domingo, 14 de abril de 2013

LA CULTURA DEMOCRÁTICA EN ESPAÑA


Hoy 14 de abril se cumple el 82 aniversario de la proclamación de la 2ª República, que supuso el inicio de un corto periodo de esperanza en la más que turbulenta historia de España. A pesar de los acontecimientos que sucedieron en años posteriores, y que han enturbiado y entristecido el recuerdo de tal proclamación, me gustaría evocar el espíritu democrático que gran parte de la sociedad de la época quiso impulsar en la España de los años 30.


El 14 de abril de 1931 fue una de esas jornadas históricas que jalonan la memoria de un país. Fue una jornada alegre, donde la inmensa mayoría de los españoles vivió la proclamación de la República con júbilo e ilusión desbordantes, en medio de un baño de multitudes, con decenas de millares de ciudadanos en las calles…

A lo largo de ese martes 14 de abril se fue proclamando la República desde los balcones de los ayuntamientos de las principales ciudades ocupados por los nuevos concejales. En Valencia fue Sigfrido Blasco-Ibáñez, hijo del célebre político y escritor Vicente Blasco Ibáñez que había fallecido tres años antes, quién en compañía de los concejales electos proclamó desde el balcón del ayuntamiento la República, ante la multitud enfervorizada que se congregaba en la plaza de Emilio Castelar.


Si hay una palabra que no faltó en ninguna de las proclamas históricas de la época esa fue la palabra libertad. Libertad hasta la saciedad. Incluidas algunas estrofas de la versión popular del himno oficioso de la República (el himno de Riego): "¡Libertad, libertad, libertad!"


La traslación práctica del ansia de libertad de los españoles se hizo realidad el 9 de diciembre de 1931, día en que el Presidente de las Cortes, Julián Besteiro, promulgó la Constitución de la Segunda República Española. Constitución que recogía las ilusiones colectivas suscitadas a raíz del cambio de régimen político en España.


El empeño de los sectores más reaccionarios han logrado transmitir, a fuerza de reiterar tópicos y falacias durante décadas, una imagen muy negativa de la Constitución de 1931, convirtiéndola así injustamente en una de las más polémicas de nuestra historia. Sin embargo nadie puede negarle su carácter democrático, uno de los más avanzados para su época.


La República y la Constitución de 1931 fueron la consecuencia inevitable tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera, que a su vez había sustituido al agotado “Régimen de la Restauración” durante el cual dos partidos políticos, el partido conservador y el partido liberal, se habían repartido por turnos (“el turno pacífico”) el poder en la España de finales del siglo XIX y principios del XX.


Si hoy recuerdo la proclamación de la 2ª República lo hago en honor a las gentes que hace más de ochenta años quisieron hacer avanzar a una sociedad con un gran déficit democrático y que vivía inmersa en la cultura de cesantía. ¿Hemos aprendido algo desde entonces o estamos repitiendo los mismos fallos en la actualidad?. O lo que es peor. ¿Hemos vuelto a principios del XX y sus famosas cesantías, donde las claves del poder político se fundamentaban en el favoritismo y las prebendas?.
Va por ellos…

Por
Juan Antonio Fernández Peris




8 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen artículo y bastante objetivo, de todas las maneras me quedo con el final.
No hemos aprendido absolutamente nada en 82 años creo que son.

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DE LOS TRABAJADORES dijo...

Entiendo la frustración de muchas gentes que pensaron que el pueblo sabría administrar la libertad que aquella constitución les daba, con la suficiente sabiduría para no caer en los radicalismos y las ansias de revancha.
Lamentablemente la República cayó como cayó la torre. No por un rayo, sino por el comportamiento de nuestros bisabuelos, que por experiencia propia sé que estaban por cilivizar.

montesa enduro dijo...

Ahora en estos momentos en el siglo XXI seguimos cometiendo los mismos fayos que el los años 30,no se puede usar la republica ó cualquier sistema de gobierno usando parcialmente la patria,por ejemplo no se puede resumir la republica = a ser de izquierdas ni tampoco la bandera nacional apropiarsela = la derecha.
se esta creando unos cimientos falsos de una nación,va a ser la eterna confrontacion.

En la constitucion del 78 se acordo todos los partidos tanto de izquierdas como de derechas y asta los nacionalistas de que la bandera constitucional seria la española (la tricolor ,rojo güalda y amarilla).
Pues bueno los de izquierdas les da pudor de que esto sea asi ¿por que? .
si no aprendemos de una puñetera vez a separar lo que es un acuerdo global para todos y a respetarlo ,jamas podremos ser una nacion fuerte y respetada.

Anónimo dijo...

envidio a los americanos,negros,chicanos,chinos,indios,blancos,en el momento que son americanos todos a cantar el himno y a ponerse la mano en el pecho y respetar la bandera de las estrellas y barras.
Y aqui que tenemos tres veces mas historia que los norteamericanos nos da verguenza ser Españoles.

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

El mayor problema de España está en la falta de cultura democrática a lo largo de su dilatada historia.

¿Cuántos gobiernos verdaderamente democráticos hemos tenido en siglos?.

La sociedad civil española parte con desventaja respecto de otras europeas (Dinamarca, Alemania, Suiza...), no ha habido tiempo suficiente para que la democracia (saber perder unas elecciones, respetar la voluntad de la mayoría, no aferrarse al cargo, votar en conciencia y no "a los míos a pesar de ser corruptos", etc.)haya impregnado TODOS los aspectos de la vida, tanto pública como privada.

Un ejemplo. ¿En qué país verdaderamente democrático se votaría a un corrupto durante varias legislaturas por mayoría absoluta?. Y ahora, que vienen mal dadas, a criticar a los políticos. ¡Hombre!. Que los hemos encumbrado nosotros mismos a sabiendas de lo que hacían, no nos hagamos los tontos...

Lo dicho. En España falta mucha cultura democrática.

con el carrito del helao dijo...

Mucha, amigo Juan Antonio, partiendo de la base de que votamos como borregos a unos caras que han hecho de la política su profesión, por que es que toda la vida mi familia ha sido de izquierdas, o de derechas. No voy ha permitir que con mi voto no manden los mios sino los otros.
Por que si los mios roban, los otros también.
En fin así nos va, habría que aplicarle un "carrito del helao" a toda la sociedad.

que les den..... dijo...

YO a medida que ha ido pasando el tiempo,me he llevado un chasco con esta democracia que actualmente tenemos en ESPAÑA,la verdad es que en estos momentos creo que ya no voy ha votar jamás,los partidos es un feudo y negocio que ha enquistado la sociedad actual.
Se que quiza he pecado de ingeniudad y se han aprovechado de mis ideales ¿pero que manera de protestar tenemos los que no quereremos violencias ni enfrentamientos? pues ....pasar de ellos , en resumidas cuentas que no vivan de tu voto,si todos lo hacemos igual se darian cuenta que la gente esta harta de tanta farsa.

Secta Política dijo...

Votar en blanco o abtenerse beneficia a los partidos de los que has decidido "pasar". La política no son los partidos y si queremos cambiar las cosas hay que implicarse, que es muy fácil quejarse y "pasar". La responsabilidad ciudadana es la clave de una sociedad democrática y, al final, cada pueblo tiene lo que se merece... Sin ánimo de ofender, es una crítica constructiva.