miércoles, 26 de febrero de 2014

A VUELTAS CON EL DESARROLLO RURAL...

MESA REDONDA “FUTURO DEL MEDIO RURAL, NUEVAS PROPUESTAS PARA VIEJOS PROBLEMAS”
¿Nos quedamos fuera de juego en el desarrollo rural?
© Pebrella ATF Consultora. 2014.


Existen  unas  corrientes  y  flujos  que  definen  la  evolución  de nuestra sociedad y economía. Antes se trataba de flujos físicos y el grado de incorporación de una sociedad o territorio a estas corrientes encajaba muy bien en el proceso conocido como urbanización.  Hoy  en  día  se  debe  añadir  a  este  análisis  flujos  de tipo virtual que vienen de la mano de la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación que se produjo en la década pasada. 


Hay que comprender que también estas corrientes virtuales tienen un fuerte componente territorial: Tienen mucha  importancia  en  lugares  como  Manhattan  o  la  City  de  Londres, pero a medida que nos alejamos de estos puntos calientes el componente físico gana en importancia y a algunos lugares se convierte en único y definitivo. Sólo hace falta que pensemos en qué  elegiríamos  en  el  caso  de  estar  en  medio  del  Sáhara  sin cobertura: Un móvil o un 4×4 con el depósito lleno de combustible y una buena reserva de agua…
La  capacidad  de  incorporarse  a  estos  flujos  depende  de  dos grandes ámbitos de decisión y actuación, el macro y el local. El macro suele estar fuera de nuestro control al depender de go-biernos  (cada  vez  menos),  corporaciones  financieras  y  otras grandes  instituciones,  que  al  trasladar  sus  decisiones  sobre  el terreno  alteran  fuertemente  el  ámbito  local.  Ejemplos  de  este tipo de actuaciones encontramos todos los días en los medios de  comunicación:  Corredores  mediterráneos,  ampliaciones  de producción de plantas de multinacionales, la elección de la ubicación de un complejo de hoteles y casinos o que unos juegos olímpicos acaben a Tokio. Iniciativas que pueden alterar profundamente presente y futuro, los lugares y las personas a las que afectan. Desde el ámbito local hay poco a hacer en este sentido a parte de intentar aprovechar al máximo los posibles beneficios que se puedan derivar del ámbito macro y reducir sus impactos negativos.
Queda para el ámbito local un importantísimo campo de trabajo, que  visto  cómo  se  está  poniendo  el  ámbito  macro  quizás  sea nuestra última esperanza, que es el de generar un entorno que promueva  bienestar  y  actividad.  Las  escuelas  más  clásicas creen  que  este  campo  se  tiene  que  trabajar  desde  una  óptica inversionista, generar inversión directa bien por medio la atracción de capital o bien por la movilización de los recursos locales, todo esto como fruto de un trabajo planificador de la aparición de  las  actividades  productivas.  Hay,  en  cambio,  otra  escuela alternativa que afirma que son mucho más efectivas otro tipo de actuaciones.

La primera gran figura de esta escuela es Jane Jacobs (1916-2006) que defendió que hay un cúmulo de 
de condiciones que favorecen  la  actividad  y  que,  independientemente  de  las  grandes planificaciones,  estas  condiciones  se  acaban  imponiendo  y  generando más y más actividad. En este proceso Jacobs otorga un papel muy importante a la cadena sustitución de importaciones – ampliación de la actividad existente– como inicio de comercio exportador.  Un  modelo  muy  parecido  al  que  empíricamente mostró sobre el terreno Ernest Lluch en su obra “La Vía Valenciana”. El aspecto quizás más innovador de Jane Jacobs fue que iincorporaba  el  papel  del  bienestar  de  las  comunidades  locales como un elemento fundamental del desarrollo y como motor de actividad social y económica.
En este ámbito el máximo representante actual es Richard Florida (1957) que defiende el papel que en el desarrollo local ejerce la que él nombra como clase creativa. Un colectivo conformado por profesionales liberales, científicos, profesionales de la sanidad,  educadores,  artistas  y  otros  grupos  con  trabajos  con  un perfil creativo. Un grupo que genera un caudal local importante de  ingresos  y  que  requiere  de  muchos  servicios,  ayudando  a crear trabajo y bienestar en su entorno. Es decir, según Florida, atraer a este colectivo es sinónimo de generar desarrollo local.
Al fin y al cabo, se trata de colectivos con un trabajo estrechamente  relacionado  con  los  flujos  que  hemos  mencionado  al inicio de este artículo. Son muchos los que de forma empírica y quizás  sin  haber  leído  nunca  en  Florida  defienden  el  papel  de estos  colectivos  en  el  desarrollo  local  e  intentan  aprovecharlo.
Nuestra experiencia  nos  trae a  la  memoria cuando  ahora  hace una década hacíamos trabajo de campo e investigación para un proyecto que después se convirtió en “Savia Rural”; dedicado a atraer nuevos pobladores a entornos rurales. Durante aquel estudio previo nos sorprendió la gran cantidad de políticos e integrantes de las administraciones locales que venían a decir una cosa  parecida  a  “en  este  pueblo  lo  que  hace  falta  es  que  se instalan algunos arquitectos”. Todavía no había estallado la burbuja inmobiliaria y estos profesionales tenían más trabajo, ingresos y prestigio que ahora. Uno de los puntos más interesantes de la propuesta de Florida es que va más allá de las actuaciones de mejora que permiten el desarrollo de las actividades productivas. Florida afirma que un entorno  cultural,  social  y  urbanístico  atractivo  genera  la  aparición y atracción de este colectivo. Buena parte de su investigación se ha dedicado a demostrar con datos que muchos de estos profesionales primero eligen un lugar para vivir en función de su  atractivo  y  después  buscan  trabajo  en  esa  zona  y  que  muchos acaban iniciando actividad por cuenta propia o empresarial en  ese  lugar  si  no  encuentran  algún  trabajo  que  satisfaga  sus expectativas.  Seguramente  cabría  investigar  cómo  se  aplica esto  a  un  ámbito  donde  las  raíces  familiares  y  las  relaciones sociales tienen un fuerte componente territorial cómo es el valenciano  (y  el  mediterráneo  europeo  en  general)  frente  a  las relaciones  más  laxas  que  predominan  al  ámbito  anglosajón  de donde proviene esta escuela.


Quizás es querer jugar con las cartas marcadas, pero no se pueden dejar de lado los atentados urbanísticos y otras barbaridades que ha sufrido nuestro territorio y su imagen y olvidar señalar  que  seguramente  tienen  una  estrecha  relación  con  la  crisis que sufrimos más allá de las pérdidas de puestos de trabajo en la  construcción  o  las  dificultades  del  sistema  bancario.  Florida defiende que son más importantes las actuaciones integrales de mejora que los grandes proyectos como la construcción de estadios y otras grandes obras públicas (a la vista del que ha pasad con las olimpiadas más nos vale que tenga razón). Vale más ser un lugar “que mola” que un lugar “de eventos”.
Cabe decir que no hace falta ir a los EEUU ni muy lejos para encontrar  en  nuestro  territorio  investigadores  que  han  defendido este  modelo,  trabajos  como  los  de  Jaime  Pizarro 1 o  Javier  Esparcia 2 ,    ambos  de  la  Universitat  de  València,  han  demostrado que a la hora de fijar habitantes en nuestro rural es más importante el servicio a la población que la gran inversión.
El  análisis  de  estas  tendencias  nos  trae  a  algunas  reflexiones que querríamos hacer para justificar el título de este artículo. La primera de ellas es que no se puede dejar de hacer referencia no sólo a los recortes sino también a todo el marco de financiación y gasto público que se prevé en nuestro futuro. Las privatizaciones, bajadas de salarios y la disminución de inversión cultural, ambiental y otras mejoras; parecen, si no un ataque directo, al  menos  un  elemento  contrario  tanto  para  la  aparición  de  la clase  creativa  como  para  la  creación  de  un  entorno  favorable para  su  asentamiento.  Los  daños  que  sufren  algunos  de  sus representantes más numerosos en nuestra sociedad, como los profesionales educativos o sanitarios que no sólo ven como pierdan  poder  adquisitivo  sino  también  calidad  en  su  entorno  de trabajo, causa su fuga a otros lugares y que los beneficios de su instalación los disfruten otros.
Por otro lado, parece que al ámbito macro no se ha aprendido mucho  de  dónde  venimos  y  dónde  estamos.  Se  ha  hecho  un gran  esfuerzo  para  reducir  salarios  y  contener  gasto  público  (a pesar de que el esfuerzo lo sufren más algunos que otros) pero se  continúa con  una  óptica  centrada  en  los  grandes  proyectos como vía de desarrollo cuando se ve que éstos no pueden servir más que como catalizador de lo que ya está en marcha o vertebrador de movimientos locales que ya tienen dinámicas propias.


Quizás el palo olímpico que nos acabamos de llevar sirva de algo en este sentido, pero leyes como la de actuaciones territoriales estratégicas,  orientada  a  favorecer  los  megaproyectos,  o  las continuas  declaraciones  desde  las  diferentes  administraciones en defensa de la recuperación de los grandes eventos en cuanto sea posible; hacen creer que más bien será lo contrario.
Parece todavía más preocupante que según un estudio de Ricardo Calvo Palomares 3 de la Universitat de València y que ha sido divulgado  por  ADLYPSE  (la  Asociación  de  Técnicos  de  Gestión del Desarrollo Local) la baja implicación de las administraciones en las políticas de desarrollo local es buena parte del problema. Unas  autoridades  que,  según  el  estudio,  crean  Agencias  de Desarrollo Local y otras estructuras pero que después no dan ni los  medios  ni generan  el  entorno  para  que  su  trabajo  sea más efectivo.  Parece  que  tendremos  que  fiar  nuestro  futuro  a  unos improbables grandes acontecimientos o a lo que unos grandes inversores internacionales consideren nuestro interés.

De la  Jornada "El futuro del Medio Rural a debate" .
Alcublas, 22 de febrero de 2014.
Documentos para el debate y la reflexión.

1. Escribano Pizarro, J. El valor de los servicios educativos y sanitarios en los
procesos de atracción y fijación de población en el medio rural. Disponible en

2. Esparcia Pérez, J. López Sala, A. Proyectos asistenciales para la población
rural: Vocación de servicio. Disponible en este enlace: http://

3. Calvo Palomares, R. La escasa implicación de la administración como freno
al desarrollo económico del territorio: El estudio del caso valenciano. Disponible

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante el artículo, para leer y re-leer.

Es cierto que estamos en un mundo que ha cambiado, y el mundo rural ya no puede jugar con las mismas cartas que antes.Las medidas de desarrollo rural de "toda la vida" se quedan obsoletas y hacen falta enfoques nuevos.
Pero sobre todo hacen falta gestores que sepan interpretar este nuevo mundo y sepan soplar ilusión y optimismo a un mundo que a veces se ve a si mismo con desilusión.
¿Por qué no emplear la globalización a favor del mundo rural?

Anónimo dijo...

Si somos sinceros hay que reconocer que buena parte de los propios habitantes del mundo rural ha "tirado la toalla" y se ha rendido: "yo así estoy bien, no quiero lios".
Las cosas no son fáciles para nadie, pero si uno no cree en sí mismo difícilmente puede pedir que "desde fuera" vengan gestores a aportar ideas y soluciones.
Una última cosa. No es justo para las generaciones venideras la actitud inmovilista que impera en nuestro mundo rural. La generación actual ya no importa, lo importante son los jóvenes, y por ellos es por lo que hay que "meterse en lios" creando posibilidades de trabajo para dárles un futuro.

Sueños caros dijo...

Tienes un sueño?, pero nada de tonterías, un sueño como Dios manda.
Imagínate por un momento un semáforo a la entrada del pueblo, pero no un semáforo cualquiera. Uno de led que además te diga el tiempo que falta para cruzar los peatones.
Imagínate por un momento los Molinos, pero no unos cualquiera, unos con aspas y todo que las mueva el viento, vamos como los de de verdad.
Y ese pueblo necesitará unas buenas comunicaciones verdad?. Pues hagamos que desaparezca la Chelvana y hasta las Rochas, que mira que marean, porque vamos a tener un vuelo regular El Prao, Manises.
Y sigamos imaginando, una buena propina al Comité Federal, para que se lo lleven de una puñetera vez a Bruselas, o a Madrid.
Como podéis ver, puestos a pedir con colmo.
Para que nuestros sueños se hagan realidad, tenemos que jugar a la Primitiva.

LOTERIAS Y APUESTAS DEL ESTADO.

montesa enduro dijo...

Yo creo y no se alguno de vosotros hos pasa,que las personas anelamos lo que no tenemos y lo que tenemos no le damos importancia.
Estamos pasando una etapa muy dura con la puta crisis,una crisis que ha conseguido "domesticar nuestras inqueetudes"´.
Un dia hablando con un labrador profesional del pueblo,me comento que en estos momentos de crisis él se sentia realizado,por que me comentaba que años atras muchos colegas de profesión se le reian por comprar tierra y maquinaria.
Le decian que llendo a la "obra"se ganaba más y se vivia mejor,buen coche,buena casa,buenas vacaciones ,vamos vivir al dia.
Ahora todo eso a cambiado y el sudicho labrador tiene faena para él y sus hijos y que hay momentos de las campañas que tiene que contratar gente que les ayude.
Pues bueno no hace muchos dia lo ví y retornando a la conversacion que tuvimos de principio ,le pregunte la pregunta tipica del terreno:¿que como vá? a lo que me contesto : ché va bien ,no me puedo quejar en los tiempos que vivimos ,podria ir mejor si nos pagarán los generos como se deve,pero mis hijos estan como los perros en celo,echando curriculum por todos los laos para marcharse del pueblo y ya vés llevan buenos coches,casa no les falta y trabajo no se lo acaban y es sencillamente que no tienen afición a la tierra y luego estan festeando con chicas que no más que quieren bajarse a valencia a ver escaparates,pues lo tengo claro con lo que me a costado todo.
Amigos esa es la concluxión ¿que queremos en el mundo rural,si lo tenemos en casa y lo desaprovechamos?
un saludo a todos .

Anónimo dijo...

Pues si, los que no vivíamos de pelotazos y de panes para hoy y hambres para mañana éramos tontos.
Seríamos tontos pero no nos ha echo falta bajar al mundo real y es que la cosa ya no da más de si y hay que buscarse la vida donde sea.
El mundo rural tiene futuro pero siendo él mismo. No podemos pensar en manhatans en la Serranía y sería un error tratar de ser lo que no somos. Lo que si que hay que hacer es potenciar lo bueno que tenemos: la tierra, los espacios abiertos,nuestros productos,la calidad de vida que no se tiene en la ciudad (¿es calidad de vida ir a comprar, comprar y comprar???).
No sé, a veces pienso que aquí dentro hace falta quitarse mucha telaraña del cerebro, respetarse más los unos a los otros que a veces nos entretenemos demasiado con las cuchillás e ir todos a una y no cada uno a su bola y si es posible metiendo zancadilla al que no piensa igual que tú...

Anónimo dijo...

Opino igual que los dos últimos comentaristas. Lo importante es quitarnos complejos, creernos más de lo que somos capaces y colaborar entre nosotros no poniendo los famosos palos en las ruedas.
Pero la cuestione s, seremos capaces?

Alcublas.Paris.Londres dijo...

No hay mayor sastifacción que vivir en Alcublas y tener la cartera llena,eso es lo que hay que transmitir a los jovenes,que hay abajo no atan los perros con longanizas hay que reeducar a nuestros/as jovenes que se puede vivir en el pueblo dignamente de agricultor,ganadero o servicios.lo que eso no significa hacerse millonario ,pero seguro y mas sano que una gran ciudad.
(yo y mi pareja cuando queremos nos bajamos a Valencia y nos vamos al centro a pasear y a tomar una copa pero a dormir a ALCUBLAS eso no tiene precio,experimentarlo y vereis que gozada "valencia esta a nuestros pies"hay que pensar asi.