miércoles, 9 de abril de 2014

¿Y SI VAMOS CONCRETANDO?

Durante estos meses pasados, han habido en nuestro entorno varias jornadas y ponencias sobre el futuro del medio rural, sobre posibles alternativas de consumo y de empleo. En fin, un buen número de propuestas bien encaminadas, con fundamento... pero, ¿y si vamos concretando?


Dentro de todas ellas hay una que destaca por su rentabilidad y proximidad, que es la biomasa. Pero vamos a concretar y explicar un poco más todo lo relativo a la biomasa.
(Fuente Pebrella ATF Consultora)

¿Qué es la Biomasa?
Biomasa, según el Diccionario de la Real Academia Española, tiene dos acepciones:
f. Biol. Materia total de los seres que viven en un lugar determinado,  expresada  en  peso  por  unidad  de  área  o  de  volumen..
f. Biol.  Materia  orgánica  originada  en  un  proceso  biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía. En este contexto nos referiremos a la segunda.

Orígenes más comunes para la biomasa.
Forestal:
Restos de materiales forestales.
Cultivos forestales de biomasa (Chopo, paulonia, etc)
Aprovechamiento de madera para biomasa.
Agraria:
Restos  de  cultivos  y  otros  restos  agrarios  (de  poda,  limpiezas, etc.)
Cultivos agrarios para biomasa (cardo, etc.).
Residuos:
Fracción    orgánica    de    los    Residuos    Sólidos    Urbanos (convertidos en biogás).
Restos  de  industrias  agroalimentarias  (orujos  de  almazara, cáscaras de almendra, lácteos etc.). En este caso se puede tratar tanto de quema directa, como de conversión en biogás u en otros materiales.
Restos de otras industrias (mueble, papelera, etc.)

Tipos más comunes de combustibles derivados de biomasa
Leña y derivados (briquetas, carbones, etc.)
Astillas. Restos de biomasa triturados y picados hasta tener un tamaño uniforme  que  facilite  su  quema  en  una  caldera.  Se  suelen  denominar  por  su tamaño expresado en milímetros. Suelen emplearse en calderas de  potencia industrial.
Pellets. Pastilla de serrín secado y prensado diseñado para su quema en una caldera de biomasa. La madera  no debe de contener ningún tipo de aditivo que  podría  dañar  la  caldera.  Por  su  comodidad  se  emplean  en  calderas  y estufas domésticas..
Biogás. Derivado del compostaje de residuos orgánicos (RSU, Lodos de depuradora,  restos  industria  láctea,  purines,  etc.)  se  puede  emplear  como  combustible y se obtiene como producto adicional un sustrato estabilizado de uso agrario.

Usos más comunes de la biomasa.
Calefacción y Agua Caliente Sanitaria de edificios públicos y privados.
Climatización de grandes edificios.
Generación de calor y frío industrial.
Generación  de  electricidad  (aunque  en  nuestro  estado  es complejo por cuestiones de los cambios de tratamiento a las renovables).

¿Por qué es tan interesante la biomasa para el desarrollo local?
Es limpia.
Es renovable.
Es local.
Gestiona el territorio.
Elimina residuos.
Genera ahorro económico (es mucho más barata que el gasoil, o  la  electricidad  y  además  mantiene  unos  precios  más estables).
Crea trabajo y riqueza
Tiene aplicaciones múltiples tanto doméstica como empresarialmente:  Calor  y  frío  +  Electricidad.  Aumenta  nuestro  grado  de competitividad.

La  biomasa  y  su  explotación  puede  funcionar  como  base  para una gestión sostenible que ayuda a mantener los espacios agrarios  y  forestales,  disminuyendo  riesgos  como  el  de  erosión  o incendio.  Es  decir  se  puede  convertir  en  una  herramienta  de desarrollo local.
Además por su bajo coste aumenta nuestro grado de competitividad y con su valorización podemos aprovechar elementos que se  desperdician  en  nuestros  campos,  vertederos  y  montes  y convertirlos  en  uno  elemento  de alto  valor  añadido de  los  que más gastos y preocupaciones genera: ENERGÍA.
Se puede obtener biomasa de productos de cultivos forestales o energéticos,  pero  cuando  la  obtenemos  a  partir  de  elementos residuales, directamente de residuos o eliminando especies vegetales molestas (como las invasoras) su valor añadido se multiplica al ahorrarnos costes y convertirlos en beneficios.


Pues bien, una vez vistos los beneficios que acarrea el empleo de la biomasa, vamos a intentar el concretar, por lo menos una propuesta.
Siempre se ha dicho que hay que predicar con el ejemplo. ¿El AYUNTAMIENTO DE ALCUBLAS podría cambiar su sistema de calefacción por uno basado en la biomasa?
Actualmente utiliza para ello radiadores eléctricos, los denominados "calor azul". La ventaja que se tiene es que con desenchufarlos de la red y descolgarlos de la pared este sistema está eliminado. El uso posterior de esos radiadores sería motivo de otro debate, pues se podrían reutilizar en otras instalaciones municipales o incluso venderlos en subasta.
Días atrás pudimos ver aquí en Peña Ramiro el ejemplo de la Granja Escuela de Villar del Arzobispo. Toda ella se nutre de biomasa para su calefacción y consumo de agua caliente. Es un ejemplo a seguir.


No vamos a enumerar ahora los beneficios que reportaría al Ayuntamiento el cambio de la calefacción actual por otra que tendría como combustible la cáscara de almendra, hueso de aceituna y restos de poda. Esto sería predicar con el ejemplo.

¿Será ésto posible?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Clarito, clarito. Oído cocina.

Anónimo dijo...

Se sobreentiende que la estufa de leña de toda la vida es el nuevo invento del siglo?

Dicen las malas lenguas dijo...

Tenemos material abundante y barato, hay miles de toneladas de madera de pino quemada apilada a la orilla de camino de nuestros montes, parece ser que se queda ahí por falta de cobro.
De hecho los granjeros ya han cogido la que estaba triturada.

Anónimo dijo...

Tu lo has dicho, último comentarista. Hay que replantearse nuestro consumo energético.

lógica aplastante dijo...

Si se extendiera su uso a establecimientos oficiales (ayuntamiento, escuelas, consultorio médico) y Coarval y compañía, sería una potencial fuente de mano de obra. Con ventajas añadidas: aprovechamiento de podas, limpieza de montes, restos de almedra y oliva.
Si todo es tan lógico. ¿por qué no arranca?

Viva la leña dijo...

No arranca porque hace falta una inversión para ponerla en funcionamiento y años para amortizarla, aún así me parece que en un pueblo donde tenemos biomasa o leña para ser más coloquial, tengamos que tirar de calor azul, que es rojo en la factura, o calderas de gasoleo.