jueves, 2 de octubre de 2014

REVISTA SICÀNIA (1958-1959)

1ª PARTE
UN PROYECTO QUE NO PUDO SER
En esta nueva colaboración para PEÑA RAMIRO voy a detenerme en una de las pocas publicaciones de orientación valencianista que tuvieron el coraje y la valentía de surgir en la difícil posguerra: la revista SICÀNIA. Su corta vida, que no llegó al año y medio, denota las graves dificultades que debió de afrontar desde su primer número. Con la intención de dar a conocer esta interesante iniciativa cultural que es una fuente muy interesante de información para conocer la vida valenciana en esos años, y además ayudó a mantener vivas nuestras señas de identidad en plena dictadura franquista, reproduciré algunas de las noticias y artículos aparecidos en Sicània en los que se menciona a La Serranía y a Alcublas.


La existencia de la revista mensual Sicània como proyecto editorial fue el resultado de la colaboración de dos grandes figuras del ámbito cultural valenciano. De un lado, como mecenas de la iniciativa, el empresario y promotor cultural Nicolau Primitiu Gómez Serrano (Sueca 1877­Valencia 1971). Y de otro, el abogado, cronista y articulista Vicente Badia Marín (Valencia 1919­1995) con funciones de director de la revista. Nicolau Primitiu Gómez Serrano, más conocido por su nombre propio de Nicolau Primitiu, fue una de las personalidades más ilustres y destacadas del valencianismo del siglo XX. Gran erudito, dedicó toda su vida al estudio y divulgación de temas históricos valencianos. Fue Presidente de Lo Rat Penat (1933-1935), firmante de les Normes de Castelló (1932) y Director Decano del Centro de Cultura Valenciana. En los últimos años de su vida fundó la Editorial y la revista homónima Sicània, y la revista literaria Nostres Faulelles (1961).


En 1925, con el objetivo de definir una denominación unitaria sin referencias geográficas y evitar así susceptibilidades locales, Nicolau Primitiu formulaba sin éxito una original propuesta de denominar con el acróstico bacava al pueblo «balear-catalán-valenciano». Y por extensión bacava o bacavès a la lengua común («parlem d’una llengua bacava, que comprenga lògicament tots els dialectes dels tres països germans»), e incluso el topónimo Bacàvia para al territorio formado por las Baleares, Cataluña y Valencia. Gran bibliófilo, su inmensa biblioteca personal especializada en temática valenciana y compuesta por más de 40.000 volúmenes se constituyó, al ser donada por sus herederos en 1979, en el fondo inicial de la actual Biblioteca Valenciana, que desde el año 2000 tiene su sede en el Monasterio de San Miguel de los Reyes (Valencia). En el año 2010 pasó a denominarse Biblioteca Valenciana “Nicolau Primitiu” en muestra de reconocimiento.


El nombre de la revista Sicània proviene de la editorial fundada por el propio Nicolau Primitiu Gómez Serrano en 1954, y hace referencia a una tierra mítica, perdida en las tinieblas de la protohistoria, habitada por los Sicanos, de origen íbero. Según la tradición, su capital Sicana, pudo ser la antecesora de Sucro (¿Cullera?), ciudad a orillas del rio Xúquer y próxima al mar. Hoy día esta hipótesis ha sido descartada por los estudiosos, que atribuyen la supuesta relación entre los sicanos, pueblo autóctono de Sicilia anterior a la invasión griega y unos supuestos sicanos de la costa valenciana, a una contaminación de nombres en los autores antiguos. Nicolau Primitiu fue uno de los defensores más acérrimos de la existencia de los sicanos, del río Sicanus y de su capital Sicana en tierras valencianas, llegando a escribir un singular libro monográfico: “Los Ibero-Sicanos”, 1ª edición, Centro de Cultura Valenciana, 1957; 2ª edición, Editorial Sicània, 1971.


A pesar de su corta vida y de las grandes dificultades, tanto legales como económicas, para poder poner en marcha el proyecto, la revista Sicània mensual tuvo una buena acogida, logrando sus esforzados promotores lanzar a la calle un total de 18 números, que abarcaron cronológicamente desde julio de 1958 hasta diciembre de 1959. Su primer número apareció en la ciudad de Valencia en julio de 1958 con el subtítulo de “Revista mensual, local, regional, nacional, sumario y guía de cultura valenciana”, con un precio de 5 pesetas el ejemplar. En su primera página mantuvo dos secciones fijas. La Editorial redactada por su director Vicente Badía Marín con diversos títulos. Del número 1 al 3 "Per a ofrenar noves glories a Espanya", del 4 al 11 "Tots a una veu"; y desde el 13 hasta el 18 otra vez "Per a ofrenar". La otra sección de la primera página fue la que llevaba por título  “Missatge” a cargo de Nicolau Primitiu


Aunque era una revista bilingüe, en buena parte de sus páginas predominaba el castellano al tener que limitar las colaboraciones en valenciano como consecuencias de las imposiciones administrativas marcadas por la férrea censura de la época. La revista trataba centralmente aspectos culturales de temática valenciana entremezclados con abundantes noticias de actualidad. Estuvo profusamente ilustrada, mejorando paulatinamente su presentación tipográfica, que pasaría de una tinta en negro en su página inicial en los primeros números a presentar una portada a dos tintas con una ilustración a hoja completa a partir del número 7, de enero de 1959, y donde se redujo también el subtitulo a “Mensual -Sumario y guía de cultura valenciana”.


A nivel lingüístico habría que destacar que la revista Sicània aceptaba sin problemas la unidad cultural y lingüística con Cataluña y Baleares, aunque lo hacía desde el punto de partida de la personalidad propia de la lengua valenciana, siguiendo la propuesta de Nicolau Primitiu del idioma común bacavès para no herir ninguna sensibilidad. Siempre trató de dignificar nuestra lengua, por ejemplo en la sección “Qüestions de la llengua literaria i llengua popular”, de la que se encargaba Guillem Renart (seudónimo de Josep Giner), y en notas para el correcto uso del idioma. En este sentido y como homenaje a Carles Salvador, fallecido en 1955, la revista Sicània publicaría en forma de folletín por fascículos su obra póstuma “Parleu bè! Notes lingüístiques´, que ya había editado en una primera edición el año anterior (1957) la propia editorial Sicània, con prólogo de su hija, Sofía Salvador i Monferrer, y dibujos de Teresa Pascual i Añó.


Las páginas de la revista Sicània, además de ofrecer noticias de actualidad, incluían temáticas muy diversas, con secciones y artículos sobre lingüística, historia, geografía, floclore, tradiciones, cine, religión, excursionismo, toponimia, arte, comarcas, humor y pasatiempos, efemérides, etc., insertando además abundantes poesías. Para ello contaba con un gran número de colaboradores, tanto veteranos como más jóvenes. Entre otros, Vicente Sorribes, Jordi Valor, Josep Giner (bajo el seudónimo de Guillem Renart), Bernat Capó, Carmelina Sánchez-Cutillas, María Beneyto, Joan Valls, Josep l´Escrivà, Emili Beüt, Lluís Lluch, Francesc Puig, Jaume Bru, Lluís Guarner, Beatriu Civera, Eliseu Bellés, Angel Jiménez, Xavier Casp, Antoni Igual, Josep J. Sanchis, Eduard Soler, Francesc de Borja Moll, Enric Soler, Francesc Almela, Carles Sarthou, y un largo etc.


En pequeños recuadros en algunas de sus páginas aparecían cortos eslóganes de reivindicación lingüística y patriótica valenciana, verdadero hilo conductor de la base ideológica de la revista. Entre otros muchos, reproducimos unos pocos ejemplos: “No sigues foraster en la teua terra”; “Ostenta la Senyera en ton cotxe i refermaràs la personalitat valenciana”; “Gasta en cultura valenciana!–Redundarà en benefici teu!”; “Propagueu la nostra parla–Parleu valencià”; “¿Per què no parles valencià? ¿Tens vergonya que els demés descobrixquen que has naixcut a València?”, y un largo etc. En la misma línea reivindicativa siempre defendió la denominación Valencia, impugnando el nombre de Levante por su carácter centralista y despersonalizador. Asimismo concedió amplio espacio a las reuniones de los Cronistas del Reino, y a las actividades de entidades como Lo Rat Penat y el Centro de Cultura Valenciana.


Desde el punto de vista literario la revista Sicània presentaba algunas secciones interesantes, como la crítica y reseña de libros (“Crítica de llibres”) o artículos dedicados a “Els nostres escriptors”. En cuanto a la poesía, a destacar sin duda la sección “Lletres valencianes”, donde aparecían autores jóvenes o en todo caso contemporáneos. Sin embargo, esta tendencia por apoyar la renovación generacional de nuestros poetas fue de corta duración, puesto que únicamente se mantuvo durante los primeros números de la revista. A partir de su número cuatro la sección pasó a denominarse “Lletres nostrades´, y cada mes se publicaban en ella tres poesías (“Valencianes, Balears, Catalanes”) de un autor de cada uno de los territorios del dominio lingüístico, pero siempre de poetas clásicos: Verdaguer, Llorente, Querol, Alcover, Badenes, Aguirre, Costa, etc.


Concedió amplio espacio a la correspondencia de los lectores (“Cartas a Sicânia”) ya un “Dietario Cultural” (exposiciones, conferencias, etc.), además de incluir una crónica mensual con noticias sobre acontecimientos locales y culturales de las tres capitales (“VALENCIA-LA VIDA EN LA CAPITAL DE LA REGION”, “ALACANT-AL PEU DEL BENCANTIL” y “CASTELLÓ-Resumen de los acontecimientos más importantes en la ciudad de la Plana”), y otra regional con noticias de las otras localidades (“TERRES VALENCIANES”). También dedicó amplio espacio a reseñar cuantas noticias foráneas tuviesen relación con Valencia y los valencianos (“COSMOS VALENCIANO – VALENCIA EN ESPAÑA Y EN EL MUNDO”), mientras que mantuvo un espacio fijo mensual donde se hacía eco de aquellas disposiciones aparecidas en el Boletín Oficial del Estado que hiciesen referencia a las poblaciones valencianas.


Para sobrevivir a los obstáculos de la censura, la línea editorial de la revista Sicània no tuvo más remedio que adoptar una actitud posibilista, lejana a cualquier atisbo de subversión u oposición directa al Régimen. Por ello debió propagar sus textos de reivindicación valencianista dispuestos convenientemente entre una gran maraña de informaciones y noticias de actualidad, muchas de ellas, como no podía ser de otra manera en esos años, grandilocuentes actividades del régimen franquista. Bajo la capa del ³sano regionalismo´ y de una leal Hispanidad, la revista trató de sortear la vigilancia censora del franquismo intentando lograr con ello la consideración, al menos, de prensa consentida aunque no adicta al Régimen. Fue el precio a pagar por los promotores de Sicània para promocionar entre sus lectores la lengua y personalidad propia de los valencianos.


La actitud de la revista Sicània para con el Régimen era ambivalente. Por un lado ofrecía con gran despliegue noticias afectas al mismo. Su Director Vicente Badía Marín, en esa época miembro del Movimiento, tenía un gran prestigio dentro del propio franquismo; y asimismo Nicolau Primitiu era una personalidad local muy respetada en los círculos conservadores por su talante democristiano. Pero en las páginas de Sicània eran frecuentes los textos explícitos en favor de la personalidad e identidad cultural propias. Algo que para la época, recordemos 1958-1959, sobrepasaba el regionalismo aceptable por el franquismo. Como uno de los muchos ejemplos podemos señalar la felicitación de las navidades y año nuevo 1958-1959, donde SICÀNIA pedía a los simpatizantes de todo tipo su ayuda “en el recobrament de la TERRA NOSTRA: VALENCIA”. No es extraño, por tanto, que la revista estuviera en el punto de vista de los censores del Régimen.


Nicolau Primitiu tuvo que vencer numerosas dificultades provocadas por una desesperante censura, que únicamente autorizó a publicar un 20% de la revista en valenciano. Y en especial, avanzado el año 1959, por la prohibición total impuesta por las autoridades a cualquier cantidad de publicidad en la revista, lo que provocaría una grave asfixia económica al proyecto editorial al no poder contar con esta fuente de financiación externa. Como medida desesperada, Nicolau Primitiu decidió continuar con la publicación, reduciendo gastos. Así pasó de una tirada de entre 5.000 y
6.000 ejemplares a 2.000 ejemplares, suprimiendo páginas hasta quedar en sólo 28 págs. Pero no pudo ser. En diciembre de 1959, y ante tantas dificultades, Nicolau Primitiu se vio obligado a dejar de publicarla. La corta trayectoria de la revista Sicània había tocado a su fin.


Con motivo del 30 aniversario de la muerte de Nicolau Primitiu Gómez Serrano, la
Biblioteca Valenciana celebrò en su honor el ³Any Nicolau Primitiu´, iniciado en octubre del año
2001 y a lo largo del 2002. Entre los actos numerosos actos y actividades de conmemoración habría que destacar las exposiciones, conferencias y ediciones de libros relacionados con Nicolau Primitiu. Y entre dichos libros uno que guarda relación directa con estas líneas, y que fue editado por la Universitat de València en el año 2002: el libro SICANIA (1958-1959)”, una edición facsímil con todos los números publicados de la revista Sicània, precedida por una introducción de Francesc Pérez i Moragón. Y gracias a esta edición facsímil, ya que es muy difícil consultar una colección completa de revistas originales, hoy podemos conocer los textos publicados entre 1958 y 1959 por esta revista pionera en la defensa de la cultura y señas de identidad valencianas.


El mayor valor al leer hoy día la revista Sicània, pasados 56 años desde su inicial puesta a la venta, es descubrir entre sus textos cómo era la vida social, política, administrativa, cultural, religiosa, literaria, excursionista, etc. en Valencia en aquellos años tan duros de la Dictadura franquista. Ejercicio de historia muy interesante y que recomiendo vivamente. Seguro que al lector curioso no le deja indiferente. En una próxima colaboración en este blog Peña Ramiro espero poder comentar con amplitud la presencia de La Serranía, y por supuesto también de Alcublas, en la revista Sicània.
Por

JUAN ANTONIO FERNANDEZ PERIS 


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Menos mal que les gas cambiado el chip Juan Antonio, porque aquí estaban todos liaos con la independencia. por lo menos hay alguien con conocimiento para cortar cuando la cosa se pone fea.

Anónimo dijo...

No sería fácil en los cincuenta publicar una revista sin que la lupa de Dña Censura estuviese presente.

PEÑA RAMIRO dijo...

La mejor forma de celebrar nuestro sexto cumpleaños es poder disfrutar de la lectura de este excelente artículo de Juan Antonio.

historiador dro dijo...

Impaciente ya por leer algo de Alcublas en Sicània. Conocía la revista, pero ya no la recordaba.

Anónimo dijo...

Asi asi. Con este nuevo formato se lleen mejor los articulos y los comentarios.

Anónimo dijo...

Nunca entendí lo del LEVANTE ESPAÑOL, porque siendo fieles a la verdad el Levante son Las Baleares, además por qué no le llaman el Poniente español a Galicia.

montesa enduro dijo...

YO creó que si Nicolao hubiera visto como los catalanes separatistas han manipulado la historia a su interes, se habria pàrado a pensar un poco más esa idea de la lengua comun bacavés.
Siempre hay una parte que quiere manipular a otra,es lamentable que en valencia en estos momentos no haya una corriente intelectual independiente que no este sujeta al catalanismo,sobre todo la izquierda ¿me hubiera gustado escuchar a Nicolaó Primitiu que pensaria él del "pais valencia" o mejor todavia a los "paisos catalans"?,es una incognita pero leyendo este articulo me atrebo a pensar que no estaria muy a favor a el cariz que a tomado esta situación.