miércoles, 26 de diciembre de 2012

ACTUACIÓN DE LA PLATAFORMA ALCUBLANA POR LA RECUPERACIÓN DEL ENTORNO

El domingo 30 de diciembre la PLATAFORMA ALCUBLANA POR LA RECUPERACIÓN DEL ENTORNO hará una salida al monte en una jornada de limpieza y recogida de cristales.





Se trata de compartir una jornada en la naturaleza en la que podremos apreciar in situ la basura que acumula nuestro entorno. Intentaremos pasar una mañana de convivencia y de concienciación. Habrá un taller para niños en los que podrán observar los materiales que se depositan inadecuadamente en el monte con su largo proceso de biodegradación. Podrán también ver de primera mano las técnicas utilizadas para evitar la erosión y el lento proceso de recuperación de nuestro entorno.
Estáis todos invitados a esta jornada en la naturaleza.

domingo, 23 de diciembre de 2012

LLEGA LA NAVIDAD... TAMBIÉN A ALCUBLAS

Hemos querido celebrar la llegada de la NAVIDAD con imágenes alcublanas de hace ya más de 50 años. Tan lejos... tan cerca. 


Por supuesto hay mucha gente que las tendrá guardadas, pero esta gente ya es un poco “mayor” y queremos que las vea la gente un poco más joven que nuestra generación, y vea lo que era y como era la vida en nuestro pueblo en los años sesenta.


 Cada año en Navidad se representaba en el antiguo Centro Parroquial el nacimiento de Jesús, solía ser todos los años lo mismo, yo aún Salí en algunos y siempre era lo mismo. Las fotos de este artículo son del año 1960. Os podéis dar una idea de cómo era, lo que es hoy la Casa de la Cultura.


 También a mucha gente le traerá muchos recuerdos las fotos del Belén de la Iglesia, también son de 1960. Está montado a la izquierda del Altar Mayor. Yo cuando era monaguillo, ya lo montábamos en el centro, delante del altar; estando de cura entonces  D. Alejandro.


Si os fijáis en la foto, el altar, al fondo aún estaba pegado a la pared, (la misa se celebraba de espaldas al público). El otro Belén, es el que se hizo en las escuelas ese mismo año.

 Bueno, aprovechamos  desde aquí para felicitaros la Navidad y que tengáis un buen 2013.


P A L L A M I N

viernes, 21 de diciembre de 2012

EN TORNO AL FUEGO. FPA EL VILLAR

El Centro de Formación de Personas Adultas EL VILLAR nos propone la siguiente actividad relacionada con los incendios sufridos este verano.


Estamos tod@s invitados!!

martes, 18 de diciembre de 2012

CARTOGRAFÍA ALCUBLANA

Preparando un artículo sobre una curiosidad histórica de Alcublas hemos recopilado una serie de mapas datados con anterioridad a 1930 y que queremos compartir con todos vosotros.

En octubre de 1929 el Ayuntamiento de Alcublas se propuso el desarrollar un proyecto de ampliación del término de Alcublas a costa de segregar tierras de Andilla y Lliria. Para ello preparó una serie de detallados expedientes, comunicaciones, estudios y mociones.

El resultado de esta posible ampliación del término municipal lo trataremos en un amplio artículo que publicaremos en breve.


En esta ocasión os dejamos con planos del término municipal de Alcublas y sus bodegas. Vale la pena echarles un vistazo...



Plano del término de ALCUBLAS y parte de sus colindantes

 
Bodegas de VISTA ALEGRE




 


Bodegas DEL CAMPO
 
Bodegas DE LAS VIROLAS
 
Bodegas DE SANTA

Bodegas DE GEA

Bodegas de TUFALTABAS

Bodegas DE MUNDO NUEVO

Detalle término de ALCUBLAS
 

domingo, 16 de diciembre de 2012

LA FOTO DE LA SEMANA

CUEVA SABUQUERA. ALCUBLAS

 
 
 
 
La Cueva Sabuquera se encuentra dentro del Paraje Natural Municipal de La Solana y Barranco de la Lucía en la localidad de Alcublas, provincia de Valencia.
Es una extensa sima utilizada tiempos atrás como nevero (almacén de nieve para posteriormente llevar el hielo a la capital), su profundidad y humedad han creado un microclima en el que se han desarrollado plantas más comunes es bosques más húmedos y donde destaca por su frondosidad y tamaño la presencia de la flámula.

viernes, 14 de diciembre de 2012

VII EDICIÓN DEL FESTIVAL ALCUBLUES

El concierto de esta VII edición del festival alcublues se celebrará a las 10 y media de la noche de hoy viernes 14 de diciembre, en la Cambra del Ayuntamiento.
Es un marco inédito en este tipo de actuaciones, y será la primera vez que actua la Banda de Alcublas en la casa del pueblo. Esperemos que podamos disfrutar de la buena música con este espacio tan entrañable que ofrece la cambra y la acústica de la sala. Este año se celebrará de manera modesta pero con el espíritu de siempre y la vocación de promocionar nuestra localidad con el lenguaje universal de la música.
Y con algún dulce de navidad!.


Actuarán los EISENHOWERS COUNTRY-MUSIC, grupo valenciano de música country influenciado y que recorre las tendencias del Texas Sound - Honky Tonk - Outlaw Country - Hillbilly, entre otros, haciendo de su repertorio una buena escusa para dejarse llevar y bailar hasta que el cuerpo aguante ... y si sabes algo de Line Dance, ya tienes mas de un motivo para acercarte al ALCUBLUES 2012.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

HOY COMEMOS DE NUEVO EN...


LA ALDEA (CALLES)

 

 UN TOQUE PERSONAL A LA GASTRONOMIA TRADICIONAL

 

 

 
En una anterior colaboración gastronómica para este blog PEÑA RAMIRO comenté mi experiencia en uno de los restaurantes que más fama tiene en la comarca de La Serranía por su particular, cuidada y siempre sorprendente cocina de autor, en este caso de autora, algo no muy usual por estas tierras de interior: La Aldea. Sin embargo, al ser verano, y puesto que la carta varía según temporada, me faltó probar algunos de sus no menos afamados platos de cuchara para los meses más fríos. Por ello de nuevo he visitado La Aldea para poder saborear su plato estrella de invierno: Alubias de sinhilo con boletus confitados y crujiente de morcilla de arroz.



El restaurante La Aldea se encuentra ubicado en la zona más elevada de la pequeña localidad de Calles, en un pequeño edificio tipo chalet que sorprende por su audaz y muy conseguida arquitectura de vanguardia. Este restaurante, totalmente recomendable, está regentado por Inma Maz, que practica en la cocina una personal cocina de mercado puesta al día, con producto fresco y de calidad, y su marido JuanVi en el servicio en sala, de trato amable, efectivo y profesional que te guía con mucho criterio. El local es pequeño y por ello es mejor reservar mesa con antelación, sobre todo fines de semana y festivos (tf. 665 545 305).



El comedor también es vanguardista, tanto en su concepción, debida a Olga Lanzas, arquitecta coautora del proyecto, como en su sobria decoración. Así sus grandes ventanales apaisados están estudiados para conseguir el máximo de luminosidad a la vez que los comensales pueden recrearse en las fabulosas vistas sobre el valle del río Tuéjar/Chelva. Sin olvidar una cuidada acústica, la gran olvidada en la mayoría de los restaurantes, que permite disfrutar de una agradable conversación sin que nos molesten las conversaciones del resto de las mesas aun estando lleno el local. Todo ello sin restar un ápice de calidez al comedor, que termina por resultar muy confortable y acogedor.

 

Inma Maz tiene claro lo que quiere y los excelentes platos que nos puede ofrecer en su restaurante se presentan con la estética más actual, en total consonancia con el local. Son platos elaborados con excelente materia prima y siempre con su impronta de creatividad. Están muy alejados del patrón predeterminado que se atribuye de manera simplista a la gastronomía de nuestra comarca: cocina rústica basada fundamentalmente en ollas, embutidos y chuletas a la brasa. Sin embargo, La Aldea no cae en esta falsa disyuntiva entre modernidad y tradición, pues en su cocina se funden ambas propuestas en una delicada y personal interpretación de lo que se entiende por buena gastronomía.



Para romper el tópico que existe sobre La Aldea como restaurante que únicamente se dedica a entrantes delicados y en pequeñas porciones, a continuación repasaré algunos de los excelentes e interesantes platos de cuchara, basados en la gastronomía tradicional, que prepara Inma Maz, eso sí, dándoles siempre su toque personal. Así podemos elegir entre su suave, creativa y ligera sopa de tomillo o su completísima y sorprendente olla de verano (templada), con bacalao y huevo, además de patata, acelgas y judías, aderezada con abundante hierba buena.

 

O las recreaciones de platos más conocidos de la gastronomía valenciana como el arroz en fesols i naps.



O de la típica y popular fabada asturiana. 



O sus particulares y sabrosos callos con garbanzos. Platos donde, a pesar de la contundente consistencia de buena parte de sus materias primas, Inma Maz es capaz de imprimir al resultado final una inusitada dosis de delicadeza, que define su particular y reconocible estilo de cocina.



Aunque sin duda su plato estrella de invierno son sus reconocidas Alubias de sinhilo con boletus confitados y crujiente de morcilla de arroz. Plato basado en la gastronomía tradicional de La Serranía que, como no podía ser de otra manera, no pude resistirme a probar en mi última visita a La Aldea.



Se trata de un guiso de alubias rojas, que aportan un agradable color oscuro al caldo resultante. Su ingrediente principal es la llamada alubia de sinhilo, una variedad local de Chelva poco conocida fuera de esta población y de cultivo muy restringido.

 

Esta variedad de alubia el secreto de la textura y delicioso sabor de este plato. Es una lástima que la mayor parte de las variedades locales de legumbres y de otras hortalizas, de características organolépticas muy superiores, estén desapareciendo a marchas forzadas sustituidas por unas pocas comerciales mucho más productivas pero de inferior calidad.

 

Gracias a la amabilidad de Inma y de JuanVi reproduzco a continuación, como primicia para los lectores de este blog PEÑA RAMIRO, la receta completa de las Alubias de sinhilo con boletus confitados y crujiente de morcilla de arroz:



Ingredientes

1Kg de Alubias de sinhilo

1 Carlota

1 Cabeza de ajos

1 Trozo de tocino ibérico y otro de chorizo ibérico.

12 horas las alubias en remojo

½ Kg de boletus confitados en aceite de oliva con dos dientes de ajo y un poco de sal. No dejar hervir el aceite.

1 morcilla de Burgos

Picada: Ajo y perejil

 



Cocción

Levantar un primer hervor y cambiar el agua.

Con agua fría añadimos la cebolla, laurel, una cabeza de ajos, la carlota, el tocino y varias rodajas de chorizo. Todo en crudo y un chorrito de aceite de oliva. No añadir sal. Entre 1 hora y media más o menos las tenemos cocidas. (Según la alubia, a veces se necesita más tiempo). Añadimos la picada. Dejar reposar.


 

Una vez cocidas las alubias y a la hora de servirlas, como presentación, se colocan por encima los boletus previamente confitados y la morcilla de Burgos pasada por la plancha y bien crujiente. Tras dejar reposar unos pocos minutos el plato, comencé a dar buena cuenta de él. Realmente delicioso, la verdad. Cada nueva visita a La Aldea supera la experiencia anterior.



Para concluir, únicamente destacar la gran dedicación de los propietarios (Inma como cocinera y JuanVi atendiendo las mesas) de La Aldea, que se nota tanto en la personal concepción de su cocina como en el trato, discreto, atento y sincero, con un punto muy familiar. Te hacen sentir cómodo, casi como en casa.  No se puede pasar cerca de Calles y no probar su cocina muy personal, de altísima calidad y que nada tiene que envidiar a los más afamados restaurantes a nivel nacional. Muy recomendable. 



 

 

Por:

Juan Antonio Fernández Peris

del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO

 

sábado, 8 de diciembre de 2012

LA NOCHE DE LOS QUINTOS EN ALCUBLAS

En la madrugada de hoy, día de la Inmaculada, hemos celebrado la Noche de Quintos con menos frío del esperado y con la plaza a rebosar de personas expectantes de ver cantar a los quintos.


El invierno en Alcublas es una estación muy rica en tradiciones y manifestaciones populares, el trabajo en el campo exige dedicación en la recolección de la oliva, pero siempre encontrará Alcublas un tiempo para la diversión. Y anterior al paso de las Navidades y con la víspera de la festividad de la Inmaculada se celebran en nuestro pueblo las fiestas de los Quintos.



Es una fiesta que tiene su origen entrado el siglo XIX, y que ya en nuestros días se traduce en el recordatorio festivo de las llamadas a filas. Los quintos de Alcublas (junto las quintas), cuando llegan las doce de la noche celebran, con cantos festivos dedicados a las solteras del pueblo, su gran fiesta.
Los jóvenes alcublanos que debían marchar al servicio militar (los nacidos en 1994) - EL DESENFRENO - al caer la noche y hasta el alba recorrieron todas las calles del municipio acompañados de jóvenes miembros de la Unión Musical Alcublana parando en los portales de las mozas solteras para dedicarles tanto una copla como una despedida.


El simbolismo de la fiesta entronca con el ya desaparecido sorteo a filas, pues eran las fechas adecuadas para despedirse mozos y mozas ya que éstos marcharían al servicio militar. En los inicios de esta fiesta, si algún joven quería que rondaran a su novia, pagaba cinco céntimos por canción y así surgía la rivalidad entre los jóvenes, porque todos querían ser los que más canciones dedicaran a su moza. Las letras de las coplas eran improvisadas. La jota que cantaban era la segorbina, mezclada de valenciana y aragonesa.
Antíguamente no eran los quintos los que cantaban
; lo hacían gentes del pueblo que a su vez tocaban instrumentos como la guitarra, el acordeón y la bandurria. Aún se recuerda a Manolo el Cerezo, a Agustín, Pepe… Con el paso del tiempo estos cantadores fueron abandonando y los quintos decidieron que para que la fiesta prosiguiera debían cantar ellos mismos y así ha perdurado hasta nuestros días.


Podremos discutir si la tradición pesa más o menos en esta fiesta...lo que sí podemos garantizar es que los jóvenes de Alcublas fieles a la conmemoración anual, disfrutaron y deleitaron los oídos de las mozas solteras de la población.
 




PEÑA RAMIRO

lunes, 3 de diciembre de 2012

PRIMERA JORNADA DE PASTOREO DE MONTAÑA EN ANDILLA


PRIMERA JORNADA DE PASTOREO DE MONTAÑA ANDILLA - 8 de DICIEMBRE de 2012 


Los grandes incendios de este verano no sólo han culpado al tiempo de las consecuencias desastrosas provocadas por las llamas (junto a la nefasta gestión política del incendio), sino que han generado una obsesión insana por limpiar el monte, sin tener en cuenta la función e importancia del sotobosque tanto para la biodiversidad como para evitar la erosión (a su vez, agravada por lluvias torrenciales como las de estas semana atrás).
De hecho, más que sanear nuestras masas forestales, que sufren el abandono social, se deben potenciar actividades económicas que mantengan su equilibrio de forma sostenible, como es el caso del pastoreo.
Dentro de este contexto el  Ayuntamiento  de  Andilla  organiza  la  Primera  Jornada  de  Pastoreo  de 
Montaña que tendrá lugar el próximo sábado día 8 de diciembre, como un punto de encuentro y reflexión respecto de la recuperación de la ganadería de alta montaña como motor económico y medioambiental tras el destructor incendio del pasado mes de junio.



Se iniciará en el Local Social de Andilla a las 10,30 horas con la recepción de los  participantes.  A  las  11  horas  comenzará  el  Taller  de  Buenas  Prácticas.  Y  a  las 12,30 horas las Conclusiones


Entre   los   días   6   y   9   de   diciembre   habrá   unas   interesantes   Jornadas Gastronómicas,  con  el  cabritillo  como  plato  estrella,  en  los  tres    restaurantes  de  la población:  
  • Bar Restaurante PIPIRIGALLO  (Tf. 630140281). 
  • Bar-Cafetería LOS JUBILADOS DE ANDILLA  (Tf.  96 272 91 29/ 649 145 447). 
  • Bar Restaurante LA TERRAZA DE ANDILLA  (Tf. 695.312.987 - Esther). 


Asimismo  a  lo  largo  del  día  8  de  diciembre  las  anteriores  actividades  se complementarán con un Mercado y Deportes de Aventura gratuitos. 


Se  tiene  previsto  celebrar  la  Segunda  Jornada  de  Pastoreo  de  Montaña  el próximo año 2013 en Alcublas, dentro del acuerdo marco de la “Corporación Andilla-Alcublas”. 



PEÑA RAMIRO

miércoles, 28 de noviembre de 2012

VIAJEROS ILUSTRES EN ALCUBLAS...


ANTONIO JOSEPH CAVANILLES
(1ª PARTE)

INSIGNE BOTANICO Y NATURALISTA VALENCIANO

En una nueva colaboración para este blog PEÑA RAMIRO, y siguiendo con la serie de personajes ilustres con algún tipo de relación con Alcublas, repasaré la vida y obra de uno de los más eminentes personajes valencianos de todos los tiempos. Fue una figura clave de la botánica española y europea de finales del siglo XVIII e inicios del S.XIX, y visitó Alcublas en el año 1792: Antonio José Cavanilles.




Antonio José Cavanilles Palop nació en Valencia el 16 de enero de 1745. Sus padres, José Cavanilles y Teresa Palop (segunda esposa), pertenecían a la parroquia de San Martín y su infancia transcurre en la ciudad de Valencia, donde estudia en el Colegio de San Pablo, dirigido por los Jesuitas, actual Instituto Luís Vives. En octubre de 1759, con 14 años, inició su formación en la Universidad de Valencia obteniendo los títulos de maestro en Filosofía (año 1762) y de doctor en Teología (año 1766), tras una breve estancia en la Universidad de Gandía. Después de finalizar sus estudios intenta entre los años 1767 y 1769 opositar, sin éxito, a las cátedras de Filosofía y Matemáticas de la Universidad de Valencia, periodo en el que fue profesor sustituto.

Poco después pasaría a ser preceptor de un hijo de Teodomiro Caro de Briones, a la sazón Oidor de la Real Audiencia de Valencia, con quien se trasladó en la primavera del año 1770 a Oviedo al ser nombrado éste Regente de Asturias. Allí Cavanilles recibe la primera tonsura (clérigo de corona) en 1771, siendo consagrado presbítero (clérigo de misa) el 4 de abril de 1772. Muy poco tiempo después Teodomiro Caro fue designado Ministro del Consejo de Castilla y de Indias, y Cavanilles le acompañaría a Madrid. En esta ciudad Cavanilles entabló provechosas relaciones con el grupo de ilustrados valencianos residentes en Madrid aglutinados por Francisco Pérez Bayer, una de las personalidades más influyentes en el ámbito cultural de la Corte de Carlos III.



En junio de 1774, al fallecer su mentor Teodomiro Caro, Cavanilles acepta el ofrecimiento del obispo de la diócesis de Cartagena, Manuel Rubín de Celis, para trabajar como profesor de Lógica en el Colegio-Seminario Mayor de San Fulgencio (Murcia), que el obispo trataba de asimilar a una Universidad, al dotarlo con cátedras y amplios planes de estudios. A.J. Cavanilles mantuvo este cargo por espacio de año y medio, hasta que en enero de 1776 dejó Murcia para marchar de nuevo a Madrid, esta vez como capellán y preceptor de los hijos varones de la aristocrática Casa del Infantado con los que se traslada a residir a París entre 1777 y 1789.



El 24 de junio de 1777 Cavanilles abandonó Madrid con destino a la capital francesa, formando parte de una comitiva constituida por las Casas del Infantado y de Santa Cruz, casas nobles emparentadas el año anterior. En esta comitiva también viajaba José Viera y Clavijo, historiador y clérigo canario al servicio de la Casa de Santa Cruz. Durante el viaje se establecería entre ambos personajes ilustrados una larga y estrecha relación de amistad y colaboración. El diario e itinerario del largo viaje hasta París, localidad a la que llegaron el 13 de agosto, y la estancia en esta ciudad durante los dos primeros años fueron recogidos por Viera en su obra "Apuntes del Diario é itinerario de mi viage a Francia y Flandes (…) en los años de 1777 y 1778".


Esta etapa francesa resultaría fundamental en la formación intelectual de Cavanilles. En el París de la Enciclopedia asiste, junto a sus discípulos, a gabinetes privados y participa asimismo en cursos de diversas materias científicas (mineralogía, química, etc.) con demostraciones experimentales, muy populares entre las clases más elevadas de la época. Sin embargo no fue hasta el otoño de 1780 cuando, ya con 35 años, se inicia verdaderamente su pasión por la botánica. En un primer momento de manera autodidacta, tal como asegura en sus notas manuscritas y cartas; y ya a partir de 1783 mediante su relación con botánicos de la talla de Antoine-Laurent Jussieu, André Thouin, Jean Baptiste de Monet (caballero de Lamarck) o René-Louiche Desfontaines.



Su amistad con André Thouin, jefe de jardinería del Jardin du Roi de París, el centro botánico más importante de su tiempo, marcaría estos primeros años de la iniciación de Cavanilles en la botánica, la que fue ciencia estrella de la Ilustración. Esta amistad le permitió el libre acceso Jardin du Roi, y a su rico herbario, lo que le fue de gran ayuda en sus estudios de botánica. Y gracias a ella también pudo conocer a las personalidades francesas más destacadas de esta especialidad. Además, fue la época en que comenzó a entablar correspondencia con los principales naturalistas europeos que no tardarían en reconocer sus méritos. En pocos años A.J. Cavanilles progresa de una manera notable, pasando de ser un neófito a convertirse en un reputado botánico.



Sin embargo, la primera publicación de Cavanilles no fue de tema botánico, sino una apología titulada "Observations de M. l'Abbé Cavanilles sur l'article Espagne de la Nouvelle Encyclopédie" (París, 1784), que le proporcionó grandes elogios, incluso entre los ilustrados franceses. En ella, alentado por la embajada española, rebatía de manera enérgica al famoso artículo "Espagne" de Nicolas Masson de Morvilliers en la "Encyclopédie méthodique ou par ordre des matières. Géographie moderne", vol. I, p.554-568 (París, 1782), que cuestionaba la aportación española a la ciencia y la cultura europeas, y que provocó una de las polémicas culturales más célebres del siglo XVIII y un verdadero conflicto diplomático entre Francia y España.



Su primera obra botánica aparece en 1785. Se trató de "Dissertatio botanica de Sida, et de quibusdam plantis quae cum illa affinitatem habent", monografía inicial a la que siguieron una serie de nueve más consagradas a las "Monadelfiae", clase del sistema de clasificación botánica de Linneo, que incluía las malváceas y otras familias afines. Las ocho primeras, entre 1785 y 1788, en la imprenta de Didot, París, y las dos últimas en 1790 en Madrid, en la Tipografía Regia, tras su regreso a España. Esta obra consagró internacionalmente a Cavanilles como botánico de prestigio, pero también fue criticado por el alemán Friedrich Medicus, y motivo de controversia botánica con el francés Charles L’Heritier y con los españoles Casimiro Gómez Ortega e Hipólito Ruíz.



En vista de los méritos y renombre alcanzado por A.J. Cavanilles, en 1787 el Secretario de Estado de Carlos III, conde de Floridablanca, le concedía el cargo de abad mitrado de la colegiata de Ampudía (Palencia), por lo que Cavanilles dejó París ese verano de regreso a España. No obstante esta "distinción y beneficio" estaba muy por debajo de sus expectativas, y no llegaría a tomar posesión, permaneciendo en Madrid durante los siguientes meses con el propósito de conseguir un destino más acorde a sus intereses. En la primavera de 1788, esperando el apoyo de Floridablanca, se postuló como nuevo director del Real Jardín Botánico, lo que hubiera supuesto el cese de Gómez Ortega. Al no conseguir el puesto, decepcionado, Cavanilles regresaría a París.



Su nueva estancia en París fue breve, poco más de un año, dada la inestabilidad política que culminaría con la Revolución Francesa. En octubre de 1789 Cavanilles abandonaba definitivamente París para regresar a Madrid donde no tuvo ningún problema para integrarse en la vida cortesana. Gracias a su amigo Antonio Franseri, médico de la Casa del Infantado, a principios de 1790 era admitido en la Real Academia de Medicina, a la vez que de la mano del marqués de Santa Cruz estableció importantes relaciones con las casas de la nobleza española de la capital: Montijo, Urquijo, Aranda, etc. El afán de Cavanilles por obtener el favor de los más poderosos, unido a su gran ambición, le granjearían a lo largo de su carrera no pocas envidias y enemistades.



Desde la llegada de Cavanilles a Madrid en noviembre de 1789 se hizo visible la animosidad de Gómez Ortega que, con el apoyo de la junta del Real Jardín Botánico, le negó el acceso a materiales botánicos. La prohibición era tan absurda que fue anulada por el propio conde de Floridablanca, aun siendo el máximo valedor de Gómez Ortega, y mediante Real Orden se le concedía a Cavanilles un permiso expreso para que "dibuje, grabe y publique cuanto desee de lo sembrado en el Jardín". A pesar de este lamentable enfrentamiento entre científicos, Cavanilles pudo publicar sin impedimento en la Imprenta Real, en 1790, la novena y décima parte de sus Dissertationes, así como una edición conjunta en 3 volúmenes: "Monadelphiae Classis Dissertationes Decem".



En esa misma primavera de 1790 Cavanilles, trabajador incansable, comenzó a herborizar en Madrid y alrededores, materiales que utilizaría en el primer volumen, aparecido en 1791, de su siguiente monografía botánica: "Icones et descriptiones plantarum, quae aut sponte in Hispania crescunt, aut in hortis hospitantur" (Figuras y descripciones de plantas que crecen espontáneamente o se albergan en los jardines). Esta monumental obra botánica, en seis volúmenes, fue publicada en Madrid entre los años 1791 y 1801 por la Imprenta Real. Se trata de una de las obras de botánica descriptiva más importantes del periodo de la Ilustración, tanto por la rigurosidad de su texto en latín como por sus ilustraciones de gran calidad y precisión.



"Icones et descriptiones plantarum…"


incluye la descripción de 712 especies de plantas, muchas de ellas no catalogadas hasta entonces, que Cavanilles estudió tanto en ejemplares silvestres y cultivados en jardines como en herbarios. Eran originarias de la Península Ibérica (sobre todo de Castilla y Reyno de Valencia) y muy especialmente de América, Filipinas y Oceanía, obtenidas por las importantes expediciones científicas españolas del último cuarto del S. XVIII (Ruíz y Pavón, Nueva España y Malaespina). Asimismo esta obra cuenta con 600 bellas láminas dibujadas por el mismo Cavanilles y grabadas por destacados artistas, entre ellos el francés François Nöel Sellier, y los valencianos Miguel Gamborino, y los hermanos Tomás y Vicente López Enguídanos.



En 1791 recibe el encargo real, siendo aun Floridablanca secretario de Estado, con Carlos IV ya en el trono, de describir la "historia natural" de España, labor que finalmente quedó restringida al Reyno de Valencia. Para ello, entre los años 1791, 1792 y 1793, Cavanilles se dedicaría a viajar a lo largo y ancho del territorio valenciano, con retornos invernales a Madrid para realizar labores de gabinete. Este trabajo quedó plasmado en sus "Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia", Madrid, Imprenta Real, dos tomos (1795 y 1797). Obra de carácter enciclopédico, en ella Cavanilles aporta, sin olvidar la botánica, además una impresionante información geográfica, agraria, demográfica, médica, arqueológica, etc.




Resultado de estos viajes fue el estudio de la relación directa entre cultivo del arroz y las epidemias de fiebres tercianas, aspecto que trató en el primer tomo de "Observaciones sobre la Historia Natural […]" (1795) y con más amplitud en 1797 en "Observaciones sobre el cultivo del arroz en el Reyno de Valencia y su influencia en la salud pública", Real Academia Médica de Madrid. Ello daría lugar a una polémica al publicar Vicente Ignacio Franco de la Real Sociedad Económica, ese mismo año, dos cartas críticas contra Cavanilles y a favor del cultivo del arroz: "Advertencias al tomo primero…" y "Contextación (…) sobre (…) la cria de arrozes…". Escritos rebatidos por Cavanilles en 1798 en "Suplemento a las Observaciones sobre el cultivo del…".



Mientras tanto, la controversia botánica creada por las críticas de Gómez Ortega, director del Real Jardín e Hipólito Ruíz, de la expedición al Virreinato de Perú, a las "Dissertationes…" de Cavanilles, volvía a un primer plano con la aparición en 1794 del libro "Florae Peruvianae et Chilensis Prodromus", de Hipólito Ruíz y José Pavón. En respuesta, Cavanilles criticó esta obra en el tercer volumen de "Icones et…" (1795), contestando Ruíz con "Respuesta…à la impugnación que ha divulgado...Cavanilles contra el Pródromo de la Flora del Perú…" (1796). Finalmente, Cavanilles reunirá todas estas críticas en su "Colección de papeles sobre controversias botánicas…con algunas notas del mismo a los escritos de sus antagonistas" (1796).



En 1799 A.J. Cavanilles, junto con otros tres grandes científicos, Christiano Herrgen, Louis Proust y Domingo García Fernández, sería nombrado por Real Orden redactor de la primera publicación española dedicada exclusivamente a temas de Ciencias Naturales: Anales de Historia Natural. Su primer número se publicaba en octubre de 1799, y a partir de enero de 1801 con el nuevo título de Anales de Ciencias Naturales, editándose siete volúmenes con 21 revistas en total. Además de ser el redactor más habitual con 48 artículos de temas varios, desde la historia de la botánica hasta un supuesto remedio popular para la rabia, Cavanilles fue quién mayor influencia tuvo en la revista, que dejaría de publicarse tras su fallecimiento en mayo de 1804.



El 17 de junio de 1801 se hizo realidad por fin el mayor anhelo de Antonio José Cavanilles. Mediante Real Orden del rey Carlos IV era nombrado "Catedrático de Botánica y director del Real Jardín". Sustituía al otrora todopoderoso Casimiro Gómez Ortega que, ya sin el apoyo de la Corte dominada en esos años por Godoy, fue jubilado anticipadamente en un enrarecido ambiente de envidia y crítica. Por su parte, ante la penuria económica que atravesaba la Institución, el Ministerio de Gracia y Justicia, en vez de sueldo, concedería a Cavanilles una dignidad eclesiástica con una remuneración anual (40.000 reales de vellón) considerablemente superior al sueldo de profesor del Real Jardín: Prior de las Ermitas de Sevilla, eso sí, libre de residencia.



Con la llegada de Cavanilles a la dirección del Real Jardín Botánico se inicia una etapa de florecimiento del Centro. Llevó a cabo una profunda reorganización del Jardín, dotándolo de una escuela práctica de botánica y de nuevos invernaderos y estufas, ampliando además las colecciones de plantas vivas hasta las 4.500, así como los semilleros y la biblioteca, y especialmente el Herbario, que aumentaría hasta los 12.000 pliegos. Su inagotable actividad científica y su gran gestión, junto a sus contactos con botánicos internacionales de la talla de Alexander Von Humboldt, Aimé Bonpland o Carl Ludwig Willdenow, proyectaron al Real Jardín a unos niveles de relevancia en la escena científica europea sin precedentes en la historia de la botánica española.



Como catedrático de botánica impartió lecciones públicas y conferencias que, dada su elocuencia, didáctica y erudición, se hicieron famosas, asistiendo un público muy numeroso. Su destacada labor docente quedó recogida en su obra "Descripción de las plantas que D. Antonio Joseph Cavanilles demostró en las lecciones públicas del año 1801 [y 1802], precedida de los principios elementales de la botánica", Madrid, Imprenta Real (1802). Obra traducida a varios idiomas, y que sería adoptada como libro de texto en diferentes cátedras de toda Europa. Entre su pequeño pero selecto grupo de discípulos destacan grandes nombres de la botánica española del S. XIX, como Mariano Lagasca, José Demetrio Rodríguez y Simón de Rojas Clemente, natural de Titaguas.



El 7 de mayo de 1804, mientras se encontraba dando clases a sus discípulos, Cavanilles sufrió un violento y repentino cólico ("cólico biliar" según algunas fuentes) del que ya no se recuperaría. Tres días después, el 10 de mayo, a las once y media de la noche fallecía Antonio José Cavanilles Palop, a la edad de 59 años, en brazos de su discípulo Mariano Lagasca. Legó su herbario y la mayor parte de su biblioteca al Jardín Botánico donde aun se conservan en la actualidad, enriquecidos desde 1992 con la incorporación de su archivo personal donado por sus descendientes. Francisco Antonio Zea, alumno del gran botánico Celestino Mutis y segundo profesor en la cátedra de botánica, le sucedería en la dirección y cátedra del Real Jardín Botánico de Madrid.



Su repentina muerte le impidió concluir la monografía botánica en la que estaba trabajando, "Hortus Regius Matritensis" y que había diseñado siguiendo el modelo de su anterior libro "Icones et descriptiones…". En vida de Cavanilles la edición de la parte gráfica de esta obra estaba muy avanzada, con 78 láminas grabadas como prueba de imprenta depositadas en el Archivo del Real Jardín Botánico, además de 45 planchas de cobre originales en la Calcografía Nacional realizadas por un equipo de grabadores dirigidos por Tomás López Enguídanos. De ellas, 18 dibujadas por el propio Cavanilles; otras 73 por José Guío Sánchez, uno de los artistas de la expedición científica de Malaspina, y el resto por Antonio Delgado Meneses, dibujante adscrito al Real Jardín.



Una Real Orden de 17 de mayo de 1804 dispuso que el manuscrito de "Hortus Regius Matritensis", en poder del Duque del Infantado albacea de Cavanilles, pasara al Real Jardín con la finalidad de que su nuevo director se hiciera cargo de su impresión. Sin embargo, Francisco A. Zea, con diversas excusas y dilaciones no llegó a cumplir dicho mandato, y así la obra póstuma de Antonio José Cavanilles ha permanecido inédita hasta casi nuestros días. Por suerte, el manuscrito y las ilustraciones originales se conservaban en el Archivo del Real Jardín Botánico, 85 descripciones de las 104 previstas y las 100 láminas, y ello ha hecho posible, aunque con dos siglos de retraso, su edición en 1991 bajo el patrocinio de una empresa de Alzira y el Real Jardín Botánico.



Antonio José Cavanilles y Palop
fue probablemente uno de los más grandes botánicos españoles de todas las épocas, alcanzando una gran celebridad y prestigio en toda Europa. Describió por primera vez para la ciencia más de 40 géneros y 1.200 especies de plantas, ganando así por méritos propios su propia abreviatura en la nomenclatura del sistema taxonómico internacional (.cav). Antonio José Cavanilles visitó Alcublas en 1792 dejando constancia de ello en uno de sus obras más difundidas, "Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia". Espero en una próxima entrada en este blog PEÑA RAMIRO dar a conocer lo que escribió este gran botánico y naturalista valenciano sobre Alcublas…

Por

Juan Antonio Fernández Peris

del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO