viernes, 18 de julio de 2014

DE ALCUBLAS AL VATICANO

El día a día de un valenciano con el Papa Francisco

El sacerdote Luis Miguel Castillo se encuentra entre las 40 personas que viven permanentemente con el Pontífice en Casa Santa Marta

18.07.2014 | 14:52
El sacerdote Luis Miguel Castillo
El sacerdote Luis Miguel Castillo 

El sacerdote Luis Miguel Castillo, que trabaja como oficial en la sección de Documentos Latinos de la Secretaría de Estado del Vaticano desde hace tres años, se encuentra entre las 40 personas que viven permanentemente con el Papa Francisco en Casa Santa Marta, según ha informado el Arzobispado de Valencia en un comunicado.

El presbítero, junto con miembros de la Secretaría de Estado del Vaticano, vive permanentemente en la residencia del Papa Francisco, además de los cardenales y obispos de todo el mundo que deciden hospedarse allí temporalmente durante sus visitas a Roma.

En este sentido, el propio Luis Miguel Castillo afirma que fue una "grata sorpresa" que el Papa Francisco decidiera vivir en Casa Santa Marta y no en el Palacio Apostólico como habían hecho los papas desde hacía más de un siglo. "Desde el primer momento que me incorporé a la Secretaría de Estado me alojé aquí pero entonces el Papa Benedicto XVI residía en el Palacio Apostólico y nadie podía imaginar que su sucesor iba a decidir vivir en esta residencia", ha explicado.

El sacerdote ha asegurado que para las personas que viven en la residencia es una "satisfacción tener al Papa tan cerca" y "la vida en la residencia ha cambiado en cuanto a la seguridad porque lógicamente ahora hay mucha más vigilancia y control". Sin embargo, "eso no nos ha impedido seguir llevando una vida normal, dedicada a nuestros respectivos quehaceres", ha añadido.

Asimismo, el presbítero ha destacado que el Papa Francisco en la residencia es "más reservado que en sus apariciones públicas" e "incluso, a primera vista, a veces puede parecer serio pero, sin duda, tiene muchos detalles de auténtica cercanía, bondad y sencillez".

Respecto a la "cercanía del Pontífice", el latinista valenciano ha explicado que al término de la misa que preside el Papa todas las mañanas en la capilla de la residencia "sale al vestíbulo para saludar, uno por uno, a los que han participado".

Comparte salón en las comidas
Además, ha añadido que el Papa Francisco "come en el mismo salón que todos, que su menú es el mismo y que siempre es posible acceder a él directamente si en algún momento necesitamos contarle algo importante relacionado con nuestra labor o vida personal, porque no pone barreras y, evidentemente, los demás procuramos no invadir su intimidad innecesariamente", ha explicado.

Por otro lado, el sacerdote ha destacado que ha hablado varias veces con el Pontífice a solas, una de ellas cuando se enteró de que el sobrino de Luis Miguel Castillo, de siete años de edad, había fallecido. "El Papa me llamó a su habitación preocupándose por mi y por mi familia y esos detalles siempre resultan entrañables y nos aportan consuelo en una situación que sólo la fe permite superar", ha manifestado.

Luis Miguel Castillo, licenciado en Farmacia fue ordenado en 1995 y, tras varios destinos pastorales en Moraira y Alcublas, marchó a Roma para ampliar estudios. Se licenció en Letras Clásicas y se doctoró en Teología Patrística; volvió a Valencia, donde fue párroco de Nuestra Señora de Lourdes; y hace tres años fue enviado de nuevo a Roma.

Junto con sus otros seis compañeros de departamento, compone en latín una serie de documentos papales, normalmente los más solemnes como bulas de nombramientos de obispos o de creación de diócesis, entre otros. Además, revisa los textos latinos de AAS (Actas de la Sede Apostólica).


http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2014/07/18/dia-dia-valenciano-papa-francisco/1139435.html



3 comentarios:

Malaquías dijo...

Pues este hombre está en el sitio y en el momento adecuado, porque según diferentes profecías este es el Papa número 112, o para otros Petrus el Romanus.
Bueno supongo que se entiende lo que quiero decir.

Anónimo dijo...

Este hombre cuando estaba en el pueblo ya apuntaba alto, en la radio de su coche que creo recordar era un Skoda, no escuchaba ni la Cope directamente Cantos Gregorianos.
Y es que hay personas que estan llamadas por el divino.

imaginaros si lo digo dijo...

Como hoy la ponentá es de aquí te espero me viene a la cabeza Don Vicente Montesinos, el cura del pueblo y de los jóvenes, recuerdo sus noches contando chistes en Sefos a altas horas de la madrugada junto con la otra celebridad, el cura de Higueruelas.
Me consta que las beatas se la tenían jurada y el colmo fue una noche en la que a instancias de alguien de cuyo nombre no me acuerdo, se voltearon las campanas porque el Valencia ganó al Madrid en la copa del Rey.
Con Don Luis Miguel estaban más cómodas puesto que era más papista que el Papa, pero el amigo era peor que Mingote le gustaban los quintos y las patatas bravas que no veas, eso sí siempre de gorra.