domingo, 23 de febrero de 2014

LA CUEVA SANTA. MIRADAS DESDE EL PASADO


                      SANTUARIO DE LA CUEVA SANTA 
                                     AÑO 1846

Siguiendo  con  la  serie  de  pequeñas  colaboraciones  para  este  blog  PEÑA  RAMIRO
sobre el Santuario de Nuestra Señora la de la Cueva Santa de Altura, a continuación repasaré en  la revista “Semanario Pintoresco  Español”.  Posiblemente  uno  de  los  primeros  textos  periodísticos sobre  este Santuario mariano tan querido para la mayor parte de los alcublanos. 


En concreto de trata de un amplio reportaje descriptivo publicado en la revista semanal “Semanario Pintoresco Español”, editada en Madrid y una de las más populares y de mayor difusión en la época. Fue fundada en 1836 por el conocido escritor costumbrista Ramón Mesonero Romanos de la que fue su Director a lo largo de 6 años. El “Semanario Pintoresco Español” aparecía “á luz todos los domingos del año en un pliego de ocho páginas en fólio á dos columnas, con profusión de magnificos grabados”.


Tras abandonar Mesonero Romanos su dirección, la revista entró en un periodo de decadencia hasta que en el año 1846 se intentó volver a darle el prestigio perdido, bajo la Dirección Literaria del novelista y ensayista tradicionalista y carlista Francisco Navarro Villoslada, con textos de Angel Fernández de los Ríos, escritor, periodista y político liberal, y la Dirección artística de Vicente Castelló, prestigioso profesor de la primera escuela de grabado tipográfico en España.


En el INDICE ALFABETICO DE LOS ARTICULOS CONTENIDOS EN EL TOMO PRIMERO DE LA NUEVA ÉPOCA. UNDÉCIMO DE LA COLECCIÓN, del año 1846, del “Semanario Pintoresco Español” se hace mención del artículo: “Cueva Santa de Valencia (La)”, pág. 369, precedido de un pequeño círculo, que significa “los artículos precedidos esta señal o llevan grabado”.


El texto apareció publicado en el fascículo nº47, del domingo 22 de noviembre de 1846, páginas 369 a 371, en la Sección ESPAÑA PINTORESCA, y se inicia con un grabado que ocupa casi toda la página 369, con el siguiente pie: “CUEVA SANTA DE VALENCIA”. A continuación reproduciré partes íntegras de este texto por su interés histórico, pues describe minuciosamente cómo era el Santuario a mediados del siglo XIX, una época de la que disponemos de muy pocos relatos sobre el mismo.


"En el Reino de Valencia y á cuatro leguas de Segorbe hay una montañita que encierra en sus entrañas un prodigio según dicen los naturales del país: objeto de innumerables tradiciones populares, curiosas algunas y extravagantes otras.
"Por el año de 1400 habia en esta montaña una cavidad peñascosa llamada la cueva de Llanderó la que únicamente servia á los pastores de aquel contorno para guarecerse de las lluvias y tempestades, pues aunque bastante honda sin embargo su entrada se hallaba algo elevada lo que la aseguraba de inundarse".



"El padre Bonifacio Ferrer, fraile del convento de Santo Espíritu [un más que
probable error, pues lo era de la Cartuja de Vall de Cristo], hombre sumamente aficionado á la
escultura y que se entretenia en vaciar imágenes en yeso, hizo una Vírgen muy bonita
semejante á una piedad con corona en forma de estrella, la que los pastores eligieron por
protectora suya y veneraron por último en aquella misma cueva. En el año de 1430 hubo una
especie de terremoto que desquiciando la bóveda de la cueva cegó su entrada y quedó
enterrada la imagen de que antes he hablado. Posteriormente en el de 1500 segun tradicion
de algunos se le apareció á un pastor dicha Vírgen y le dijo que habia una imagen suya muy
querida por sus compañeros en otros tiempos y se hallaba enterrada en el sitio donde estuvo
la cueva de Llanderó".


Y continua, "El dia 8 de Setiembre es el destinado para hacer la romeria á este sitio;
vénse ya con anticipacion multitud de familias y numerosas cabalgatas que se dirigen con
alegre algazara á visitar la milagrosa imagen; unos para permanecer allí durante la novena
que empieza en este dia y otros para marcharse despues de haber rezado sus devociones, y
consumido las municiones de boca de que van provistos para el viaje.
"A cosa de media hora antes de llegar á la cueva hay una masía (especie de posada)
muy grande que se llama la masía de Rivas, allí se vende comida para los viajeros, vino y
otras mil frioleras, pero únicamente se halla surtida durante la novena de Setiembre, pues
pasado este tiempo son escasos los comestibles que se encuentran."


"Antes de llegar á la puerta de la ermita hay una corta subida que termina en un
reducido terraplen y á la derecha del edificio tiene un hermoso algibe. Con relacion á la
fábrica nada tiene de particular que poder admirar mas que lo grotesco de la construccion
pues todo su adorno consiste en unos balcones mal alineados: una puerta algo pequeña con
una mala entrada constituyen el pórtico de este edificio, á la derecha está la habitación del
ermitaño y algunos cuartuchos húmedos y mal dispuestos: en frente de la escalera del piso
principal y único del edificio se hallan otras piezas algo mejores que las de abajo aunque
semejantes en sus adornos, destinadas al hospedaje de los penitentes que van á hacer la
novena: unicamente se encuentran en ellas los muebles precisos para la poca ó ninguna
comodidad de la gente."


"(…) á la izquierda la escalera que baja á la cueva en la que se hallan colgados los
ex -votos de la Vírgen como son mortajas, cabelleras, muletas, cuadros y otras mil cosas; á los
pocos escalones se vé la capilla de la comunion, la que si bien no es muy grande en cambio es
muy bonita; mas abajo en un rincon hay una piedra blanca y muy fina con un hoyo en el
cual dicen se encontró á la Vírgen al descubrirla últimamente. Luego se bajan bastantes
escalones antes de llegar al fondo de la cueva, notándose la particularidad de que nunca se
han podido contar á punto fijo pues el que lo hace al bajar halla diferente número al subir y
vice-versa, lo que debe atribuirse á la estraña construccion de la escalera. Finalmente se llega
al fondo de la cueva formada toda por una peña y se descubre la capilla de tan venerada
imagen que aparece como embutida allí y está separada de la primera estancia por una
enorme reja".

"El primer golpe de vista de esta capilla es bastante sorprendente no tanto por su
magnificencia artística cuanto por la novedad puesto que al contemplar el viajero á su llegada
lo raquítico de la fachada de este monumento religioso, y bajar por último á una especie de
subterráneo, no puede ni con mucho sospechar que en las entrañas de aquel peñasco exista
un tesoro de regalos hechos por los reyes y otros varios personajes que han ido á visitar la
Cueva Santa que constituyen el principal adorno de la capilla de la Virgen, que como ya he
dicho es de yeso, aunque pretenden algunos sea de otra materia parecida; esta duda quiso
solventarla un rey fué allí y tocando con un dedo la frente de la Vírgen le dejó marcado, cuya 
señal se vé aun en el dia."


"El todo de la cueva es bastante lóbrego y contrasta extraordinariamente la negrura 
de  sus  paredes  con  la  capilla  de  la Vírgen  alumbrada  de  día  y  de  noche  por  dos  hermosas lámparas y en la que brillan como ya he dicho antes varios adornos preciosos. La bóveda de la Cueva Santa está llena de ángulos salientes muchos formando pico, y se halla afianzada en el último tramo de la escalera por dos gruesos maderos que equivalen á columnas de órden Corinto en una arquitectura que nada debe al hombre. A la izquierda de la escalera bajando está la entrada á la capilla de la Vírgen." 


Y termina el artículo, "A este sitio en fin que tiene poco de ameno puede sin embargo 
irse  con  la  esperanza  de  disfrutar    ya  que  no  la  completa  alegría  del  campo,  al  menos  la 
compañía de los muchos devotos y bellezas valencianas que concurren en la época del 8 al 17 
de Setiembre, y admirar al propio tiempo sino la magnificencia ó grandiosidad de un célebre 
monumento una de las caprichosas creaciones de la naturaleza que tanto abundan en España 
y que por estar en puntos poco frecuentados se hallan completamente olvidadas."


En próximas colaboraciones espero seguir aportando datos sobre algunos otros escritos e
ilustraciones del pasado sobre la Cueva Santa de Altura. En especial trataré de comentar algunos
de ellos originales de América, donde existe una gran devoción a la Virgen de la Cueva Santa
arraigada en las tradiciones populares de diversos países desde hace varios siglos.


Por Juan Antonio Fernández Peris 

de  la Asociación  Cultural  La  Fénix  Troyana  y  del  Centro  Excursionista  de 
Chelva, y colaborador del blog PEÑA RAMIRO de Alcublas 

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Como siempre Juan Antonio dándonos una lección de un buen trabajo, que hay que currarselo

Anónimo dijo...

Lo que mas llama la atención de la Cueva es su propia sencillez.

Anónimo dijo...

Una masía no es una especie de posada.

Juan Antonio Fernández Peris dijo...

En el texto original se habla de una especie de posada, sin embargo se refiere más bien a un lugar donde el viajero puede comprar algunos víveres, y no tanto posada como edificio para alojarse y pasar la noche.

Anónimo dijo...

Siempre me llamó la atención el cuarto de cera donde hay objetos que se supone que corresponden a milagros de la Virgen, si quieren que les sea sincero me daba un poco de miedo.

Juan Antonio Fernández Peris dijo...

La sala con los exvotos se repite en todos los Santuarios valencianos.
Por cierto, ya en la época de los íberos eran muy comunes estos exvotos.
Posiblemente sea la zona más íntima de un Santuario, con una atmósfera muy particular. Los sentimientos y súplicas de cientos de personas, muchos de ellos dramáticos, se perciben nada más entrar.
Por respecto a todos ellos, no he publicado, ni pienso publicar, fotografías de esa zona. No me parecería correcto dar a conocer estos exvotos que deben quedar en el ámbito privado.

Anónimo dijo...

Un buen criterio Juan Antonio.