jueves, 22 de mayo de 2014

OCURRIÓ EN ALCUBLAS... HACE 68 AÑOS

El 22 de Mayo de 1946, la antigua torre de la iglesia de Alcublas se desplomó de arriba a abajo, hasta una altura de ocho metros del suelo, por el costado del Callejón de la Torre. La cara opuesta permaneció en pie.


Era un día lluvioso, hacia las diez de la mañana. A esa hora pasaban cada día los chiquillos del Planillo de Abajo hacia la escuela. Un poco antes habían salido de misa la gente y los escolares, que acudían a la Iglesia antes de entrar a escuela.
Casualmente, en ese momento no transitaba nadie por la plaza del Cura. Se oyó un estruendoso ruido y media torre, en sentido vertical, se vino abajo. Cayó sobre las primeras casas del Callejón de la Torre, que habían sido desalojadas años antes porque se preveía el accidente en cualquier momento. El campanario llevaba agrietado por un rayo más de treinta años, y las piedras de la arista sur cada vez más salidas de la vertical.


La antigua torre de Alcublas gozaba de gran fama por su belleza y dimensiones. Su historia se remonta al siglo XVII.
La primitiva iglesia ocupaba lo que es ahora la sacristía; la torre estaba en un rincón. Una nueva iglesia se construyó adosada a la existente: el presbiterio y los tres primeros arcos laterales.
Paralelamente al descenso de podería sobre la villa del Monasterio de Vall de Crist, al cual estuvo sometido durante dos siglos, se produce en el pueblo un progreso económico que provoca un aumento demográfico. Por otra parte, la unificación de los distintos lugares que formaban Les Alcubles en esta época ya está totalmente completada. Por incapacidad de la iglesia se hace otra ampliación en el año 1610.
El estado ruinoso de la antigua torre suponía un serio peligro para la sacristía. El fraile Bartolomé Sanz propuso levantar un nuevo campanario y que se hiciera una "navada" en la iglesia de la que había "santa necesidad". La obra concluyó en el 1641. Siete años más tarde, en 1648, se construyó la capilla de la Virgen de la Salud.




Cuentan algunos alcublanos que para levantar tan gran monumento, a medida que se iba alzando la obra se iba enrunando con tierra para poder subir las enormes piedras. Algunas de ellas se utilizaron para la construcción del puente de La Ramblilla, donde se pueden apreciar sus dimensiones.
El nuevo campanario bastante más bajo y delgado, se construyó sobre la base del antiguo.

Nuestra querida torre,tenía 36m. de altura(la actual tiene 32m. aparte el remate). Como ya sabéis cayó el 22-5-1946, después de estar agonizando muchos años.
Tras intentar agilizar las obras de reconstrucción por parte de las autoridades Civiles, Eclesiásticas, etc. no se pudo conseguir hasta Junio de 1948, que fue cuando el Gobernador Civil de Valencia dio 5000 Pts. para que se comenzara la esperada obra. Así que el 7 de Mayo de 1949, se publicaron condiciones y el 20 de Junio de 1949 se adjudicó la subasta a D.Jesús Esmti(escribo textualmente)vecino de Villar del Arzobispo por la cantidad de 212.511 Pts.
Se sabe también que entre el contratista y las autoridades hubieron enfados porque los materiales empleados no eran de primera calidad y por no haber hecho el anillo de cemento armado que el arquitecto había ordenado, además de emplear mala calidad de arena y poco cemento, hasta el punto de obligarle a deshacer parte de la torre ya comenzada.
Con respecto a los pagos se formó una junta de Autoridades, Ayuntamiento, Cabildo Sindical y contribuyentes del pueblo y se formó un reparto que después de exponerlo al pueblo se procedió al cobro.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me cuenta mi abuelo que a pesar de no tener para comer había que pagar la derrama de la nueva torre.

J.P Morgan dijo...

Mediante un complejo ejercicio que suma la inflación desde 1949 hasta la actualidad, las 212.511 pesetas que costó reconstruir la torre serían aproximadamente 573.365 euros.(Para que nos entiendan los más mayores, casi cien millones de pesetas).

Todo un esfuerzo para un pequeño pueblo.

Anónimo dijo...

Por lo que veo las chapuzas en los contratos millonarios no son de ahora, vienen de muy antiguo.

Dos grandes urbes dijo...

Siempre que paso por el Paseo de La Castellana y veo esas dos torres todo doblas ellas pienso, mira que os pasará como a la torre de mi pueblo, y es que Las Alcublas y Los Madriles tienen más parecido del que os parece, que aunque no tengamos la Plaza de Atocha tenemos El Mesón, que aunque no tengamos la fuente de La Cibeles tenemos la fuente de San Agustín con chariz incuido, que aunque no tengamos la Puerta de Alcalá tenemos la Puerta Roya.
Cuando me paseo por la Rocha Miguelé de Las Alcublas me parece que esté en Los Madriles de Los Austrias, porque empinados también están los condenaos, que cuando llego a Doña Manolita,(el bar del Capa de to la vida) voy que hecho la hiel.
Y eso que presumen ellos del Parque del Retiro, sí nosotros tenemos el balsón de to la vida rodeado de olmos y moreras y siguiendo por El Paseo De Recoletos un poco más al norte el Estadio de La Cava que nada tiene que envidiar al Santiago Bernabeu, y de la T-4 no hablo porque la nuestra va en camino.
Por no hablar del cocidito de Los Madriles y la caldera de Las Alcublas dignos platos para saborear en plena Gran Vía en el bar Chicote.
Pero hay algo que no llego a comprender. ¿Sí ellos no se llaman Els Madrils, por qué nos llamáis a nosotros Les Alcubles?.

Anónimo dijo...

Ingenioso y divertido comentartio