domingo, 27 de marzo de 2011

RECORDANDO... ALCUBLAS

FABRICA DE GASEOSAS Y REFRESCOS LA SALUD


Hace alrededor de 45 años, una pareja de jóvenes alcublanos decidieron echarse a la aventura y se propusieron crear su propia empresa. Eran dos emprendedores e ilusionados alcublanos que por cosas del destino, consiguieron hacer realidad un sueño: montar una fábrica de gaseosas y refrescos en su pueblo.



Todo empezó, se podría decir, por culpa de un tractor. Manuel Navarrete Cerverón era en esos tiempos, conductor habitual del tractor llamado en Alcublas como el de "los 12 Apóstoles" (eran doce socios, ya hablaremos de esto en otro artículo), junto a su amigo Arsenio Civera Lázaro.


En uno de los viajes que tuvieron que hacer al taller mecánico por problemas en el tractor, bajaron a Liria (no había otro taller mecánico por la zona) y allí es donde empezó todo.

A la hora del almuerzo se juntaron en el bar los mecánicos, ellos dos y los dueños de la fábrica de gaseosas La Amistad (más tarde Escutia). Estando en la tertulia del almuerzo, el dueño de La Amistad les dijo que tenían que montar una fábrica en Alcublas, a lo cual contestaron que lo principal para crearla lo tenían, que era precisamente la materia prima, el agua, mejor que la de Liria.


La idea no les desagradó, pues como he dicho antes, eran emprendedores. Y resulta que La Amistad iba a hacer remodelación en su fábrica para ampliarla y les ofreció la compra de sus máquinas para la elaboración de las gaseosas. La cuestión es que no se lo pensaron dos veces y siguieron con el proyecto adelante.

Al principio, para ir teniendo contacto con la gente y tantear como podía ir el negocio, les traían el material de gaseosas y demás, de la fábrica de La Amistad.

Hasta que al final se montaron las máquinas. Éstas se pusieron en la plaza del Mesón, frente de la horchatería, junto a la tienda, en una planta baja de Arsenio Civera. Una vez ya en funcionamiento, se tenía que hacer el reparto diario por las calles del pueblo. Al principio fue con una “burrica” y un carro. Luego, como la cosa funcionaba, buscaron un vehiculo adecuado para ellos y lo encontraron en la c/. Turia de Valencia: una furgoneta DKW, de repartir butano. Aquello les venía como anillo al dedo porque donde se llevaban las botellas de butano, les venía perfecto para las cajas de gaseosas. Era un modelo DKW f-9 con gasolina de mezcla (como las motos de dos tiempos), igual que la de la foto pero sin cerrar.


La cosa funcionaba y los dos socios estaban orgullosos de los resultados que les proporcionaba aquella aventura que decidieron comenzar allá por 1966, pero por desgracia Arsenio Civera Lázaro, contrajo una grave enfermedad y falleció el 30-6-1971, no pudiendo disfrutar del esfuerzo conseguido nada más que tres o cuatro años.

La fábrica continuó un tiempo en el mismo lugar, pero luego fue trasladada a la c/ Nueva, (frente al Bar Avenida). El traslado fue un poco atrevido, según cuenta Manuel Navarrete, porque la primera vez la montaron los de la fábrica de Liria y esta vez él, con el tío Blanco y su hijo Manolo, se lanzaron al toro, con algunas dudas de si aquello funcionaría o explotaría, pero al final lo consiguieron hacer funcionar. La furgoneta se estropeó, le cortaron la carrocería y el herrero le preparó un enganche para el tractor. Luego ya iba su hijo Juan Manuel con una mula mecánica. Allí aguantó algunos años más, pero entre que ya pedían más permisos, más problemas sanitarios, etc., decidió dejar de fabricar gaseosas, zarza, naranja, limón y dejar el negocio como deposito de bebidas.

Como anécdotas, solo contó que Arsenio le pedía no salir de la fábrica y no ir a repartir, porque le daba corte el que alguna mujer le dijera: ”chiquillo que limoná más güena, pero algo dulcecica” y alguna otra, lo mismo pero al contraria, le faltaba azúcar y, sin embargo, la mezcla era siempre la misma.

El nombre lo sacaron por la Virgen de la Salud y el escudo era uno de los del Ayuntamiento. Las primeras impresiones en las botellas eran en color (blanco y rojo). Más tarde, como los envases no se cobraban, la gente se los quedaba para vino, agua, aceite, etc. A raíz de esto, decidieron hacer la impresión sólo en blanco, ya que era más barata.

Llegó a vender gaseosas La Salud en Valencia, porque hubo un tiempo que fue conductor del camión de Abelardo y Lorenzo (ordinarios) y cuando llegaban a la posada de las Coronas dejaba cajas allí.

El abastecimiento para su almacén, hoy en día se sigue haciendo desde Liria, teniendo el depósito-tienda en la c/. San Vicente Ferrer.



Pallamin

13 comentarios:

lagarterana dijo...

Muy bueno, Pallamin. Esto es un artículo de calidad y no las fotos del viernes.

Anónimo dijo...

¡¡Qué recuerdos!! Y anterior a ella usábamos los sobres de la española. Mi madre nos preparaba por las tardes unos buñuelos en dos minutos gracias a esos sobre mágicos con la banderita española.

Sauron dijo...

Antes fabricaban gaseosas, había una cooperativa textil, etc.
Dices una palabra que ahora brilla por su ausencia: emprendedores- Otro gallo nos cantaría si esa palabra estuviera de moda en Alcublas.
Pero claro, es fácil quejarse, lamentarse y no ponerse manos a la obra.
Aunque no es el mal alcublano, es el mal español.

La Caverna dijo...

Yo tambien estoy en contra del aerodromo ese, que se muera el pueblo poquito a poco, es lo mejor para nosotros.

pepet dijo...

Pallamin, ya estoy esperando la historia esa que dices de los apóstoles. Eres un hurgador.

Donde empezaron los Beatles dijo...

Que tienen que ver las avionetas con las limonás. Desde luego Peña, por sacar tinta donde no la hay, ya publicais cada gilipollez del siete y medio, que no veas.El cavernícola, que se meta en la cueva y que no salga.Aunque se supone que lo habrá escrito de guasa.Pero si se tiene que morir alguien, que se muera él,joder, pero más poquito a poco.

Anónimo dijo...

Muchas gracias a Pallamin por relatar con tanto cariño la aventura de dos jóvenes alcublanos emprendedores, para que aquellos que no supieran que Alcublas tuvo una fábrica de gaseosas (como la de La Alquería Blanca, que tan de moda está) puedan conocerla.
Cuando he abierto el blog y he visto la foto que ha presidido, y preside, el comedor de mis abuelos no he podido evitar emocionarme... Las personas no mueren mientras haya quien les recuerde y a mi tío lo recordamos cada día...
No llegué a conocerle (nací 8 años después) pero es como si lo conociera (me lo imagino con el puro, con sus amigos -Miguel y mi tío Ramón- con los que desearía que se haya reencontrado en algún lugar; riéndose; haciéndole bromas a mi bisabuela María para sacarle una sonrisa; jugando con mi padre o presumiendo de "su chiquilla" y de lo guapa que estaba vestida de comunión pocos días antes de que nos dejara... Estoy segura que estaría orgullosísimo de ella, como lo estaba mi abuelo. Ojalá pudiera ver como han crecido sus hijos, sus 3 nietos, sus sobrinos...

Como bien has escrito, mi tío, Arsenio Civera Lázaro, falleció con 36 por una leucemia que acabó rápidamente con su vida. De nada sirvieron las transfusiones de sangre de muchos alcublanos, amigos y familiares, que fueron al hospital... Eran otras épocas. Muchas gracias a todos ellos, sus nombres me los ha repetido tantas veces mi abuelo... Gracias!

Gracias por rescatar este pedazo de la historia más reciente de Alcublas y por hacer presente entre nosotros a los que ya no están aquí. Además de empresario emprendedor, fue una persona comprometida con su pueblo y formó parte de los organismos y asociaciones locales del pueblo.

Míriam Civera Jorge

maria amparo dijo...

Sólo unas palabras sobre la labor desarrollada por Penya para dar difusión a la cultura que tenemos olvidada en Alcublas, a todos esos recuerdos que nos llenan de emoción.
Yo como hija de Arsenio, estoy muy orgullosa de mis origenes, y muy contenta de ver que como dice algún comentario que se ha escrito,habia muchas iniciativas para que Alcubla fuera para adelante y eran tiempos mas dificiles, o sea que se puede lograr mucho mas de lo que se logra.
Tengo muy presente la imagen, de mi padre, un emprendedor junto con Manuel Cerverón que deberian de existir mas como ellos.
Gracias Pallamin por llevar estos recuerdos que mucha gente no conocia y valorar lo que han hecho nuestros mayores como se tiene que valorar.

Anónimo dijo...

Felicidades Peña, estáis creando escuela.

llepol14 dijo...

¿Alguien sabe como conseguir alguna botella de gaseosa "La Salud"?. Gracias.

Anónimo dijo...

yo tengo una. llepol. Si tuviera alguna otra no me importaria el dartela. Pero entiendelo.
No se si quedaran por ahi.

llepol14 dijo...

Gracias, si te animas a venderla dimelo.

llepol14 dijo...

Gracias, y si te animas a vender la botella, dimelo.
Dejo mi correo por si alguien encuentra una botella de gaseosa "LA SALUD".
llimonaes@hotmail.com