lunes, 24 de junio de 2013

VIAJEROS ILUSTRES EN ALCUBLAS...

                 ANTONIO JOSEPH CAVANILLES

                                      (2ª PARTE)

“Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia”.

En esta nueva colaboración para este blog PEÑA RAMIRO, y siguiendo con la serie sobre el gran botánico y naturalista valenciano Antonio José Cavanilles Palop, comentaré su obra menos botánica pero sin duda la más difundida y conocida por el gran público: “Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia”. Obra en la que Antonio José Cavanilles plasmó las expediciones realizadas por tierras valencianas a lo largo de los años 1791, 1792 y 1793 a raíz de un mandato del rey Carlos IV. Veámoslo con más detalle…


El Rey Carlos IV, mediante una Real Orden, comisionó a principios del año 1791 a Antonio Joseph Cavanilles para viajar por España con el objetivo de estudiar su flora. Este encargo se enmarcaba en el interés de la monarquía española por conocer mejor el territorio español en vistas a aplicar las políticas del Despotismo Ilustrado. Además era una oportunidad única para A.J. Cavanilles de estudiar y recolectar material botánico para los nuevos volúmenes de su grandiosa monografía botánica “Icones et descriptiones plantarum quae aut sponte in Hispania crescunt, aut in hortis hospitantur”, de la que en esas fechas ya había editado la primera parte del Volumen I.


“En la primavera del año 1791 empecé á recorrer la España de órden del Rey para exâminar los vegetales que en ella crecen”, y para dar cumplimiento al encargo real “Dí principio á mis tareas por el reyno de Valencia”. Ello demuestra que A.J. Cavanilles no había olvidado sus vínculos con su tierra natal, a pesar de una ausencia de casi veinte años. Para ello se trasladaría a la ciudad de Valencia en la primavera de 1791, alojándose en el hoy desaparecido Colegio de la Purificación, llamado “Colegio de la Ciudad” al depender de la ciudad de Valencia, que se situaba en los terrenos de los actuales jardines de “El Parterre” en la plaza de Alfonso el Magnánimo.


Durante sus viajes por el Reyno de Valencia, A.J. Cavanilles fue elaborando un "Diario de las excursiones del viaje a Valencia", en el cual anotaba día a día todos los pormenores más relevantes de sus excursiones. Este diario manuscrito, conjunto de cuadernillos de papel verjurado tamaño folio, se encuentra actualmente depositado en el Archivo del Real Jardín Botánico de Madrid, y se conservan los cuadernos de sus campañas de 1792 y 1793: 20-III-1792/17-VIII-1792 (legajo XIII, 7,1) y 16-IV-1793/3-X-1793 (legajo XIII, 7, 2), en total 218 hojas. Este dietario no se ha publicado nunca, y sólo se conocen partes del mismo gracias a los trabajos de diversos investigadores.


Los recorridos de A.J. Cavanilles por el territorio valenciano, tomando Valencia y el “Colegio de la Ciudad” como centro de sus operaciones, se prolongarían a lo largo de veinte meses, distribuidos en tres campañas llevadas a cabo entre los años 1791, 1792 y 1793 y con interrupciones cada año por retornos invernales a Madrid para realizar labores de gabinete. Ya en sus aposentos del Palacio de la Casa del Infantado, en Madrid, se dedicará a estudiar toda la información y muestras recogidas, a pasar a limpio las ilustraciones y a planear las siguientes campañas. Y ello, trabajador infatigable, sin dejar de lado la preparación de los nuevos volúmenes de su gran obra botánica “Icones et descriptiones plantarum…”.


Desde la primavera de 1791 hasta el otoño de 1793, período comprendido entre el inicio y la conclusión de sus campañas por tierras valencianas, A. J. Cavanilles fue ampliando los objetivos iniciales del viaje. En un principio la finalidad casi exclusiva de su periplo consistía en el estudio de la vegetación y en la recolección de materiales botánicos destinados a la elaboración del segundo volumen de sus “Icones et descriptiones…”, y así lo relata a su amigo canario José Viera y Clavijo en una carta fechada en Madrid el 20 de enero de 1792: “Yo hize con felicidad mi expedición al reyno de Valencia y vine cargado de cosas interesantes, que saldrán en el segundo tomo [de Icones…]…”.


A.J. Cavanilles elaboraría este segundo volumen de “Icones et descriptiones…” a partir principalmente de sus experiencias y del material botánico recogido por él en el año 1791 durante su primer viaje por tierras valencianas. Así en la primera parte de este segundo tomo de “Icones…”, puesta a la venta a primeros de 1793 hace mención a: “(…) las descripciones físicas del monte de Murviedro, de la Sierra de Engarceran, y de Castellon de la Plana”, además de presentar “(…) dos disertaciones: una sobre la naturaleza y el cultivo de las palmas, y otra sobre el algarrobo, árbol precioso en el Reyno de Valencia. En esta última se dan las reglas que deben observar los labradores para conseguir abundantes frutos sin multiplicar gastos ni trabajo”.


Pero a partir de la primavera de 1792, y sin abandonar los iniciales objetivos botánicos para redactar nuevos tomos de los “Icones et descriptiones…”, diversifica cada vez más sus focos de interés, ampliándolos a otros campos, tanto de historia natural como socioeconómicos. De hecho, a su vuelta a Madrid en el otoño de 1792, A.J. Cavanilles disertaría en la Real Academia de Medicina sobre “la descripcion fisica, e idea general del Reyno de Valencia”, así como sobre su intención de publicar una obra sobre el particular, a la que en el prólogo del Volumen II de “Icones…” titulaba provisionalmente como: "Regni Valentini historiae naturalis, atque rei agrariae observationes".


Este nuevo proyecto de libro condicionaría en buena medida la campaña de 1793, pues en ella Cavanilles dedicó mayor tiempo a la observación naturalista y a todo lo relacionado con el mundo rural valenciano, aunque sin abandonar por ello la botánica. Poco después de su regreso definitivo en el otoño de 1793 a Madrid, Cavanilles presentó ante Carlos IV un primer esbozo de su nueva obra a fin de obtener el permiso real y, lo que era más importante, financiación para editarlo. Gracias a sus contactos en la Corte no le fue difícil lograr el permiso, refrendado a mediados de junio de 1794, y ese mismo mes Manuel Godoy ordenaba el pago de una cantidad para la ordenación de los materiales acumulados y la preparación del texto para la imprenta.


A Cavanilles le esperaba una ardua tarea de gabinete, pues a lo largo de los veinte meses recorriendo el reyno de Valencia había reunido una gran y heterogénea cantidad de información, que debía elaborar y procesar, dándole coherencia, de cara a redactar su nueva obra titulada: “Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia”. Además, durante los siguientes cuatro años Cavanilles, trabajador incansable, simultanea su redacción y edición con la de otro trabajo de gran interés científico: los volúmenes tercero y cuarto de “Icones et descriptiones plantarum…”. Esta capacidad de trabajo de A.J. Cavanilles todavía impresiona hoy día.


El resultado final fueron las “Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia”, publicadas por la Imprenta Real en Madrid, en dos tomos, 1795 y 1797. No es tanto un libro de viajes, como erróneamente se considera hoy día, sino todo un tratado enciclopédico basado en los saberes útiles de la Ilustración. En esta obra, A.J. Cavanilles aporta, gracias a su bagaje intelectual conseguido durante su larga estancia en París, una impresionante información sobre gran parte de las disciplinas técnicas y científicas de la época como la botánica, la agronomía, la geología, la mineralogía, la hidrología, la medicina, la demografía, la geografía, la cartografía, la arqueología y muchos campos de la industria.


Las “Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía (…) del Reyno de Valencia”, obra clave tanto de la historia natural como de la sociedad y el territorio valenciano de finales del siglo XVIII, se compone de cuatro libros, dos en cada tomo. El primer tomo, publicado en 1795, cuenta con 16 + 236 páginas además de 28 láminas (incluyendo el Mapa del Reyno de Valencia). El segundo, publicado en 1797, contiene 4 + 335 páginas y 25 láminas. Las 53 láminas litográficas fueron realizadas por el destacado grabador valenciano Tomás López Enguídanos a partir de dibujos del propio Cavanilles, gran parte de ellos originales suyos, y corresponden a mapas zonales y a diversas vistas paisajísticas.


Es de resaltar el importante "Mapa del Reyno de Valencia por D. Antonio Josef Cavanilles. Madrid, 1795", grabado en cobre por Tomás López Enguídanos y con rotulación de José Asensio y considerado por los especialistas como el más riguroso mapa valenciano de la época. En él A.J. Cavanilles plasmó, a una escala aproximada de 1:524.000, la información directa obtenida en sus recorridos valencianos de los años 1791, 1792 y 1793, empleando la técnica del sombreado. Por sus grandes dimensiones (410 x 700 mm.) tuvo que ser incorporado plegado al final del primer tomo de las “Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia”.


Con la publicación de los dos tomos de las “Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía (…) del Reyno de Valencia”, A.J. Cavanilles daba por concluido el encargo real para describir la “historia natural” de España, finalmente restringida al Reyno de Valencia. En una carta al célebre botánico José Celestino Mutis, afincado en Bogotá (Colombia), fechada el 28 de abril de 1795, A.J. Cavanilles lo reconoce y aporta sus razones: "(…) pero me quedará la gloria de haber dado un modelo que otros podrán perfeccionar y seguir en las otras Provincias de España. Pues aunque mi comisión es para recorrerla toda, por desgracia no puede el rey asegurarme ni la vida ni la salud que se necesita para evacuar dignamente tan grande empresa."


Para concluir, hay que señalar que Antonio José Cavanilles realizó una corta visita a Alcublas durante su campaña viajera del año 1792, dejando constancia de ello tanto en su "Diario de las excursiones del viaje a Valencia", como en el segundo tomo de su obra “Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia”. Espero en una próxima entrada en este blog PEÑA RAMIRO dar a conocer lo que escribió este insigne botánico y naturalista valenciano sobre Alcublas


Por
Juan Antonio Fernández Peris
del Centro Excursionista de Chelva y colaborador del blog PEÑA RAMIRO




3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno.
Parece el nuestro un pueblo mucho mas grande e importante de lo que fue o es.

a quien corresponda dijo...

Si Cavanilles levantara la cabeza. Alcublas está dormida o anestesiada. Se ha quemado su término y no respiramos. Hay una pareja alcublana de pelota que esta en la final y fueronocho personas a verlos. Se organizan excursiones y charlas y van cuatro gatos.
¿Estamos anestesiados? ¿Qué nos pasa?

anestesia general dijo...

Es verdad, estamos anestesiados, pero no solo en Alcublas.
Creo que es un proceso en el que todos están implicados, tanto nosotros como anestesiados, como aquellos que les interesa anestesiarnos.