miércoles, 25 de mayo de 2011

VIVIERON EN ALCUBLAS...

RÓMULO NEGRÍN


(5ª PARTE)


EN EL AERÓDROMO DE LA BALSILLA (ALCUBLAS)

Con esta nueva entrada para el blog PEÑA RAMIRO prosigo con la serie de colaboraciones sobre la apasionante biografía de Rómulo Negrín. En esta ocasión profundizaré en los meses que transcurrieron desde la finalización de la Batalla de Teruel y la partida de Rómulo Negrín hacia el frente de Aragón a principios de marzo del año 1938, hasta su regreso al escenario bélico del Mediterráneo y naturalmente su paso por Alcublas a finales de abril, época durante la que fueron tomadas las famosas fotografías en las que aparece junto a su caza CC-011 “Polikarpov I-15” (“Chato”) en el aeródromo de campaña de La Balsilla.


Tras una quincena de relativa calma en las operaciones militares, el día 9 de marzo de 1938 las unidades de caza de la “Gloriosa”, incluida la 4ª Escuadrilla de “Chatos”, recibieron instrucciones de acudir urgentemente al frente de Aragón donde una sorpresiva ofensiva estaba provocando el hundimiento de las líneas de defensa del Ejército de la República en un amplio sector del Bajo Aragón, desde el Alfambra hasta el sur del río Ebro. Así pues, Rómulo Negrín y el resto de integrantes de la 4ª Escuadrilla de “Polikarpov I-15” partieron a las once de la mañana desde Sagunto hacia el aeródromo de campaña situado en Candasnos (Huesca), en la árida comarca de Los Monegros entre Bujaraloz y Fraga, junto a la carretera nacional II Madrid-Barcelona, al que llegarían algunas horas después.



Esa misma tarde, el comandante Alonso del Estado Mayor de la Escuadra de caza nº11 daba ordenes al recién ascendido capitán Juan Comas Borrás, jefe de la 3ª Escuadrilla de “Chatos”, para que se hiciera cargo de dirigir un importante contingente de 34 cazas, entre monoplanos de las escuadrillas 1ª y 4ª del G21 y biplanos de la 2ª, 3ª y 4ª del G26, que debía sobrevolar las líneas más amenazadas. Con este amplio despliegue de la aviación de caza, el Estado Mayor esperaba “levantar la moral a las tropas”, muy mermada ante el fortísimo envite de las tropas franquistas que avanzaban sin apenas encontrar resistencia. En esta misión intervendrán 7 miembros de la 4ª Escuadrilla de “Polikarpov I-15”, entre ellos seguramente Rómulo Negrín y su jefe directo Ladislao Duarte.



Todos los cazas participantes se concentraron a partir de las cinco de la tarde sobre la vertical de Caspe para, desde allí, iniciar en formación más o menos cerrada un vuelo de reconocimiento de algo más de una hora sobre el frente, desde Belchite hasta Fuentes de Ebro. Y ya al anochecer emprendieron por Bujaraloz el regreso a sus bases. La neblina del atardecer les impidió visualizar cualquier concentración de tropas. Asimismo, tampoco encontraron aviación enemiga. Por su parte, Rómulo Negrín y el resto de compañeros de escuadrilla que le habían acompañado aterrizan en el aeródromo de Candasnos en unas difíciles condiciones: de noche y con la sola ayuda de las luces de los faros de algunos automóviles y camiones. Concluía su primera jornada en el frente de Aragón.


La presencia de “La Gloriosa” sin embargo no había pasado desapercibida. En las primeras horas de la mañana del día 10, formaciones de bombarderos acompañadas por escuadrillas de cazas de protección se dedicaron a bombardear y a ametrallar la mayor parte de los aeródromos republicanos de la zona: Caspe, Escatrón, Bujaraloz y Candasnos. Por alarma, a las 6 h 45 minutos despegaban nueve aparatos de la 4ª Escuadrilla G26, entre ellos el CC-011 con Rómulo Negrín a los mandos. Poco después el propio aeródromo de Candasnos era bombardeado, aunque sin quedar inutilizado, por unos 18 Heinkel “He-111” del grupo K/88 de la Legión Cóndor. Los atacantes, al retirarse, fueron sorprendidos por los “Chatos” de la 4ª Escuadrilla que lograrían derribar a uno de los “He-111” que cayó a tierra en las cercanías del aeródromo, siendo hechos prisioneros sus cinco tripulantes alemanes.


El día 11, tras los bombardeos sufridos el día anterior y la extrema gravedad de la situación en el frente, las escuadrillas de la Escuadra de caza de la República efectuaron diversas salidas a lo largo de la mañana ante avisos de alarma. Al día siguiente, los servicios se multiplicaron y los componentes de la 4ª Escuadrilla de “Chatos” intervendrían, junto a otras escuadrillas de I-15, y con la protección de monoplanos “Moscas”, en varias misiones de ametrallamiento de tropas enemigas en las proximidades de Muniesa (Teruel). Esa tarde, durante el último servicio de la jornada iniciado a las 14 h. 30 m., tuvo lugar un importante combate aéreo a la altura de Híjar (Teruel) con cazas “Fiat CR.32” del grupo franquista 2-G-3, al mando del destacado piloto Ángel Salas Larrazábal, al que se había sumado Joaquín García Morato, indiscutido as franquista y Jefe de Operaciones de la 1ª Brigada Aérea.


En el combate se enfrentaron 19 “Chatos”, algunos de la 4ª Escuadrilla aunque no se conoce si Rómulo Negrín estaba entre ellos, con 19 “Fiat CR.32” (“Chirris”). Según el Diario de Operaciones de la Escuadra de caza nº11, fueron derribados 3 “Fiat”, no reconocidos por el bando franquista. En el Grupo 26 no volvieron a sus bases tres “Chatos”, dos de ellos de la 4ª Escuadrilla. El CA-034 de Román Llorente Castro que pudo realizar un aterrizaje forzoso en una carretera en las líneas propias, siendo trasladado a un hospital mientras que su avión, ante la proximidad enemiga que impedía su recuperación, fue incendiado por las propias tropas republicanas. Y el CA-018 pilotado por Vicente Pinar Marsans que tomó tierra en el aeródromo de Caspe, con muchos impactos.


El día 13 a las 8,40 h varias escuadrillas de “Junker Ju-52/3m” (otras versiones hablan de “He-111”) bombardearon el aeródromo de Caspe durante 40 minutos, ocasionando grandes desperfectos en las pistas. Resultó asimismo destruido un monoplano “Mosca” que se hallaba sobre un camión y heridos tres cabos armeros del personal de tierra. Ya más tarde, a las 10 h 10 m, al intentar despegar de Caspe Vicente Pinar Marsans, para reincorporarse a su unidad en Candasnos con un nuevo aparato CA-002, capotó por accidente momentos después, pereciendo carbonizado. En dos días Rómulo Negrín había podido sentir la cara más cruel de la guerra sobre dos de sus compañeros de escuadrilla: Román Llorente, herido grave, y Vicente Pinar, muerto en trágicas circunstancias.


Al finalizar esta jornada del 13, la retirada del Ejército Popular era ya tan profunda que varios aeródromos quedaron en serio peligro de caer en manos enemigas. Ante esta posibilidad, algunas unidades aéreas republicanas se vieron forzadas a efectuar un apresurado cambio de base, algo que se repetiría varias veces en las semanas siguientes. Ello provocó que a últimas horas de esa misma tarde, Rómulo Negrín y sus compañeros de la 4ª Escuadrilla de “Chatos” recibieran la orden de abandonar Candasnos, que sería a su vez ocupado por otras dos unidades de “Chatos”, para trasladarse a Zaidín (Huesca), a un nuevo campo situado a orillas del río Cinca. Asimismo el punto de reunión de las formaciones de la aviación republicana cambió y, de situarse sobre Caspe, pasaría a Candasnos.


En las siguientes tres jornadas los integrantes de la 4ª Escuadrilla de “Chatos”, y entre ellos Rómulo Negrín, intervendrían en alguno o algunos de los varios servicios de ametrallamiento llevados a cabo por formaciones de “Chatos” protegidas por monoplanos “Moscas”, contra columnas de camiones enemigos. Así el día 14, en la carretera de Alcorisa a Alcañiz y de Alcorisa a Andorra (Teruel). Al día siguiente por la tarde, junto con “Chatos” de la 1ª Escuadrilla, ametrallarían en vuelo rasante a unos 50 camiones bajo el fuego de una batería antiaérea que se encontraba en mitad de la carretera de Azaila a Escatrón. Y el día 16, columnas de tropas y de camiones enemigos en la carretera de La Zaida a Escatrón-Caspe, junto a la margen derecha del río Ebro, así como en las proximidades de Puig Moreno y en la carretera de Alcañiz-Caspe.


Ni el 17 ni el 18 voló en el frente de Aragón ninguna de las unidades de la Escuadra nº11 por las malas condiciones meteorológicas. Asimismo, con la toma el día 17 de Caspe por las tropas franquistas, el frente quedó estabilizado en la línea del río Guadalope. En estos días el resto de escuadrillas de “Chatos” también retrasan su despliegue a campos en el valle del Cinca, donde la 4ª ya se encontraba en Zaidín: la 1ª también a Zaidín, y la 2ª y 3ª a Pomar de Cinca (Huesca), variando el punto de reunión a Zaidín. El día 19, varios cazas de la escuadrilla de Rómulo Negrín participaron en el combate aéreo que tuvo lugar a la altura de Alcañiz entre una formación de 16 “Moscas” y 27 “Chatos” contra otra de 27 “Fiat CR.32” de la Aviación legionaria italiana, derribando a un “Fiat” que caería incendiado y cuyo piloto se lanzó en paracaídas.


El día 20, Rómulo Negrín junto a otros 8 pilotos de su escuadrilla despegaron a las 11 h 20 m de su base en Zaidín al divisar sobre la vertical del campo un aparato de reconocimiento (lo más probable es que fuera un bimotor “Dornier Do-17”) acompañado por 3 cazas “Messerschmitt Bf 109” de la Legión Cóndor. Los aviones alemanes emprenderían la huida al acercarse los cazas republicanos. Esa misma tarde, a los pocos minutos de salir a las 16 h en misión de protección de “Katiuskas”, el CC-011 de Rómulo Negrín y el CC-001 de otro compañero debieron regresar por avería. Y al despegar, otro avión de la 4ª Escuadrilla de “Chatos” capotó, resultando ileso el piloto y el aparato con daños. El excesivo número de horas de vuelo comenzaba a hacerse notar en algunos de los cazas de la Escuadra nº11.


Los días de relativa tranquilidad finalizaron el día 22, cuando el ejército franquista reanudó su ofensiva en Aragón, esta vez en un gran frente desde el norte del Ebro hasta los Pirineos. Y, como había sucedido pocas semanas antes, las defensas republicanas se hundirían rápida y completamente. “La Gloriosa”, que en esas fechas se encontraba muy mermada de efectivos, intentó como pudo dificultar al máximo el imparable avance enemigo. El día 23, poco antes de las tres de la tarde, se reunieron sobre la vertical de Zaidín 7 “Moscas” de la 1ª Escuadrilla y 11 “Chatos” de la 1ª y 4ª para acudir al norte de Quinto (Zaragoza), donde los aparatos de la 4ª Escuadrilla (no se conoce si Rómulo Negrín participó en esta acción de guerra) ametrallaron en tres pasadas a las tropas del Cuerpo de Ejército marroquí del general Yagüe que esa misma madrugada habían cruzado el río Ebro.


A las 9 h 10 m del día 24 tomaron tierra sin novedad en Zaidín seis “Polikarpov I-15” que procedían del aeródromo de Sabadell, al mando del Teniente José Redondo Martín, en esas fechas ya un veterano piloto y que quedaría adscrito a la 3ª Escuadrilla del G26. Durante las siguientes semanas estuvieron combatiendo codo con codo, aunque en escuadrillas diferentes, los hijos de las dos personalidades que más encarnaban el espíritu de resistencia de la República española. Por un lado, Rómulo Negrín, hijo del Dr. Juan Negrín, Presidente del Consejo de Ministros y firme defensor de la consigna “Resistir es vencer”, que fue dada a conocer en un discurso el 28 de marzo. Y de otro, José Redondo, hijo de Cayetano Redondo Aceña, alcalde del heroico Madrid del: “No pasarán”.


Lo más probable es que se tratara de “Chatos” procedentes de los talleres del Servicio de Aviación y Fabricación (SAF-16) de Sabadell, donde se reparaban y producían los cazas “Polikarpov I-15” en España con piezas fabricadas en la Unión Soviética. Estos seis nuevos aparatos apenas cubrían una mínima parte de las múltiples pérdidas tenidas por las cuatro escuadrillas de “Chatos” durante las dos anteriores semanas de fuertes combates en el frente de Aragón. En este duro escenario bélico, la aviación republicana estaba siendo literalmente aplastada por la gran superioridad numérica de una aviación enemiga integrada por las poderosas escuadras extranjeras de la Aviazione Legionaria italiana y de la Legión Cóndor alemana, además de la más testimonial escuadra franquista.


Poco después, a las 11 h 20 m, las cuatro escuadrillas de “Chatos” pusieron en el aire sus 30 aparatos operativos (posiblemente entre ellos Rómulo Negrín y 5 ó 6 compañeros más de la 4ª), junto a 11 “Moscas” de protección, con el fin de obstaculizar la imparable progresión de las fuerzas del C.E. marroquí. Al llegar a la carretera de Zaragoza a Lérida, en las proximidades del cruce con la carretera a Pina de Ebro (Zaragoza), los pilotos de “La Gloriosa” localizaban una gran columna motorizada compuesta de 100 camiones y, a lo largo de unos 3 kms, una importante concentración de tropas marroquíes a los lados de la carretera. Inmediatamente los aparatos de la 1ª y 4ª Escuadrilla del G26 se lanzaron a ametrallarlos en vuelo rasante, en varias pasadas, hasta agotar las municiones por completo.


Por su parte, protegiendo el ametrallamiento, el resto de los cazas republicanos sostenían un desigual combate aéreo con una imponente formación de cazas enemigos formada por 36 “Fiat CR.32” de los grupos franquistas 2-G-3 y 3-G-3, al mando de Ángel Salas Larrazábal, apoyados por 12 “Messerschmitt Bf 109” del Grupo J/88 de la Legión Cóndor. La inferioridad numérica de la Escuadra nº11 resultaba tan patente que el Grupo 26 sufrió las mayores pérdidas durante un solo combate: siete “Chatos”, dos de ellos al chocar entre sí, cinco de la 2ª y dos de la 3ª Escuadrillas. Los franquistas reconocieron únicamente el derribo de uno de sus “Fiat”, aunque los republicanos reclamaban haber abatido varios de ellos y algún “Smith” (como denominaban a los “Messerschmitt Bf 109”). La Legión Cóndor por su parte, con su hermetismo habitual, no informó de posibles bajas.


Ante la rápida progresión de las fuerzas enemigas, la Escuadra nº11 se vio obligada a retrasar de nuevo, algo que se hizo habitual durante esta campaña, las bases de sus escuadrillas de “Chatos”. Se trasladarían a Cataluña, abandonando para siempre Aragón. La 4ª Escuadrilla de Rómulo Negrín pasó a Almenar (Lérida), al valle del Noguera-Ribagorzana, aunque al respecto no hay unanimidad entre los estudiosos. A su vez, la 2ª y 3ª salieron a lo largo de la mañana del 25 para Balaguer (Lérida), a orillas del río Segre, a las que se uniría la 1ª más tarde. El nuevo punto de reunión quedó fijado sobre la vertical del aeródromo de Lérida. Esa tarde del 25, ante lo desesperado de la situación en el frente, 24 “Chatos” (probablemente el CC-011 de Rómulo era uno de ellos) y 10 “Moscas”, intentaron dificultar la llegada de refuerzos al C.E. marroquí por la carretera nacional II Zaragoza-Lérida, ametrallando concentraciones de tropas en el sector de Osera, y de caballería en la carretera de Gelsa (Zaragoza).


En las sucesivas jornadas los mandos de la Escuadra nº11, conocedores de la clara inferioridad de sus efectivos totales, trataron de compensarla con una disminución de las salidas y acumulando en cada misión la mayor cantidad de cazas operativos. Así, el día 26 se efectuaría un único servicio. A las 12 h 30 m salieron 19 “Moscas” y 23 “Chatos” como protección de bombarderos “Tupolev SB” (“Katiuskas”) en su ataque a posiciones enemigas en Bujaraloz, y del posterior ametrallamiento de la carretera nacional II por parte de varios aparatos de la 4ª Escuadrilla del G26 (posiblemente con Rómulo Negrín), en el sector entre Bujaraloz (Zaragoza) y Peñalba (Huesca). Al siguiente día se repitió el servicio, y a las 16 h se reunieron sobre la vertical de Lérida 27 “Moscas” y 22 “Chatos” para otra misión de protección a “Katiuskas”, que se realizó sin novedad, tomando tierra a las 17 h 10 m.


Esa misma tarde, a las 17 h 35 m, el aeródromo y también la ciudad de Lérida fueron bombardeados por dos escuadrillas de Heinkel “He-111”. Ante ello, Rómulo Negrín y sus compañeros de la 4ª Escuadrilla del G26 dejaron el campo de Almenar para dirigirse más al interior de la provincia de Lérida, a una nueva base situada en L´Aranyó, a unos 6 km de la localidad de Cervera, no tan próxima al frente. Estos continuos cambios de aeródromos provocaban molestias e incomodidad a los pilotos, pero para los escalones de tierra de las escuadrillas (armeros, mecánicos, etc.), forzados a ir en caravanas de automóviles y camiones de unos lugares a otros, suponían un verdadero riesgo sobre sus vidas, siempre con el peligro de sufrir un ataque aéreo o terrestre en estos traslados.




Los siguientes días la caza de la República fijó un nuevo punto de reunión sobre la vertical del campo de Bell-Puig (Lérida), para realizar los servicios en formaciones conjuntas de 23 “Chatos”, algunos de la 4ª Escuadrilla y entre ellos sin duda el CC-011 de Rómulo Negrín, con la protección, dependiendo del día, de 25 a 27 “Moscas”. Así el día 28, a las 13 h 45 m, para una misión de patrulla por el sector Candasnos-Fraga y de la carretera de Monzón (Huesca). Al siguiente día, a las 13 h 15 m, en un primer servicio de ametrallamiento de las tropas del general Moscardó que cruzaban el río Cinca, entre Zaidín y Albalate. Y tres horas más tarde, en el ametrallamiento de una columna motorizada en la carretera de Leciñena a Albalate de Cinca. Al regreso, “Chatos” de la 4ª Escuadrilla también ametrallaron posiciones marroquíes en las proximidades de Fraga.


Ante la superioridad abrumadora de las fuerzas enemigas, la mayor parte de las unidades del Ejército Popular al norte del Ebro desaparecieron en la práctica, sumidas en una desordenada retirada. Al finalizar la jornada del 30 las tropas franquistas habían alcanzado ya toda la línea del río Cinca hasta Barbastro, estableciendo sólidas cabezas de puente en Monzón, en Belver y en Fraga, esta última muy profunda en dirección a Lérida. Ello obligó a un nuevo repliegue de las escuadrillas de caza republicanas que se situaron, por parejas, las del G21 (“Moscas”) en Bellpuig y Reus, y las del G26 (“Chatos”) en Anglesola y Cervera (L´Aranyó), donde ya se encontraba la 4ª de Rómulo Negrín.


La frenética actividad de la Escuadra nº11 continuaría aunque con nuevo punto de reunión sobre Cervera. En las sucesivas jornadas, Rómulo Negrín y sus compañeros de la 4ª Escuadrilla del G26 participaron en diversos servicios de patrulla a lo largo del frente del río Cinca, así como en el ametrallamiento de tropas y columnas de camiones enemigos en las carreteras de acceso a Lérida con la intención de dificultar al máximo la presión de las tropas franquistas sobre dicha ciudad. A pesar del valor demostrado por los “Chatos” de “La Gloriosa” y de la tenaz resistencia mantenida durante una semana por los defensores republicanos, en especial de la 46ª División de Valentín González “El Campesino”, las tropas marroquíes al mando del coronel Barrón lograban entrar en Lérida el 3 de abril.


Al mismo tiempo la situación al otro extremo del frente también comenzaba a ser crítica. Ese mismo día Gandesa, al sur del río Ebro, pasó a poder de las fuerzas franquistas de García Valiño mientras que Morella caía el día 4 en poder de las unidades del Cuerpo de Ejército de Galicia del general Aranda. A la vista de ello, la aviación de caza de la República efectuó el día 4 un nuevo despliegue de sus unidades del G26 (“Chatos”) que pasarían a aeródromos de la provincia de Tarragona: la 1ª y 2ª Escuadrilla a Vendrell, y la 3ª Escuadrilla junto a la 4ª de Rómulo Negrín a Monjos, cerca de Vilafranca del Penedés, estableciéndose el Estado Mayor de la Escuadra nº11 en Valls, elegido nuevo punto de reunión. Desde estas nuevas bases, las escuadrillas de “Chatos” iban a poder realizar incursiones tanto al sector del Segre como al sur del Ebro.


Rómulo Negrín y sus compañeros de la 4ª Escuadrilla de “Chatos” intervendrían el día 5 en un único servicio de reconocimiento, con ametrallamiento de tropas y camiones, en varias carreteras a lo largo del valle del Noguera-Ribagorzana (Corbins, Almenar, Alfarràs, Algerri). El día 6 hubo gran actividad con dos servicios. Por la mañana, los “Chatos” de la 4ª Escuadrilla del G26 de Rómulo ametrallaron varias baterías antiaéreas situadas en la carretera Lérida-Corbins y varios camiones a la salida de Corbins y atacarían a un “Fiat CR.32”, posiblemente de la Aviazione Legionaria, que patrullaba en solitario a la altura de Albatàrrec, derribándolo a 1 km al sur de Lérida, junto al río Segre. Además efectuaron un amplio reconocimiento del frente llegando hasta Benabarre (Huesca).


Esa tarde, a las 13 h 15 m, salieron de la vertical de Valls 32 “Moscas” y 29 “Chatos”, varios de la 4ª Escuadrilla y posiblemente con Rómulo Negrín entre ellos, como protección de bombarderos “Tupolev SB” (“Katiuskas”) en su ataque a posiciones enemigas al sur del Ebro, en el sector de Gandesa (Tarragona). Asimismo, los “Chatos” completarían la misión ametrallando varios camiones en la carretera de Miravet a Pinell y concentraciones de las tropas italianas enviadas a España por Mussolini del CTV (Corpo Truppe Volontarie -Cuerpo de Tropas Voluntarias-), en las carreteras próximas a Gandesa y a Mora de Ebro. Los días 7, 8 y 10, según el Diario de la Escuadra nº11, las escuadrillas de “Chatos” no volaron en ningún sector del frente de Aragón.


El día 9 una gran parte de la Aviación de la República realizó un vuelo sobre la ciudad de Barcelona a fin de infundir moral en su población civil, muy disminuida en esas fechas debido a los frecuentes bombardeos de la aviación italiana sufridos por la ciudad. Asimismo era una muestra de apoyo al nuevo gobierno del Dr. Juan Negrín. El Diario de Operaciones de la Escuadra nº11 se refiere el hecho de manera muy breve: “A las 11 h. 30 m. se reúnen sobre el campo de Valls 17 Katiuskas, 12 Natachas, 34 Chatos y 22 Moscas para desfilar sobre Barcelona, regresando sin novedad a las 12 h. 35 m.”. Aunque no existe confirmación documental, lo más probable es que Rómulo Negrín fuera uno de los pilotos que participó en este gran despliegue aéreo sobre los cielos de Barcelona. Y es lógico suponer que ante la atenta y orgullosa mirada de su padre.


Los siguientes días 11, 12 y 13 los integrantes de la 4ª Escuadrilla de “Chatos”, y con ellos Rómulo Negrín, intervinieron en misiones de ametrallamiento en el sector del Segre, ya que con la toma de Balaguer el día 6 por las tropas franquistas, y la posterior ocupación de los embalses de Tremp y Camarasa en el río Noguera-Pallaresa, la línea del frente norte había quedado estabilizada en territorio catalán siguiendo el curso de ambos ríos. Los días 12 y 13, en un doble servicio, también se volaron al sur del Ebro como protección de “katiuskas” y para ametrallamiento de tropas y posiciones enemigas donde el avance del Cuerpo de Ejército de Galicia, apoyado por las tropas de García Valiño, seguía desde Morella imparable hacia el Mediterráneo.


Ya en la mañana del 15 de abril, una formación de “Chatos” de la 3ª y 4ª escuadrillas, aunque no se conoce si Rómulo Negrín entre ellos, con la protección de monoplanos “Moscas”, realizarían un nuevo servicio de ametrallamiento en la zona de San Mateo (norte de Castellón). Se trataba de un desesperado intento de contener a las tropas franquistas empeñadas en la ofensiva hacia el mar. Durante el mismo, resultó alcanzado por fuego de tierra el “Chato” de Fulgencio Martinez Montoya. Según algunas fuentes el piloto murió al estrellarse, mientras que otros autores señalan que salió ileso al no llegar a ser derribado su avión. El sacrificio demostrado por los pilotos de “La Gloriosa” no pudo evitar que ese mismo día 15 la IVa División Navarra del coronel Camilo Alonso Vega alcanzara el Mediterráneo entre Vinaròs y Benicarló, cortando en dos el territorio bajo control de la República.


Rómulo Negrín y sus compañeros de la 4ª Escuadrilla de “Chatos”, junto a los de la 3ª, continuarían sosteniendo desde Monjos el grueso de las salidas al sector del norte de Castellón, como así lo reflejaba el parte de operaciones del día 17 facilitado por el ministerio de Defensa de la República: “La aviación republicana ametralló concentraciones en la zona de San Mateo, Catí, La Jana, San Jorge y Vinaroz”. Aunque la situación varió por completo ante la sorprendente decisión de Franco de detener las operaciones en el frente de Cataluña y lanzar el grueso de sus tropas en dirección a Valencia. En un primer momento, desconfiando del súbito cambio de escenario bélico, los mandos de la Escuadra nº11 de la República mantendrían buena parte de las unidades de caza en Cataluña: tres escuadrillas de “Moscas” y dos del G26, de este último la 1ª en Sabanell y la 2ª en Anglesola.


No obstante, el día 18 las tropas franquistas retomaron su ofensiva hacia el sur por la costa, por lo que varias unidades de caza de “La Gloriosa” se trasladaron rápidamente entre los días 18 y 19 hacia aeródromos de la 4ª Región Aérea (Valencia), tras ser completadas con más aviones y reforzadas con nuevos pilotos. En principio, fueron cuatro escuadrillas. Dos de Polikarpov I-15 “Chatos”, la 3ª en El Grao de Castellón y la 4ª de Rómulo Negrín que se estableció en el aeródromo de Vilafamés, utilizado anteriormente por los bombarderos Tupolev SB “Katiuska”. Además de dos escuadrillas de Polikarpov I-16 “Moscas”, la 3ª con base en Sagunto y la 1ª en Lliria, a las que se les unió la 4ª Escuadrilla al llegar pocos días después a Vistabella del Maestrat (Castellón).



En las siguientes jornadas los integrantes de la 3ª y 4ª Escuadrilla de “Chatos” y con ellos Rómulo Negrín, contando siempre con la inestimable protección aérea de los monoplanos “Moscas”, realizarían constantes salidas de ataque y ametrallamiento a posiciones enemigas con el objetivo de ejercer de barrera de contención sobre las tropas franquistas empeñadas en su ofensiva en dirección a Valencia. El día 21, en uno de estos peligrosos servicios en el sector de la costa a unos cuatro kilómetros al norte de Alcalà de Xivert (Castellón), se produjo una pérdida muy sentida para Rómulo Negrín y el resto de integrantes de la 4ª Escuadrilla. El avión de José Recalde Gómez, Jefe de patrulla y uno de los veteranos pilotos a pesar de su juventud del Frente del Norte, fue derribado (aunque hay informaciones contradictorias al respecto) muriendo el piloto al estrellarse sobre el suelo.


El 23 de abril las fuerzas franquistas iniciaron una fuerte ofensiva conjunta hacia Castellón y Valencia. Por un lado el C.E. de Castilla desde pleno Maestrazgo en la zona de Aliaga (Teruel), mientras que el C.E. de Galicia intentaba romper las líneas republicanas de Coves de Vinromà – Alcalà de Xivert (Castellón), junto a la costa del Mediterráneo. Y dos días después, 31 bombarderos Heinkel “He 111” del grupo K/88 de la Legión Cóndor, partiendo de su base en el aeródromo Sanjurjo (Zaragoza), efectuaron un intenso bombardeo sobre el aeródromo de Vilafamés y la zona costera de Benicasim durante el que lanzaron 46,2 toneladas de bombas. Más tarde, otro grupo de 24 “He 111” efectuó un segundo bombardeo, arrojando 34,4 toneladas de bombas sobre la zona sur de la ciudad de Castellón, la estación de Villarreal y el área de Sagunto.


Ante estos bombardeos, la 3ª y 4ª escuadrillas del G26 recibirían la orden de replegarse más hacia el sur, y alejarse de primera línea. Lo más probable es que tanto la 3ª Escuadrilla como la 4ª de Rómulo Negrín se desplazaran la misma tarde del día 25 al aeródromo de La Señera, situado junto a la carretera nacional Valencia-Madrid, a 10 km. al oeste de Manises (Valencia). Sin embargo, y dado que en esas fechas los combates terrestres más encarnizados se libraban en el interior del Maestrazgo, en los confines entre Castellón y Teruel, Rómulo Negrín y sus compañeros de la 4ª Escuadrilla de “Chatos” no tardarían en ser enviados a uno de los aeródromos republicanos de campaña más próximos a Teruel: La Balsilla, situado a pocos kilómetros al noreste de Alcublas (Valencia).

No se conoce con exactitud en qué fecha Rómulo Negrín y sus compañeros de la 4ª Escuadrilla de Polikarpov I-15 “Chatos” llegaron a la Balsilla, aunque lo más probable es que fuera el día 26 de abril o como muy tarde el 27. Su llegada coincidió con el inicio de un periodo de mal tiempo, por fuerte temporal de lluvias, que provocó una significativa disminución en las operaciones terrestres y poca actividad aérea durante unos días, aunque no su total paralización. Y aprovechando justamente este periodo de cierta pausa bélica es cuando debieron de realizarse las conocidas fotografías, aunque no hay constancia escrita que así lo acredite, en las que se ve a Rómulo Negrín en el aeródromo de La Balsilla (Alcublas) junto a su inseparable Polikarpov I-15 “Chato” de numeral CC-011.


En realidad se trata de una completa serie de fotografías de las que hasta el presente se han publicado cinco, aunque se desconoce si fueron tomadas algunas más. En realidad, Rómulo Negrín únicamente aparece en tres de estas fotografías. En una se encuentra solo junto a su “Chato” CC-011, con equipo de vuelo (ropa, calzado, gafas y gorro) además de portar el correspondiente paracaídas de asiento. Esta indumentaria parece indicar que era uno de los pilotos que en esos momentos realizaban el servicio de guardia en La Balsilla. En las otras dos, muy parecidas entre sí, Rómulo porta un chaquetón de cuero sobre el equipo de vuelo y se muestra muy sonriente junto a varios de sus compañeros pilotos en la 4ª Escuadrilla de Polikarpov I-15 “Chato”. De éstos, hasta el momento sólo se ha podido reconocer a uno de ellos, el también sargento piloto Nicolás Pérez Buj.


En una cuarta fotografía se muestra al mencionado sargento Nicolás Pérez Buj caminando en solitario, con chaquetón de cuero, uniforme de calle y gorra de plato, alejándose del Polikarpov I-15 “Chato” CC-011 de Rómulo Negrín. La indumentaria de Pérez Buj demuestra, al no portar el equipo de vuelo, que la 4ª Escuadrilla de "Chatos” no estaba de paso en el aeródromo de La Balsilla como manifiestan algunos estudiosos, sino que se encontraba allí destacada. Lamentablemente no se conservan registros escritos de esa época de las actividades de la Escuadra de caza de la República y, por tanto, no hay documentos que señalen el tiempo que Rómulo Negrín y el resto de miembros de su escuadrilla pudieron haber estado en Alcublas. Lo más probable es que dejaran La Balsilla a finales de la primera semana del mes de mayo de 1938 para pasar al cercano aeródromo de El Toro (Castellón).


La quinta fotografía de la serie y última, al menos de las que se han hecho públicas hasta ahora, muestra a varios miembros de uno de los dos equipos de mecánicos con los que contaba en esas fechas la 4ª Escuadrilla. Entre ellos, al cabo José Jové Alujas apoyado sobre el ya famoso Polikarpov I-15 CC-011, aparato del que era responsable como mecánico en el sector de Valencia en esa época. Un punto más a favor de que las fotografías fueron realizadas en La Balsilla (Alcublas). Con la división del territorio de la República en dos zonas, y ante la imposibilidad práctica de su traslado de una zona a otra, hubo necesidad de mantener duplicidad de plantilla de personal técnico y de mantenimiento de las escuadrillas, el llamado escalón de tierra o rodado: uno en Cataluña y otro en el área de Valencia.



La mayor evidencia en cuanto a que las fotografías sí fueron tomadas en La Balsilla (Alcublas) proviene de la persona que conservó en su poder un juego de copias originales y que, gracias a su generosidad al cederlas al archivo de la Asociación de Aviadores de la República (ADAR), podemos contemplarlas actualmente: Antonio Vilella Vallés. Destinado a la 4ª Escuadrilla del Grupo 26 “Chatos” a mediados del mes de abril de 1938, tras terminar su formación como sargento mecánico de aviación en la Escuela de Godella (Valencia) en su 16ª promoción. Antonio Vilella siempre ha manifestado que estas fotografías se obtuvieron en Alcublas a finales de abril, aspecto que me volvió a confirmar durante la grata charla que mantuve con él durante la inauguración de la magna exposición “Aviadores de la República”, celebrada el pasado mes de abril en Madrid.


¿Y qué decir de la estancia de Rómulo Negrín y de sus compañeros en Alcublas?. Según palabras de Juan Sayós Estivill, piloto de la 1ª Escuadrilla del G26 (“Chatos”) en su libro “Un aviador de la República”, que también estuvo destinado durante un tiempo en Alcublas: “Las comodidades eran escasas y las lentejas abundaban más que la carne, pero no era el momento oportuno de andarse con remilgos”. Más adelante continúa con el tema de la comida “Aseguran que las lentejas contienen hierro, pero fueron tantas las que llegamos a comer en Alcublas que no comprendo como no nos oxidamos”. En cuanto al alojamiento, manifiesta que “Dormíamos en el pueblo, en una casa requisada para aquellas circunstancias. Estaba situada en una plaza y (…) sólo llegábamos a ella al finalizar la jornada y regresábamos al aeródromo antes de que despuntase el alba”. Así pues, probablemente Rómulo Negrín estuvo durmiendo en el edificio de la plaza del Porche que con anterioridad había sido la sede en Alcublas del partido Izquierda Republicana y de la Asociación Provincial de Campesinos.


Espero en una próxima colaboración en este blog de PEÑA RAMIRO dar por completada la apasionante biografía de Rómulo Negrín. En ella relataré las peripecias vividas por Rómulo durante los siguientes meses de guerra de mayo y junio, en los que hubo algunos momentos donde su vida estuvo en peligro, hasta su definitiva salida de España en agosto de 1938 para realizar un nuevo curso de aviación en la URSS y su posterior marcha al exilio.


Un último comentario.

Quiero rendir un emocionado homenaje a todos aquellos jóvenes que, como a Rómulo Negrín, una guerra impuesta les robó su juventud y a muchos de ellos hasta la vida. Por ello, la sociedad española en su conjunto les debe un justo reconocimiento, aunque sea con más de 70 años de retraso. No importa si lucharon altruistamente en defensa de sus ideales o simplemente cumpliendo con su deber al ser alistados de forma forzosa. Todos ellos fueron nuestros valientes soldados. Su entrega, honestidad y sacrificio merecen nuestra más sincera gratitud y respeto. En su recuerdo…

Agradecimientos: a Antoni Vilella i Vallés, Presidente de ADAR-Barcelona y memoria viva de “LA GLORIOSA” Aviación de la República Española.

Por Juan Antonio Fernández Peris,

del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO de Alcublas

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Me lo he leído de tirón. Alucinado con vuestro trabajo. Estáis a todas.
Seguid así.

Sargantana dijo...

Enhorabuena, Juan Antonio. Ya veo el por que ganasteis el certamen de relatos.

Maria Montesinos dijo...

No tengo claro si llegó a dormir en Alcublas, lo decía porque entonces vivir, lo que se dice vivir vivió poco en el pueblo, digo yo.
No es crítica, de verdad, que el articulo está bien y documentado a pesar de lo largo que es

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

No existe documentación escrita, al menos conocida en estos momentos, que demuestre que Rómulo Negrín estuvo en Alcublas. Lo que si que hay son datos y testimonios que lo avalan.
En principio,puede señalarse que Rómulo Negrín estuvo unos 10 días destacado, junto a su escuadrilla, en el aérodromo de La Balsilla: desde finales de abril a principios de mayo de 1938.
Y en ese tiempo debió de dormir probablemente en el edificio de la plaza del Porche que aparece fotografiado en el artículo. Que era uno de los alojamientos destinados en Alcublas a los pilotos.

Anónimo dijo...

Al autor del artículo:
Sería conveniente comletases la información sobre el tiempo que permaneció el aeródromo de la balsilla en Alcublas. De Rómulo Negrín ya has dicho que, probablemente sólo estuvo unos días ¿y el AERÓDROMO? ¿qué tiempo permaneció en pié?.

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

Contestando brevemente, el aeródromo de La Balsilla se construyó a lo largo del otoño de 1937 y estuvo operativo desde principios de 1938 hasta junio de 1938.
Al respecto, para conocer más sobre La Balsilla me remito al magnífico libro coordinado por Francisco Teruel y publicado por el Ayuntamiento de Alcublas: ESTELAS EN EL CIELO.ALCUBLAS, 1938.

Anónimo dijo...

He leído en el libro de P Teruel q Rómulo Negrin estuvo de pasada en Alcublas, q incluso no hizo ni noche. Q es algo mítico. Q tiene de cierto las 2 versiones?
Gracias.

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

Al haberse perdido las hojas correspondientes del Diario de Operaciones de la Escuadra de Caza de la República, no hay constancia documental de dónde estuvieron destacadas las escuadrillas de "Chatos" en esas fechas.Por eso Francisco Teruel y otros especialistas ponen en duda las fotografías de Rómulo en La Balsilla (Alcublas).
Sinceramente opino que están equivocados y que les ha faltado profundizar en este tema concreto de Rómulo Negrín. Por otra parte, el resto del libro es fantástico, muy documentado y digno de un 10.
Después de un largo año investigando todas las fuentes escritas y orales conocidas, mi impresión queda recogida en el artículo de PEÑA RAMIRO: Rómulo Negrín SI debió de estar en La Balsilla (Alcublas), y no de pasada, sino destacado con su escuadrilla por unos días.
Las fotografías no son un mito, existen. Son reales y muy probablemente(la seguridad al 100% no existe)fueron tomadas en La Balsilla (Alcublas)a finales de abril de 1938.

Anónimo dijo...

Me parece DESMESURA, un artículo tan extenso, y otros cuatro más anteriores, (este dice es el 5º de RÓMULO NEGRÍN) dedicada a quien, estuvo como mucho 10 días en el aeródromo de la Balsilla.
La serie titulada "VIVIERON EN ALCUBLAS" ¿ha dado tanta importancia a alguno de nuestros alcublanos, hombres o mujeres que nacieron, trabajaron y defendieron su pueblo toda su vida?
¿Por qué tanto ensalzar a un piloto de la guerra?
Alguien me puede explicar este interés desmesurado por Rómulo Negrín?

DESMESURA dijo...

Al anónimo de las 16:46,
Crees que investigar es DESMESURA??
Es DESMESURA publicar un libro sobre un aeródromo que tuvo una vida efímera en la guerra??
Es DESMESURA publicar un libro sobre los s. XVI y XVII con lo que ya ha llovido hasta ahora??
Es DESMESURA redescubrir nuestro pasado??

Considero que la DESMESURA es la tuya por pensar así.
Todos los que han salido en esta serie han tenido su importancia y -creo que los administradores de este blog convendrán conmigo- si tienes algo que decir escribe algo en esta serie, guapo.

Marmon dijo...

Que un hijo del Dr Negrín, Presidente del Consejo de Ministros de la República desde la caída del gobierno de Largo Caballero en 1937 pasase por ALCUBLAS, es digno de 5 y 15 artículos más.
celos, celitos celosssss.

Anónimo dijo...

Y hablando del avión con el que posa Rómulo Negrín en su ya famosa foto:
Es un avión de procedencia soviética (código CC) perteneciente a la 4ª Escuadrilla.
Anteriormente el avión debió de pertenecer a la 2ª Escuadrilla pués el día 21 de febrero de 1.938 pilotado por Francisco Viñals Guarro choca contra el Fiat CR-32 de Carlos Haya (que muere al estrellarse su avión) logrando a pesar de las averías tomar tierra en un campo cerca de Forniche Bajo. ¿Es posible que el reportaje sobre Rómulo Negrín, realizado en Alcublas, cerca de Liria en abril de 1.938 se realice con éste avión por ser con el que se derribó a Carlos Haya?

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

Hablar de un personaje como Rómulo Negrín que se ha convertido en el icono del aeródromo de Alcublas, gracias a las fotografías de las que se está hablando no me parece exagerado. Independientemente de haber sido hijo del presidente del Consejo de Ministro de la República Española durante gran parte de la guerra. Pero, como no podría ser de otra manera, respeto cualquier opinión crítica.
Pensaba hablar en el próximo (y último -para descanso de algún lector agotado-)artículo sobre la biografía de Rómulo Negrín del tema del CC-011. Pero adelanto un apunte: el CC-011 no fue pilotado por Viñals, ni fue el avión que impactó con el del capitán Haya. Dentro de unas semanas daré, por supuesto en PEÑA RAMIRO, todos los detalles...

Anónimo dijo...

Los celosos de siempre se dedican a incordiar a todos los blogs, deberían seguir buscando la imagen, ya que el tema les ha dado para bastantes entradas.

Margaritas a los cerdos dijo...

Darte la enhorabuena por el impresionante trabajo que has realizado. Me consta que has dedicado muchas horas y algún que otro viaje a Madrid para documentaste. El resultado es magnifico, digno de ser publicado. Se que Carmen Negrin esta muy satisfecha con esta biografía de su padre. Espero con impaciencia tu próxima colaboración, es todo un lujo leerte.

Republicanos de Alcublas dijo...

Magnifico trabajo de investigación, ua vez completado se merece una publicación. Gracias a Juan Antonio por su trabajo y a Peña por divulgarlo.

Aviador Dro'gao dijo...

Dejad que los DESMESURADOS se acerquen a mí, que de ellos será le reino de los .... (no lo digo por educación).Ni puto caso.

Anónimo dijo...

Maravilloso el trabajo fotográfico. Para los amantes de la aviación de la guerra civil esta página es una gozada