domingo, 26 de febrero de 2012

ANIVERSARIOS EN NUESTROS PARQUES NATURALES

Este año los parques naturales de la Comunitat Valenciana están de aniversario: la Sierra Calderona, la Sierra Mariola y el Penyal d’Ifac celebran sus declaraciones como Parques Naturales.



El Parque Natural de la Sierra Calderona



Han querido sumarse a la conmemoración del 25 aniversario de la declaración del Parque a través de una completa exposición, compuesta por 21 paneles que ha sido confeccionada por el Personal Docente e Investigador de la Universitat de València.


El Parque Natural de la Sierra de Mariola


La gente del Parque ha querido a través de un vídeo celebrar esta efeméride y hacer un pequeño homenaje a esta sierra única y a las gentes de los pueblos que la integran.

El Parc Natural del Penyal d’Ifac



La especial situación del Penyal d’Ifac en un contexto turístico, que en aquellos años se encontraba en plena expansión, hacía peligrar un entorno que, como recoge el decreto de su declaración, “constituye uno de los paisajes más característicos en el litoral de la Comunidad Valenciana”.



miércoles, 22 de febrero de 2012

¡ALCUBLAS SÍ APARECE EN LOS MAPAS!

CARTOGRAFIA DE FLANDES Y HOLANDA


(SIGLOS XVI, XVII E INICIOS DEL S.XVIII)
(PARTE I)


ABRAHAM ORTELIUS

Como inicio de la serie de colaboraciones en este blog PEÑA RAMIRO mostrando una pequeña selección de mapas históricos donde ALCUBLAS SI APARECE, nada mejor que comenzar por el mapa Valentiae regni, olim Contestanorum si Ptolomaeo, Edetanorum si Plinio credimus typus del año 1584, publicado por Abraham Ortelius, uno de los fundadores de la cartografía moderna Se trata del primer mapa impreso donde se representa en solitario al Reino de Valencia.


Abraham Ortelius (Abraham Örtels), nació en Amberes (la actual Bélgica) el 14 de abril de 1527, en el seno de una familia de ascendencia alemana. Recibió una completa educación. Las primeras referencias que se tienen sobre él lo sitúan en el año 1547, cuando ingresa en la cofradía de artistas y artesanos de San Lucas de su ciudad natal como “afsetter van Karten” (iluminador/coloreador de mapas). En 1554, tras la muerte de su padre, se haría cargo del negocio familiar de venta de mapas, dibujos y libros, realizando largos viajes por diversos países con fines comerciales. Durante estos viajes conoció a estudiosos de otros países que alentaron su interés por la geografía y las antigüedades, materias sobre las que llegaría a convertirse en un experto con el transcurso de los años.

Aunque quién más influyó en Abraham Ortelius para tomar la decisión de dedicarse en exclusiva a la recopilación y publicación de mapas fue su amigo y mentor el famoso y célebre geógrafo Gerardus Mercator (Gerhard Kremer), con quién viaja en 1560 por las ciudades de Tréveris, Lorena y Poitiers. En esta nueva faceta, Abraham Ortelius publica en 1564 Typus Orbis Terrarum, un mapa mural de ocho hojas del mundo, del cual se conoce un único ejemplar, que se encuentra en la biblioteca de la Universidad de Basilea (Suiza). Un mapa en dos hojas de Egipto (de 1565), y un mapa en ocho hojas de Asia (1567), del que no existe constancia de que se conserve ningún ejemplar en la actualidad.
 
Abraham Ortelius es recordado fundamentalmente por haber publicado en 1570 la primera recopilación sistemática de mapas terrestres de todo el mundo impresos en un mismo formato uniforme y con su correspondiente texto descriptivo, es decir, lo que hoy denominamos un atlas geográfico: Theatrum Orbis Terrarum. Aunque entonces se desconociera la palabra "atlas" que comenzó a ser utilizada a partir del año 1595, fecha de la edición póstuma de la obra titulada Atlas del gran geógrafo Gerardus Mercator. Sin embargo, todos los expertos señalas que Theatrum Orbis Terrarum fue el primer atlas moderno y marcó el inicio de la brillante escuela cartográfica flamenca y holandesa, que desplazaría a la italiana que, hasta poco antes, había dominado el mercado europeo de la cartografía.


En 1575 fue nombrado por el rey Felipe II geógrafo real, por recomendación del humanista Arias Montano, cargo que le permitió tener acceso a los descubrimientos geográficos de los navegantes españoles y portugueses de su época. En 1579 Ortelius publica la primera edición de dos obras sobre geografía de la antigüedad: «Parergon» un atlas con 38 mapas y el «Nomenclator Ptolemaicus». En 1584, «Itinerarium per nonnullas Galliae Belgicae partes», basado en sus viajes por la región del Rhin durante 1575, así como la obra «Synonymia geographica», un tratado crítico de la geografía antigua, reeditado en 1587 en versión ampliada como «Thesaurus geographicus» y nuevamente ampliado en 1596. Y entre sus últimas obras una sobre la vida de Julio Cesar, «C. I. Caesaris Omnia quae extant», impresa en 1593, y otra en 1596 con el título de «Aurei saeculi imago, sive Germanorum vita».

Abraham Ortelius fue también un amante de las antigüedades, coleccionando todo tipo de medallas y monedas, que iba adquiriendo en los países que visitaba. Tal era su interés, que en 1573 publicó un tratado de numismática de la época con el título: «Deorvm dearvmqve capita: ex vetustis numismatibus in gratiam antiquitatis studiosorum effigiata et edita: ex museo Abrahami Ortelii». Llegó a gozar de gran fama y prestigio entre sus contemporáneos, que lo reconocieron con el sobrenombre del «Ptolomeo del siglo XVI». Por ello, tanto su muerte, el 28 de junio de 1598, como su entierro en la iglesia de la abadía de San Miguel en Amberes, estuvieron marcados por el luto público. “QUIETIS CULTOR SINE LITE, UXORE, PROLE”, reza la inscripción en su lápida.

La primera edición del Theatrum Orbis Terrarum, escrita en latín, terminó de imprimirse en Amberes el 20 de mayo de 1570 en el taller de Gilles Coppens van Diest. A partir del año 1579 pasaría a ser editada por el famoso impresor real Cristophe Plantin (Christoffel Plantijn). Desde su aparición, Theatrum Orbis Terrarum fue acogida con unánimes elogios en toda Europa, entre ellos los del gran geógrafo Gerardus Mercator, amigo personal de Ortelius. Aun siendo el libro más caro de la época, su primera edición se agotó en tres meses y su publicación dio a Abraham Ortelius una sólida reputación en el mundo de la cartografía. Sin ser un innovador, Abraham Ortelius logró con Theatrum Orbis Terrarumreunir y recopilar todo el conocimiento geográfico del siglo XVI en un único volumen enciclopédico.

Este éxito de Theatrum Orbis Terrarum animó a Abraham Ortelius a reeditarla, corrigiendo y añadiendo cada pocos años nuevos mapas para adaptarla a los datos más recientes. Incluso, ante la demanda existente, seguiría publicándose, tras su muerte en 1598, hasta 1612. A lo largo de estos años llegaron a imprimirse algo más 8.000 ejemplares, de los que hoy en día se conservan alrededor de 900. Con un total de 31 ediciones y reimpresiones en 7 lenguas diferentes: latín, holandés, alemán, francés, castellano (con dos ediciones, la primera del año 1588 y una segunda de 1602), inglés e italiano, y además, entre 1573 y 1597, con cinco suplementos titulados Additamentum Theatri Orbis Terrarum, sin ningún género de dudas Theatrum Orbis Terrarum fue una obra que en su género no tuvo rival en toda Europa.


Todas las ediciones del Theatrum Orbis Terrarum poseen una estructura común, aunque a lo largo de las nuevas ediciones fueron adicionándose o variando algunos elementos. En la primera edición del año 1570, tras la portada, sigue una dedicatoria a Felipe II, Rey de España y de los Países Bajos (pág. 1); un poema de Adolphi Mekerchi (pág.2-4); una introducción del propio Ortelius (págs.5-7); la lista de fuentes (Catalogus Auctorum) (págs.7-10); un índice de regiones y topónimos (Index Tabularum) (págs.11-13); el atlas propiamente dicho con 53 hojas a doble folio, de 57,6 x 42,6 cm, con mapas y en el anverso un texto explicativo (págs.15-225); un tratado sobre Inglaterra (De Mona Druidum Insula, por Humfredus Lhuyd) (págs.227-233); un registro de regiones y topónimos de la antigüedad (Antiqua Regionum) (págs.233-259); un índice con las equivalencias latinas para los topónimos modernos (Indice hoc primo and finem perducto) (págs.259-280) y finalmente el privilegio y un colofón (pág.281).



La portada, de carácter alegórico, apenas varió en las distintas ediciones. Semeja el frontispicio de una puerta monumental con las figuras que simbolizan los continentes conocidos en esa época. En su parte superior aparece la figura de una dama sentada en representación de Europa, con corona imperial, cetro en su mano derecha y en la izquierda un timón, en forma de cruz, sobre el globo terráqueo, significando cómo Europa dominaba el mundo inspirada por el cristianismo. En el centro Asia, a la izquierda, vestida con una rica túnica y un recipiente de incienso en su mano izquierda, y a la derecha África, con poca ropa y una rama de bálsamo en su mano derecha. Abajo América, como una india semidesnuda, y a su lado derecho una figura incompleta que representa la Terra Magallánica o Terra del Fuego, descubierta poco antes por Magallanes. No aparece Australia, que aún no era conocida en tiempos de Abraham Ortelius.


La edición latina original (año 1570) del Theatrum Orbis Terrarum contenía 70 mapas impresos calcográficamente a partir de 53 planchas grabadas en cobre expresamente para esta obra. El primero era un mapamundi (ORBIS TERRARUM); al que seguían los mapas de los cuatro continentes conocidos: NUVUS ORBIS (América), ASIA, AFRICA y EUROPA; y 65 mapas de regiones y países (57 europeos y 8 de Asia y África). En las sucesivas ediciones su número fue ampliándose, mientras que algunas planchas se grabaron de nuevo para adaptarse a los nuevos descubrimientos. La edición en inglés de 1606, la mayor publicada, incluía 166 de un total de 228 planchas diferentes, y sólo 29 de la edición original.



España está representada por un mapa general correcto y con abundante toponimia (REGNI HISPANIAE POST OMNIUM EDITIONES LOCUPLETISSIMA DESCRIPTIO.), en el que por cierto no llega a aparecer Alcublas. Este mapa no varió desde la primera edición de 1570. En sucesivas ediciones fueron incluyéndose mapas parciales de algunas regiones españolas. Así, en la de 1579 Andalucía Occidental (Hispalensis Conventus Deliniato). Y en la de 1584 el mapa del reino de Valencia (Valentiae Regni…), a doble folio, además de tres mapas de detalle en un único doble folio: el centro de la Península (Carpetaniae Partis), Guipúzcoa (Guipuscoae Regionis Typus) y Cádiz (Hanc Insulam…). Pero, pese a la gran reputación que Abraham Ortelius tenía en Europa y haber sido nombrado por el rey Felipe II en 1575 geógrafo real, Theatrum Orbis Terrarum no tuvo gran repercusión entre los eruditos españoles de su tiempo.

Este mapa del reino de Valencia lleva por título VALENTIAE REGNI, olim CONTESTANORVM SI PTOLEMAEO, EDETANORVM SI PLINIO CREDIMVS TYPVS (REINO DE VALENCIA, antiguamente de los CONTESTANOS SEGÚN PTOLOMEO, O DE LOS EDETANOS SI CREEMOS A PLINIO). Título que aparece inmerso en una orla muy trabajada. Se trata del primer mapa impreso conocido del reino de Valencia en solitario. El original fue grabado en una plancha de cobre en el año 1584, como reza en la cartela de su margen superior izquierdo (“Cum privilegio ad decenium. 1584”), siendo incorporado por Abraham Ortelius en la nueva edición de Theatrum Orbis Terrarum de ese mismo año. Se imprimió con tinta negra sobre papel mediante calcografía para posteriormente ser coloreado a mano a la aguada en intensos colores.


La escala aproximada del mapa es de 1:640.000 y unas medidas de 341 x 478 mm. Se presenta apaisado, con el norte a la derecha por cuestión de dimensiones geográficas y con los puntos cardinales en latín en sus márgenes: en el izquierdo Merides (Sur), en el superior Occidens (Oeste), el inferior Oriens (Este) y en el derecho Septentrio (Norte). Y en una cartela de su parte inferior izquierda la escala gráfica en las unidades usuales en la zona geográfica representada: "Scala leucarum Hispanicarum”. Además de las cartelas mencionadas, su bella ornamentación se completa con los dibujos de dos naves sobre la zona del mar Mediterráneo, una carabela a la izquierda y una galera a la derecha.


Los únicos accidentes geográficos que se muestran de forma destacada en este mapa VALENTIAE REGNI (…) son los cursos de los ríos, algunas ramblas y algunas lagunas (Albufera, albufera de Oriola…), además del perfil de la costa, que se representa muy marcado, hasta en exceso en algunos puntos. Por el contrario, el relieve como tal aparece de forma muy esquemática, quedando representadas únicamente unas pocas montañas (Bernia, Espadán…). Por otro lado, mientras que sí señala la población de Caudete como enclave valenciano, hoy en día incorporada a la provincia de Albacete, no así el Rincón de Ademuz al que se incluye equivocadamente en Castilla. También incurre en el error de situar al norte del río Cenia Aragón en vez de Cataluña.


Las poblaciones se representan mediante figuras de campanarios, más altos y grandes para las de mayor importancia. Asimismo a lo largo del litoral se incluyen las atalayas o torres vigía, de gran valor estratégico en la época ante los ataques de los piratas berberiscos. En cuanto a la toponimia que suministra el mapa, salvados los naturales errores y el paso del tiempo, coincide con la aún vigente, estando una parte de ella en valenciano, como es el caso de Alcublas, que figura como Alcubles. En lo referente a La Serranía, aparecen bastantes de sus localidades: Alcubles, Andilla, Villar, Pedralua, Gestalgar, Iulella (Chulilla), Sot, Llosa, Coniguala (Loriguilla), Domeñyo, Calles, Xelua, Tueja, Yesa, Alpuenta. Y hasta la turolense Majuela (Abejuela). Aunque faltan Benagéber, Titaguas, Higueruelas y Aras de los Olmos.

No se conocen ni las fuentes ni el autor de este primer mapa impreso del reino de Valencia. Sin embargo, diversos investigadores (ver por ejemplo el libro “El primer mapa del reino de Valencia 1568-1584” de Vicent García Edo y Albert Ventura Rius) señalan que muy probablemente Abraham Ortelius (1584) se habría basado para el trazado del perfil geográfico y la pertinente nomenclatura en la Descripción del reyno de Valencia y traça (mapa del que no se conserva en la actualidad ninguna copia) del valenciano Jerónimo Muñoz (del año 1568). Hebraísta, geógrafo, astrónomo y matemático, y en aquel momento catedrático de la Universidad de Valencia, Jerónimo Muñoz fue uno de los científicos españoles más destacados del Renacimiento.

A partir del año 1595 las nuevas ediciones del Theatrum Orbis Terrarum de Abraham Ortelius incluyen una nueva versión del mencionado mapa VALENTIAE REGNI, olim CONTESTANORVM SI PTOLEMAEO, EDETANORVM SI PLINIO CREDIMVS TYPVS. De un tamaño muy similar, a primera vista semejan prácticamente iguales, siendo la principal diferencia el tipo de las letras en la leyenda MARIS MEDITERRANEI PARS, de la parte inferior en la zona marítima, que en la nueva edición aparecen en cursiva y adornadas con grandes grafismos decorativos. Además, la calidad del nuevo grabado es mayor, y por tanto la impresión es más cuidada y elaborada que la del primer mapa. En cuanto a La Serranía y Alcublas, no se muestran cambios significativos entre esta segunda versión y la primera.

En el caso que estamos comentando, se desconocen las razones por las que Abrahan Ortelius introdujo a partir de 1595 esta nueva versión del mapa VALENTIAE REGNI (…), aunque a lo largo del periodo de edición de Theatrum Orbis Terrarum fue una práctica habitual cambiar las planchas originales de los mapas, sustituidas por otras nuevas grabadas específicamente en razón a que habían quedado obsoletas ante los nuevos descubrimientos geográficos, o simplemente por el desgaste del tiempo. Del mapa VALENTIAE REGNI, olim CONTESTANORVM SI PTOLEMAEO, EDETANORVM SI PLINIO CREDIMVS TYPVS se llegaron a imprimir algo más de 4.500 unidades en total. De la primera versión, es decir, durante el periodo 1584 a 1592, se estima la edición de unas 1.400 copias, mientras que de la segunda versión, desde el año 1595 a 1612, se imprimieron alrededor de 3.150 ejemplares más. Una cantidad muy notable para la época…

En una próxima colaboración para este blog PEÑA RAMIRO espero poder dar cuenta de otros mapas realizados por la famosa escuela cartográfica de Holanda y Flandes a lo largo del siglo XVII y en los que ALCUBLAS SI APARECE…


Por JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS


Del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO

lunes, 20 de febrero de 2012

LA SENDA DE LOS CARTUJOS

LA ASOCIACIÓN CULTURAL CARTUJA DE VALLDECRIST REPLANTEA LA SENDA DE LOS CARTUJOS.


El nuevo trazado de la Senda de los Cartujos se ajusta más al posible camino histórico que el realizado con anterioridad, aunque aumenta en nueve kilómetros la distancia entre las cartujas de Valldecrist y Portaceli.


El pasado sábado 10 de diciembre de 2011, partía de nuevo desde la Cartuja de Valldecrist un grupo de socios de la Asociación Cultural Cartuja de Valldecrist para retomar el proyecto de recuperación de la “Senda de los Cartujos”.


En esta ocasión, la tercera en la que este grupo de trabajo se calza las botas, el objetivo era comprobar si el nuevo trazado en estudio podía ser más acorde a los tiempos en los que el monasterio estuvo en activo, o que se ajustase más al que en 1546 recorrió y describió el valenciano Juan Villuga en el libro “Reportorio de todos los caminos de España...”), en lugar del descrito por Rafael Roca Miquel en un artículo de prensa de hace varias décadas, y que sirvió de base para realizar la primera excursión e iniciar este proyecto en 2009.

La principal característica de este nuevo trayecto es que discurre en su mayor parte por término de Altura y por tierras que la cartuja controlaba desde casi su fundación, como son las que rodean la Masía de Uñoz, a diferencia de las anteriores, que discurrían por suelo segorbino en su mayor parte o por terrenos poco idóneos desde el punto de vista práctico.

Eso sí, el nuevo trazado añade varios kilómetros más al trayecto entre ambas cartujas, nueve exactamente, lo que “endurece” si cabe este histórico camino, que ahora contará con 33 kilómetros de longitud. Pero también hay considerables mejoras, pues ahora el agua está garantizada durante el camino gracias a fuentes, aljibes y barrancos, así como el cobijo en distintos corrales, refugios y masías, lo que le da una visión más real como posible trazado histórico, que se apoya también en topónimos como el “Barranco de El Paso” o “El Portillo”, que indican características de ser utilizados como vías de comunicación.

EL NUEVO TRAZADO

La nueva ruta parte desde las puertas de la Cartuja de Valldecrist, y siguiendo las marcas del sendero de pequeño recorrido PR V- 63.8, se dirige hacia el corazón de la Sierra Calderona, por caminos que aprovechan la labor de los barrancos como pasos naturales.


El primer punto de interés lo encontrábamos en la Cruz de Payás, desde la que además se observa, sobre el cerro inmediato, otra cruz, la de San Sebastián. Ambas cruces, por su ubicación, indican un lugar de referencia para dirigirse hacia un lugar, en este caso, el Santuario de la Cueva Santa, dado que desde la Cruz de San Sebastián se observa el mismo, y en el fuste de la Cruz de Pallás, se observa una hendidura con la silueta de dicha imagen.
Algo más adelante, tras cruzar la Rambla de Montero, el camino comienza a empinarse por las cuestas de “El Revolcador”, desde la que se observan bonitas vistas sobre los cultivos de secano que predominan en el término alturano.
Pronto el camino se enfila junto a un compañero que durante varios kilómetros acompañará a los caminantes. Este compañero no es otro que el Barranco del Rodeno, cuya frondosa vegetación contrasta sus tonos verdosos con los rojizos que predominan en las tierras que lo acogen, creando un precioso paisaje que a medida que se va ganando altura, goza además de excelentes panorámicas sobre la Calderona, en los que ahora son los olivares de las zonas más llanas quienes contrastan con los de las escarpadas laderas, cubiertas de pinos.
Y es entre pinares y olivos por donde desciende el camino que baja hacia las tierras de la Masía de Uñoz, que quedan claramente delimitadas por los mojones que rodean la llamada “Redonda de Uñoz”.


Esta masía, de origen medieval y que permanece habitada, se compone de varias edificaciones y viviendas, que gracias a la cercanía de varios manantiales, cuentan con el agua necesaria para su abastecimiento y el riego de sus extensos cultivos.


Sobre su origen se comenta que podría ser musulmán, y que tras la reconquista gozó de varios privilegios sobre su dehesa, que fue frecuentemente arrendada por la Cartuja de Vall de Crist desde su fundación, hasta que finalmene la compró en 1434 con su infanzonía, boalaje y dehesa por el precio de 330 libras, libres de toda pecha real y vecinal, y con todos sus derechos y privilegios. Su dedicación en principio fue ganadera, pero en los siglos XVI y XVII la Cartuja amplio las tierras de cultivo. En la actualidad la masía mantiene activa su explotación agrícola y ganadera, beneficiándose de los manantiales que brotan en sus inmediaciones.

Pasada la masía, dejaremos las balizas del PR, para dirigirnos hacia la izquierda en busca del paso natural formado por el Barranco del Paso, que además marca los límites de las tierras de Uñoz, y nos lleva hacia el término de Gátova.
Pero antes de entrar en él, descubriremos junto al camino la Fuente del Tendero junto a una balsa y un cercano aljibe, que nos muestran el continuo empeño del hombre en controlar el agua para sus necesidades. Estos aljibes, o “navajos” como se les conoce en la zona, son los que dan su nombre a esa partida del término de Altura.


Precisamente, en el cruce existente junto a la balsa, tomaremos el camino que sigue recto al que se seguía para caminar ahora entre campos de almendros y un buen número de casetas de monte, lo cuales nos acompañarán en nuestros primeros pasos por el término de Gátova.


Algo más adelante, el camino llega a una pista asfaltada, que siguiéndola hacia la izquierda siguiendo el curso del Barranco de Gátova, nos llevará primero hacia la Fuente de la Alameda, rodeada de una acondicionada y bien dotada área recreativa, y a la Carretera CV-25, que une Gátova con Altura. Unicamente habrá que cruzar esta carretera para tomar en seguida la pista que asciende algo más abajo hacia El Portillo en dirección a las faldas del Pico del Águila.

Una ascensión dura por las constantes pendientes, pese a encontrar en ellas elementos tan curiosos como una vieja cantera de losas, numerosos madroños, e incluso un tramo de camino empedrado, lo que denota la antigüedad del trazado por el que se camina.


Tras esta larga ascensión, se retomará el camino que se trazó en un principio siguiendo lo descrito por Roca Miquel, en el cruce donde parten los caminos que desciende a la Masía de la Mocha y sube hacia el Pico del Águila, el cual se tomará para continuar el Camino de los Cartujos hasta la Cartuja de Portaceli.




http://viveelaltopalancia.blogspot.com/2012/02/la-asociacion-cultural-cartuja-de.html

Jose A. Planillo Portolés


-Técnico Superior de Información y Comercialización Turística-

-Guía de Turismo y Cultural del Alto Palancia y Sagunto-

jueves, 16 de febrero de 2012

LA BELLEZA ESTÁ EN EL INTERIOR

GUÍA TEMPS 2012

El espíritu del interior de la Comunitat Valenciana ha quedado plasmado en las casas rurales diseminadas entre sus montañas y riachuelos. Alojamientos ubicados en las inmediaciones de parques naturales, junto a recoletos pueblecitos y todos están en la Guía Temps 2011 -2012.





La Guía Temps 2011- 2012 te da cumplida cuenta de los establecimientos que forman parte de este prestigioso club. Hoteles, casas rurales y viviendas de turismo rural de Alicante, Valencia y Castellón quedan recogidos en esta fantástica publicación.

Un manual ideal para averiguar cómo es el entorno de la casa elegida, los datos de contacto y, por supuesto, el número de habitaciones y los servicios de los que dispone cada uno de los alojamientos. Establecimientos que invitan a desconectar, a alejarte por unos días del mundanal ruido y a apreciar el tiempo que pasas con los tuyos.

Desde la Font Roja hasta la Tinença de Benifassà se extiende una amplia red de cuidados establecimientos desde donde poder disfrutar de espectaculares acantilados, cuencas fluviales, humedales y frondosos bosques.

martes, 14 de febrero de 2012

SERRANEWS

La Generalitat declara Bien Inmaterial de Relevancia Local la Mojiganga de Titaguas.


La conselleria de Turismo, Cultura y Deporte ha declarado Bien Inmaterial de Relevancia Local la danza denominada la Mojiganga de Titaguas (Valencia), según publica este martes el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV).


La directora general de Patrimonio Cultural, Marta Alonso, se ha propuesto como uno de los objetivos prioritarios la declaración y protección de estos elementos "convirtiéndose así en baluarte del patrimonio inmaterial valenciano", según ha inforamdo la Generalitat en un comunicado.
Alonso ha señalado que "la Mojiganga de Titaguas, danza larga, ceremoniosa, de gran belleza y plasticidad, es merecedora por su singularidad de la calificación de Bien Inmaterial de Relevancia Local por ser una de las creaciones representativas de la cultura valenciana".

La Mojiganga de Titaguas es una danza ritual, con esquemas claros y bien definidos, muy académicos y siempre bajo la dirección de un maestro de danza. Esta manifestación cultural procedente de las antiguas mojigangas o danzas burlescas y reproduce, en un contexto festivo muy especial, las Fiestas Gordas, cada siete años, diez imágenes o cuadros, formados en parte por torres humanas.

Es una representación de calle,estructurada con todas sus partes intactas y con variaciones mínimas o inexistentes desde el siglo XVIII, fruto de la evolución del antiguo "Ball de Valencians" renacentista, que se transmitió oralmente.

Según la directora general, la Mojiganga de Titaguas "no solo transmite valores tradicionales", sino que "se ha convertido en elemento aglutinador de identidad y pertenencia para esta población y sus habitantes, especialmente aquellos que por unos u otros motivos residen y trabajan fuera de la población".


Desde mayo de 2010 la Dirección General de Patrimonio Cultural ha declarado cuatro BIC Inmateriales en sólo dos años la Solemnidad del Corpus Christi en la ciudad de Valencia, la Festa de la Mare de Déu de la Salut de Algemesí, la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe y la Cabalgata de Reyes Magos de Alcoy.

La Dirección General de Patrimonio Cultural, en este 2012, sigue trabajando para la declaración de las fiestas. Recién declaradas se encuentran la Santantonada de Forcall y las Tamboradas de Alzira y l'Alcora.
No obstante, la protección institucional de los Bienes Inmateriales, no atañe tan sólo a los BIC pues junto a estas declaraciones la Dirección General de Patrimonio Cultural, ha protegido dos Bienes Inmateriales de Relevancia Local: las Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana y la Embajada de Moros y Cristianos de Crevillent, ambos en 2011.

EUROPA PRESS

domingo, 12 de febrero de 2012

TAN LEJOS, TAN CERCA...

”Radicalmente libre y radicalmente riguroso: nada más, pero nada menos”.

Con esta célebre máxima, incluida por Jorge Semprún y José Martínez Guerricabeitia (1921-1986) en el primer número de Cuadernos del Ruedo Ibérico, quedaba de manifiesto el ideario básico que presidiría la editorial durante los veinte años de existencia.
Creada en 1962 en París, Ruedo Ibérico publicó más de un centenar de libros y 66 números de su revista, fijando como objetivos primordiales la recuperación de la memoria española, al tiempo que la deslegitimación de la ideología opresiva impuesta por el régimen franquista. De este modo vieron la luz exhaustivos estudios sobre temas tan diversos y controvertidos como el Opus Dei, la Asociación Católica de Propagandistas, el exilio republicano o la propia Guerra Civil, a menudo debidas a historiadores anglosajones -Stanley G. Payne, Hugh Thomas, Ian Gibson- y corresponsales extranjeros, de ahí una óptica más objetiva y contraoficialista.


¿Pero quién fue Pepe Martínez? Leyendo unos viejos cuadernos de Ruedo Ibérico encontramos por casualidad el nexo de unión de José Martínez con Alcublas.
José Martínez Guerricabeitia nació en Villar del Arzobispo (18 de junio de 1921 - 12 de marzo de 1986), hijo de José Martínez García, minero anarco-sindicalista, y Josefa Guerricabeitia Orero. Su familia materna era originaria de Alcublas, pues su abuelo se casó en Alcublas con Josefa Orero Comeche. Los padres de ésta, los bisabuelos, eran Miguel Orero y Liberata Comeche, de Alcublas. Un hermano de Miguel, Manuel Orero, fue un cura de armas tomar...

El propio Alfons Cervera dedica unos párrafos a José Martínez:

"El Villar del Arzobispo es un pequeño pueblo de tres mil habitantes, metido en los montes de la Serranía valenciana, a escasos kilómetros de Gestalgar, el mío y muchísimo más pequeño todavía que aquél donde nació Pepe Martínez Guerricabeitia. Poco tiempo anduvo viviendo allí el fundador de Ruedo Ibérico. Por circunstancias laborales, la familia marchó a Requena, otro pueblo del interior, y al Villar sólo regresaría de vez en cuando, muy de vez en cuando, Pepe Martínez. Y en esos regresos buscaría el refugio de sus primos, de una gente que tenía su edad o era una miaja más joven. Él venía o escribía cartas desde París y ellos lo miraban y leían como se mira y se lee a un tipo que, por muy primo que sea, venía o escribía desde París en unos años en que venir o escribir desde París era como llegar por lo menos de Saturno.
El recuerdo aumenta considerablemente las dimensiones de lo que se recuerda y en lo que aquellos hombres y mujeres me contaban aquella tarde había una admiración que traspasaba los afectos y se encaramaba en los andamios desde donde rendir culto al mito inalcanzable. Pero la grandeza del descubrimiento que me llegó aquella tarde fue precisamente  la de observar cómo el mito era un mito construido a medias por el entusiasmo y a medias por la tristeza. Sabían ellos que el triunfo se construía casi siempre a base de juntar como se puede la fuerza de la elección libre y la renuncia, de mantener la dignidad en los grandes proyectos de futuro y no descuidar que en alguna parte, por ejemplo en un pequeño pueblecito de montaña, a muchísimos kilómetros de París, de Madrid o Barcelona, hay una gente que, antes de que la tarde cayera sobre los manzanos, te llevaba por las trochas casi intransitables para que los olores de la tierra te recordaran que la infancia es casi el único paraíso que nos queda cuando el mundo, como decía la voz en off de Humphrey Bogart en "Casablanca", se derrumba a nuestro alrededor mientras nosotros nos amamos, como hacían él e Ingrid Bergman en un apartamento de París, o mientras esperamos que ese mundo deje de ser una mierda de mundo y consigamos entre todos convertirlo en otra cosa menos indecente. Leí algunas de aquellas cartas y hoy por hoy quiero, porque así lo juré sobre aquella mesa humilde con mantel de hule a cuadros, mantenerlas en secreto, propiedad sólo de aquellos amigos que mejor que nadie me hicieron entender que Pepe Martínez Guerricabeitia era una especie de guapo gigante que casi lloraba cuando se ponía delante de unos manzanos casi silvestres en los montes de su pueblo.
Me enseñaron fotografías de muchas etapas de su vida, cartas estremecedoras como ya les insinué más arriba, me contaron anécdotas que no sólo humanizaban la leyenda sino que eran como una radiografía tan perfecta que no se dejaba fuera ni un sólo detalle de ninguna de sus costillas. Hablo de estas pequeñas cosas porque siempre pensé que Ruedo Ibérico era esa gran cosa, una monumental cosa porque vista desde la pequeñez insoportable de este país en los años que duró su singladura todo nos parecía un rascacielos. En mi pueblo mismo me pasaba: siempre pensé que los chicos que venían a Gestalgar a pasar las vacaciones eran ricos, que estaban podridos de dinero, y que el novio de mi tía Maruja, que era de Valencia y se llamaba Pepito, y fue la primera persona a quien yo veía comer con la servilleta en el pecho, era el dueño de una empresa de autos de lujo. El batacazo vino luego, cuando descubrí que los colegas de juegos veraniegos sólo comían bien en esos meses que vivían en casa de los abuelos porque sus padres apenas si llegaban a fin de mes con sus trabajos de miseria y, sobre todo, que cuando Pepito se peleó con la tía Maruja todos supimos que era un simple aprendiz de mecánico en un taller de mala muerte en las afueras de la capital. Las pequeñas cosas se convertían en inmensas y a Ruedo Ibérico, a pesar de reducir sensiblemente sus acciones empresariales en mi cabeza nada economista, nunca le pasó como al novio de la tía Maruja ni a los viejos amigos de las vacaciones de verano en mi pueblo."
Valencia-París, diciembre de 2003

Hace unos días nos pusimos en contacto con su viuda Marianne, y nos dijo que poco recordaba ella de la familia de Pepe, pero que intentaría indagar. Queremos terminar este pequeño homenaje a una persona y a sus proyectos e ideales con una entrevista grabada a Marianne. Os recomendamos escucharla en su totalidad.


jueves, 9 de febrero de 2012

DESDE ARAS DE LOS OLMOS...

IMATGES DE LA LLUNA EIXINT I L'APROXIMACIÓ APARENT DE VENUS A URÀ .

Hola amics/Hola amigos.


Us adjunte imatges de fa uns moments, demà serà la conjunció d'Urà i Venus. Atentament,

Os adjunto imágenes de hace unos momentos, mañana será la conjunción de Urano y Venus. Saludos.

Joanma Bullón.


Aras de los Olmos (València).


Muchas gracias por las imágenes, Joanma!!

miércoles, 8 de febrero de 2012

SENDERISMO INVERNAL CON RAQUETAS DE NIEVE

Empiezan las primeras nevadas. Es hora de desempolvar nuestras raquetas de nieve y disfrutar de los magníficos paisajes que el manto blanco deja en nuestras montañas. Las raquetas nos permiten aumentar la superficie de contacto con la nieve y así disminuir la presión sobre la misma impidiendo que nos hundamos.

Para utilizarlas solo tenemos que sujetar bien las correas, caminar levantando los pies y andar un poco más separado de lo normal para no enganchar una raqueta con otra. Cualquier excursión o sendero es apto para la práctica de raquetas aunque en la Comunitat Valenciana debemos buscar los puntos más altos de nuestras montañas y esperar a que la nieve haga acto de presencia.

Lugares para practicarlo como el Alto de las Barracas. Es el punto más alto de la Comunitat Valenciana, su relieve es ideal para iniciarse en el mundo de las raquetas.

También podemos visitar la Puebla de San Miguel, centro del Parque Natural del mismo nombre donde podremos encontrar diferentes rutas para caminar.


LINK:

http://blogs.comunitatvalenciana.com/senderismo/2012/02/01/senderismo-invernal-con-raquetas-de-nieve/

lunes, 6 de febrero de 2012

SE ACERCA EL CARNAVAL

CARNAVALES DE VILLAR 2012


El CARNAVAL 2012 de VILLAR DEL ARZOBISPO lo tenemos a la vuelta de la esquina...
Compartimos con todos vosotros el programa de este año:

JUEVES 16:


A las 18:30h DESFILE DE LA COORDINADORA DE DISCAPACITADOS FÍSICOS Y PSÍQUICOS.
21.30h, reparto de BOCADILLOS CON MORCAS y LONGANISAS DE LA JARRA.
A las 22.30h salida del CHINCHOSO hasta el Local de Carnavales y BAJÁ DE LA MORCA.
Por la noche continuaremos con el TRIO FLASHBLAK acompañados de congreticos y mistelica.

VIERNES 17:


Sobre las 15.30 de la tarde comienza el DESFILE DEL CARNAVAL ESCOLAR.
19.30h, DESFILE DE BOTARGAS.
22.00h, XXVI CONCURSO DE MURGAS.
Y para continuar y acabar la noche... orquesta ¡LA VÉRTIGO!

SÁBADO 18:

17.00h, GRAN DESFILE DE CARNAVALES 2012.
A las 20.00, CORREFOC con la batucada COMBE CAPELA.
A partir de las 21.30, reparto de BOCATAS y VASICO VINO.
A las 23.30 nos prepararemos para acompañar con antorchas a la MORCA en su último paseo por el Villar. Después del entierro, despediremos los Carnavales 2012 con las orquestas LA LINEA Y LA CUSTOM ROCK BAND hasta que amanezca y el cuerpo aguante!


Origen de la fiesta


Durante la dictadura franquista el Carnaval estuvo prohibido, perdiendo con los años su popularidad, hasta que hace veintidós años recobra su interés en Villar del Arzobispo. En 1981, un reducido grupo de personas decide rescatarla del olvido y durante el invierno de comienzan a madurar la idea de recuperar el Carnaval, comenzando a recopilar información de los ancianos del lugar y saber cómo se celebraba. Éstos les comentaron que la costumbre era dis­frazarse de "botargas" con el objetivo de provocar, ocultándose bajo un atuendo común a todos y creado con prendas del hogar: sábanas, cestas y almohadas.


Era el único día del año en que la gente se desinhibía. Las botargas (ma­yo­ritariamente hombres) en algunos casos iban desnudas o ligeras de ropa bajo un disfraz que les deformaba la figura y les ocultaba el rostro. Llevaban a modo de barriga y trasero unas almohadas atadas para deformar la figura y una cesta de vendimiar cubriéndoles la cabeza y cuyas rendijas les permitía tener una visión suficiente para caminar y observar a quienes se acercaban; por último, una sábana o cubre de cama se dejaba caer desde lo alto de la cesta y recogida con las manos tapaba todo el cuerpo.


El grupo de botargas desfilaba por las calles del pueblo acompañadas de una charanga (acordeón, caja y guitarras) y sin dejar de incordiar a las personas que encontraban a su paso; cuando deseaban meterse con alguien se acercaban y les gritaban deformando la voz: "guruguruguru que no me conoses, que no me conoses"; este grito, de tipo gutural (sin que haya fuentes de investigación que lo atestigüen) parece una reminiscencia del grito de las mujeres bereberes (antiguas pobladoras del lugar). Famosa por su impacto en aquel momento y mantenida en la tradición oral por las personas más mayores del pueblo, fue una comparsa de botargas que, subidos a un carro tirado por un burro, recorrieron las calles del pueblo (escasamente iluminadas en esa época) mostrando a sus convecinos y de manera intermitente las partes pudendas, al grito de "¡vendemos puerquicos!". Corría el año 1935 y la cuadrilla se llamaba "del ñudo" (del nudo) e iban acompañados del "Tío de la higuica", personaje popular vestido a la antigua usanza y con capa quien, portando una caña larga de la cual pendía un hilo en cuyo extremo llevaba atado un higo seco, provocaba a los niños para que intentaran comerla, pegando un golpe de caña cuando éstos estaban a punto de hincarle el diente y poniéndola lejos de su alcance.

jueves, 2 de febrero de 2012

PROPUESTA DE FÍN DE SEMANA...

LA MASÍA DURBÁ


A caballo entre las sierras de la Calderona y Espadán, junto al río Palancia y muy cerca de la histórica ciudad de Segorbe, se encuentra un hotel sugerente y evocador, quizá uno de los alojamientos rurales con mayor encanto de toda la Comunidad Valenciana.


Hay lugares que descubres en solitario o hay lugares que descubres en compañía, pero sobre todo hay lugares que necesitas compartirlos. Este es el caso de la Masía Durbá, uno de esos pequeños secretos que quisieras guardarte para tí, o para las personas que quieres, pero al final es imposible mantenerlos en silencio durante mucho tiempo.


La Masía Durbá es, sin lugar a dudas, uno de los hoteles rurales con más encanto de la Comunidad Valenciana. Su exquisita decoración, el ambiente sugerente e intimista que evoca sueños perdidos, el aire lejano de oriente encerrado entre las paredes de un antiguo más, los muebles artesanos procedentes de Indonesia perfectamente integrados en la arquitectura de la piedra, hacen de este lugar un paraiso para desvancerse, si puede ser, bien acompañado. Pero también, un refugio para retirarse en soledad a leer, pensar o escribir una novela.



Lo descubrimos un atardecer en bici. A punto de caer la noche, la masía Durbá discretamente iluminada entre campos de almendros, nos ofreció lo imprescindible para poder continuar: luz, agua, alguna herramienta y sobre todo, calor. Un calor que nos llevamos consigo y volvimos, como no, a compartirlo. Porque ocurre con frecuencia que los lugares que conoces de paso en alguna excursión, quedan grabados en la mente para volver con más calma a disfrutar aquello que se intuye, ese toque de autenticidad que sabes, ha quedado en el camino.



Entre las poblaciones de Geldo y Castellnovo, a caballo entre los parques naturales de la Sierra Calderona y Espadán, junto a la ribera del Palancia, la masía Durbá es un conjunto de edificios del siglo XVIII, cuyos orígenes se remontan a la época romana a tenor de los vestigios encontrados que confirman la presencia de una villa tardoimperial en el solar que ocupa ahora la casa.




Las masías del interior de castellón fueron unidades económicas independientes, de carácter familiar, basadas en la explotación agropecuaria donde eran capaces de producir todos los productos necesarios para vivir, convirtiéndose en núcleos autosuficientes. Esta forma de trabajo tuvo precisamente su origen en las villas rusticas romanas disperas que surgen a raiz de la caída de Roma, y que indican una nueva forma de vida donde la ciudad ha perdido su poder y la urbe, o el imperio, ya no es capaz de controlar el territorio. Por eso precisan de un nuevo sistema de producción propia, autosubsitente, para sobrevivir y a la vez, protegerse de los enemigos. Por eso las villas más importantes tendrán, a raiz de la caída del imperio sus propios soldados o pequeños ejércitos que al final se convierten en el origen del sistema feudal.




Pero todas estas nociones de historia no servirían de mucho si no pudiesemos visitarlas y recorrer con calma, sus instalaciones. Las distintas dependencias, corrales, habitaciones, cocinas, patios, bodegas o almacenes de herramientas han sido adaptados y reformados de forma brillante para convertirlos en el hotel restaurante que hoy podemos disfrutar.



A la disposición de sus visitantes, el viajero que por aquí pase dejará atrás las prisas y el estrés de la vida cotidiana abrigado por los viejos muros de piedra de rodeno que te transmiten la fuerza de la historia compartida. El conjunto emana tranquilidad, paz y recogimiento, algo que nos llevaremos consigo y tras una estancia en la masía, la relajación nos acompañará de vuelta a casa. Es la paz, en exclusiva, que sólo pueden transmitir los edificios centenarios, los que han resistido con sobriedad, el paso del tiempo.



En consonancia con el conjunto principal, el restaurante que circunda el patio enclaustrado supone una magnífica puesta en escena a fin de dotar el entorno de la exclusividad necesaria para degustar los platos que prepara diariamente la cocina de la masía. Una gastronomía selecta pero en absoluto onerosa, digna y elaborada sin renunciar a lo que conocemos como, la cocina de toda la vida. En ese equilibro entre ambas se basan sus recetas con toque familiar y tradicional, destacando las carnes y los arroces de la tierra como platos seculares.



Por la noche, o a la caída de la tarde como cuando la descubrimos por primera vez, el patio enmarcado por las arcadas que cubrían las antiguas parideras, se convierten en el escenario perfecto para románticas cenas donde las luces que se esconden tras la sierra, se convierten en velas inquietas, atrapadas por los duendes.



Horas de sudor y trabajo habrán visto estas paredes empedradas, y cientos de ilusiones sus primeros habitantes. Y si ellos ahora pudiesen descansar en sus habitaciones, como lo hacen los afortunados huespedes, se sentirían también viajeros en su propia casa. Porque no hay mayor privilegio que saber viajar por tu propia tierra.


Rafael, su dueño y gerente, nos recibe con la amabilidad propia de un hombre que sabe llevar bien su propio negocio. Un negocio cuya satisfacción es ver esta masía restaurada y cumpliendo una función adaptada a los nuevos tiempos, y a las nuevas necesidades.

Confieso que siento especial debilidad por los muebles que la decoran, por sus tecas trabajadas a mano y los polisándros que huelen a madera ennoblecida, por el aroma a incienso y sándalo, canela y rosas. Habitaciones espaciosas del color mineralizante de la piedra que relajan y transmiten paz, donde puedes descansar sin pensar en otra cosa que tu propio instante de felicidad.


La masía Durbá es un lugar para ir, comer, quedarse y descansar. Para disfrutar de un entorno privilegiado cercano a la histórica ciudad de Segorbe y también, como punto de partida para innumerables excursiones por la sierra de Espadán, la más verde, humana y entrañable de nuestras montañas.




Texto y fotografías:  José Manuel Almerich


Más información:

Tel. 964 764 419

http://www.masiadurba.com/

http://blogs.comunitatvalenciana.com/btt/2012/01/29/la-masia-durba/