jueves, 11 de octubre de 2012

LA SERRANIA DEL TURIA Y LAS FIGURAS Y MARCAS DE CALIDAD


(PARTE II)  

UNA ESPERANZA DE FUTURO PARA LA GANADERIA: LAS RAZAS AUTOCTONAS 

La  ganadería  extensiva  de  ovino,  y  en  mucha  menor  medida  de  caprino,  fue tradicionalmente uno de  los  pilares  básicos  de  la  economía  de  Alcublas.  Incluso  a principios del siglo XX, más de la mitad de la población de Alcublas aun tenía ovejas y cabras en mayor o menor cuantía, y multitud de familias vivían exclusivamente de esta actividad. Sin embargo este tipo de ganadería poco a poco fue dejando de ser atractiva para los jóvenes. En la actualidad únicamente José Manuel Jorge Orrios, con un rebaño formado por  280 ovejas y dos cabras, queda como último pastor de Alcublas.

Los  tiempos  cambian  y  en  las  últimas  décadas  la  ganadería  ha  regresado  a Alcublas  como actividad económica  muy  importante,  en  este  caso  con  las  granjas  decría  intensiva.  En  concreto  en  el término  municipal  de  Alcublas  existen  11  granjas, avícolas de engorde principalmente, alguna de gallinas ponedoras y otra de engorde deporcino. A pesar de que  es un trabajo muy ingrato, pues  requiere un gran sacrificio  y dedicación,  con  muchas  horas  de  trabajo  todos  los  días  del  año,  sin  fiestas  ni vacaciones, su rentabilidad no es muy grande. Esto es así puesto que el valor añadido se lo quedan las grandes empresas integradoras, y no los dueños de las granjas.


Este somero repaso al estado actual de la ganadería en Alcublas se puede generalizar a las  otras  de poblaciones  de  La  Serranía,  con  la  única  particularidad  de  que  en  el  resto predominan  más  las granjas  de  engorde  de  porcino  (Alpuente,  Tuéjar,  etc.).  Los rendimientos  económicos  para  los propios  granjeros  son  muy  escasos  con  el  actual sistema  de  integración,  sujetos  a  todo  tipo  de vaivenes  y  de  especulación  de  los denominados mercados. Y aumentar la productividad de la ganadería es muy difícil hoy día sin elevadas inversiones.


En el caso de las granjas sería con instalaciones mayores y más automatizadas, y en la ganadería extensiva con la compra de animales para hacer rebaños más grandes. Algo  muy  complicado  por  la  falta  de capitalización  y  la  imposibilidad  de  conseguir crédito  a  la  vista  de  la  crítica  situación  económica  que atravesamos.  Por  tanto,  sólo quedaría otra opción: lograr un mayor precio por unidad producida, lo que sí que haría rentable continuar con la actividad ganadera. Así pues, la única posibilidad de futuro de la ganadería  de  Alcublas,  y  de  toda  La  Serranía,  es  la  de  promocionar  sus  productos, diferenciándolos, para obtener con ello mejores precios en origen.  



Pero promocionar la calidad diferencial de los productos ganaderos producidos en Alcublas  y  en el resto de  La Serranía no es tarea fácil. A  fin de  cuentas el cliente final, el consumidor, difícilmente pagará más en principio por una carne de pollo o decordero  producida  en  La  Serranía.  Aunque  su calidad  fuera mayor  que  la  de  otros lugares. Por ello al consumidor habría que ofrecerle algo nuevo y que pudiera identificar fácilmente como especial, un poco más caro, no mucho más, pero más atractivo y que sin lugar a dudas  fuera  sinónimo de gran  calidad:  productos ganaderos  procedentes de razas autóctonas. Además con algún tipo de marca específica para identificarlos.


Como  un  magnífico  ejemplo  de  una  especie  autóctona  para  diversificar  la ganadería podríamos mencionar la oveja de raza Guirra, también conocida como Sudat o  Roja  Levantina.  Se  trata  de  una raza  autóctona  de  las  tierras  valencianas  y  que  se caracteriza  principalmente  por  su  color  rojizo  y el perfil  fuertemente  convexo  de  su cara. La oveja Guirra es un animal longevo que puede vivir hasta 14 años, siendo lo más frecuente 10 años. El origen de la raza se pierde entre ancestros norteafricanos y según
algunos expertos pudo originarse a través de cruces entre ejemplares de la raza de oveja Beni Ashen, procedente de la costa atlántica de Marruecos, y la española Manchega.


Es  un  animal  muy  rústico,  apropiado  para  pastoreo  y  que  sabe  aprovechar  los arbustos y los pastos pobres de la mayor parte de nuestras tierras del interior, además de resistir largas caminatas bajo un fuerte calor. Aunque también se adapta perfectamente a su cría en establo. Así pues, es la raza ideal para cumplir las expectativas marcadas por la “Corporación Andilla-Alcublas” en cuanto a la recuperación de la ganadería de alta montaña  como  motor  económico  y  medioambiental  tras  el  destructor  incendio  del
pasado mes de junio. La oveja Guirra sería el complemento ideal para acompañar a las cabras de raza celtibérica, raza ya demandada por los alcaldes de Andilla y Alcublas a los pastores que quieran trasladarse con su ganado a la zona.


La  raza  Guirra  está  en  grave  retroceso  por  lo  que  se  encuentra  inscrita  en  el Catálogo  Oficial  de Razas  de  Ganado  de  España  como  raza  pura  de  protección especial.  Por  ello,  son  muy  necesarias las  medidas  para  su  conservación  como  las ayudas específicas para esta raza otorgadas por la Conselleria de Agricultura. Asimismo en  1997  se  fundó    la  Asociación  Nacional  de  Criadores  de  la Raza  Guirra (ANGUIRRA - http://www.anguirra.com/), constituida actualmente por 25 ganaderos y un censo  estimado  que  oscila  alrededor  de  5.000  reproductores  de  un  alto  grado  de pureza distribuidos  de  manera  aislada  por  diferentes  comarcas,  principalmente  en  La Vall d’Albaida, Valle de Ayora, Camp del Turia y Canal de Navarrés en Valencia, La Marina  Alta  en  Alicante  y  la Plana de Castellón.  En  esta  línea  de  promoción  y conservación se creó en 1999 el libro genealógico de la raza Guirra.


En cuanto a su presencia en La Serranía es muy baja, limitándose a dos rebaños según el último censo conocido (del año 2009). Uno muy pequeño en Bugarra con 62 cabezas  y  otro  mayor  en  Pedralba  con 286  cabezas.  Esperemos  que  el  devastador incendio  de  hace  pocos  días  no  les  afecte  muy negativamente.  La  oveja  Guirra  tiene doble aptitud, tanto cárnica como láctea, lo que la hace muy interesante para diversificar los ingresos. El cordero se alimenta en el aprisco y se sacrifica a los 3 meses, con un peso entre los 24 y 26 kilos. El rendimiento en canal está próximo al 50% de su peso.
Por su parte la producción de leche en los tres rebaños en ordeño, 500 animales en total, es de excelente calidad y es utilizada para la elaboración de quesos muy apreciados.



Los  productos  derivados  de  la  oveja  Guirra  son  singulares,  de  gran  calidad,  y fácilmente reconocibles. Por ello pueden diferenciarse del resto y alcanzar así un mayor precio que el de otras razas de ovejas. Por un lado, la carne de cordero Guirro ya está distinguida con la marca de calidad “CV” (Conformidad y Validación) de la Generalitat Valenciana.  Mientras  que  su  leche  se  emplea por algunas  de  queserías  artesanas integradas  en  la  Associació  de  Formatgers  de  la  Comunitat Valenciana  en  la elaboración   de   queso   artesanal   con   el   marchamo   ARTESANIA   COMUNITAT VALENCIANA. Estos productos derivados de la oveja Guirra, sin duda, se convierten
en  una  esperanza  de  futuro  para  la  ganadería  extensiva  en  Alcublas,  y  también  en  el resto de La Serranía.


Al respecto, mencionar el caso de una pequeña quesería cooperativa situada en Almedijar (Alto Palancia - Castellón), en pleno corazón del Parque Natural de La Sierra de Espadán: Quesería Artesana los Corrales http://www.queserialoscorrales.com/). Tras sus  inicios  en  1990,  y  con  años  de  gran dedicación  y esfuerzo,  sus  quesos  artesanos gozan  actualmente  de  un  gran  reconocimiento  por  su extraordinaria calidad  y  se  ha consolidado como un magnífico modelo a seguir por otros emprendedores de pequeñas poblaciones del interior, como podría ser Alcublas, que quieren crear algún de tipo de negocio artesano ligado a productos de la propia tierra.


En concreto,  Los Corrales producen un extraordinario queso de leche cruda de oveja  Guirra,  coagulado con  cardo  vegetal,  con  tres  meses  de  maduración,  bajo  el nombre de Peña Blanca. Se presenta en formato cilíndrico de unos dos kilos de peso. La  corteza  es  de  color  marfil  amarillento  con  tonos rojizos  y  ocres,  originados  por  la acción de los mohos que intervienen en la maduración.  La consistencia de la pasta es semiblanda, de color blanco marfil y tiene un sabor un sabor más intenso y un regusto peculiar y persistente característico de esta raza de ovejas. Puesto que no disponen de esta leche durante todo el año, la producción se limita a apenas doscientas piezas.


También  es  digna  de  encomio  la  Cooperativa  Ecológica  Finca  del  Rebolloso, creada  en  1998 en  Ayora  y  premiada  en  varios  certámenes.  Han  sido  verdaderos pioneros en recuperar la oveja Guirra y en elaborar con su leche unos excelentes quesos. En Alcublas podría pensarse en seguir la estela de ambas cooperativas e introducir un rebajo de ovejas Guirra con el objetivo inicial de comercializar su leche, cuya venta en pequeñas cantidades parece estar bastante asegurada. Sería un primer paso de un largo recorrido cuya culminación final debería ser una futura quesería artesana en Alcublas. Es  un  proyecto muy  ilusionante,  pero  por  su  elevado  coste  inicial  sólo  es  posible plantearlo a medio plazo. Toda precaución es poca a la hora de las inversiones iniciales.


No  resultará,  sin  embargo,  un  camino  fácil.  Ni  mucho  menos.  La  tarea  de emprendedor  en  el mundo  rural  es  muy  dura  y  plagada  de  incertidumbres.  Y  más  en estos  tiempos  de  crisis.  Pero hay que  perseverar.  Se  trata  de  realizar  una  carrera  de fondo, nunca de velocidad, con un esfuerzo sostenido, sin desfallecer ante las muchas adversidades que se presentarán a lo largo del tiempo. Algunas imposibles de evitar con  nuestros medios.  Y si no que se lo pregunten a Cristina Vega, propietaria de un rebaño de cabras en la Muela de Jérica. En la actualidad se encuentra en una situación extrema al no poder alimentar a su ganado, que está al borde de la muerte por inanición, al haber ardido  en el  tremendo  incendio   de  este  verano  los  pastos  donde  éstas  pacían (http://cronicasdelpalancia.blogspot.com.es/) y (http://penyaramiro.blogspot.com.es/).


En cuanto a la ganadería avícola hay que mencionar que ante los problemas de seguridad  alimentaria  existe una  nueva  demanda  del  consumidor  en  cuanto  a  apreciar los productos ganaderos más naturales y libres de residuos antibióticos, hormonales, etc. Ello  lleva  aparejado  cambiar  la  concepción  de  los sistemas  de  producción  por  otros menos  forzados,  más  extensificados  y  sostenibles.  En  este contexto  y  bajo  estas premisas la utilización de razas autóctonas puede tener un amplio respaldo social. Sin contar  que  es  una  manera  de  mantener  la  riqueza  del  medio  rural  el  preservar  el  rico patrimonio  ganadero  heredado  de  nuestros  mayores.  Y  aquí  es  donde  puede  tener  un gran futuro la Gallina de Raza Valenciana de Chulilla.

 
El estudio de la raza Valenciana comenzó con la localización en el año 2.002 de un  núcleo  en  Chulilla (La Serranía)  que  contaba  con  una  población  heterogénea compuesta por 35 gallinas, 9 gallos y 12 pollos. Partiendo de esa pequeña población de aves proporcionada por un particular, la Conselleria de Agricultura inició un proyecto de  recuperación  de  esta  raza  aviar  generando  dos  poblaciones  (El Teularet,  en  la provincia  de  Valencia,  y  el  Mas  de  Noguera  en  la  de  Castellón)  a  partir  de huevos fecundados. Desde julio de 2005, se constituyó una población heterogénea en el Centro de  Investigación  y Tecnología Animal  (CITA)  de  Segorbe  en  el  marco  de  un programa  de  caracterización  y conservación  de recursos  zoogenéticos,  además  de definir  las  medidas  zoométricas.  Actualmente existe  un  centro  de cría  en  la  masía  de agricultura y ganadería ecológica “El Teularet” situada en Navalón (Enguera).


Esta raza aviar ya aparece citada a principios del siglo XX. Así en la Exposición Nacional de Avicultura celebrada en Valencia en mayo de 1917, bajo la denominación de gallina de raza valencia blanca o negra. Posteriormente, Laborde-Bois (1919) hace referencia  a  gallinas  con  patas  de  color  pizarra diferenciándolas  de  las  blancas.  En  la Primera Exposición Regional Valenciana de Aves y Conejos (1922), se presentaron lotes  de  gallinas  valencianas  giras.  Poco  más  tarde,  en  1929  se publicó  un artículo sobre las Valencianas Giras mostrándose fotos de animales muy similares a los de la población actual de Gallina Valenciana de Chulilla.


Es destacar que la raza de gallinas valencianas de Chulilla ha sido incorporada al  Catálogo  Oficial  de Razas  de  Ganado  del  Ministerio  de  Medio  Rural  y  Marino (BOE nº 299 de 14 de diciembre de 2007), como raza autóctona de protección especial y pasa por ser la primera raza valenciana de aves de dicho catálogo. En junio de 2008 la Conselleria de Agricultura aprobó la  reglamentación específica del Libro Genealógico de la raza aviar Valenciana de Chulilla, así como el reconocimiento de la Asociación de Criadores  de  Gallinas  de  Raza  Valenciana  de  Chulilla  (http://www.chulival.com/) que  agrupa  a  11 criadores  con  explotaciones  en  distintos  puntos  de  la  geografía valenciana y cuya finalidad es el estudio y recuperación de la raza.


La gallina de Chulilla es de conformación ligera (tipo mediterráneo), con pluma negra. El peso medio de los machos es de 2,8 kg y de las gallinas de 2,1 kg. Los gallos son  giros  con  la  esclavina  dorada  o plateada,  o  totalmente  negros.  Las  gallinas totalmente negras o  giras plateadas.  Las patas son de color pizarra  y con 4 dedos.  La cresta es sencilla. La orejilla es roja, o blanca rodeada de rojo. El color del plumaje de los pollitos es negro con el vientre amarillento tirando a blanco. Los huevos son de color blanco, con matices rosáceos, de superficie lisa, de un peso medio de 59 gramos y un alto porcentaje de yema.


En  cuanto  a  los  productos  de  interés  generados  por  la  Gallina  Valenciana  de Chulilla (que todavía no dispone de una marca de calidad específica), en primer lugar habría que destacar su razonable aptitud ponedora, con un valor de puesta anual de 150 huevos/gallina/año  en  una  sala  de  ponedoras  en suelo,  con  nidales  de  apertura controlada y sin ajustes de fotoperiodo. En cuanto a productores de carne son animales de   crecimiento   lento,   lo   que   encarecería   su   precio,   aunque   atendiendo   a   sus
características particulares que la distinguen del resto de razas de aves comercializadas, muy probablemente la  Gallina  Valenciana  de  Chulilla  puede  encontrar  su  salida comercial   en   circuitos   más   selectos  que   valoren   la   calidad   diferenciada   y   la singularidad.


Concluir remarcando que la ganadería en Alcublas, y en La Serranía en general, necesita diferenciarse con productos de calidad para poder lograr unos precios en origen algo  superiores  que aporten  la  necesaria  rentabilidad  de  las  explotaciones  ganaderas. Con los actuales precios percibidos por los ganaderos esto no es posible. Hay que tratar de  innovar  y  ofrecer  productos  novedosos,  de alta  calidad,  más  naturales  y  libres  de residuos.  Existe  un  segmento  del  mercado  que  está demandando  productos  de  una ganadería  no  tan  industrial  como  la  actual.  Y  las  razas  autóctonas (oveja  Guirra  y Gallina  Valenciana  de  Chulilla)  podrían  ser  un  punto  de  partida interesante. Una esperanza de futuro…


JUAN ANTONIO FERNÁNDEZ PERIS

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Buscarse la vida o emprender, ese es el camino que nos queda. El empleo está en un punto que, practicamos el autoempleo o las expectativas futuras son bastante negras. Considero buena la idea de tirar de lo próximo a nosotros, pues afortunadamente esta os en una comarca que aún le quedan cosas buenas y por explotar.
Luego esta el problema de todos los problemas que ponen las administraciones a las personas que deciden echarse palante y emprender.

supervivencia en la serrania dijo...

Muy buen articulo,ademas ilusionante,pero luego empieza el calvario legal,permisos,registro de sanidad,inspecciones = SANCIONES,gente que vive del rollete desde las oficinas,¿como van haber emprendedores si los acribillan a pagos? es todo una verdadera mentira,al final a predominar el estraperlo como despues de la guerra,vas a la tia Felisa y le compras una docena de huevos de sus gallinas(raza de chulilla)al pastor Nicanor le encargas un corderico y que te lo sacrifique el mismo.Entre dos vecinos se cria un puerco y a la matanza y ambutir .un conejo y un pollo de la tia Asuncion,lo matas en la planta baja el sabado y el domingo paella,el aceite se lo compras a "el royo" las verduras tomates.bledas,cardos,habas,ajos tiernos de los huertos del pueblo.
el vino sin marca a granell,asi todo.NOSOTROS TAMBIEN SABEMOS HACER MARCAS BLANCAS ECONOMICAS.

Anónimo dijo...

Si las administraciones (locales y generales) dieran más facilidades (ya no pedimos ni ayudas), la realidad comarcal sería otra bien distinta.

uno que fue a Torres dijo...

Pues yo aparte de la obeja Guirra Y la gallina valenciana de Chulilla, añadiría el conejo de la Loles.
No os enfadéis es broma.
Un articulo muy didáctico de Juan Antonio Fernández Peris.
Por cierto igual meto la gamba, tengo un libro(no es que tenga muchos),"El expediente Manises".¿Es del mismo que viste y calza?.

la ciudad es para mi dijo...

El problema es que la jente joven no quiere vivir en el mundo rural. A pesar de la crisis, prefiere trapichear entre luces de neon, que vivir en el pueblo donde el invierno es muy duro.

montesa enduro dijo...

Lo primero que tengo que decir es agradecer el trabajo realizado en el estudio de muchos temas de nuestra sociedad de la serranía a Juan Antonio,de verdad no tengo el gusto de conocerte,pero tus artículos me invitan a pensar y emplear un tiempo de mi vida en estudiar la situación actual de nuestros pueblos,siempre e pensado que para poder competir contra los grandes ,habría que hacer cosas que ellos no pudieran hacer,y eso era la artesanía ,los tiempos del artesano digase cualquier gremio,era la unica ventaja que se tenia .Eso se ha terminado,porque el precio justo a los trabajos se han perdido.
En el momento en que un chino compra un bar y hace tortilla de patatas y patatas bravas iguales que su antecesor español a mitad de precio,te das cuenta que aquí falla algo.
Hoy en día en nuestros pueblos los pequeños comercios están sufriendo una situación insostenible,una competencia salvaje,muchos de ellos se ven obligados a cerrar y si no aguantan porque les faltan pocos años para llegar a la jubilación.
En la hostelería se espera el fin de semana como el agua de mayo,pero cada vez es mas baja su demanda a la vez que el visitante se reprime en su consumo.
La gente solo va al precio,porque en general todos lo estamos pasando mal y si hay una oferta de carrefour de leche,bajas y compras para tu consumo,para tus padres y algún que otro vecino mas,en resumidas cuentas,que mientras una docena de huevos cueste en cualquier gran área más barata que una docena de huevos de una gallina de chulilla,no tenemos nada que hacer.
No me gustaría trasladar mi pesimismo ,pero por muchas vueltas que le doy a la cabeza,no se me ocurre otras alternativas,una de las pruebas evidentes es ¿cuantos jóvenes en la serranía están montando o quedándose negocios en activo ? Muy pocos o ninguno.

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

La situación económica es difícil en general. Lo importante es no caer en el pesimismo.
Por ejemplo. Acabo de llegar de un viaje por Andalucía y mi sorpresa es mayúscula.
Allí hay crisis. Como aquí. Pero se ve un mayor dinamismo y gran cantidad de iniciativas interesantes para dinamizar la economía (desde potenciar el turismo, las marcas de calidad agroalimentarias, talleres de empleo...).
Sinceramente pienso que Alcublas, y La Serranía en general, pueden tener futuro. Eso sí, dependerá en gran medida en unir fuerzas, lograr una conciencia comarcal y apostar por nuevos proyecto.
Y no será fácil. El éxito nunca está asegurado. Pero el no hacer nada nos lleva inexorablemente a la desaparición...

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

Una última cosa.
La desafección de los jóvenes ante la agricultura y ganadería es un tema muy interesante.
No los disculpo, porque a fin de cuenta para lo que quieren si que saben buscarse la vida, pero no toda la culpa es suya.
¿Se ha sabido inculcarles el amor por la tierra?.
¿Se ha sabido transmitirles el orgullo de ser de Alcublas, de ser de La Serranía?.
Tal vez habría que realizar un ejercicio de autocrítica...

antes de cabras corral dijo...

Bonito articulo, Juan Antonio, e interesantes reflexiones, y aunque, me parece acertado el camino de las marcas de calidad, no es un camino facil, ni una panacea que sirva para todo el mundo, pero a partir de cierta edad, si el sector donde trabajabas, se ha ido al traste, te tienes que hacer emprendor a la fuerza, y no esperes que te ayuden las administraciones. Cuestion a parte me parece el caso que mencionas del rebaño de Cristina Vega del cual se han hecho eco algunos medios, y segun nos cuentan se le mueren las cabras de hambre y sed a causa del incendio, sin que los entes publicos hagan nada para remediarlo, lo que no nos han contado es que las cabras de dicho rebaño ya se morian de lo mismo antes del incendio, por estar desatendidas por sus iresponsables dueños, pobres animales, tambien lo vengo a mencionar, por que parece que esta de moda el aconsejar que poner un ganado de cabras, puede ser una salida en estos tiempos de crisis, pero hay que tener en cuenta que la cruda realidad es algo mas que hacer el cuento de la lechera, tantas cabezas, tantos chotos y tanto de subencion tanto, luego hay que estar al pie del cañon todos los dias y eso ya es otra historia.

Anónimo dijo...

Es verdad lo que dice cabras antes que corral, yo no quise comentarlo por prudencia, pero las cabras estaban muertas de hambre antes del incendio y el ganao a la venta, porque a ella le venia muy grande.

montesa enduro dijo...

Yo ya sospechaba que esa situación tan dantesca,no era una situación que le pasara a un profesional de la ganadería,un claro ejemplo es cuando paso lo del incendio,nuestro pastor y vecino Jose Manuel le toco comprar pienso y pagarlo de su bolsillo,para no llegar a esa situación,hasta estaba dispuesto a llevar el ganado a otras zonas de más pastos si encontraba corral para guardarlas,igual que muchos trabajamos fuera y venimos a dormir a casa de nuestro pueblo ,también él lo podría hacer,claro eso es un gasto enorme de como van las cosas.pero a Jose no se le morirá ningún animal por hambre y sed,porque es un profesional y lo a mamaó,esto fue un golpe de prensa que en esos momentos mediaticamente se aprovecho cierto medio de información,pero bueno estamos acostumbrados a este tipo de hechos,lo que no hay que dejarse llevar y pensar dos veces las cosas .La verdad siempre gana tarde o temprano.

Sobre el pesimismo que comentas Juan Antonio,no se si tendrás algún tipo de negocio en la serranía,yo si que lo tengo y por eso estoy viviendo en mis propias carnes la desidia de las administraciones,mira no tenemos ningún tipo de ayuda,las infraestructurasasas cada vez son peor,vivir en estos momentos en el pueblo es muy caro,no tenemos buenos servicpúblicososos,nos tenemos que desplazar para cualqugestiónónón importante a lliria,donde esta masificado todo ademas es omancomunidadadad,los serranos estamos olvidados ,eramospulmónónon de valencia por nuestros montes y no nos han respetado(la palabra respetado,engloba muchas cosprevenciónónon de incendios,trabajo para la gente de nuestros pueblos,servicio a nuestros mayores,colegios enserraníaíaia para los niños deserraníaíaia,iden de iden).
Yo con mi experiencia de tener un negocio o industria en la serranía ,basaría el principal obstáculo en los impuestos y requisitos que te obligan hacer ,por ejemplo no pagar ningún tipo de impuesto durante los dos primeros años de montar el negocio,una vez ya pasado los dos años,demostrando el estado de cuentas ,reconsiderar los pagos (no puedes pagar igual que un negocio en poblaciones de mas habitantes)los IBI pagar lo mínimo establecido por ley.Establecer un contrato con hidroeléctrica,de cobrar menos tasas a nuestros vecinos buscar que sea atractivo invertir en la serranía y vivir.