domingo, 13 de mayo de 2012
EXCURSION A LOS NAVAJOS Y BALSAS DE ALCUBLAS
EL CENTRO EXCURSIONISTA DE CHELVA VISITA ALCUBLAS
Unas de las grandes riquezas naturales de Alcublas son sus navajos, charcas y balsas.
Desde hace un tiempo en Alcublas existe un grupo de amigos, El Gallipato Alcublano
(http://gallipatoalcublano.blogspot.com.es/), que dedica sus desinteresados esfuerzos a cuidar y
divulgar este valioso patrimonio natural. Hace unos meses, conocedores de esta biodiversidad,
desde el Centro Excursionista de Chelva nos pusimos en contacto con El Gallipato
Alcublano para ver si alguno de sus miembros podía acompañarnos en una excursión para
conocer las pequeñas zonas húmedas de Alcublas, y en especial contemplar a su especie más
destacada: el gallipato (Pleurodeles waltl).
En nombre de El Gallipato Alcublano Rafa Casaña aceptó con gran amabilidad nuestra
propuesta y fijamos la visita para el pasado sábado 28 de abril. El punto de reunión acordado
fue a las 10 de la mañana en la alamedita de Santa Bárbara, a la salida de Alcublas, junto a la
carretera en dirección a Segorbe. Y con bastante puntualidad fuimos llegando los participantes
desde diferentes localidades (Alcublas, Chelva, Calles, Quart de Poblet - Associació Cultural
El Mussol- y Valencia), con varios niños, verdaderos protagonistas de la jornada.
Todos juntos nos reunimos junto a la cercana ermita de San Agustín para concretar la
ruta a seguir. Y después de realizar la foto de grupo los 28 participantes partimos hacia los
navajos y balsas guiados por nuestro buen amigo Rafa Casaña que tenía planificada una
estupenda ruta.
La primera parada fue en el abrevadero de San Agustín, donde Rafa Casaña nos
explicó el motivo de la construcción del mismo, su utilización pasada y actual, y la vida que
alberga, aclarando asimismo las dudas surgidas. Como curiosidad nos informó que en Alcublas
al abrevadero también se le denomina chariz.
Aunque con bastantes nubes, el día acompañaba y reemprendimos la marcha siguiendo
por el sendero PR CV-105. El camino, que no era excesivamente duro, discurría muy agradable
entre arbustos y bancales de almendros.
En una segunda parada, Rafa Casaña continuó con sus didácticas explicaciones,
hablándonos del trabajo en piedra seca, muy tradicional y abundante en tiempos pasados en
Alcublas.
Y puso como ejemplo unos impresionantes bancales, muy antiguos, situados en frente
de nosotros y hoy en día lamentablemente en estado de abandono por falta de rentabilidad de los
cultivos de secano.
Seguimos ruta hasta llegar al Navajo de las Cañadillas cuya cubeta de hormigón,
realizada por la sociedad de cazadores, es un claro ejemplo de cómo con el tiempo la tierra de
arrastre regenera el fondo haciendo que la biodiversidad se recupere, creciendo plantas y
recibiendo vida de anfibios e invertebrados.
Aunque la fuerte sequía que padecemos se hacía patente en su bajo nivel, aun así la vida
bullía en sus escasas aguas y eran visibles cientos de renacuajos de sapo común (Bufo bufo).
Con grandes dotes didácticas, nuestro magnífico guía respondió ampliamente a las numerosas
cuestiones que le hicimos, en especial los niños, sobre las características de los renacuajos,
hábitos de vida y posibilidades de supervivencia si finalmente el navajo terminaba por secarse
por completo.
Proseguimos la ruta siguiendo por el sendero PR CV-105 hasta llegar a la corraliza de
los Silvinos-Tiesos. Aquí, Rafa Casaña nos habló de la gran cantidad de corrales que existen en
Alcublas por haber contado en el pasado con una gran cabaña ganadera. Su principal medio de
vida. Y lo triste que resultaba ver su actual deterioro, originado sobretodo por no tener techado
al haberse vendido las tejas. Como curiosidad, algunas de ellas exportadas a California.
Asimismo nos explicó el intenso e importante comercio de la nieve en Alcublas durante
los siglos XVIII y XIX, y que cesó a principios del XX, mostrándonos las llamadas “carrilás”,
marcas en la roca del suelo dejadas por las ruedas de los carros cargados de nieve que bajaban
hacia Valencia.
Los niños se adelantaron hacia la Balsa Silvestre donde esperaba Pilar Climent,
también del grupo El Gallipato Alcublano y que nos tenía preparada una agradable sorpresa.
La tarde anterior, Toni Martinez y Rafa Casaña habían rescatado de un efecto trampa
expresamente para esta ocasión cinco simpáticos gallipatos, dejándolos en una pecera para que
pudiéramos verlos y fotografiarlos a placer.
Ni qué decir tiene que todos nos arremolinamos en torno a los gallipatos, que se
convirtieron en estrellas indiscutibles desde ese momento, captando todas nuestras miradas, y
cámaras fotográficas.
Poco después los niños quisieron observarlos mejor y comenzaron a sacar los gallipatos
de la pecera con bastante cuidado para no hacerles daño. Quedamos sorprendidos de la
tranquilidad y buen carácter de los pobres animalitos.
Al poco tiempo, como era esperable, los gallipatos de la pecera dejaron de interesar a
los niños. Y siempre inquietos, se lanzaron bajo la atenta supervisión de Pilar Climent a la caza
y captura de cualquier bicho acuático de la Balsa Silvestre. Aunque, la verdad, sin mucha
suerte al principio…
En ese momento, los mayores aprovechamos para acercarnos a los gallipatos. Rafa
Casaña, siempre atento, nos informó de algunas de las características de los mismos, como por
ejemplo que ante una amenaza grave pueden llegar a sacar al exterior sus costillas que son
visibles como pequeños bultos de color naranja a lo largo de su lateral.
Y del curioso nombre que en Alcublas se le da al gallipato: ranueco. Además iba
detallando las interesantes actividades del grupo El Gallipato Alcublano, como el
apadrinamiento de algunas de las balsas de Alcublas, dentro de un programa de voluntariado
ambiental que coordina el, y para el que el grupo RONCADELL y con el patrocinio de la CAM
cuentan con todos los permisos legales. Esta interesante actividad de protección de balsas, del
todo altruista, es merecedora de todos los elogios.
A continuación, Rafa Casaña tuvo la gentileza de realizar varios muestreos, con la
colaboración de algún pequeño ayudante, para mostrarnos en vivo la gran cantidad de habitantes
que pueblan la Balsa Silvestre.
Con pericia, fruto de muchas horas de práctica, capturó diversos Odonatos, Hygrobia
hermanni, Notonectas, ninfas de libélulas, renacuajos y quironómidos que iba depositando
en una bandeja con agua para que pudiéramos contemplarlos. Quedamos sorprendidos de la
cantidad de vida que tienen las balsas. Pero en especial del tamaño y aspecto amenazador de la
ninfa de libélula.
Y llegada la hora del almuerzo los niños seguían incansables buscando vida en la Balsa
Silvestre...
El tiempo pasó volando, en un gran ambiente de camaradería, pero debíamos continuar
nuestra ruta, y devolvimos a la balsa los muestreos y los gallipatos. Naturalmente los
protagonistas de la ceremonia volvieron a ser los niños.
Antes de seguir todavía tuvimos tiempo de hacer una última foto de grupo a orillas de la
Balsa Silvestre, como recuerdo de una jornada verdaderamente inolvidable…
Reanudada nuestra marcha, pasamos a visitar la calera que se encuentra en las
inmediaciones de la Balsa Silvestre, explicándonos Rafa Casaña con todo lujo de detalles los
usos de la cal y su proceso de fabricación, así como las normas para poder realizar hornadas.
Los más jóvenes demostraron gran interés, pues no conocían su uso.
Nuestra siguiente visita fue al Navajo de la Roza, otro de punto de agua realizado con
hormigón por la sociedad de cazadores y que con el tiempo se ha naturalizado por completo. Un
claro ejemplo de que la preservación de los valores naturales no tiene porqué estar reñida con
otras actividades. Independientemente de lo que cada uno pueda pensar de la caza.
Tocaba ya volver a Alcublas para coger los coches y que la gente que no se quedaba a
comer partiese hacia su destino. Nos despedimos de ellos y nos dirigimos hacia la masía de las
Dueñas, propiedad familiar de nuestro compañero Rafael Romero Sevilla del Centro
Excursionista de Chelva, y donde gracias a su hospitalidad nos esperaba la comida ya casi
lista. Todo un lujo…
Terminada la agradable comida, Rafael Romero nos tenía guardada otra grata sorpresa.
Hizo de guía para enseñarnos la masía de las Dueñas. Gracias a él pudimos recorrer todos los
rincones de esta magnífica construcción cuyos orígenes se remontan al siglo XVI.
Entrada la tarde, todavía nos dio tiempo de visitar la zona encharcadiza de El Prao, que desde hace tiempo Rafa Casaña sugiere que sea declarado “humedal de interior”, y donde admiramos los singulares ejemplares de sabinas albares que allí se encuentran. Una verdadera maravilla.
Y ya de vuelta en Alcublas llegó el momento de las despedidas. De este día nos
llevamos además de nuevas amistades, un buen número de proyectos e ideas para futuras
colaboraciones entre el Centro Excursionista de Chelva y El Gallipato Alcublano. Los
alcublanos deben de estar muy orgullosos del gran patrimonio natural que su término municipal
encierra…
Para concluir, quisiera mostrar nuestro agradecimiento a Rafa Casaña, Toni Martinez y
Pilar Climent, de El Gallipato Alcublano, por sus atenciones y gran amabilidad al mostrarnos
la gran biodiversidad de Alcublas. Seguro que volvemos. Y agradecer asimismo a nuestro
compañero Rafael Romero Sevilla su gran deferencia al descubrirnos los secretos de la masía
de las Dueñas.
Por:
Juan Antonio Fernández Peris
del Centro Excursionista de Chelva, y colaborador del blog PEÑA RAMIRO
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17 comentarios:
Impresionantes fotografías. Menuda excursión.
Un día esplendido.
QUE PEDAZO REPORTAJE...ENHORABUENA
Esto si que es fomentar el turismo cultural y de medio ambiente. Ahora solo falta cuidar un poco mas el gastronómico y potenciar el premio a nuestro aceite de la cooperativa.
Tenemos Gallipatos, tenemos Travinas, tenemos Neveros, pero sobretodo tenemos a Rafa que es nuestro mejor embajador.
Buen documental.... si señor
Bonitas fotografias de Gallipatos... si yo creia que eran solo leyenda.
BIEN RAFA BIEN, POQUITO A POCO CONCIENCIANDO DE NUESTRA BIODIVERSIAD
Yo pensaba como el anónimo anterior, que lo de los gallipatos era una leyenda rural. Claro, es que con ese nombre es fácil confundirse.
Casinos tiene una plaza dedicada a ellos, nosotros algo tendremos que pensar, pues gracias a Rafa y a su equipo lo del gallipato alcublano cada día suena en más sitios.
Rafeta no te quejaras de como se te trata en este, tu pueblo.
Veo que también hay otra gente que prepara excursiones, y por lo visto, muy bien. Me alegro que Alcublas tenga diversidad de acontecimientos para que la gente se lo pase bien, es una lástima que la misma gente del pueblo no nos lo tomemos mas en serio y haya en estos casos mas gente de fuera.
¡Hombre!.... que lastima, demasiao tranquila estaba la cosa, siempre tiene que haber algun Aclamoide, dando la nota.
Recuerdo que vosotros también hicisteis de maestros de ceremonia en otro grupo que vino a Alcublas.
El Ayuntamiento podía promover la figura (gratuíta)de promotor cultural del pueblo, pudiendo ser rotatoria entre varias personas para no quemarse. Estaría al tanto de visitas a molinos, refugios, gallipatos, caleras, etc, e incluso podría promover estas visitas.
¿Qué os parece?
Me voy a ver Gran Hermano, que por lo menos hay imagenes
Me parece estupenda idea "a quien corresponda". Ah¡ y recuerdos a no puede ser.
Una de las cosas que siempre me hubiese gustado ver es la Masia de las Dueñas por dentro.
No se si tiene algo que ver, pero ahora estan preciosas las carrascas en flor. Que variedad de coloridos
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