidas durante los trágicos tiempos de la Guerra Civil y que después de la guerra estaba completamente vacía. Suyas son dos imágenes de madera policromada, que ya aparecen documentadas en el inventario de la parroquia del año 1955. Una, de su patrón, San Jaime Apóstol, representado como peregrino, que se encuentra en el retablo del Altar Mayor; y una Purísima que preside el pequeño y sencillo altar de una de las capillas laterales.


Octavio Vicent también realizaría en estos años algunos trabajos para templos de órdenes religiosas, como dos esculturas en madera de caoba de San Juan de la Cruz, para las iglesias de los Padres Carmelitas Descalzos de Úbeda (Jaén) y de Valencia (calle Alboraya). Para esta última iglesia, con motivo de su declaración como parroquia de Nuestra Señora del Carmen, decretada en diciembre de 1953 por el arzobispo de Valencia Don Marcelino Olaechea, se encargó una imagen de la Virgen del Carmen.
Realizada por Octavio Vicent en madera policromada, y a tamaño natural, es sacada al atardecer en
tradicional procesión durante su festividad, cada mes de julio, por las calles del barrio de la Trinitat de
Valencia. Guarda un gran parecido con la imagen de la Virgen de los Desamparados, “La Peregrina”,
realizada por Octavio Vicent una década más tarde.



En esta misma década de los 50 Octavio Vicent ejecutaría varios encargos para diferentes templos de Gandía, también tallas en madera policromada, Una gran imagen del “Corazón de Jesús” para la Colegiata de Santa María y tres más para la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de los Padres Jesuitas en el palacio Ducal. En concreto, dos pequeñas tallas de un metro de altura de dos santos de la Compañía de Jesús: San Luis Gonzaga y San Estanislao de Kotsca. Y en la capilla de San Francisco de Borja o de la Comunión, una a tamaño natural de “San Francisco de Borja”, representado con los hábitos y actitud de oficiar misa, situada en la parte superior del retablo pintado en 1956 por José Segrelles, célebre artista de Albaida.



La reputación de Octavio Vicent fue creciendo, continuando los encargos de imágenes religiosas. Así, en 1960 para la Basílica menor de Santa María de Elx (Alicante) realizaría una imagen de “San José con el niño”, en madera policromada y de 1,60 m. de altura. Y en 1962 esculpe un “Cristo yacente” para la iglesia del Santísimo Cristo del Salvador de Valencia, también llamada Real Iglesia del Salvador. Se trata de una talla en madera policromada a tamaño natural. En ella puede apreciarse la sensibilidad de finales del barroco de la escuela castellana imaginera de Valladolid que Octavio Vicent conocía bien, puesto que tras la Guerra Civil estuvo becado en dicha ciudad durante dos años continuando sus estudios.
Este “Cristo yacente” es, para muchos especialistas, la obra maestra del arte religioso de Octavio Vicent.


Octavio Vicent mantuvo una relación muy estrecha con la Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados de Valencia. En 1964 talló cuatro ángeles en madera dorada y plateada para los pies del camarín de la Virgen. Pero sin duda su nombre ha quedado unido a la actual imagen procesional de la Virgen de los Desamparados, especialmente venerada en Valencia y conocida como “la Peregrina”. Es una talla policromada en madera de pino de Suecia de 1,33 m de altura realizada por Octavio Vicent en 1966 por encargo de Emilio Aparicio Olmos, capellán mayor de la Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados. Sustituye a la imagen original, que para su mejor conservación permanece en su camarín, en todo tipo de actos públicos y viajes.



Durante estos años 60 continuó con nuevos encargos de tallas en madera policromada, como una imagen de “San José” para la iglesia parroquial de los Santos Juanes de Faura, una “Virgen de la Merced” para los Padres Salesianos de Borriana o un “Cristo en la cruz” para la capilla del colegio de Reforma San Vicente Ferrer de Burjassot. Aunque su mejor trabajo de esta época sería el realizado para la Real Iglesia de los Santos Juanes de Valencia: dos grandes imágenes de 2,10 m de altura, en madera policromada, de San Juan Bautista y de San Juan Evangelista, con sus respectivos animales representativos a los pies. Se sitúan a ambos lados del retablo mayor, en unas pequeñas capillas que siguen el mismo modelo arquitectónico y decorativo que el resto de las capillas laterales.


A finales de los 60 Octavio Vicent ejecutaría otro “Cristo en la cruz”, éste para la iglesia parroquial de San Miguel y San Sebastián de Valencia. Este templo del siglo XVIII sufrió la pérdida de los elementos muebles entre la Desamortización de Mendizabal y la Guerra Civil y, por ello, durante la posguerra se inició un largo proceso para reponerlos. En sustitución del desaparecido retablo del Altar Mayor, se realizaron pinturas al fresco de todo el presbiterio a cargo de Joaquin Michavilla Asensi, reconocido pintor nacido en Alcora (Castellón) en 1926. Y en el centro del ábside, tras el renovado altar mayor, y complementando a las pinturas de Michavilla, se sitúa un gran “Cristo en la cruz”, de 1,80 m. de altura, en madera policromada, obra de Octavio Vicent.



Con el paso de los años, Octavio Vicent fue utilizando cada vez menos la madera para sus esculturas, todas ellas encargos. Al respecto, Octavio Vicent siempre declaró públicamente que su sentido artístico quedaba coartado, puesto que dependía del gusto del cliente. Aun realizará en los años 70 algunas esculturas religiosas en madera policromada. Así, una imagen bastante ingenua de la “Virgen de Belén” para la pequeña iglesia de Nuestra Señora de Belén de Navalón, una aldea de Enguera (Valencia) o la “Virgen de la Paz”, de factura más moderna, para la parroquia de Nuestra Señora de la Paz de Cuenca. Puesto que no hay un catalogo de sus obras, muchas de las cuales están hoy lamentablemente ilocalizables, es difícil saber a ciencia cierta cuál fue su última escultura religiosa en madera.
Posiblemente sea una talla en cedro, a tamaño natural, de una “Piedad”, realizada en 1985.



Escultor prolífico, Octavio Vicent también recibió peticiones desde América de obras en madera de temática religiosa. Entre ellas, cabrían destacar un “Cristo yacente”, en madera policromada, a tamaño natural, para el Obispado de Valencia (Venezuela) en la década de los 60. Un monumental “Vía Crucis” en relieve (año 1970) sobre paneles de madera de caoba, de 1,50 x 0,80 m cada estación, para los padres Carmelitas Descalzos de Managua (Nicaragua). Y en 1984 una imagen del “Señor Caído” para la iglesia de Santa Bárbara de los Padres Jesuitas en Santa Fe de Antioquía (Colombia), que sustituía a una escultura anterior perdida en 1970 durante un incendio en dicha iglesia.



Otra faceta artística de Octavio Vicent, aunque más esporádica, fue la de escultor imaginero para pasos de Semana Santa. A finales de los años 40 el Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro de Toledo, creado en 1928 y con sede en la iglesia mozárabe de las santas Justa y Rufina, le encargó decorar una nueva carroza para su imagen del “Cristo Yaciente en el sepulcro”. Talla del siglo XVII que, en una urna, desfila en la procesión de Viernes Santo por las calles de Toledo sobre una carroza custodiada por los componentes de la Cofradía de los Caballeros del Santo Sepulcro. Esta carroza, de caoba americana, es la que decoró Octavio Vicent con bajorrelieves en bronce en los laterales y con figuras talladas sobre la propia madera de los cuatro evangelistas en sus cuatro esquinas, inspirados en los esculpidos por Miguel Ángel en la tumba de los Médicis en Florencia.



En 1953 realiza su segunda incursión en el mundo de las cofradías de Semana Santa. En concreto, talló la imagen de “Santa María Salomé” para la Real Archicofradía de Nuestro Padre Jesús (Nazareno) de Cieza (Murcia), aunque de manera no muy brillante según los expertos. Se trata de una imagen de vestir de 1,40 m de altura, que desfila el Viernes Santo en la noche en la Procesión del Santo Entierro, llevando en sus manos la corona de espinas y los clavos de Cristo, y en la Procesión del Resucitado, Domingo de Pascua, sin los atributos de la Pasión. El trono sobre el que procesiona es de 1954, obra de Manuel Juan Carrillo Marco. Entre 2001 y 2002 fueron restaurados, en exceso según algunas opiniones, en los talleres de Bonifacio Pérez Ballesteros, tanto el paso como la imagen de “Santa María Salomé”.


Un año más tarde Octavio Vicent recibió el encargo de una imponente “Dolorosa al pie de la cruz” en madera policromada a tamaño natural. Es la imagen procesional de la Hermandad de la Santa Cruz y Virgen de las Angustias, fundada en 1952 por un grupo de miembros de la adoración nocturna de la iglesia arciprestal de San Jaime de Vila-real (Castellón), y que durante los primeros años debieron desfilar en Semana Santa con una imagen prestada hasta que adquirieron la representación de la Virgen María al pie de la cruz de Octavio Vicent. Esta Hermandad fue la que instauró por vez primera en la Semana Santa de Vila-real, entre otras innovaciones, la ornamentación de la carroza al estilo andaluz, con multitud de flores y con farolillos iluminados con electricidad.


En 1956 Octavio Vicent realiza las imágenes para un paso procesional de la Hermandad de la Flagelación de Nuestro Señor de la Semana Santa de Manises. Es un paso compuesto por dos esculturas en madera policromada: Jesús atado a la columna y el sayón que lo flagela Y donde Octavio Vicent refleja perfectamente y con maestría el conocimiento del cuerpo humano, al mostrar la tensión muscular de esos momentos dolorosos, sin llegar a caer en el exceso. Es una magnífica obra de imaginería no muy conocida, al desaparecer las Hermandades de Semana Santa de Manises durante unos años. Desde 1990 el paso con las imágenes de Octavio Vicent vuelve de nuevo a procesionar por las calles de Manises.



El domingo 12 de abril de 1965 tuvo lugar la bendición del paso de “la Piedad” de la Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad, fundada el 16 de junio de 1963 por un grupo de antiguos alumnos del colegio de los Padres Carmelitas en Borriana y con sede en la iglesia de San José. Obra de Octavio Vicent, representa a la Virgen sentada al pie de la cruz, teniendo sobre sus rodillas el cuerpo inerte de Cristo. La cruz muestra en la parte superior la cartela de INRI y, pendiente de ambos brazos del travesaño, la sábana usada para el descendimiento. Las figuras, de madera policromada a tamaño natural, poseen la apariencia de “modernidad” propia de algunos trabajos de Octavio Vicent.


En 1985 Octavio Vicent entregó su última obra de imaginería de Semana Santa y de la que decía sentirse muy orgulloso: el paso de la “Santa Cena” encargado en 1983 por la Venerable Hermandad de la Santa Cena de Cuenca. Cuenta con un total de trece figuras de tamaño algo mayor del natural y recoge el momento evangélico en el que Jesús, dentro del cenáculo, vaticina que va a ser entregado por uno de los suyos. Octavio Vicent lo talló en madera de pino conquense, dándole gran movilidad a la escena al intercalar imágenes de pie y sentadas. Desfila durante la procesión del silencio del Miércoles Santo en la Semana Santa de Cuenca. Es uno de los pasos más voluminosos, requiriéndose de 66 braceros para portarlo sobre andas talladas por Juan José Soria en 1993, con relieves de José Fco.Hernández. El paso se encuentra durante todo el año bajo el Arco de Jamete, en la Catedral de Cuenca.


A lo largo de su larga carrera artística, Octavio Vicent empleó diversos materiales para sus esculturas, entre ellos la piedra, aunque en su faceta de escultor sacro la utilizó poco. Por ejemplo, en los años 40 en sendos monumentos para dos Residencias de las Hermanitas de los Desamparados: un “Corazón de María” para su sede central en Valencia y un “Sagrado Corazón” para su filial en Teruel.
Asimismo un “Sagrado Corazón” para el patio central del colegio de Sagrado Corazón de Jesús de las Hermanas Carmelitas de la Caridad de Valencia. Y también en piedra, Octavio Vicent esculpiría la figura
del monumento al “Sagrado Corazón”, inaugurado solemnemente el 21 de octubre de 1951 en la cima del Sierro de la Horca, en las proximidades de Sobradillo (Salamanca).


Si la mayor parte de las iglesias valencianas, tras los estragos ocasionados durante la Guerra Civil, se dedicaron durante las décadas de la posguerra a restablecer su patrimonio mueble perdido, no fue tan común, en cambio, el interés por la recuperación de las imágenes del exterior de los templos. En este aspecto, Octavio Vicent recibiría, que se conozca, dos únicos encargos. Una efigie del santo titular, San Juan Bautista, para la iglesia parroquial de San Juan Bautista en Manises. Y una representación del obispo San Honrato, para la iglesia parroquial de igual advocación en la población de Vinalesa. Ambas esculturas, en piedra, situadas en hornacidas sobre sus puertas principales, decoran las remozadas fachadas de estas dos iglesias valencianas.



En 1972 Octavio Vicent realizó la única escultura de una imagen religiosa en piedra para el interior de una iglesia: un gran Cristo “Salvador” de 2,10 metros de altura para la iglesia parroquial de El Salvador de Borriana (Castellón). Esta iglesia es un edificio de estilo gótico primitivo que se comenzó a construir a finales del siglo XIII, modificaría su imagen en el siglo XVII por una intervención barroca. Ya en el siglo XX, tras los destrozos de la Guerra Civil, se devolvió el aspecto original gótico a la cabecera de la iglesia, restaurando su magnífico ábside de estilo gótico primitivo, segmentado en siete grandiosos ventanales ojivales con vidrieras. Y es en este ábside, tras el Altar Mayor, donde se sitúa la escultura en piedra caliza de “El Salvador” de Octavio Vicent.


Pero sin duda donde Octavio Vicent volcó toda su plástica académica fue en la reconstrucción, siguiendo las tendencias del siglo XX, del monumental Retablo del Altar Mayor de la iglesia arciprestal de la Asunción de Xixona (Alicante), originariamente de estilo barroco y destruido por un incendio en el año 1971. Realizado entre 1973 y 1976, se trata de un retablo de dimensiones extraordinarias: de diecisiete metros de altura por nueve de ancho en el que se emplearon más de sesenta toneladas de piedra caliza. El retablo en piedra se compone de figuras en relieve de dos metros de altura mostrando pasajes bíblicos y de la vida y muerte de Jesucristo. En su centro se presenta la Virgen, una “Ascensión” en bronce, que mide tres metros, con dos ángeles también en bronce a sus pies. Es la mayor empresa escultórica llevada a cabo en la Comunidad Valenciana en los dos últimos siglos.


Aunque con toda seguridad, las esculturas religiosas que mejor plasman el íntimo concepto artístico de Octavio Vicent son las fundidas en bronce y a las que éste siempre dotó con detalles de su propio carácter. En 1961 recibe el encargo de las esculturas de los papas Borja (Calixto III y Alejandro VI), destinadas a embellecer la iglesia Colegiata de Santa María de Xàtiva (Valencia), conocida en Xàtiva y su comarca como “la Seu”. Las dos esculturas en bronce, regalo de don Gregorio Molina, de un tamaño mayor al natural (2,10 m. de altura), fueron colocadas en 1962 en el atrio ante su fachada principal, sobre dos enormes pilastras de piedra: Calixto III a la izquierda y Alejandro VI a la derecha. Ambos de pie, en posición de bendecir y tocados con sus mitras papales.


Una de las especialidades como escultor de Octavio Vicent fueron los pequeños bustos en bronce. La mayor parte de personas de su entorno familiar además de encargos de particulares y también de instituciones. En 1965 Octavio Vicent realiza para la Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados de
Valencia uno de estos pequeños bustos en bronce: el del papa Alejandro VI que queda situado en el rellano de acceso al camarín de la Virgen. Y también en 1965 ejecutaría otras esculturas religiosas en bronce. En concreto un “Ave María” y un “Cristo en la cruz” para la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Aguas Vivas, de la pedanía de La Barraca d´Aigües Vives de Carcaixent (Valencia).


En la década de los 70 en la obra religiosa de Octavio Vicent el bronce comenzó a tomar protagonismo como soporte, en detrimento de la madera. Así en 1970 realiza un “Cristo crucificado”, encargo para la capilla-panteón del convento de los Padres Carmelitas descalzos situada en el Desierto de las Palmas, en Benicàssim (Castellón). Este panteón fue proyectado por el conocido pintor y escultor castellonense Juan Bautista Pocar Ripollés, y se encuentra junto a la iglesia del propio monasterio carmelita. Se trata de admirable “Cristo crucificado” al que dotó de una fuerza y verismo notables.
Posiblemente sea una de las más cuidadas esculturas en bronce de Octavio Vicent y muestra un gran realismo, no muy común en el resto de sus trabajos de temática sacra en ese material.


En esa misma década, Octavio Vicent hace entrega de una magnífica obra para las nuevas
instalaciones del Colegio Imperial de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer, inauguradas el 18 de
septiembre de 1977 en el término municipal de San Antonio de Benagéber (Valencia). Un espléndido e
idealizado “Cristo” de bronce que preside el presbiterio, tras el Altar Mayor, de la capilla del colegio.
Esta escultura rompe de algún modo con los modelos tradicionales de imágenes de Jesucristo realizados
hasta ese momento por Octavio Vicent, con una concepción y factura mucho más contemporánea y moderna. Asimismo, años más tarde le fue encargada para el mismo Colegio imperial otra obra en bronce:
una estatua de San Vicente Ferrer, vigorosamente expresiva, cuya entrega tuvo lugar el 5 de abril de 1991
durante un solemne acto presidido por el Arzobispo de Valencia D. Miguel Roca Cabanellas.


Ya en la última mitad de la década de los 80, Octavio Vicent realiza sus penúltimos trabajos de temática sacra, ambos en bronce, para la iglesia parroquial de Cristo Rey de Gandía. El primero, la decoración en relieve de las puertas del nuevo templo parroquial, donde se muestra la entrada de Jesucristo, como “Cristo Rey”, en Jerusalén el Domingo de Ramos. Y un Vía Crucis, en paneles de bronce de 60 x 40 cm, colocados a lo largo de todo el templo, donde se representan en relieve las catorce estaciones del camino que realizó Jesucristo en Jerusalén, desde el Cenáculo hasta el Monte del Calvario.
Dos de estas estaciones serían expuestas en 1999 en la primera edición de “La luz de las Imágenes”, que
tuvo como sede la Catedral de Valencia.


No puedo dar por finalizado este breve repaso de la ingente producción religiosa de Octavio Vicent sin mencionar su obra póstuma: ocho impresionantes altorrelieves en bronce que decoran la puerta de la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados de Valencia recayente al pasaje de la Catedral. Una grandiosa puerta compuesta de dos hojas, cada una de 1.100 kilos de peso y de cinco metros de altura por 2,85 m de anchura. Este grandioso proyecto lo comenzó Octavio Vicent en 1994, después de varios años de estudio y preparación, finalizándolo en su práctica totalidad en 1997 ya con su salud muy mermada, haciendo donación de los relieves a la Basílica de la Virgen poco antes de su muerte en 1999. La puerta se inauguraría finalmente, con años de retraso, el 7 de mayo de 2005.


Los ocho relieves relatan diversos hechos relacionados con la historia de la Virgen de los Desamparados, así como de los orígenes de la cofradía dedicada a ella. Están dispuestos de manera cronológica de abajo a arriba, desde la escena sobre la legendaria fabricación de la imagen por unos ángeles peregrinos hasta la que representa la fiesta actual del segundo domingo de mayo. Otras escenas recogen al Padre Jofré, fundador de la cofradía, cuando camino de la catedral defiende a un loco del ataque de los niños o como la imagen de la Virgen de los Desamparados, en su representación más antigua como imagen yacente, es colocada sobre los ajusticiados. Estos relieves son considerados por muchos estudiosos como el auténtico “testamento artístico” de Octavio Vicent.


Espero que estas colaboraciones sobre la vida y obra del gran escultor valenciano Octavio Vicent Cortina para este blog PEÑA RAMIRO hayan servido para valorar la importancia del autor del altar de San Rafael de la iglesia parroquial de San Antonio Abad de Alcublas. No es posible transmitir a los demás el aprecio por el patrimonio artístico de un lugar, y Alcublas no es una excepción, sin conocerlo primero…



Por Juan Antonio Fernández Peris del Centro Excursionista de Chelva


y colaborador del blog PEÑA RAMIRO

viernes, 18 de febrero de 2011

IMATGES D'AQUESTA VESPRADA A ARAS DE LOS OLMOS

Hola amics!!

Ací tens la panoràmica del poble d'Aras de los Olmos amb la serra de Javalambre nevada d'aquesta matinada. Ara amb el Sol fora destacava molt bé la neu.

Saluts.







Joanma.

lunes, 14 de febrero de 2011

ALOJAMIENTOS RURALES DE CALIDAD DEL INTERIOR

La nueva guía TEMPS reúne a los 74 alojamientos turísticos más destacables del interior de la Comunitat Valenciana.


74 alojamientos extraordinarios



Hoy es San Valentín. Fecha propicia para los enamorados y los que viven de ellos. Una magnífica propuesta es una escapada de fín de semana a un lugar apropiado. ¿Y qué mejor que elegir uno de los que os presentamos?

Temps está integrado este año por 74 establecimientos (25 de la provincia de Castellón, 23 de Valencia y 26 de Alicante). Todos ellos han superado las auditorías y han cumplido con los parámetros que hacen posible la pertenencia al Club. Este “examen” anual no ha sido superado por once establecimientos, que han tenido que abandonar TEMPS; pero ha permitido incorporar a ocho nuevos alojamientos. “Este sistema de control de calidad es el que mantiene vivo el Club y permite garantiza una oferta singular y renovada”, explica Alberto Galloso, director general de la empresa de consultoría turística Grupo Skala.


Es tiempo de interior. De tardes de otoño y puestas de sol, de paseos bajo la lluvia y siestas de sobremesa. Tiempo para perderte y para compartir.


Es tiempo de emociones. Para sentir la naturaleza y escuchar el silencio. Tiempo de aventuras y sensaciones, de pasión y entusiasmo. Momentos para el recuerdo y el reencuentro.


Tiempo donde alojarse. Para escapar de la rutina y conectar con el descanso. Para disfrutar en compañía o descubrir en soledad. Tiempo para salir de lo cotidiano y sorprenderte con lo auténtico.



Tu tiempo es Temps

sábado, 12 de febrero de 2011

NOTICIAS DEL RINCÓN


Al Rincón de Ademuz no llega ni la nieve.

12.02.11 - 00:05 - FRANCISCO CERVERA ARIAS
PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN OCTAVO CENTENARIO DE LA CONQUISTA DEL RINCÓN DE ADEMUZ

Cuentan los más viejos del lugar, que milagrosamente todavía quedan, que un buen día llegaron a Castiel dos artistas. Uno portaba colgado al hombro su acordeón y el otro, a lomos de un burro, varias maletas, cuyo contenido formaba, su batería.


Era la mañana de un diez de febrero del año ..., la edad no perdona, pero les puedo garantizar que fue hace muchos años.

El hecho es que esa tarde noche amenizaron a la animosa población con pasodobles, tangos y demás música propia para el baile. Tras una velada inolvidable en esas tierras abandonadas, las buenas gentes se fueron a dormir.

Al acostarse, en el duermevela, algunos sintieron como comenzaron a caer blancos copos. Pequeños al principio, como puños a la madrugada.

A la mañana siguiente el pueblo despertó con un «buen tocho» de nieve que imposibilitaba la libre circulación, de personas, animales y quizás de vehículos. ¿Qué hacer?

Pues dado que los artistas no podían volver a su lugar de origen que mejor que prolongar las fiestas. Y así lo hicieron. Es la primera vez que las fiestas en honor al patrón de Castielfabib, San Guillermo, duraron diecisiete días.

Hoy por desgracia, nadie se acuerda de ese maravilloso rincón de la Comunidad Valenciana, ni siquiera la nieve.

La iglesia-fortaleza de Nuestra Señora de los Ángeles languidece a la espera de las ayudas que devuelvan el orgullo a los castieleros. El puente del Barrioso sigue desplomado obligando a gran parte de los agricultores a dar una vuelta de más de media hora. Todo se reduce a promesas y buenas palabras.

El transporte público prácticamente ha desaparecido, la sanidad esta más próxima en Teruel y la población cada vez mas envejecida.

Las ideas de los políticos, para que la escasa población juvenil pueda trabajar con dignidad y de esta forma no abandone estas olvidadas tierras, son inexistentes, las ayudas para eventos culturales nulas y la agricultura, mejor ni hablar.

Si hablamos de urbanismo el tiempo no cuenta para las administraciones, emiten sus informes con un año de retraso, se protegen árboles, animales, ríos, acequias, plantas, y todo lo que se tercie, llegándose en algunos casos a más del 95% de la superficie del término con el cartel de protegido.

Cosa maravillosa para la comunidad pero que se olvida de las necesidades y esperanzas de la buena gente del Rincón.

En algunos casos se tiene la peregrina idea de incluir en ordenanzas la obligatoriedad de arrancar los almendros para plantar trigo, alimentándose así la alondra de Dupont, eso si de ayudas, de consejos técnicos, de apoyo aunque sólo sea moral, nada.

Por todo ello, ahora, como en los años cincuenta; señores políticos, la fiesta está durando mucho tiempo, demasiados días.
 
http://www.lasprovincias.es/v/20110212/opinion/rincon-ademuz-llega-nieve-20110212.html

jueves, 10 de febrero de 2011

II VUELTA BTT A LA SERRANÍA DE VALENCIA

La II Vuelta BTT a la Serranía de Valencia tendrá lugar desde el próximo 25 al 27 de febrero de 2011, en Sot de Chera (Valencia).



Serán 3 días para disfrutar del BTT por bellos lugares y por recorridos de un alto nivel técnico y físico acompañados por vehículos de asistencia técnica y sanitaria, y con avituallamientos.
Podrán participar ciclistas de todos los niveles y condición física, puesto que hemos planificado diferentes recorridos de cada etapa, para así poder disfrutar cada uno a su nivel.
También podréis asistir a un curso de navegación por gps impartido por Israel Perni, especialista en navegación y que prepara a ciclistas para competiciones como la Titan.

Quien quiera mejorar su técnica sobre la bicicleta, podrá participar en las clases prácticas que impartirá Jaime Floren, especialista en descenso, quien dará una serie de consejos muy prácticos y luego supervisará los ejercicios de los participantes y realizará correcciones, cuando así sea necesario.

La inscripción cuesta desde 140 euros (varía según el tipo de alojamiento elegido) y se incluye lo siguiente:

• 2 ETAPAS CON VEHÍCULOS DE ASISTENCIA Y AVITUALLAMIENTOS
• PENSION COMPLETA
• CHAQUETA DE INVIERNO DE REGALO
• CURSO DE NAVEGACIÓN
• MASTER CLASS DE TÉCNICA DE BAJADA
• MASAJE DEPORTIVO GRATUITO
• ACTIVIDADES PARA ACOMPAÑANTES
• 10 % DE DESCUENTO EN COMPRAS EN http://www.bike-gourmet.com/


Os ofrecemos la posibilidad de pagar la inscripción en 3 cómodos plazos, para que os sea más fácil poder participar.
Podéis venir acompañados de vuestros familiares y/o amigos, porque hemos planificado, con la colaboración de la empresa de turismo rural Geonatur, un fin de semana con muchas actividades, para que también disfruten, mientras vosotros montáis en bicicleta.

Podéis informaros e inscribiros en la página web: www.bike-gourmet.com/vueltabtt/

Si tenéis cualquier duda, podéis contactar con nosotros en el mail vueltabtt@bike-gourmet.com o en el teléfono 625 609 754

lunes, 7 de febrero de 2011

DEJARON HUELLA EN ALCUBLAS...

OCTAVIO VICENT CORTINA
(2ª PARTE)


ARTISTA FALLERO


A continuación seguiré con la anterior colaboración para este blog PEÑA RAMIRO sobre la biografía del célebre escultor valenciano Octavio Vicent Cortina. En esta ocasión repasando su trayectoria profesional en un campo en el que destacó sobremanera: como artista fallero…



Su producción en el mundo de las fallas se remonta a 1926, aun no cumplidos los 13 años, fecha en que bajo la dirección de su padre Carmelo Vicent, y en compañía de uno de sus hermanos, realiza la falla de la calle Na Jordana. Ya en la posguerra inició su andadura en solitario en 1945 con la falla titulada “Urbanidad”, para la comisión Castellón-Segorbe-General San Martín. En esos años comienza a ganar prestigio y por ello es llamado a modelar la falla de la entonces denominada Plaza del Caudillo, dando vida en dos ocasiones al popular personaje de So Quelo. Una primera en 1949, bajo el lema “Tòpics valencians” y donde So Quelo remata la falla con un asno; repitiendo en 1951 con la falla “Frases Célebres” y en la que una gigantesca figura de So Quelo aparece pisando un montón de libros.



En 1954 Octavio Vicent aceptaría el reto de materializar en falla el boceto (“La fiesta nacional”) que los responsables de la Comisión del Foc (fruto de la fusión de la anterior comisión fallera “So Quelo” con los miembros del Parador del Foc) querían levantar en la Plaza del Caudillo y que habían encargado al “eximio pintor y extravagante ciudadano Salvador Dalí” con el propósito de fomentar la atracción turística y de que “estas fiestas falleras transciendan a todo el mundo”. Novedoso y arriesgado proyecto fallero que previamente había sido rechazado por Regino Más, el más reconocido artesano del sector en Valencia. La Prensa y la Radio de la época la denominaron como “la falla surrealista”, nombre que rápidamente se popularizó, pero en realidad no contaba con el tradicional lema fallero oficial, puesto que “Dalí no conoce nuestras fallas”, como reconoció a la Prensa el propio Octavio Vicent.



El resultado fue un rotundo y total fracaso que se debió fundamentalmente a la reticencia del mundo fallero para con la innovación, más que a la labor de Octavio Vicent que demostró ser un gran artista además de conocer en profundidad la obra daliniana. Así, buena parte de los profesionales de las fallas escudaron sus críticas en la falta de sátira del monumento, mientras que los propios falleros y el gran público, acostumbrados a fallas de contenido directo y sencillo, no aceptaron una propuesta que decían no entender. A pesar de ello, en 1955 Octavio Vicent volvería a ser el artista encargado de realizar la falla de la Comisión del Foc. En esta ocasión con una temática más tradicional y anodina bajo el lema:

“La hora del diablo”.


Octavio Vicent no retomaría de nuevo su actividad de artista fallero hasta 1970 en que regresó con un monumento que marcaría un antes y un después en el mundo de las fallas: “El Coloso de Rodas”. Con ese lema la comisión de la falla de la Plaza del Caudillo quería en general hacer mención del gigantismo (“colosalismo”) que terminaban por adoptar las diferentes civilizaciones a lo largo de la Historia y en particular a la monumentalidad (“colosalismo”) a la que estaba llegando la fiesta de las fallas de esos años. Paradojas de la vida, este “Coloso”, símbolo de la fortaleza y la grandeza, terminaría derribado en el suelo antes de llegar a ser montado por completo. “El Coloso de Rodas” estaba proyectado para alcanzar unas dimensiones espectaculares para la época: 25 metros de altura. Durante la “plantà”, a falta únicamente de colocar la cabeza, el cuerpo del mismo se vino abajo a las seis de la mañana del 16 de marzo por culpa del fuerte viento, quedando destrozado por completo. Tras el desastre, los falleros de la Comisión del Foc no se rindieron y se empeñaron en volver a levantar el monumento. Tuvieron que improvisar, ya que no daba tiempo a hacer otra, y en 24 horas estuvo de nuevo en pie la falla, aprovechando la cabeza que, milagrosamente, había quedado intacta. Eso sí, el cuerpo del Coloso quedó sustituido por un cajón de madera bastante alto, a modo de columna lisa, pintado de vivos colores.



Al año siguiente (1971) gracias al tesón de los falleros y de Octavio Vicent se logró plantar un nuevo “Coloso de Rodas” que sí alcanzó los 25 metros, como el proyectado en 1970, pero mejorado artísticamente. El lema de la falla también volvía a ser el mismo, aunque la temática se centraba más en
homenajear a las siete maravillas del mundo antiguo, y tenía dos novedades destacables. Una, la antorcha,
que ya no estaba en el suelo sino que la levantaba el “Coloso” como símbolo de éxito; y la otra, una gran
“Ave Fénix” que se situaba a sus pies como clara referencia al resurgir de las cenizas de la falla, análogamente a como lo hizo dicho animal según la mitología clásica. Afortunadamente, en esta ocasión
pudo plantarse sin ningún contratiempo y fue quemada en la noche de San José con toda normalidad.



En 1972 Octavio Vicent volvería a ejecutar la falla de la Plaza del Caudillo bajo el lema: “El Pensador Valenciano”. El monumento estaba constituido por una figura de grandes proporciones, a modo de pensador sentado, vestido de huertano y con una gran barraca a sus pies. Se inspiraba claramente en la célebre escultura del artista francés Auguste Rodin. Todos los críticos la consideran una de las grandes fallas, pues supuso un viraje hacia el clasicismo dentro del imperante barroquismo de la historia fallera. Sería su última falla y con ella concluyó su larga y fructífera faceta como artista fallero que, de manera intermitente, había durado 46 años. Dentro del ambiente fallero, la obra de Octavio Vicent sigue siendo reconocida y recordada.


No obstante, Octavio Vicent siempre manifestó un cierto despego por sus monumentos falleros y públicamente manifestaba que sólo hacia fallas por motivos económicos. Además, para Octavio Vicent no
existía el artista fallero como tal puesto que: “la falla no posee un lenguaje propio como tiene el verdadero arte. Se trata de una colaboración de la escultura, la escenografía y la carpintería, plasmada en materiales inflamables sin trascendencia artística”. Incluso algunas de sus opiniones al respecto son sencillamente demoledoras: “Resulta incomprensible que el artista para sobrevivir deba acogerse a los encargos de cualquier comisión fallera, y éstos son delitos que la sociedad valenciana comete contra sus creadores, que malviven mientras se queman doscientos millones de pesetas en las Fallas”. En fin, una relación muy compleja, contradictoria y difícil la de Octavio Vicent con las fallas…






Para concluir, mencionar que en una próxima colaboración para este blog PEÑA RAMIRO repasaré ampliamente la importante y destacada faceta de Octavio Vicent como escultor de imágenes religiosas. Y de esta manera por fin podremos conocer qué relación de trabajo tuvo con Alcublas…



Por:


Juan Antonio Fernández Peris, 

 del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO

jueves, 3 de febrero de 2011

EXPOSICIÓN DE VERANO 2011 EN ALCUBLAS

El reto es importante. La tarea ardua. La ilusión mayor...




La Exposición "¡¡QUE VIVAN LOS NOVIOS!!" ya comienza a prepararse. Será del 20 al 28 de Agosto en el Ayuntamiento de Alcublas.
Estáis todos invitados... a asisitir... y a colaborar en su preparación. Ponemos a vuestra disposición nuestro mail penyaramiro@hotmail.es para que nos hagais llegar vuestras ideas, sugerencias o cualquier iniciativa que contribuya a la realización de esta exposición que pretende recuperar un trocito de la memoria colectiva de Alcublas.
Os dejamos con la invitación a la celebración:


Estamos en contacto!!