miércoles, 12 de junio de 2013

LA CUEVA SANTA. MIRADAS DESDE EL PASADO

                                SANTUARIO DE LA CUEVA SANTA
                                          AÑO 1928


Siguiendo con la serie de pequeñas colaboraciones para este blog PEÑA RAMIRO sobre el Santuario de Nuestra Señora la de la Cueva Santa de Altura, a continuación repasaré uno de los textos más completos e interesantes publicados sobre el mismo. Se trata de un amplio artículo firmado por el canónigo D. Pedro Morro de la Diócesis de Segorbe, y que se publicó en el nº10, año III, de octubre de 1928, de la revista trimestral “Los Santuarios Católicos - Órgano del Fomento Nacional de Peregrinaciones”. Revista editada en la localidad de Figueras (Gerona).


En el SUMARIO de este número 10 se hace mención del artículo: “Santuarios Importantes: La Cueva Santa, por Pedro Morro”. Y ya en su interior se inicia el mismo con una fotografía que ocupa toda la página 3, con el siguiente pie: “ALTURA – CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE LA CUEVA SANTA”.

El texto como tal comienza en su página 4, en la sección SANTUARIOS IMPORTANTES, con el título LA CUEVA SANTA. A continuación, a pesar de su extensión, lo reproduzco íntegro por su interés histórico, pues describe minuciosamente cómo era el Santuario, administración y uso durante su máximo esplendor en el primer cuarto del siglo XX:

"Uno de los Santuarios marianos más famosos y visitados de todo el Reino de Valencia, es el de Nuestra Señora de la Cueva Santa. Situado en el término de la villa de Altura, diócesis de Segorbe, provincia de Castellón de la Plana, atrae, desde principios del siglo XVI, numerosísimo concurso de devotos llevados por la devoción a la Santísima Virgen, venerada en una pequeña imagen de yeso, de medio relieve, encontrada milagrosamente por un pastor en la Cueva, entonces llamada del Latonero, por un enorme ejemplar de la especie (almer) [almez, sin duda se trata de un error tipográfico] que se erguía secular sobre la misma boca de la cueva."


Y continua, "Los prodigios obtenidos por intercesión de la señora venerada en dicha Imagen, dieron pronto a la Cueva el renombre de Santa, que conservó aún en los años (del 1520 a 1550) en que los disturbios de los Germánicos, la guerra contra los moriscos rebelados en Espadán, y la sospechosa frecuencia de los mismos a la Cueva entibiaron la devoción de los cristianos viejos y disminuyeron sus visitas al antro venerado. No fué tanto, sin embargo, el olvido de los fieles, que no visitaran la Cueva, especialmente en la fiesta de la Natividad de Nuestra Señora, pues consta por documentos auténticos que en el último de los años citados velaron toda la noche de la víspera en honor de la Señora más de trescientas personas."


"La curación del leproso Monserrate Escario de Lérida [de nuevo un más que probable error, pues era hornero de Jérica], obtenida en 1874 [se trata de otro error tipográfico, la fecha fue 1574] por intercesión de la Virgen de la Cueva a quien visitaron él y su esposa Isabel Martínez y el ferviente y constante apostolado de la Monserrada, sancionado por el cielo con nuevas y estupendas maravillas, para extender y arraigar por toda la región la devoción de Nuestra Señora de la Cueva Santa, consiguieron bien pronto el fin apetecido, y los pueblos, a porfía, concurrieron a la Cueva, no solo a demandar nuevas gracias, sino a construir una casa contigua a la Cueva y una Capilla en el mismo antro, que a mediados del siglo XVII se ensanchó y adquirió la forma actual, salvo ligeras modificaciones, que han parecido convenientes en el transcurso de los siglos."


"Al final de la plaza llamada de los Milagros está la puerta exterior de la bajada a la Cueva. Frente a la puerta se ve el altar de los Milagros, en el que se venera un crucifijo que, según el P. Josef de la Justicia S.J., historiador contemporáneo, dió la vista, en 1627, a un ciego de nacimiento.
"Los numerosos ex-votos que penden de las paredes contiguas a dicho altar, y de los muros de la escalera, son una pequeña muestra de los contínuos prodigios que sigue obrando la paloma de la Cueva en favor de sus devotos."


"A la izquierda de la escalera, al terminar el primer tramo, se halla la Capilla de la Comunión, en la cual se admira el sepulcro gótico del P. D. Bonifacio Ferrer, hermano en sangre y en virtudes del insigne Apostol valenciano.
"Los restos de aquel famoso cartujo, exhumados en 1895 del cementerio de Valdecristo y depositados en la Iglesia Parroquial de Altura, fueron trasladados en 1917, en que se cumplía el quinto centenario de su muerte, al Santuario y colocadas en el sobredicho sepulcro, costeado por suscripción popular encabezada por el Rdmo. Prelado de la Diócesis D. F. Luís Amigó, para que descansen, cabe la milagrosa Imagen, de la cual supone artífice al P. Bonifacio una respetable tradición."


"También se admira en la mentada Capilla otro Crucifijo antiguo, de forma irregular, a quien el P. de la Justicia atribuye algunos milagros en favor de los moriscos."
"Un altarcito de alabastro, colocado a mitad de la escalera, recuerda el lugar dónde, según la tradición, fué encontrada la Santa imagen por Isabel la Monserrada y su marido Monserrate.


"Ya desde el principio de la escalera sobrecoge el ánimo la imponente majestad de los peñascos que forman la anchurosa boca de la Cueva; más se acrecienta la emoción al dominar en todo su conjunto el antro misterioso, profundo, espacioso, cuya bóveda no es más que una inmensa mole de piedra, símbolo de las gracias, derramadas por la Reina del cielo sobre sus devotos, y divisar, en lo más profundo de la Cueva, a través de la verja de aluminio que cierra la Capilla, la pequeña Imagen, alumbrada por la oscilante luz de la lámpara, y que presenta en su incolumidad maravillosa que ha resistido más de cuatro siglos la humedad que deshace otras Imágenes de la misma materia, en pocos días y gasta los metales, la ejecutoria de la misión misericordiosa de que Dios la hiciera instrumento providencial."


"En la Capilla solo hay de notable el retablo de marmol, de gusto salomónico, construido en 1695 a expensas de la Duquesa de Segorbe, Dª Catalina de Aragón. La Imagen, cerrada en un Relicario de plata, se coloca en la fiesta de Septiembre y en circunstancias extraordinarias en la riquísima Custodia que en prenda de gratitud, le regalaron en 1659 los Duques de Segorbe."


"Desde las inmediaciones del Santuario se disfruta un bellísimo panorama, divisándose al Este la antigua Segóbriga con su feraz campiña, en cuyo extremo oriental se levanta Castelnovo a la falda del gigantesco Espadán. Desde la cumbre de Montmayor se divisa al Sur el fertil y extenso llano de Liria con multitud de pueblecillos limítrofes; al Oeste la populosa villa de Alcublas; y al Norte los tres gigantes de la provincia: Peñagolosa, Santa Bárbara de Pina y Peña Escabia, distinguiéndose también las villas de Viver y Caudiel y el pueblo de Benafer."


"El Santuario cuenta con estafeta de correos, teléfono y estanco.
"La Hospedería construída junto a la Cueva es un espacioso y sólido edificio de mampostería, que no obedece a orden arquitectónico alguno. La fonda, próxima a la Hospedería tiene acreditado un servicio esmerado y relativamente económico."


"En todo tiempo hay servicio diario de autos desde Segorbe a la Cueva, combinado con el tren mixto de Valencia, saliendo desde Segorbe a las once y volviendo del Santuario a las quince. El trayecto (unos 15 Kms.) suele recorrerse en 50 minutos.
"En la estación veraniega hay además otros servicios de autos a las siete de la mañana, amén de los numerosísimos de otras empresas, que llevan al Santuario, viajeros deseosos de testimoniar su devoción a la Señora y de respirar el aire puro y embalsamado de la santa montaña que reune inmejorables condiciones para el veraneo. Para la próxima temporada se anuncia la inauguración de un servicio directo de autos desde Valencia."


Y termina el artículo, "Las mejoras introducidas por los R.R.P.P. Carmelitas en los seis años transcurridos desde que tomaron a su cargo la administración del Santuario, (construcción de nuevas habitaciones, del sifón que asegura la conducción de la riquísima agua del Hontanar, y del depósito, que agregado a las antiguas cisternas basta para el consumo ordinario de dos años, la ampliación de la fonda, etc.) son prenuncio cierto de los progresos que indudablemente hará el Santuario bajo la dirección de tan beneméritos religiosos. Pedro Morro."


En próximas colaboraciones espero seguir aportando escritos sobre la Cueva Santa de Altura. En especial trataré de comentar varios textos y fotografías muy interesantes sobre el Santuario de la Cueva Santa realizados por uno de los historiadores valencianos más conocidos, Carlos Sarthou Carreres.


Por Juan Antonio Fernández Peris
del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO



2 comentarios:

Guía Cultural y de Turismo de los pueblos del Palancia dijo...

Gracias por aportar al montón de lo conocido otro granito de arena de la historia de la Cueva Santa.

Cómo estaba y cómo nos ha quedado a día de hoy tanto el entorno como los servicios prestados al Santuario, con la Hospedería en ruina y apenas servicios.

Suerte que al autor no le copiaron otros escritores posteriores los errores tipográficos que sitúan a Juan como natural de Lérida y el milago en 1874. Sin embargo, sí que le tomaron la autoría de Fray Bonifacio Ferrer de la imagen, cosa que curiosamente ni los cronistas de Valldecrist ni José de la Justicia lo citan en sus escritos.

En el reciente trabajo que me ha publicado el ICAP (y que se puede descargar desde mi blog), doy más detalles sobre el tema de la posible autoría, así como algunas teorías sobre el origen y usos de la cueva en épocas pretéritas.

Bueno, no me enrollo más. Gracias por divulgar este artículo.

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

Gracias a tí por tu dedicación a divulgar la historia de los pueblos del Palancia, tan vinculados a La Serranía en general, y a Alcublas en particular.