lunes, 16 de septiembre de 2013

LA CUEVA SANTA, MIRADAS DESDE EL PASADO

CARLOS SARTHOU CARRERES Y EL SANTUARIO DE LA CUEVA SANTA                                                   
                                                           (2ª PARTE)                              
                                    ARTICULOS EN REVISTAS GRAFICAS

Siguiendo con las pequeñas colaboraciones para este blog PEÑA RAMIRO sobre el Santuario de Nuestra Señora la de la Cueva Santa de Altura, y más en concreto con las aportaciones de Carlos Sarthou Carreres, uno de los eruditos valencianos más conocidos de la primera mitad del pasado siglo XX, doctor en derecho y pionero de la fotografía documental. Así pues a continuación repasaré algunos interesantes textos y fotografías publicados por este autor en dos revistas ilustradas de tirada nacional del primer cuarto del pasado siglo XX.


El primero de estos artículos periodísticos fue publicado en el número 253, año V, de la revista semanal La Esfera Ilustración Mundial, del 2 de noviembre de 1918, págs.22 y 23, editada en Madrid en la Imprenta de Prensa Gráfica. Fue escrito en “Burriana, 1918” como rubrica el autor al final del mismo, es decir, durante la estancia en esta población castellonense de Carlos Sarthou Carreres, donde ejerció como Secretario Judicial titular desde 1909 hasta 1920, año en que se trasladaría a trabajar y residir en Xàtiva. Redactado con el estilo ágil y descriptivo propio de Sarthou, en él describe de manera somera tanto la Imagen de la Virgen como el Santuario de la Cueva Santa, a la vez que hace un breve repaso de algunos hechos históricos relevantes.


Sin duda lo más interesante de este artículo publicado en la revista La Esfera son las 6 ilustraciones que lo acompañan. Fotografías originales del propio Carlos Sarthou Carreres obtenidas a partir de clichés sobre cristal de incalculable valor documental e histórico. Al compararlas con las que aparecen en el CAPITULO XVI – LA CUEVA SANTA de su libro "Viaje por los santuarios de la provincia de Castellón", editado en 1909 por el propio autor en el Establecimiento Tipográfico de J. Armengot e Hijos, Castellón de la Plana (ver en este blog PEÑA RAMIRO: http://penyaramiro.blogspot.com.es/2013/07/la-cueva-santa-miradas-desde-el-pasado.html.), se observa un evidente parecido, por lo que no resulta muy aventurado pensar que pertenecen a una misma serie y, por tanto, fueron obtenidas todas ellas en el año 1909.


El artículo comienza en su página 22, con el título SANTUARIOS MARIANOS ESPAÑOLES - LA CUEVA SANTA, bajo el cual se muestra una gran fotografía con el siguiente pie: “El Santuario famoso de la Cueva Santa”, iniciándose el texto con la reproducción de un párrafo publicado por el propio Sarthou en su obra “Geografía general de la provincia de Castellón”: "Allá en los confines de tierras valentinas, coronando un monte, se alza un solitario caserón: es tan viejo como la tradición religiosa concentrada en las entrañas de una roca; en un antro sin igual que, de rústico estuche, sirve á blanca Perla. -¿No oísteis hablar nunca de la Cueva Santa?- Los caminos de Aragón son á veces hormigueros de peregrinos que vienen y van; y bajo la tutela de la mitra segorbina, el extraño santuario recibe el vasallaje de tres provincias que en él confinan."


Debido a su extensión no parece pertinente reproducir el texto completo, pero no puedo sustraerme a dar a conocer todas las fotografías y ciertos párrafos muy significativos del mismo que nos acercan a comprender mejor cómo era el Santuario de la Cueva Santa en todo su esplendor a principios del pasado siglo XX.
El texto propiamente dicho se inicia como sigue: "El turista, peregrino ó curioso que desee visitar el famoso, popular y extrañó santuario de la Cueva Santa, ha de apearse en Segorbe, estación del ferrocarril central de Aragón, y subir en cabalgadura ó vehículo á las alturas de la tradicional ermita subterránea."


Y continúa: "Subiendo la larga cuesta, que comienza más allá de la fuente de Ribas, se distingue desde el altozano de la cruz terminal, un edificio majestuoso, aunque vetusto, rodeado de altos montes, cubiertos de aromática maleza.
La espaciosa fábrica de sillares y mampostería, cuya solidez acredita su secular existencia; no responde á ningún plan arquitectónico preconcebido; y, desnudo de toda ornamentación, sirve de vasta hospedería para los peregrinos. Data de finales del siglo XVI, pero el santuario es más antiguo."


Prosigue describiendo los agrestes alrededores del santuario: "La amplia terraza que se antepone al frontispicio domina dilatados horizontes y bellísimos panoramas; y más aún la cercana cumbre de Monte Mayor, Segorbe y su campiña, la cuenca del Palancia, la sierra de Espadán y la azulada faja del Mediterráneo al Sudeste; el llano de Liria y muchos pueblos, al Sudoeste; y en el confín, la vega valenciana. Más despejado por el Norte, cierran el paisaje tres picos: Peñagolosa, Montalgrao y Peña Escabia. En el centro de grandioso hemiciclo orográfico anida el célebre santuario mariano, próximo á los confines de tres históricos reinos: Valencia, Castilla y Aragón."


Tras ello, Carlos Sarthou Carreres detalla el aspecto de la cueva y de la capilla de la Virgen de la Cueva Santa: "Allá, en el fondo, hay edificada una capilla ó ermitorio, cuya entrada cierra primorosa verja de aluminio, de inestimable valor. En el interior existe un retablo que en el año 1695 costeó, con 4.000 pesos, la duquesa de Segorbe; es todo de jaspes, con relieves, imágenes y salomónicas columnas de cuatro metros de altura.
En el nicho central, entre dos metálicos serafines, aparece una custodia de rica plata, que costó más de 5.000 pesos á los duques segorbinos. El artístico templete cobija un relicario de oro puro y piedras preciosas, de un valor incalculable, que sirve de estuche á la blanca efigie ó bajorrelieve que representa la faz de la Virgen."


El texto continúa relatando el posible origen de la Imagen de la Virgen: "Esta imagen, que tanta veneración y culto recibe del litoral valenciano y el Bajo Aragón, es vaciada en yeso, lisa en su reverso y mide 0,25 m. de altitud y 10 ó 12 centímetros de anchura. Su origen, atribúyelo la tradición al venerable P. Bonifacio Ferrer, general y monje cartujo de Vall de Cristo (hermano del santo dominico y hábil político Fray Vicente Ferrer), el cual mataba sus ocios fabricando en yeso estas grandes medallas de la virgen, á fin de que las colgasen del pecho los pastores, á guisa de escapulario, fomentando así la devoción."
El artículo finaliza con la narración en primera persona de "(…) la única noche de mi permanencia en el Santuario de la Cueva Santa, ya hace años. Contemplaba, al anochecer, desde la ventana de mi aposento melancolía de los montes incultos y bravíos, cuando un vivo relámpago me anunció una de esas locas tempestades que se improvisan en los altos macizos montañosos.(…) Y la tempestad redoblaba sus ecos… ¡Oh, hermosa letanía, devotamente rezada bajo tierra y contestada como un eco desde el cielo!... Nunca la relegaré al olvido!..."
Y con la rúbrica: "Carlos SARTHOU CARRERES - Burriana, 1918. Fots. del autor"


El segundo de estos artículos en prensa gráfica fue publicado en el número 50, año I, de la conocida revista semanal ESTAMPA, con el subtítulo Revista Gráfica y Literaria de la Actualidad Española y Mundial, del 11 de diciembre de 1928, págs.32 y 33. Editada en Madrid bajo la Dirección de Luís Montiel, siendo su Redactor-jefe Vicente Sánchez Ocaña. En principio, parece tratarse del último escrito de Carlos Sarthou Carreres sobre el Santuario y la Virgen de la Cueva Santa de Altura. A pesar de mis amplias pesquisas en diversas bibliotecas y hemerotecas, no he localizado ninguna publicación posterior del autor sobre este tema. Aunque, naturalmente, ello no significa que pudiera descubrirse alguna otra en un futuro.


Con el título de “Tradiciones Levantinas – LOS PEREGRINOS DE LA CUEVA SANTA”, este artículo fue escrito en “Játiba, 1928” y, por tanto, en los primeros años de la estancia en esta población valenciana de Carlos Sarthou Carreres, donde residió gran parte de su vida. Es bastante breve y puede considerarse como un resumen de los dos anteriores escritos de Sarthou sobre la Cueva Santa: el CAPITULO XVI – LA CUEVA SANTA de su libro "Viaje por los santuarios de la provincia de Castellón", y el artículo SANTUARIOS MARIANOS ESPAÑOLES - LA CUEVA SANTA publicado en la revista La Esfera. De hecho, las tres fotografías que lo ilustran, tomadas por el propio Carlos Sarthou, no resultan ser inéditas, puesto que ya habían sido publicadas diez años antes en la revista La Esfera.


En próximas colaboraciones en este blog PEÑA RAMIRO espero hacer mención a nuevos textos y fotografías muy interesantes sobre el Santuario de Nuestra Señora la de la Cueva Santa de Altura, y de esta manera aportar mi pequeño granito de arena en el mejor conocimiento de esta devoción tan arraigada y querida en diversas localidades de la Comunidad Valenciana y muy especialmente entre los alcublanos.


Por Juan Antonio Fernández Peris

de la Asociación Cultural La Fénix Troyana y del Centro Excursionista de Chelva, y colaborador del blog PEÑA RAMIRO


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Como siempre nuestro amigo Juan Antonio nos da un recital a la hora de escribir un artículo en el contexto histórico.
Me llama mucho la atención la aridez que rodeaba al santuario, que así queda reflejada en sus fotografías.
Tal vez antaño la vegetación era escasa por las intensas nevadas, que se redujeron con el cambio climático, o tal vez fue causa de la actividad de la fornilla, a la cual se dedicaban una gran parte de los vecinos de Altura.

Anónimo dijo...

INERESANTE ARTÍCULO E INTERSANTE APRECIACIÓN DEL COMENTARIO

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS dijo...

Muy buena observación.

En efecto. Hace un siglo, nuestros montes presentaban un aspecto bastante diferente al actual, careciendo mayoritariamente de árboles, e incluso de arbustos, salvo en algunos rincones muy concretos.

La fornilla y el carboneo estaban muy extendidos, como medio de vida, y fueron en gran medida responsables de una gigantesca deforestación, que a su vez ayudó bastante en algunos de los episodios de inundaciones tras episodios de lluvias torrenciales.

Por cierto, y sin afan de levantar polémica. Si no se controla seriamente las "actividades de limpia" de las empresas de biomasa, igual volvemos a repetir los errores de nuestro pasado deforestador. Eso sí, vestido de una terminología postmoderna muy del gusto actual (gestión integral, biomasa, control de vegetación, etc.).

PEÑA RAMIRO dijo...

Tu comentario Juan Antonio más que polémico lo veo muy acertado. Por lo visto en Andilla están limpiando lo quemado y lo verde. Lo limpian todo.

mingote dijo...

Lo que pasa esque,...como se ve en las foticos,... antes había muchos burros que se comian los ribazos....¡Hospera!...Agora los burros comen en plato,...cuchara y tenedor,... en vez de ir a cuatro patas....Van en toterrenos.

Montañero dijo...

Nada no te contesta CARRITO, ya se le pasará.
Pero mi comentario iba por otros derroteros. Como dice el artículo que también habla de Monte Mayor, sí no habéis subido os lo recomiendo. Al norte se divisa el imponente Peñagolosa, y más a la izquierda toda la sierra del Toro y Peña Escavia, sí tenéis suerte de pillar un día claro. observaréis al sureste una montaña que sobresale en el horizonte azul del mar semejándose a una isla, es el Montgo, montaña situada entre Denia y Jávea.
Es decir que desde allí vemos las tres provincias de la Comunidad, y hasta es fácil que algún puntal de las estribaciones de la Sierra de Gúdar de Teruel.