lunes, 2 de septiembre de 2013

PERSONAJES ILUSTRES RELACIONADOS CON ALCUBLAS…

                                      
                              AGUSTIN SALES Y ALCALÁ
                                              (Parte 1ª) 
                              SACERDOTE, ESCRITOR E HISTORIADOR DEL SIGLO XVIII


Es sorprendente la cantidad de personajes ilustres relacionados de alguna manera con Alcublas, buena prueba de ello son las diversas colaboraciones que durante los últimos años he estado publicando en este blog PEÑA RAMIRO. Pues bien, la nómina continúa creciendo y en esta ocasión trataré sobre el doctor en Teología Agustín Sales y Alcalá, renombrado eclesiástico, escritor e historiador y una de las figuras más representativas del ámbito cultural valenciano del siglo XVIII. Repasemos su vida y obra, y descubramos así su vinculación con Alcublas.


En las pág.304 a 307 del TOMO II de la obra del presbítero Vicente Ximeno, “Escritores del Reyno de Valencia Chronologicamente Ordenados desde el año M.CC.XXXVIII. de la Christiana Conquista de la Ciudad de Valencia, hasta el de M.DCC.XLVIII”, editada en Valencia el año 1749 “En la Oficina de Joseph Estevan Dolz, Impressor del S. Oficio”, aparece una amplia biografía de este personaje. Se inicia dando cuenta de su ascendencia valenciana, aunque nacido en Valdejunquera (Teruel) de manera casual, al haber huido sus padres a Aragón durante la Guerra de Sucesión: “AGUSTIN SALES, Sacerdote, hijo de Agustín Sales, natural de la Villa de Albocacer, y de Juana Alcalà, Consortes; los quales se ausentaron del Reyno de Valencia por las inquietudes de la Guerra, y se domiciliaron por algun tiempo en el Lugar de Valjunquera del Reyno de Aragon, donde nació nuestro escritor dia 21. de Deciembre de 1707”.


Agustín Sales se trasladó a vivir a Valencia a los 8 años con sus tíos Josefa Sales y mosen Francisco Sales, quién se encargaría de su educación. Mosen Francisco Sales fue un conocido sacerdote, en un principio a las órdenes de Don Gaspar Fuster, Pavordre de la Catedral de Valencia que llegaría a arzobispo de Sácer (Cerdeña), y luego como Archivero de la Iglesia parroquial de San Bartolomé de Valencia. Agustín Sales y Alcalá “Cursó las Facultades mayores en nuestra Universidad [de Valencia], donde recibió el Grado mayor de Theologia dia 7. De Mayo de 1731. Presidiéndole el Pavordre Luis Vicente Rogèr, uno de sus Maestros.”


Ordenado sacerdote, el párroco de San Bartolomé de Valencia Don Félix Gastón, “le diò un beneficio Eclesiastico en su Iglesia Parroquial de San Bartholomè; y le aprecia tanto el Doctor Sales, que no quiso dar oídos à la pingüe conveniencia de Capellan mayor de las Descalzas Agustinas de la Ciudad de Pamplona, que le ofrecieron por Julio de 1738. Este mismo año, dia 27. De Octubre, la muy Ilustre Ciudad de Valencia le nombrò Chronista suyo; y para cumplir con este empleo ha recogido Medallas, Inscripciones, Manuscritos, Papeles curiosos, y otros Monumentos antiguos pertenecientes à la Historia de esta Ciudad y Reyno, de los quales me ha dexado ver algunos que hacían à mi assunto.”. Asimismo, su hermano, Juan Bautista Sales y Alcalá, también sacerdote, se marchó como misionero a México.


De un carácter impulsivo y muy dado a la polémica, Agustín Sales comenzó muy pronto a publicar, así en 1736 editaba en la Imprenta de Joseph Estevan Dolz la obra «Dissertación Histórica, Crítica, i Expositiva, del Sagrado Cáliz en que Christo Señor Nuestro consagró en la noche de la Cena, el qual se venera en la Santa Metropolitana Iglesia de Valencia», cuya finalidad era rebatir las dudas sobre la supuesta autenticidad del Cáliz de la Santa Cena venerado en Valencia. Esta obra fue el origen de una larga e intensa controversia con el padre dominico Jacinto Segura y en la que también se vieron inmersos eruditos de la talla de Benito Jerónimo Feijoo o Fray Martín Sarmiento. Sin embargo, dos años después, el propio padre Agustín Sales llegó a considerar su libro sobre el Santo Cáliz como “un centón de falsas noticias”, avergonzándose de él, en carta a Gregorio Mayans de 29 de octubre de 1738.


Esta notable y rápida evolución crítica por parte de Agustín Sales se debió fundamentalmente a sus relaciones con los ilustrados de su época con los que mantuvo una importante correspondencia epistolar, y en especial con el gran erudito valenciano Gregorio Mayans, que fue quién más le influenció y con el que entablaría una relación de gran amistad durante toda su vida y que sin duda enriqueció enormemente la formación intelectual de Sales. Esta larga y fructífera relación se iniciaba con una carta enviada el 20 de julio de 1735 por Agustín Sales donde pedía consejo y opinión a Gregorio Mayans respecto de unas inscripciones latinas halladas durante unas obras en la iglesia de San Felipe Neri de Valencia.


En mayo de 1741 Agustín Sales aceptaba el encargo de Gregorio Mayans de que fuera el corrector de “Censura de Historias Fabulosas”, obra póstuma del reputado D. Nicolás Antonio. Este ofrecimiento de G. Mayans se debió a la meticulosidad y conocimientos historiográficos críticos de Agustín Sales, que finalmente realizaría no sólo la corrección del texto sino también la elaboración del Índice, el Prólogo al Lector y uno de los Apéndices. En concreto el XXXV, titulado “Carta sobre la suposición de las Actas de San Lorenzo, atribuidas à San Donato, Abad Servitano”, donde analizaba el falso Cronicón atribuido a San Donato. Tras un intenso trabajo, esta obra a cargo del propio Gregorio Mayans, sería editada en 1742 en Valencia, por Antonio Bordazar de Artazù, Impresor del Santo Oficio y de la Ciudad de Valencia.


Agustín Sales fue un destacado miembro y promotor de la Academia Valencia, entidad cultural creada en Valencia por impulso de Gregorio Mayans con el objetivo de conseguir financiación adecuada para editar una serie de obras relacionadas con la historia de España desde un punto de vista crítico. Constituida oficialmente el 25 de agosto de 1742, la Academia Valenciana, sin ningún apoyo oficial, terminaría por desaparecer diez años después, tras una difícil y dispar trayectoria. Durante esta década, Agustín Sales fue uno de sus principales pilares y ejerció de corrector de las obras editadas por la institución además de ocupar extraoficialmente durante largas temporadas el cargo de secretario de la misma, dadas las frecuentes ausencias de su titular el Dr. Aparicio.


Por otro lado, desde su nombramiento el 27 de octubre de 1738 como “Chronista de la Ciudad y Reyno de Valencia”, Agustín Sales inició la compilación documental y la redacción de la historia de Valencia y su reino desde sus inicios hasta la época de Carlos III “purgándola de infinitos passajes falsos”. Proyecto muy ambicioso puesto que la última historia general había sido la publicada entre los años 1610 y 1611 por el eclesiástico, escritor e historiador Gaspar Juan Escolano («Década primera de la historia de la insigne y coronada ciudad y reyno de Valencia», con los cinco primeros libros y el resto en la «Segunda parte de la Década primera de la historia de la insigne y coronada ciudad y reyno de Valencia»). Para cumplir con su propósito, Agustín Sales contó con el apoyo incondicional de Gregorio Mayans, que le facilitaría desde Madrid copia de un buen número de manuscritos de la Biblioteca Real.


Lamentablemente este gran proyecto historiográfico no llegaría a realizarse, a pesar de estar muy avanzado, a causa del carácter impetuoso e irascible de Agustín Sales, quién el 22 de febrero de 1745, en un momento de ofuscación y preso de un ataque de furia, prendió fuego a los 4 tomos “de mi historia manuscrita que estaba en borrador”, considerada como “el más completo compendio que hasta el momento se había realizado” sobre la historia general de Valencia. Este acto irracional y absurdo estuvo motivado por la tremenda desilusión que embargaba a Agustín Sales al no obtener la Cátedra de Hebrero de la Universidad de Valencia en las oposiciones celebradas unos días antes y a las que habían concurrido, entre otros, el propio Agustín Sales y el reconocido erudito, filólogo y bibliófilo Francisco Pérez Bayer, quién finalmente obtuvo la cátedra en disputa.


Con sus luces y sombras, el Dr. Agustín Sales y Alcalá fue sin duda una de las figuras más representativas del complejo y contradictorio ámbito cultural valenciano durante el siglo XVIII. Su intensa y destacada participación en la Academia Valenciana y sus numerosas obras literarias (buen número de ellas manuscritos inéditos sin publicar) sirvieron de impulso al incipiente pensamiento ilustrado que penosamente iba abriéndose paso entra la erudición local valenciana. Hombre meticuloso, adusto y de gran curiosidad por las antigüedades, reunió desde su juventud una importante colección de medallas, inscripciones, manuscritos y libros que llegaron a causar la admiración del propio Gregorio Mayans. Salvo algún corto viaje, Agustín Sales y Alcalá vivió y escribió sus obras en la ciudad de Valencia, donde fallecía el 4 de enero de 1774 de un ataque de apoplejía.


La relación del Dr. Agustín Sales y Alcalá con Alcublas se debe a su trayectoria de historiador y su interés por el estudio de inscripciones antiguas. En una próxima colaboración para este blog PEÑA RAMIRO espero comentar lo que gracias a este insigne intelectual valenciano del siglo XVIII podemos conocer del pasado romano de Alcublas, una época poco documentada y de la que a día de hoy existen muy pocos hallazgos arqueológicos.


Por Juan Antonio Fernández Peris

de la Asociación Cultural la Fénix Troyana y del Centro Excursionista de Chelva, y colaborador del blog PEÑA RAMIRO de Alcublas.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un diez, Peris.

Anónimo dijo...

Tienes razón Juan Antonio, la relación de Alcublas con el mundo romano es de lo que menos publicaciones hay, aunque creo que hay calzadas romanas cercanas a Alcublas.

J.P Morgan dijo...

Interesante articulo, en la época de La Guerra de Súcesión, que cambió el curso no solo de Valencia, también de Europa entera.

Como bien hablas de Sácer (Cerdeña), que trás cuatrocientos años bajo el dominio de la Corona de Castilla y Aragón el tan hoy mencionado Tratado de Utrecht,(nombre de una preciosa ciudad holandesa que perteneció a la Corona de Calos V) la pasó a ser dominio de los Austríacos.

En fin J.Antonio contigo siempre aprendiendo y, pensando que nosotros también somos parte de la Historia.